domingo, 14 de agosto de 2011

El Sexo de los Ángeles


C on F irmeza y K onvicción, en este día trascendente, seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

De la Edad Media, las disputas sobre teología y metafísica arrojaron luz sobre importantes puntos de doctrina. Pero no faltaron amantes de la retórica que se ocuparon de asuntos triviales y disparatados. Fueron famosas, por ejemplo, las largas controversias acerca de cuántos granos forman un montón (¿cuatro, diez, una bolsa entera?). Los pseudosfilósofos de aquella época se empeñaron también en dilucidar a partir de qué número de pelos un hombre llega a ser calvo. Tampoco las mujeres escaparon a esas batallas: mientras algunos sostenían que Dios no les había concedido alma, otros abogaban por que se les reconociera una… pero chiquitita. Entre tanto absurdo, el sexo que poseen los ángeles motivó escritos y debates. ¿Se los debía concebir como masculinos o asexuados, hermafroditas o inmateriales? Hoy el asunto ha quedado de lado. “El sexo de los ángeles” se refiere a cualquier derroche de sutileza con patente de erudición. En palabras más simples: un divague “al cohete”.

viernes, 5 de agosto de 2011

El héroe de Lorraine


Para los memoriosos, para los nostálgicos, para los que no lo conocieron. Una joya de Hugo Caligaris, en matutino porteño, con ilustraación --mía, 1967, que tantos momentos atesoro de sus butacas, el café posterior, algún amor temprano, nacido en el fragor del debate.

Hubo un tiempo en que los porteños no eran cinéfilos. No descubrían a ningún director ni les rendían culto a las películas. Tanto las de Eisenstein como las de Bergman duraban apenas una semana en cartel y después marchaban al oscuro depósito. Todo el mundo sabía que el protagonista de La diligencia era John Wayne, pero de John Ford, el realizador, no había ni noticia. Esto duró hasta 1956, cuando un muchacho de 23 años que hasta entonces ni siquiera era un aficionado al cine salvó de la quiebra el viejo Lorraine de la avenida Corrientes ofreciendo un "producto" que encontró muy pronto su público: el cine de autor.

"Yo entré de casualidad al cine. Llegué a estudiar abogacía, pero dejé porque tenía una gran vocación por el canto. Estudiaba muy severamente. Si no hubiera aparecido el Lorraine en mi vida, me habría ido a Europa a desarrollar una carrera como tenor. Era una cuestión de familila: mi padre era primo del gran bajo ucraniano Alexander Kipnis, que triunfó en Estados Unidos", dice Alberto Kipnis, el héroe del Lorraine, que hoy tiene 78 y que concierta esta entrevista "para bien entrada la tarde" porque antes tiene que ver las tres películas que componen su dieta básica de todos los días.

Un libro impresionaba mucho a Kipnis cuando tenía 20 años: El hombre mediocre, de José Ingenieros. Él no quería ser un tipo del montón: por eso había renunciado a su puestito en la gran tienda Gath&Chaves. "Me preguntaba qué porvenir tendría allí. Llegar a jefe hubiera sido lo máximo. Al año me fui porque no soportaba ser uno más de la máquina." La trituradora lo amenazó otra vez, después del servicio militar: había que comer, y entró a trabajar en un banco. Tampoco le gustó, y de allí pasó a la recepción del hotel Monumental. De su destino de hotelero lo salvó el peronismo: lo denunciaron en aquellas tensiones sociales del 55 por no estar afiliado ni al sindicato ni al partido. Obligaron al dueño a despedirlo. Para no dejarlo en la calle, aquel buen hombre se lo llevó de boletero suplente a su cine: el viejo Lorraine. Era un salvavidas de plomo, porque el viejo Lorraine estaba arruinado y cerca de cambiar de rubro.

"La programación daba vergüenza. Cuando yo entré, daban El trueno entre las hojas, con Isabel Sarli, películas con peleas de Kid Gavilán y del campeonato sudamericano de fútbol. El cine no caminaba y el dueño había decidido transformarlo en pizzería. Le dije que me dejara intentar algo diferente y que si no andaba hiciera nomás la pizzería", cuenta Kipnis, que a partir de ese momento fue herido por el rayo de las películas. La prueba que intentó fue un miniciclo Eisenstein: El acorazado Potemkin, Alejandro Nevsky, Iván el Terrible. "Esas películas las distribuía Argentino Vainikoff. Entonces lo llamábamos Lamas, para protegerlo, porque era del Partido Comunista. Me hice muy amigo de él. Todos los días iba a verlo para conversar. Era un placer: uno de mis personajes inolvidables." Las obras de Eisenstein ya se habían pasado en Buenos Aires, "en un cine de la calle Esmeralda", pero la gente no había ido a verlas. Cuando las proyectó Kipnis, "comenzaron a andar como un bombazo". Y así el Lorraine se salvó de vender fugazzeta.

Enseguida Kipnis introdujo otros cambios, cosméticos algunos, otros de fondo. Reemplazó acomodadores por acomodadoras, transformó en estrellas a los directores y diagramó en persona los programas, que tenían una frase destacada sobre la película, la ficha técnica completa y fragmentos de críticas que ayudaban a desentrañar el secreto de films tan impenetrables como los de la trilogía de Michelangelo Antonioni: La noche, La aventura, El eclipse.

"En 1957 preparé el primer ciclo de Bergman. Fue un éxito descomunal. El Lorraine tenía capacidad para 345 personas en cada función, y metíamos 1800 personas todos los días. Trabajábamos a sala llena desde la matiné hasta la segunda de la noche. Desde la mañana había gente en la calle haciendo cola, y eran jóvenes, en un 80 por ciento. Hoy son todos viejos, como yo, que ya llevo 56 años en este gremio."

Pronto el Lorraine, con lo modesto que era, pasó a ser la columna vertebral de la avenida Corrientes de los años 60. Ir al Lorraine era una cuestión de resistencia intelectual... y física, porque el confort estaba, de raíz, proscripto. En verano la sala se refrigeraba con ventiladores y en invierno se calentaba con sobretodos y bufandas. "Si hubiera sido moderno y lujoso, la gente no habría ido. Los cuadros de Castagnino en las paredes, el ambiente, fueron parte del éxito de ese cine. Era una cuestión de militancia. Pasábamos Los compañeros, de Monicelli, y la gente aplaudía cuando Marcello Mastroianni daba su discurso. Una tarde llovía y aparecieron goteras en el techo. La gente abrió los paraguas y siguió viendo la película como si nada. Calculo que si hoy pasara algo así incendiarían la boletería con el boletero adentro..."

Después del Lorraine vino el Loire. Hubo un concurso para bautizar el nuevo cine, con la condición de que el nombre empezara con la sílaba "lo", para que las dos salas quedaran agrupadas en las carteleras de los diarios. El ganador obtuvo pase gratis por un año. Kipnis quería inaugurar el Loire, que era muchísimo más elegante, con El romance del Aniceto y la Francisca, de Leonardo Favio. "Los distribuidores no quisieron dármela. La estrenaron en el Paramount y en el Libertador, pero como pusieron sólo 4000 personas en la semana del estreno, salió de cartel rápidamente. Después me vino a ver el distribuidor, Bernardo Zupnik, y me pidió por favor que pasara la película. En la primera semana, llevé 8000 personas a mi pequeña sala. Fue una locura. Duró meses en cartel y Favio estaba contentísimo."

Kipnis ya había dejado de ser un empleado. Con sus socios, construyó un pequeño imperio. Después del Loire apareció el Losuar, casi en la esquina de Corrientes y Callao. "La gente creía que Losuar era el nombre de una abadía francesa, pero era un nombre inventado por mí, con las primeras sílabas de la frase 'lo supremo en arte'. Arrancamos con La danza de los vampiros, de Roman Polansky. Ya la habían dado en el Metro y sólo habían ido a verla 200 personas. Ganó la fama de la que todavía goza entre los cinéfilos porteños en el Losuar, donde se agotaban las entradas."

El último "lo" fue el Lorange, en la galería de Corrientes y Uruguay. El Lorca se les coló en las carteleras, pero era de otro propietario. En los años 60 y 70, el Cine Arte, de Diagonal y Corrientes, le presentó batalla a Kipnis. "Apuntábamos a un público parecido. Hubo una guerra y yo comencé a poner en mis programas una cosa antipática: 'El Lorraine crea, no imita'", recuerda.

El ocaso del Lorraine llegó con el proceso militar, pero de un modo u otro Kipnis siguió adelante. Desde hace diez años es director artístico y programador de los cines Plex, del productor y amigo Marcelo Morales. Kipnis elige las películas y sigue, como siempre, diseñando a mano los programas. Lamentablemente, el primer cine de esta cadena, el Dúplex, de Caballito, está cerrado por un problema de alquileres. "Los vecinos se han movido mucho para reabrirlo. Juntaron miles de firmas. Ojalá lo podamos reabrir", dice. Quedan otros tres: el Arteplex de Villa del Parque, el de Belgrano y el del Centro, que ocupa el predio que en los días de la guerra de los cines pertenecía al Cine Arte, sin "plex".

"¿No vio Le quattro volte, de Michelangelo Frammantino? Es una maravilla, sin palabras. La gente venía y pedía 'una entrada para la muda'. ¿Quién se hubiera animado a estrenar esa película si no hubiéramos estado nosotros? En las funciones privadas en las que vi Las alas del deseo, El baile y la reciente Katyn, de Wajda, los exhibidores se iban. Quedaba yo solito, un solo interesado. Hoy en día hay un montón de grandes películas que no llegan. Es muy difícil encontrar salas. Pero yo sigo siendo optimista. Como decía André Malraux, todos los días se vaticina la desaparición del cine artístico, pero el cine, lo mismo que el sol, siempre vuelve a salir al día siguiente."

Blindar la economía



Estados Unidos y la Unión Europea están siendo sometidos a la presión del endeudamiento. El gobierno de Barak Obama --que tiene una balanza comercial largamente deficitaria y compromisos que casi igualan a su PBI-- debe dos de cada cinco dólares que se deben en el mundo, pero es acreedor de tres de cada cinco dólares de deuda. En términos de poder, si la industria va para atrás y las finanzas para adelante, significa que en Washington gobiernan la especulación (Wall Street), los beneficiarios de la guerra (el aparato militar-industrial) y el petróleo.

El tembladeral de las bolsas ocurrido el jueves último expresa sobre todo dos cosas. Una, coyuntural: los inversores, ya sean privados o institucionales, no saben dónde poner su dinero a resguardo. Otra, estructural: el ciclo recesivo en el hemisferio norte puede prolongarse durante varios años si no se modifica la causa principal que ha generado esta situación, esto es, si las finanzas continúan gobernando el mundo en detrimento de la producción. Por cada dólar invertido en la industria hoy circulan veinte dólares de especulación.

Del otro lado del océano, en tanto, gana altura la crisis de las asimetrías, revelación de que la creación del euro fue un inmenso error, porque se trata de una moneda adecuada al desarrollo alcanzado por dos de los tres grandes de la Unión Europea (Alemania y Francia, ya que Inglaterra mantuvo la libra), pero totalmente inadecuada para el resto de los países miembros, incluidas potencias intermedias como Italia y España, que también padecen esa moneda común que nunca fue democrática. Los bancos alemanes y en menor medida los franceses son los más expuestos en las deudas de Grecia, Portugal o Irlanda. Un default podría derribarlos.

Un país no debe comprar más de lo que vende, ni contraer una deuda superior a sus ingresos. Los fundadores de la nación norteamericana ya sabían esto hace más de dos siglos. Sus herederos lo han olvidado.

En los países periféricos las cosas marchan mejor, aunque ninguno de ellos está exento de un coletazo. En el BRIC (Brasil, Rusia, India, China) y en los de rápido desarrollo en la última década (Sudáfrica, Australia, la Argentina) gobierna la renta industrial, en algunos casos asociada a la renta agraria y en otros a la financiera. En la Argentina y Brasil, con industrias y agros pujantes y bancos consolidados, conviven las tres rentas. Ninguno de estos países importa más de lo que exporta. Todos tienen superávit doble (comercial y fiscal), y esa es la clave de la estabilidad. En cambio, Estados Unidos y los endeudados de Europa tienen déficit doble.

Consecuentes con la defensa de los intereses minoritarios, los voceros del establishment acusan al gobierno nacional de aumentar el gasto de manera considerable, lo que efectivamente se verifica tanto en la redistribución de la riqueza (prestaciones diversas, haberes jubilatorios), en mayores partidas para salud, educación y tecnología, en subvenciones y en obras públicas. Pero no advierten (u ocultan) que es precisamente el aumento del gasto lo que permite sostener y aumentar el consumo, la producción y el empleo; lo que permite a las empresas obtener mayores tasas de ganancia.

Quizá la mejor lección que se puede sacar de la crisis financiera iniciada en 2008 (y ahora generalizada al conjunto de la economía) es que sólo hay un círculo virtuoso: el que se inicia con la inversión generadora de empleo, de mercancías, de consumo, de ganancias y otra vez de inversión. Todo lo demás son fantasías, como la de tener durante una década la misma moneda que Estados Unidos. El canto de sirena de la convertibilidad le costó al país (y a la gente) 3,5 millones de empleos y una enorme crisis a fines de 2001, de la que todavía se están reponiendo.

Esta percepción, nuestra propia experiencia y nuestro "modelo", del que reía el conservadorismo opositor cuando Cristina aconsejó a los Estados Unidos que "busquen un plan B", fue la base de sus contundentes definiciones de ayer. "Estamos ante el derrumbe del paradigma de los países desarrollados, y seguramente van a intentar trasladarnos la crisis a nosotros", advirtió, para proponer ". "No tenemos que enfriar la economía, sino recalentar las inversiones. Lo que tenemos que hacer --como charlaba el otro día con varios presidentes de la Unasur-- es blindar a la región, profundizando la integración local y regional".

jueves, 4 de agosto de 2011

LA CHE Alerta: Amenaza a la Verdad y la Justicia


Quizás por un descuido, quizás porque las garras de Carlos Pedro Blaquier llegan demasiado lejos, LA CHE ALERTA que un nuevo peligro se cierne sobre la lucha por la verdad y la justicia en la provincia de Jujuy.

Entre los 92 pliegos para el nombramiento de funcionarios judiciales federales –que se elevaron al Senado el mes pasado– figura el nombre de Juan Carlos Nacul, como reemplazo para el juez subrogante Olivera Pastor, en la provincia de Jujuy.

Para entender la gravedad de este suceso, acompañamos una breve reseña del daño que ha recibido la lucha por la justicia ante la actuación de Olivera Pastor.

Pese a que las investigaciones sobre los crímenes del terrorismo de Estado se habían abierto en 2003, en 2008 aún existían 150 causas, en las que se investigaban los hechos de más de 170 víctimas, de manera individual y sin avance alguno.

A partir de un documento en conjunto con la Unidad de Coordinación y Seguimiento de las causas por Violaciones a los Derechos Humanos durante el Terrorismo de Estado (de la Procuración General de la Nación), el titular de la Fiscalía Federal N° 1, Domingo Batule, solicitó la acumulación de la mayor parte de estas causas en 7 grupos de grandes causas con varias víctimas cada una. Entre ellas, están los grupos de causas en los que se investigan todos los delitos en los que colaboró el Ingenio Ledesma de Blaquier. El fiscal pedía indagatorias de más de 80 personas, en pedidos con abundante prueba de cargo.

Desde esa fecha, las más de 40 causas ahora existentes en la jurisdicción casi no han registrado avance procesal alguno. La conducta del Olivera Pastor ante los pedidos fiscales fue de dilatar la acumulación de las causas (algunas hasta el año 2010), demorar largos meses en tomar decisión alguna, luego negarse sistemáticamente a tomar las indagatorias, e incluso llamar a declaración como testigos a 3 de los acusados, lo que inhabilita a la fiscalía a tomar cualquier cosa que digan como prueba de cargo. La desidia de Olivera Pastor también permitió que el Jefe de Inteligencia del Ejército en Jujuy, Jones Tamayo, se fugara del país. Y que varios de los acusados murieran durante la demora; incluido Mario Paz, Jefe de Relaciones Públicas del Ingenio Ledesma en la época del Apagón.

Cabe aclarar que, pese a las reiteradas protestas fiscales por las demoras de Olivera Pastor, la Cámara de Apelaciones de Salta avaló sistemáticamente estas decisiones, e incluso dictó la falta de mérito a 6 importantes –y conocidos en Jujuy (los hermanos Ortiz, Herminio Zárate, Antonio Vargas, Mario Gutiérrez)– acusados de violaciones a los derechos humanos que Olivera Pastor, en un momento poco común se había decidido a procesar.

Algunos avances se lograron. Hay que suponer que es la delgada línea que separa a Olivera Pastor del Juicio Político. O la diabólica habilidad de Blaquier para lograr una justicia que hace lo mínimo indispensable para aparentar cierto grado de avance, asegurándose de que éste nunca sea significativo. Algunos imputados están procesados. Hay 4 causas elevadas a juicio.

Pero, compañeros, ¡desde la reapertura de las causas han pasado 8 años! En Jujuy todavía no hubo un solo juicio. Cada una de las causas elevadas tiene alrededor de 12 imputados. Pero sólo habrá juicio para 7. Sólo uno de los de alta jerarquía es jujeño. Veamos claro, la mayoría de los responsables militares, y todos los responsables civiles, del terrorismo de Estado en Jujuy están libres de las “molestias” de la Justicia, comenzando por el mismo Blaquier.

Y, ahora, compañeros, LA CHE ALERTA: la posibilidad de un giro para peor. Si Olivera Pastor –aparentemente un juez imparcial, sin oscuros antecedentes en el pasado golpista tuvo este desempeño– ¿Qué puede esperarse de Juan Carlos Nacul?

Este personaje:

Fue defensor del terrorista de Estado Mario Oscar “Malevo” Ferreyra”, quien intervino en el Operativo Independencia, y está sindicado como secuestrador y torturador por varias víctimas tucumanas. El sitio de prensa de la agrupación HIJOS (http://hijosprensa.blogspot.com/2011_07_19_archive.html ) denuncia que Nacul no se limitó a asegurarle a Ferreyra un juicio justo: también le dio trabajo en su estudio jurídico, nada menos que para que este criminal –una vez condenado por crímenes posteriores a la dictadura– pudiera obtener el beneficio de salidas laborales.

Nacul también fue funcionario durante el gobierno de Bussi en la dictadura. Al parecer su relación con el represor era tan buena que, ya en democracia fue su asesor en la Legislatura de Tucumán. Allí ascendió como asesor de la presidencia de la Cámara.

Queda clara la posición de Nacul respecto de quienes atentan contra el sistema democrático a través de cruentos delitos: es un defensor. Y un defensor no puede ser un juez imparcial.

Por eso, compañeros, LA CHE ALERTA: es necesario que el gobierno actúe de manera expedita para remover a esta persona de la nómina de candidatos para la justicia federal. Si hasta ahora Jujuy ha sufrido el grado de impunidad del que les hemos dado un pantallazo, si se pone a la cabeza de la justicia federal a un comprometido con los intereses de quienes fueron terroristas de Estado, la verdad y la justicia en Jujuy quedan heridas de muerte.

Error, descuido, influencias que nos resultan difíciles de digerir. Haya cual haya sido la razón de que Juan Carlos Nacul hoy tenga posibilidades de asumir el cargo de Juez Federal de Jujuy, LA CHE ALERTA a la sociedad y al gobierno de este peligro. Para que la lucha por la memoria, la verdad y la justicia, que han sido las banderas de Néstor y Cristina, no quede pisoteada por el poder que aún ostentan parte de los responsables de uno de los mayores exterminios en la historia argentina. Y de una herida fatal en el tejido social.

LA CHE ALERTA: No dejemos que se profundice.

martes, 2 de agosto de 2011

¿Qué pasa con la crisis mundial?


A modo de síntesis de las notas publicadas a fines de julio en el blog ofrecemos el siguiente panorama a nuestros amigos

No obstante el agónico acuerdo alcanzado por el Congreso de los Estados Unidos para evitar el default, el peso de las deudas está provocando una fuerte retracción en todo el sistema económico, pero más en el centro que en la periferia, habida cuenta de que la industria tiene mejores perspectivas en el hemisferio sur que en el norte, donde domina ampliamente la renta financiera. Por ejemplo, Estados Unidos, que debe 2 de cada 5 dólares que se deben en el mundo, es acreedor de 3 de cada 5 dólares. Si bien gana mucho dinero, su déficit comercial se ha vuelto crónico y su economía se estanca, porque renta no es igual a desarrollo. En paralelo estamos viendo los problemas que enfrentan las economías europeas más atrasadas, y aún Japón, de modo que salvo los tres fuertes de Europa, el BRIC (Brasil, Rusia, India, China) y los de rápido crecimiento como Sudáfrica, Australia y la Argentina, el resto de los países soporta severas dificultades. ¿Por qué sucede esto?
Decíamos que renta no es igual a desarrollo. Esta realidad puede verse también en Venezuela, que tiene un ingreso anual de 50 mil millones de dólares por el petróleo pero sigue siendo un país subdesarrollado. Aunque en otra dimensión, el quebranto de los Estados Unidos se produce como consecuencia del dominio de las finanzas sobre la producción, que al cabo de treinta años ha terminado subordinando a la industria. A diferencia de China y Alemania, EEUU importa más de lo que exporta. Ese déficit acumulado es el responsable de un endeudamiento progresivo que ya llegó a los u$s 14,3 billones de dólares autorizados por el Congreso. Esa deuda va en aumento y está por alcanzar al PBI de u$s 15 billones, que apenas crece desde 2008. Pero aunque el Congreso aumentará el techo de la deuda, el déficit comercial continuará aumentando si la industria estadounidense no se recupera, y en consecuencia también lo hará la deuda, reproduciendo el cuadro actual en pocos años.
Para que el Parlamento pudiera resolver provisoriamente este problema los republicanos tuvieron que negociar dos gruesas diferencias que tienen con los demócratas. Pretendían que el aumento de la capacidad de endeudamiento salieran de los recursos de la seguridad social (es decir, del módico “welfare state” norteamericano) y no del aumento de impuestos. Lo lograron. Tampoco querían darle a Barak Obama un cheque en blanco de cara a las elecciones del año próximo, sino tenerlo sujeto a las decisiones del Congreso, con un poder presidencial muy limitado que terminara frustrando su reelección. En este punto tuvieron que ceder. El problema no fue resuelto; fue girado al 2013.
Más allá de los partidos políticos y de la vida parlamentaria, en Estados Unidos manda el triángulo de poder que conforman Wall Street (renta financiera), el Pentágono (aparato militar-industrial) y el polo petrolero. Y a los beneficiarios de esas rentas no les preocupa la evolución de la industria ni de la tecnología, salvo en el segmento específico de cada uno. Su peso en la estructura de poder es cada vez mayor. Una prueba es que Obama no pudo retirar las tropas de Irak ni de Afganistán, como había prometido durante la campaña. Otra es que no pudo extender la seguridad social más allá de ciertos límites, y ahora deberá reducirla para enjuagar un déficit que, como siempre, pagarán los más pobres.
Este cuadro económico y político, sumado a la crisis de las asimetrías de Europa (la mal llamada “crisis del euro”) muestra los límites que tiene la acumulación del capital cuando gobierna la renta financiera, que en un período de expansión económica debe ser un auxiliar de la renta industrial, vía créditos. Hoy la Europa menos desarrollada ve morir lentamente el estado bienestar. Ese es el precio que deberán pagar Grecia, Portugal, Irlanda, España (¿Italia?) para hacer frente a sus deudas. Y sin estado de bienestar la socialdemocracia no tiene razón de ser, como ya lo demostraron sucesivas derrotas electorales. El próximo fracaso del puño y la rosa se verá en España.
A varios años del Tratado de Maastrich, fundador del euro, se aprecia el despropósito que fue la moneda común europea. ¿Cómo pueden tener la misma moneda economías tan disímiles como Alemania y Grecia? Es algo tan absurdo como la convertibilidad de los 90, cuando Argentina (con un PBI de 300 mil millones de dólares) adoptó la divisa norteamericana (con un PBI cincuenta veces mayor).
El impacto de un default de la primera economía del mundo, o bien la salida del euro de Grecia, por ejemplo, se sentirían muy fuerte en todas partes. Un retroceso simultáneo del dólar y del euro (un escenario probable) provocaría una revaluación de las monedas de la periferia, en particular de China, Japón, los grandes del Mercosur ---que son potencias industriales exportadoras y/o se benefician con los altos precios de los agroalimentos-- y los países petroleros. Esta situación ya se está viendo en Brasil con la apreciación del real. Por eso el ministro de Economía, Guido Mantega, ha dicho que su país está dispuesto a librar "la batalla de las monedas".
En menor medida también se observan en la Argentina presiones cambiarias para una revaluación del peso, que el gobierno nacional trata de evitar para no facilitar las importaciones ni dificultar las ventas al exterior. La persistencia de la inflación le juega en contra porque debilita el consumo y pone en riesgo el empleo. Por lo tanto es necesario un aumento de la inversión y en consecuencia de la producción de bienes, para que una demanda estimulada no supere a una oferta insuficiente, reiniciando el ciclo inflacionario. Hasta ahora el gobierno ha manejado muy bien la aplicación de medidas contracíclicas. Todo indica que en lo que resta del año y en 2012 se reforzará la oferta de créditos blandos al conjunto de la industria nacional, como ya se hace con las pymes, y se avanzará con estímulos consistentes para la inversión extranjera, como ocurre en el sector automotriz.

domingo, 31 de julio de 2011

El posible default de EEUU


Si bien es dificil imaginar un default de Estados Unidos, sobre todo habiéndonos impuesto "la maquinita universal para emitir dolares", nos guste o no, la pregunta es repetida en estos días y conviene una especulaciòn al respecto. Siempre partiendo que estamos convencidos que la disputa es centralmente política, entre agresivos republicanos, y vacilantes demócratas, para ver hasta que punto, sólo hasta que punto, los más débiles vuelven a pagar el precio de la crisis dentro de su propio país.

Si la salvaje lucha política en el Congreso de los Estados Unidos lleva finalmente al default, una serie de consecuencias negativas provocarán una fuerte regresión económica en todo el sistema, pero más en el centro que en la periferia, habida cuenta de que la industria tiene mejores perspectivas en el sur que en el norte, donde domina ampliamente la renta financiera. Estados Unidos adeuda 2 de cada 5 dólares que se deben en el mundo, y es acreedor de 3 de cada 5. Si bien gana mucho dinero, su déficit comercial se ha vuelto crónico y su economía retrocede. ¿Por qué?

El quebranto de los Estados Unidos se produce como consecuencia de ese dominio de las finanzas sobre la producción, que al cabo de treinta años ha terminado subordinando a la industria. A diferencia de lo que ocurre con China, Alemania y Japón, importa más de lo que exporta. Ese es el desencadenante del déficit comercial y en consecuencia del endeudamiento progresivo, que ya ha superado los u$s 14,3 billones de dólares autorizados por el Congreso. Esa deuda va en aumento y está por alcanzar al PBI de u$s 15 billones, que permanece estancado desde 2008.

Pero aunque ahora el Congreso aumente el techo de la deuda, si la industria estadounidense no se recupera y vuelve a ocupar un lugar preeminente, el déficit comercial continuará aumentando y en consecuencia también lo hará la deuda, reproduciendo el cuadro a uno o dos años vista.

Para que el Parlamento resuelva aunque sea provisoriamente este problema, los republicanos tienen que superar dos gruesas diferencias que tienen con los demócratas. Pretenden que el aumento de la capacidad de endeudamiento salga de los recursos de la seguridad social (es decir, del módico “welfare state” norteamericano) y no del aumento de impuestos (a los ricos). Tampoco quieren darle a Barak Obama un cheque en blanco de cara a las elecciones del año próximo, sino tenerlo sujeto a las decisiones del Congreso, con un poder presidencial muy limitado que termine frustrando su reelección.

Este cuadro económico y político, sumado a la crisis de las asimetrías de Europa (mal llamada “crisis del euro”, ver nota anterior en este mismo blog) muestra los límites que tiene la acumulación del capital cuando gobierna la renta financiera, que en un período de expansión económica es auxiliar (vía créditos) y debe estar subordinada a las rentas industrial y tecnológica.

Pero en Estados Unidos manda el triángulo de poder que conforman Wall Street (renta financiera), el Pentágono (aparato militar-industrial que produce para y necesita de la guerra) y el polo petrolero. Cualquiera sea el presidente, el Poder Ejecutivo queda atrapado en esa situación. Obama no pudo sacar a las tropas de Irak ni de Afganistán, como había prometido durante la campaña.

El impacto de un default de la primera economía del mundo se sentirá fuerte en todas partes. Una caída simultánea del dólar y del euro (el escenario más probable) provocaría una revaluación de las monedas de la periferia, en particular de China, Japón, el Mercosur ---que son potencias industriales exportadoras y/o se benefician con los altos precios de los agroalimentos-- y los países petroleros. Esta situación ya se está viendo en Brasil con la apreciación del real.

En menor medida también se observan en la Argentina presiones cambiarias para una revaluación del peso, que el gobierno nacional trata de evitar para que no se faciliten las importaciones y se dificulten las ventas al exterior. La persistencia de la inflación le juega en contra porque debilita el consumo y pone en riesgo el empleo.

El Séptimo Velo


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

Alusión a lo más íntimo y secreto de una persona, inspirada en el Evangelio según San Mateo. Aunque allí sólo se habla de la danza de los siete velos. La historia bíblica ocurre en Galilea, cuyo tetrarca Herodes está casado con Herodías. Cuando Juan el Bautista llega allí a predicar, condena ese matrimonio por impuro, pues Herodías es también mujer del hermano el tetrarca, de quién ha tenido por hija a Salomé. Juan es encarcelado, pero eso no aplaca el odio de Herodías. La ocasión llega durante un gran festín en el que Herodes, embriagado, pide a Salomé que baile para él la danza de los siete velos. “Te daré a cambio lo que me pidas”, le promete. Siguiendo el consejo de su madre, al dejar caer el último y más preciado por los ojos del tetrarca, Salomé reclama: “Quiero la cabeza de Juan en una bandeja de plata”. Y el atroz pedido se cumple. La danza de los siete velos ha inspirado cuadros a grandes pintores; un drama, Salomé, de Oscar Wilde; una ópera de Strauss. Y también un famoso filme británico cuyo tema es un terrible enigma sepultado en el inconsciente. Su título: “El séptimo velo”.