viernes, 6 de enero de 2017

Piglia: Adiós a un escritor enorme


La literatura argentina e hispanoamericana tiene en otra tarde agobiante de Buenos Aires un nueva y estremecedora pérdida. Ricardo Piglia murió hoy a los 75 años como como consecuencia de una enfermedad degenerativa, la esclerosis lateral amiotrófica, que padecía desde hace más de un lustro. El nombre de Piglia se ramifica virtuosamente en distintas esferas de la cultura argentina desde finales de los años sesenta: la narrativa, tanto en novela como cuento, el ensayo, el guión cinematográfico y televisivo, y la docencia que ejercitaba con pasión.
Su nombre completo era Ricardo Emilio Piglia Renzi y lo desdobló por décadas: Renzi fue el personaje de sus novelas más notables, 'Respiración artificial' y 'La ciudad ausente', entre otras ficciones. Piglia y suerte de alter ego literario volvieron a juntarse en 'Los Diarios de Emilio Renzi', bitácora privada que empezó a escribir hace más de medio siglo cuando vivía en la localidad bonaerense de Adrogué. El segundo volumen, que llega a las puertas del último golpe de Estado en Argentina, fue editado hace pocos meses y celebrado por la crítica. Más que diario personal, Piglia había construido sin proponérselo quizá un gran fresco político y cultural de un país a la deriva en el que también, naturalmente, se cruzaban sus anotaciones sentimentales. Nadie esperaba que fuera su último libro en vida.

Decir 'Piglia', a secas, ha sido, por muchos años, un modo reverente de invocarlo. Siguiendo la senda de su amigo David Viñas, le enseñó a varias generaciones a leer la literatura argentina y norteamericana, establecer sus cruces con la política y la crítica (pasando por Lukács, los formalistas rusos o Bertolt Brecht), iluminar la espesura de las tramas paranoicas, descubrir el peso de voces que se creían menores o laterales o establecer nuevas jerarquías dentro de las letras de su país. Roberto Arlt y Macedonio Fernández adquirieron a través de su mirada otro lugar de relevancia. A principios de los sesenta se convirtió en uno de los intelectuales que adhirió a la Revolución Cubana. De hecho, su primera mención literaria la obtuvo en el VII concurso Casa de las Américas.

AUTOR PARA LECTORES EXQUISITOS

Durante la última dictadura fue un escritor de culto que se recomendaba sigilosamente. En 1978, la revista Punto de Vista publicó un anticipo de “Respiración artificial”. Dos años más tarde, esa novela devino una pieza fundamental para la comprensión no solo del horror que se vivía sino del camino personal trazado por su autor. A través de sus páginas no solo se discute a Jorge Luis Borges (al que define como un autor del siglo XIX) sino los afluentes de la barbarie que inundaban a una sociedad todavía impasible o indiferente. Con la recuperación de la democracia, Piglia fue constituyendo en uno de las figuras de mayor peso de la cultura argentina. Sus libros de cuentos “La invasión”, “Nombre falso” y “Prisión perpetua” pasaron a integrar la biblioteca de los lectores exquisitos.
Cada intervención de Piglia establecía una diferencia. En los años noventa publicó “La ciudad ausente”, una novela de corte futurista que tuvo su versión operística, a mediados de la misma década, a través de la colaboración con el compositor Gerardo Gandini. Es, ese, el momento en que Piglia deja de ser un autor de culto nacional para trasvasar las fronteras y alcanzar gran reconocimiento en España especialmente. “Plata quemada” le supuso un extraño privilegio: fue llevada al cine. Después vinieron “Blanco nocturno” y “El camino de Ida”, Anagrama, Barcelona, 2013

Piglia vivió en Estados Unidos, donde fue profesor en Harvard y Princeton. Años atrás su figura algo desgarbada irrumpió en la televisión. Una serie de clases magistrales, transmitidas el sábado por la noche, lo ubicaron en un sitio inédito. Fue, aunque parezca extraño, un Piglia de masas. El gran narrador ha sido además objeto de una notable película, 327 cuadernos, de Andrés Di Tella, una suerte de versión cinematográfica de sus diarios.
“Quién de nosotros escribirá el Facundo”.  La pregunta que se hace en “Respiración artificial” tiene que ver con el modo en que Piglia pensaba el legado. “Facundo”, de Domingo Faustino Sarmiento, funda la literatura argentina. Nadie,se sabe, podía escribir como él. Y tampoco nadie lo hará como Piglia. Deja un vacío enorme. Su muerte es otra de las marcas de un drástico cambio de época cultural. Días atrás fallecieron Andrés Rivera, otra de las figuras señeras de los años sesenta y Josefina Ludmer, acaso la crítica literaria más renovadora, estrechamente ligada al autor de “Prisión perpetua”.
Abel Gilbert

lunes, 19 de diciembre de 2016

Macrismo y Capitalismo: Diagnóstico y Programa De Lucha



“El pasado no se puede modificar; el futuro es incierto; el presente es de lucha”. Una consigna rigurosa para volver a pensar quiénes somos, qué nos pasó y qué debemos hacer de cara a lo que viene, nos propone en estas notas Norberto Colominas, periodista y escritor.
……………………………………

El nuevo gobierno del PRO es bien capitalista, es decir genuinamente ladrón, puesto que el capitalismo se basa en  un robo: la sustracción y acumulación de plusvalía, que consiste en pagar un salario inferior al valor que produce un trabajador durante un mes. Este es el origen de la ganancia y la única explicación racional de cómo se produce la acumulación del capital: simplemente, plusvalía sobre plusvalía. El hecho de que esto sea aceptado en casi todo el mundo lo vuelve legal, pero no legítimo.

El macrismo es una formación capitalista de las peores, porque representa al estamento más concentrado de la economía, el financiero-exportador, y por ende al más explotador de todos, puesto que no se basa en la ganancia industrial (que producen las fábricas) sino en la renta del dinero (que generan los depósitos en y los préstamos de los bancos).

El peronismo también es capitalista, pero no representa al mismo sector económico ni social. Por eso a derecha lo estigmatiza llamándolo “populismo”.
El PRO se propone aumentar la extracción de plusvalía mediante una reducción del salario real, por la vía de no aumentar las remuneraciones tanto como la inflación, es decir un aumento nominal que no compense lo perdido, como ya lo anunció  el ministro Prat Gay.
Si no le queda más remedio, el sindicalismo peronista resistirá ese intento del oficialismo, pero antes tratará de negociar un acuerdo aceptable;  difícilmente lo consiga, pero, como siempre lo hizo, aún con dictaduras militares, lo hará de nuevo.

Según la OCDE, el PBI argentino crecerá en 2016 un 0,7 por ciento, lo que no compensa el aumento de la población, y si se ajustara por inflación casi no habría crecimiento.
En un segundo plano, la lucha por el ingreso tiende a calcarse con la lucha política por la hegemonía. Un peronismo dividido --como aparece hoy-  difícilmente pueda plantarse frente al gobierno con la posibilidad de torcer su rumbo. Antes de intentarlo deberá recuperar la unidad partidaria y programática, pero eso no es tan fácil como decirlo.


La derrota

La derrota ha sido dolorosa, pero no abultada. Se perdió por menos de tres puntos. Allí no está el problema. Los malos candidatos --que todos conocemos--  ya son parte del pasado, tanto como quienes se equivocaron al  elegirlos.
Ahora toca ordenar las ideas y empezar a vislumbrar una recomposición basada en nuevas ideas para enfrentar problemas que se arrastran sin resolver desde la fundación del justicialismo.

Las banderas siguen siendo las mismas de siempre. Lo que se espera de nosotros es una nueva lectura, una puesta en valor de los principios históricos de justicia social, soberanía política e independencia económica; una adaptación basada en el reconocimiento de errores que se cometieron y que no se pueden repetir.

En principio, no se puede andar peleando todo el tiempo con todo el mundoporque eso es soberbio e irrita sobremanera al ciudadano. Y otra cuestión, ligada a la anterior, aunque muy importante: el objetivo de la política es la lucha por la hegemonía, no por el dominio político absoluto,  ya que eso sería tiranía, estalinismo.

Ahora me voy a permitir la siguiente enumeración de problemas, de los que, a mi entender, hay que ocuparse en primer término.

1)    Si los enemigos históricos del pueblo argentino siguen siendo los mismos, y si continúan siendo muy fuertes, como efectivamente lo son, entonces no inventemos enemigos nuevos. Ya tenemos bastante con estos, que son el 3, o, como mucho, el 5 por ciento de la población, pero controlan mecanismos decisivos, entre otros las palancas de la economía más concentrada, los medios de comunicación y, desde diciembre, el poder político. Esto quiere decir que respecto de la amplísima mayoría de la sociedad (mínimo, el 95 por ciento de ella) tenemos dos posibilidades: o representamos sus intereses, o negociamos con la parte a la que no representamos (pero que tampoco se siente representada por el macrismo) en condiciones dignas y en pie de igualdad, sin atropellar a nadie y respetando los derechos de cada quien.

2)    La Argentina tiene una dependencia marcada de su producción agrícola  y ganadera. En términos de propiedad, el campo se divide en tres sectores: la gran estancia, las estancias medias de hasta 1.500 hectáreas, y los pequeños propietarios, de hasta 250 hectáreas o menos. Con estos dos últimos sectores debemos tener la mejor relación posible, y con el primero debemos asegurarnos de que paguen hasta el último centavo de sus impuestos, y que los campos sin cultivar paguen un tributo especial (el olvidado impuesto a la renta normal potencia de la tierra). Esta norma es más efectiva que las retenciones (incluida la soja), porque no afecta a todos sino solamente al sector más rico y al improductivo. Los tres sectores le venderán al estado, que exportará, cobrará los dólares y pagará en pesos en las siguientes 72 horas.

3)    La banca privada nacional y extranjera tendrá que seguir estrictas reglas de funcionamiento determinadas por el Banco Central. Los bancos públicos cobrarán tasas de interés testigo para todos los tipos de préstamos: comercial, de consumo, hipotecario, etc. Ningún banco privado del país (ya sea de capital nacional o extranjero) podrá abrir cuentas sino en pesos ni enviar al exterior suma alguna en moneda extranjera. Los dólares sólo podrán estar en alguno de estos dos lugares: en el Banco Central o en el cochón.

4)    La gran industria será sometida a un severo escrutinio impositivo, y los dólares que obtenga por sus exportaciones serán ingresados en cuentas especiales del Banco nación, quien los pagará en pesos en las siguientes 72 horas de haberlos cobrado.

5) Inflación. Se establecerá un estricto control de precios, empezando por los grandes mayoristas y desde allí para abajo en toda la cadena de distribución y comercialización hasta llegar a las bocas de expendio.
En toda la cadena las cajas registradoras serán cargadas con los precios máximos de cada mercadería (sobre un universo aproximado de 15.000 productos) y serán selladas por la AFIP. La violación por algún sector de la cadena será multada con severidad, con penas de hasta un millón de pesos y/o la cárcel, según corresponda.

6) A los comerciantes mayoristas (y/o acaparadores) que violen los precios máximos se les expropiarán las empresas sin pago alguno. Las mismas serán reconvertidas en cooperativas integradas por sus trabajadores, quienes, a su vez, se comprometerán a respetar dichos precios. Para ello hace falta una nueva Ley de Agio.

7) Las mismas penas se aplicarán a los productores del campo que se nieguen a enviar al mercado su producción, a los precios fijados. Se buscará también recomponer al alza el precio que reciben los productores por sus mercaderías, que hoy es tomado por los mayoristas. Así funciona en China e Irán, y la prueba de que funciona muy bien es que en esos países no hay inflación. (Y China tiene 1.350 millones de habitantes, no 40 y pico).

8)    Con los dos puntos anteriores se acabará con la ganancia inflacionaria, madre de la inflación, y con la inflación misma. No es una receta mágica; está probado que funciona.

9)    Habrá paritarias todos los  años, como corresponde. Y los aumentos deberán superar en un 5 por ciento a la inflación anual, cualquiera fuere, siempre medida por el INDEC (que deberá funcionar como un buen reloj, sin atrasar ni adelantar la hora).

10)  Los medios de comunicación hegemónicos serán expropiados, sin más. Nada de ambigüedades, ya que en el futuro otro gobierno de derecha  puede cambiar cualquier ley, como ya lo están haciendo con la Ley de Medios. Una ley de expropiación, y ya. No se trata sólo de Clarín y La Nación; hay varios grupos más, en provincias, como el Grupo Uno de Vila-Manzano, por ejemplo.

Se repondrá el artículo 45 que Menem eliminó para beneficio de Clarín y compañía. Ese es el origen de los multimedios. En la legislación de Estados Unidos y Francia hay un equivalente del artículo 45 (que prohibía expresamente que el dueño de un medio gráfico pueda poseer uno televisivo o radiofónico) y de allí fue tomado por la Argentina en 1949. Cómo sería necesario ese artículo que los constituyentes de la reforma de 1957 lo respetaron y no lo quitaron de la Constitución. Pero…Menem lo hizo.

Un elemento central a considerar es si un nuevo movimiento político estará dispuesto a llevar esta pelea hasta las últimas consecuencias, es decir, hasta  disciplinar a los enemigos del pueblo. Hasta disciplinarlos, hasta expropiarlos o hasta encarcelarlos, lo que corresponda en cada caso. Sin vueltas, directo y a fondo. Esa será una pelea que merezca ser dada.
La duda de muchos compañeros es si el peronismo  --que tiene los mismos límites que la penosa  burguesía nacional-- está o estará en condiciones de encabezar esa lucha. Pienso que hoy no lo está, pero habrá que esperar y ver.
Compañeros: para que el justicialismo vuelva a ser el movimiento revulsivo (no me animo a escribir “revolucionario”) que fundó Perón debe incluir, a la cabeza de sus políticas, la nacionalización de la banca y del comercio exterior, y un estricto control de precios. Tal como hizo Perón durante sus dos primeros dos gobiernos. Esas decisiones son imprescindibles para quebrar el modelo de acumulación del neoliberalismo. Sin esas medidas fundamentales no hay justicialismo. Habrá otra cosa, incluso algo aproximado al progresismo, pero no será justicialismo.


Levantemos el ánimo, porque, como sabemos, las derrotas enseñan más que los triunfos. Aprendamos, entonces, de ésta última.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Para debatir "la década larga" kirchnerista...



En poco menos de 30 minutos pueden ver (y escuchar) una "supersíntesis" de las poco más de dos horas y media que duró el 1º de diciembre la presentación de mi libro "DE KIRCHNER A MACRI. Crónicas de una derrota", dividida en cinco bloques de un promedio de cinco minutos cada uno, algunos un par menos algunos un par más.

1.5 PRESENTACIÓN (Teresa Hernández de Tamayo, secretaria de Cultura de SADOP/Nadra).

2.5 PABLO GAMBA, abogado, referente de Patria Grande.

3.5 JORGE SCHUSSHEIM, músico, escritor, escritor y dramaturgo, y aquí --sobre todo-- ácido humorista.

4.5 MERCEDES MARCÓ DEL PONT, ex diputada del FPV y Presidenta del BCRA.

5.5 ALBERTO NADRA








martes, 6 de diciembre de 2016

Polo, veinte años después


   Para mí son 33.

   Recuerdo la primera entrevista que tuve con Claudio, entonces con apenas 19 años, en la redacción recién salida de la clandestinidad de Aquí y Ahora, la revista de la Fede, que entonces dirigía, un talento que atropellaba, pese a su modestia: pichón de periodista había conseguido.

   Luego, pantallazos: sus primeras crónicas y notas, su abrazo el día del nacimiento de mi primera hija, Yamilé, en la sala de espera de la maternidad, en enero 1984, él último --días antes de su muerte-- cuando lo sentí tan cercano, pero irremediablemente lejos.

   En el medio,  el impacto irreversible que produjo su aparición en la televisión de la época y en miles de jóvenes periodistas su éxito, mientras aún veo una y otra vez malos imitadores de lo que nace solo una vez.

   Esa etapa, que reconozco viví con un orgullo al que (sabía) no tenía derecho, la seguí de lejos.

   En estas líneas, que tomo prestadas, las refleja la revista SUDESTADA:

"La aparición del programa de Polosecki a principios de los noventa representó algo más que una bocanada de aire fresco, fue la definitiva imposición de un estilo inédito en televisión.
"La clave fue detenerse en aquellas historias que ya nadie se preocupaba por escuchar. Esa nueva mirada que se instaló a partir del impacto de El otro lado se basaba en la búsqueda de historias que estaban allí, casi ocultas en las calles de Buenos Aires. El programa de Polo se encargó de correr las luces y enfocar la mirada hacia esas miles de historias escondidas en las sombras de la vida diaria y protagonizadas por ladrones, por vecinos, por trabajadores. Una verdad poética recorrió desde el principio su trabajo y generó una mística propia: lo extraordinario respira en lo cotidiano.

"Polosecki terminó sus días arrojándose bajo las vías de un tren el 3 de diciembre de 1996, dejando tras de sí una brumosa estela de dolor e interrogantes, pero también un legado artístico que resuena hasta nuestros días.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Este señor es un canalla...


 ESTE SEÑOR, CEFERINO REATO,  ES UN CANALLA, podría decir un observador imparcial, sin dudas y con autoridad, ante sus dichos y observando el declive manifiesto de su trayectoria en la última década, aun desde los bajos niveles que ostentaba cuando aún era periodista de Clarín.

   Dicho de otra manera, ES UNA CANALLADA decir que “FIDEL CASTRO APOYO A LA DICTADURA DE VIDELA” es una canallada, aunque sea mediante argumentos entre falaces y superficiales.

   De paso, la definición tambièn le cabe a ciertos trogloditas de una supuesta izquierda, e incluso a un gran poeta argentino y un mediocre –pero publicitado—periodista, de pobre pluma y gran aporte de los “papers” que suelen manejar los servicios de inteligencia, que han deslizado la misma tesis más de una vez en el muy progresista Página/12, y mucho antes de su actual cambio de dueño.

   JAMAS CUBA APOYO A LA DICTADURA DE VIDELA.

   REATO dice superficialmente que como James Carter tomó la bandera de los Derechos Humanos, principalmente contra los países socialistas, y Cuba, como parte de ellos “Al defender a Videla, Castro se estaba defendiendo a sí mismo”.

    Lo que no dice, y es difícil pensar que no lo sabe, es cómo actuaba este “ofensiva por los Derechos Humanos” de EE UU.

  Cuando EE.UU-Carter avalaba un proyecto ante la ONU y otros organismos internacionales acerca de Argentina, venia siempre “en bloque” con la condena a Cuba, a la Unión Soviética y otros países sociales. O o en realidad a la inversa: para condenar a los países socialistas, ubicaba en los proyectos de resolución algunos países como Argentina, Guatemala u Honduras, directamente incalificables, y a los que paralelamente seguía brindando asistencia encubierta, o no.

  ¿Debía Cuba y los países socialistas hacerle juego al proceso corrosivo contra el socialismo, y condenarse a sí mismo? Que Reato cite UN SOLO CASO en que Cuba negó apoyo a una condena a la violación de los Derechos Humanos en la Argentina y otras dictaduras latinoamericanas, que no incluyera a los países socialistas.

   No puede. Pero no vacila en mentir impunemente. Así de sencillo.

   CUBA ESTUVO SIEMPRE EN LA MIRA DE LA DICTADURA.

   Es más, durante la dictadura –lo que me consta pues fui jefe de Redacción de la corresponsalía de Prensa Latina en Buenos Aires entre 1976 y 1982,  las amenazas y la confrontación fueron constantes.

   Pero no fueron solo amenazas. EL EMBAJADOR EMILIO ARAGONÉS NAVARRO, Comandante del Ejército Rebelde durante el proceso revolucionario, y representante de Cuba en la Argentina desde el restablecimiento de relaciones durante el gobierno de Cámpora, FUE VÍCTIMA DE UN INTENTO DE ASESINATO, poco antes del Golpe.

   El 3 de agosto de 1976,  FUERON SECUESTRADOS LOS MILITANTES DEL PC argentino María Rosa Cancere y Ricardo Manuel González,  que realizaban trabajos de limpieza y mantenimiento en la Embajada de Cuba, Virrey del Pino 1810.

   El 9 de agosto de 1976 SECUESTRAN EN BUENOS AIRES A DOS JÓVENES DIPLOMÁTICOS CUBANOS, Crescencio Nicomedes Galañena Hernández y Jesús Cejas Arias, de quienes mucho más adelante supimos murieron torturados en el Centro Clandestino de Detención (CCD) Automotores Orletti, y base de tortura del Plan Cóndor, y recién en 2012 y 2013, casi 37 años después,  sus cuerpos fueron hallados  en un barril relleno de cemento en Virreyes, frente el aeródromo de San Fernando,  e identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

  Cuba reclamó con toda energía, redoblada cuando la Cancillería de la dictadura  “informó”, con la metodología y el cinismo habitual, que LOS DIPLOMÁTICOS HABÍA “DESERTADO PARA BUSCAR LA LIBERTAD”. El periodista estadounidense John Dinges, reveló que el agente de la CIA, Michael Townley, y el cubano-estadounidense Guillermo Novo Sampoll viajaron a la Argentina para interrogar a Cejas Arias y Galañena Hernández. “Ellos cooperaron en la tortura y el asesinato de los dos diplomáticos cubanos”, declaró ante la jueza María Servini de Cubría el represor Manuel Contreras Sepúlveda, ex jefe de la DINA, la policía secreta pinochetista. Townley fue el autor del asesinato en 1976 en Washington de Orlado Letelier, canciller de Salvador Allende,

    En noviembre de 1976 SECUESTRAN A VARIOS COMUNISTAS QUE TRABAJABAN EN LA REPRESENTACIÓN COMERCIAL DE CUBA EN LA ARGENTINA. Luego de pasar por los CCD, pocos de ellos aparecen con vida, entre ellos Claudia Gorban, miembro de una familia casi legendaria de militantes de Banfield.


   Pese a toda esta evidencia,  REATO escribe sin pudor,  es un cultor de la definición de que “la cifra oficial son 6.348 desaparecidos”, por la que lo mima un programa televisivo, editoriales y diarios,  y  no vacila en autodenominarse periodista, y “de investigación”, para vergüenza de los que lo son.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Fidel en mi hogar, y fueron varios...

 
Mi recuerdo: pequeño, personal, intimo
  ¿Se puede –hablo de “poder” física e intelectualmente—escribir acerca de Fidel en estas horas urgentes y dolorosas luego de su muerte?

   Si. Sin duda.

   Pero no es mi caso, ni seguramente el de muchos de quienes integramos las generaciones de los 60 y los 70, los que supimos en su momento, y luego leímos o publicamos –aun en medio de las más férreas dictaduras y el odio visceral del imperio- una y mil veces las fotos de la entrada triunfal de los “barbudos” en la capital cubana. Para los que prácticamente memorizamos (y hasta nos animabamos a intentar imitar) su voz potente y envolvente al leer la Segunda Declaración de la Habana, aquella que decía que sí, ahora, sí, “la historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados de América Latina, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia”. 

   Otros ya lo recuerdan, analizan su tiempo y su legado, reivindican su lucha dentro y fuera de Cuba. En el continente. En el mundo. Y es su pueblo el que mejor lo hace con el llanto del amor, el agradecimiento, y el respeto de quién cambió su historia, y demostró que era posible hacerlo, por primera vez en Nuestramerica.

  
Prefiero, o solo puedo,  rendirle un homenaje íntimo, pequeño y personal si se quiere; con retazos de la increíble historia que unió a Cuba y mi familia desde que era un niño, cuando en 1960, mi padre participo en La Habana de la primera Conferencia Internacional de Solidaridad con Cuba, junto a Cooke, a Salvador Allende, al inmortal muralista Siqueiros, y otros figuras de la política, el arte, la cultura del mundo.

   Sabíamos por su relato y sus testimonios escritos de las largas charlas con Fidel, con el Che, con Carlos Rafael Rodríguez y otros líderes revolucionarios. Que a su vuelta defendió el proceso revolucionario pese a la resistencia de algunos muy importantes dirigentes de su propio partido y firmó de puño y letra páginas imborrables para reivindicarlo. Que, poco después, cursado yo 1º Superior (así se denominaba entonces el segundo grado de la escuela primaria pública) fue apresado durante años luego de un acto en solidaridad con Cuba, en la Facultad de Derecho de Buenos Aires, durante el “democrático” gobierno de Arturo Frondizi, un presidente de la Nación que frente a la mujer de un antiguo amigo encarcelado por su gobierno tuvo la caradurez de decir: “No puedo hacer nada Zulma, es un preso de la embajada y la CIA. Dicen que lo enviaron Fidel y Guevara para organizar la guerrilla en nuestro país”.

   Personalmente, lejos estaba de soñar siquiera que 16 años después, y durante toda la dictadura, yo sería jefe de Redacción en Buenos Aires de la agencia Prensa Latina,  fundada en la Habana turbulenta de 1959 por argentinos legendarios como Rodolfo Walsh, Jorge Masetti, Rogelio “Pajarito” García Lupo. Entonces el elegido fui yo: la CIA, en documentos de la época, pero desclasificados pocos años atrás, me catalogó como un “oficial (militar) de Inteligencia de Cuba”. Un honor sin duda, aunque no fue cierto.

Saludo (cifrado) de Fidel, luego de
muchos meses de trabajo junto
a su hermano Rodolfo,
en el tema la Deuda Externa
   O que, ya a mediados de los ’80,  con mi hermano Rodolfo, durante la crisis de la Deuda Externa, con la cual Fidel desenmascaró en maratónicas jornadas el carácter depredador y mortal para nuestros pueblos del capitalismo financiero y trató de enfrentarla sin éxito con una coalición de los pueblos latinoamericanos,  trabajaríamos con él, la mayor parte del tiempo a la distancia, para finalmente escribir la intervención que firmara el entonces secretario del PC local, bajo el tituló “FMI o Pueblo”, que instaló en aquellos años en el imaginario popular esa histórica consigna junto a “Moratoria ya”. De esos días recuerdo una valoraciòn especial de Fidel por nuestro trabajo, dirigida al Comité Central del PC, perdida, o no en sus archivos, y una dedicatoria/mensaje encubierto,  que atesoro y por primera vez hago pública.

   Años después aparecieron,  y desaparecieron,  en algunas de las tantas casas de las que huíamos año tras año,  las fotos de mi padre con el Che, de sus distintos encuentros con Fidel.

   Pero no era todo.

   Apenas unos meses atrás, cuando la Biblioteca Nacional clasificó con el asesoramiento de mi sobrino Javier la parte que sobrevivió a las persecuciones de su archivo personal en el y activo “Fondo Fernando Nadra”, nos descubrimos con mis hermanos como “destinatarios” (niños de 7, 11 y 12 años, respectivamente) de una saludo manuscrito de Raúl Castro, para aquellos chicos argentinos, en una no menos insólita credencial – tan oficial como artesanal, casi rustica, sin recursos, con más convicción que infraestructura—de mi padre como miembro de la delegación argentina.
Dedicatoria de Raùl Castro a los hijos de
Fernando Nadra, entonces de 7, 12 y 11 años de edad,
 respectivamente, en su "credencial"  como
delegado oficial argentino ante el
I Encuentro Latinoamericano de Solidaridad con Cuba.


Son las tres fotos que comparto con este recuerdo, íntimo sin duda, pero con fechas que atraviesan la historia de país y el continente.


“Fraternalmente”, como me escribiste, Hasta la Victoria Siempre Comandante.

martes, 22 de noviembre de 2016

¡Nos encontramos el 1º de diciembre! (IV)


El jueves 1º de  diciembre, en el Auditorio de SADOP, Perón 2625, entre Paso y Castelli, a las 18.30,  Mercedes Marcó del Pont será la cuarta integrante del panel que me acompañará para presentar, y debatir mi libro  ““DE KIRCHNER A MACRI. Crónicas de una derrota”.
Mercedes es, para mí, mucho más que la brillante Licenciada en Economía (UBA), con un Master en Desarrollo Económico en la Universidad de Yale (EE.UU).

Mucho antes de titular del Banco Nación,  diputada Nacional por el FpV y Presidenta del BCRA, fue mi amiga y compañera en cada uno de los espacios más relevantes de resistencia al avance del neoliberalismo: la fundación de la CTA, su colaboración en la redacción del Plan Fénix, o como integrante del Frente Nacional contra la Pobreza, cuando intervenir en esa batalla implicaba el desierto mediático y político.

Hace casi 20 años, con el puente que tendió entre nosotros Héctor Valle, ese gran economista y ser humano que perdimos hace ya casi un año, la conocí y con ambos la labor de FIDE, con una trayectoria que ya incluía el enfrentamiento a Martínez de Hoz, el anticipo del fracaso inevitable del Plan Austral y, luego de la convertibilidad de Cavallo, para escándalo de la prensa canalla.

Traigo, aquí, para recordar aquellos tumultuosos días, las palabras de Héctor, de mi compañero Héctor Valle, para expresar públicamente su solidaridad con Mercedes:
 "No sólo por sus ya probadas virtudes técnicas, la inteligencia de que está dotada, algo que explica su capacidad didáctica para explicar las cuestiones más complejas de la economía, sino, fundamentalmente, porque es una persona de bien. Y por eso yo pongo las manos en el fuego, algo que no suelo hacer. Paradójicamente, esas virtudes la convierten en un blanco móvil para la oposición. No es fácil ganarle un mano a mano a la hora de discutir ideas, la lógica del amontonamiento opositor prefiere entonces removerla".

Considero mi obligación añadir algo que Valle no dijo, y que Mercedes jamás insinuó, leales como fueron al rumbo general del gobierno de Néstor y Cristina:

El kirchnerismo –es MI opinión-- tiene entre sus páginas a revisar muy críticamente la designación de Prat Gay y Redrado al frente del Banco Central, pero al mismo tiempo la nula energía para defender a Mercedes y producir su reemplazo por un oscuro representante del lobby bancario, ante el silencio cómplice de buena parte de lo que gusta autodenominarse “progresismo”.


Por eso, el 1º de diciembre, entiendo la presencia de Mercedes como un mutuo compromiso de amistad  e ideales, sin ocultar nuestros matices y diferencias, pero inquebrantables.