jueves, 29 de diciembre de 2011

Soy y no soy el mismo


Aquí estoy, ya me ves,
no soy el mismo de antes,
no sé si he cambiando bastante
como para que no me puedas ya reconocer.
Ya me ves,
algo queda aún de aquel caminante,
el de la mirada distante,
el de los sueños y la fiebre a flor de piel.
En la medida en que
algo dentro de mí se ha muerto,
algo empezó a vivir.
Pero tampoco es menos cierto
que para seguir
lo nuevo nace de lo viejo
y algo queda en mí
de lo que fui.
Así estamos, ya ves,
sumergidos en la vida cambiante,
en su movimiento constante
y nada se le escapa al tiempo en su correr.
Así es, a saber:
no existe nada inmutable
y así mañana no es lo mismo
que fue ayer.
Noel Nicola

domingo, 25 de diciembre de 2011

Tirar Manteca al Techo


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

Durante la década de 1920 florecieron en Buenos Aires las patotas de los llamados pitucos o niños bien, hombres jóvenes de la mejor sociedad que mataban su aburrimiento en los cabarets de moda. Al llegar la madrugada, después de haber consumido unas cuantas botellas de champán, la diversión favorita consistía en colocar los pancitos de manteca que habían sobrado de la cena en la punta de algún cubierto, que hacía las veces de catapulta. Ganaba quien dejaba la mayor cantidad de cuadraditos de manteca pegados en el cielorraso.

Desde entonces, “tirar manteca al techo”, ha quedado en la conversación corriente como expresión de juerga, de despilfarro un poco loco, de pasarla bien todo el tiempo.

domingo, 11 de diciembre de 2011

El que se duerme, se muere


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

Frase que expresa el peligro de disminuir el esfuerzo durante la realización de alguna empresa que exige todas las energías disponibles. La pronunció Napoleón durante la retirada de Rusia en 1812. El emperador emprendió la invasión con casi medio millón de hombres. La campaña, que comenzó en febrero, concluyó ocho meses después, con la toma de Moscú. El enemigo la abandonó incendiada y vacía.

Napoleón, entonces, con los víveres y pertrechos casi agotados, debió volver atrás en un invierno que se anticipó con furiosas tormentas de nieve. Muchos de los hombres se detenían en el camino por falta de fuerzas para continuar y, así, aumentaba cada vez más el número de rezagados que morían congelados.

Napoleón arengó a sus tropas y les previno enérgicamente: “el que se detiene se sienta, el que se sienta se acuesta, el que se acuesta se duerme, y el que se duerme, se muere”. Buena advertencia para aquellos que se dejan estar en los momentos críticos, cuando todo aconseja mantenerse más despierto y alerta que nunca.

Echar con cajas destempladas


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

Caja es sinónimo de tambor. Lucio V. Mansilla, al narrar un fusilamiento, escribe en sus Cuentos del Fogón que “la caja batía marcha lúgubremente”. El tambor marca el ritmo en los desfiles y otras ceremonias militares. Como todo instrumento musical, debe estar afinado o templado, y ello se logra tensando adecuadamente el parche.

Cuando hace dos o tres siglos un diplomático extranjero era declarado “persona no grata”, se daba orden de acompañar su despedida con un cortejo en el que la banda hacía sonar las cajas con un redoble deliberadamente fuera de tono. De allí viene la frase “echar con cajas destempladas”. Lo que en un tiempo fue un desaire, hoy se expresa con palabras cortantes, cara de perro y un dedo índice que señala la puerta.

martes, 6 de diciembre de 2011

Hector Valle "Debemos entrar en un mayor activismo de la política económica"


Héctor Valle es economista y, desde 2004, preside el Fondo Nacional de la Artes (FNA). No forma parte del Gabinete, ni se lo puede considerar miembro del "equipo económico". Pero varias de las medidas que adoptó o anunció el Gobierno en las últimas semanas, o aun las que esbozó recientemente la presidenta Cristina Kirchner al disertar ante empresarios, llevan su impronta, dice textualmente un matutino nada oficial en un reciente reportaje que vale leer con atención.

Algunas de esas medidas, como la normativa que les quita a mineras (total) y petroleras (parcial) el privilegio para evitar liquidar las divisas generadas por sus exportaciones en el país, la llevan de manera casi explícita.

Después de todo hace años que, desde la tribuna que se reservó en la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE) -y compartió por casi tres décadas con la actual presidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont-, venía reclamando que a mineras y petroleras les alcancen las generales de la ley al alertar sobre los "desafíos del sector externo" y la necesidad de buscar recursos para la "estratégica caja del Banco Central".

-¿Cómo explica que, con un sistema de tipo de cambio administrado, hayamos llegado a esta situación de corrida?

-Estructuralmente, porque hay bancos y empresas internacionales que están demandando y girando al exterior bastantes más dólares que el año pasado. ¿Por qué lo hacen? Porque acá les ha ido muy bien y allá muy mal, y tienen a sus casas matrices exigiendo la remisión. Y porque esto se dio en el marco de una tendencia a la reducción del superávit comercial, en parte derivada de un lógico incremento en las importaciones, por el mayor nivel de actividad local, y en parte derivada de otras cosas...

-¿Qué otras cosas?

-Acá fueron creciendo más que proporcional y sospechosamente los precios unitarios de los bienes intermedios, como el acero, el petróleo, los semicomponentes, las partes y piezas de automóviles, porque tenemos un sector industrial fuertemente desintegrado con un balance comercial muy negativo, pero también porque hay que estar más atentos.

-¿A qué se refiere?

-¿Cómo sé yo que los precios con los que establece sus relaciones comerciales una empresa transnacional, que tiene una fábrica acá, otra en México y otra en Alemania, son los de mercado? En qué medida eso no puede estar fomentando la sobrefacturación de exportaciones. Hay que poner el ojo en el valor de las importaciones.

-Pero en los últimos meses se sumaron a la demanda de dólares los minoristas...

-Es cierto... (piensa). Digamos que se combinó una punción transnacional por tomar dólares con una oferta de divisas menor a la esperada, y que eso creó un empuje hacia el dólar al que se unió uno de los sectores premiados por la actual política económica, que es la clase media y media-alta, siempre propensa a ahorrar en esa moneda. Una vez que cambiaron el auto, compraron un departamento para el hijo y un plasma más empezaron a comprar dólares porque, en términos relativos, están baratos.

-¿Pide una devaluación?

-En términos relativos. Hoy tenemos una situación paradojal: desde el punto de vista del comercio, si uno compara con el real o cualquier cesta de monedas, el peso todavía es competitivo. Comercialmente no hay razón para devaluar. Además, devaluar supone un impacto inflacionario que no se va a poder ocultar, una caída en el salario real y un perjuicio para el Estado que necesitará más pesos para comprar los dólares que demanda el pago de la deuda.

-¿Recomienda no devaluar?

-Lo ideal sería poder manejarse con un sistema de tipos de cambio reales mixto, que combine valor nominal, estímulos fiscales, estímulos a la exportación por puertos patagónicos. etc, etc. Pero hoy, con esta expectativa devaluatoria, no se puede hacer porque la alimentaría. Por eso es clave que el Gobierno gane la batalla del dólar.

-Entonces considera oportunas las medidas de control del mercado cambiario..

-Tal vez debieron tomarse en septiembre, cuando cambió la corriente en la plaza. Pero van en la dirección correcta.

-Pese a los problemas generados a muchas personas y empresas...

-Quien tenga todos sus papeles en regla no debería tener problemas.

-Pero los tiene. Son incontables los testimonios...

-Es probable que hayan sido desprolijas y, seguramente, sean objeto de numerosas correcciones. Pero el dato más importante es que el Gobierno volvió a demostrar que no le tiembla la mano para adoptar medidas, adecuadas, porque atienden el problema del deterioro de la cuenta de capital, y necesarias para superar este clima de histeria cambiaria.

-Es el problema de fondo, ¿no? El deterioro del balance de pagos.

-Según mis estimaciones, si el Gobierno no hacía nada, el año que viene teníamos un agujero de 3000 a 4000 millones de dólares. Con la decisión de que las petroleras y mineras liquiden todo acá, algo por lo que venía bregando desde hace más de dos años (por esa vía se nos fueron US$ 27.000 millones en diez años), sumás de 2500 a 3000 millones. Ayuda, pero no alcanza...

-¿Qué falta?

-Creo que tiene que venir una discusión seria sobre el giro de utilidades de las transnacionales. El año pasado se fueron US$ 8000 millones por ese concepto, y este año van unos US$ 5500 millones.

-Pero usted mismo acaba de reconocer que tienen una natural presión de sus casas matrices para hacer esos giros.

-Es cierto, pero habría que dosificarlos.

-Chile reduce impuestos a empresas extranjeras que aceptan reinvertir sus utilidades allí. ¿Sería un método a imitar?

-No creo. Acá ya tienen suficientes estímulos: casi todos tienen mercados cautivos o trabajan en condiciones oligopólicas; casi todos tienen promociones regionales o sectoriales. ¿Qué más les vamos a dar?

-¿Pide que impidan esas remesas?

-No, pero hay que conseguir que las multinacionales, sin sentir vulnerados sus derechos, acepten dejar aquí una parte importante de sus utilidades. Porque vamos camino a movernos por un desfiladero más estrecho.

-¿Llegó el tiempo de políticas más activas?

-En todos los aspectos. Hay que tener una política más fina con Brasil, en el desarrollo del sector agropecuario. Pasada la euforia de la primera etapa viene otra de lo que podríamos llamar 'sintonía fina', donde tendremos un crecimiento algo menor de la economía pero todavía alto comparado con la media internacional.

-¿Por el agotamiento del modelo o por las limitaciones que impone la situación internacional?

-Por ambas. El 2012 es el último año de grandes pagos de la deuda, porque de 2013 a 2015 los pagos son muy bajos. Hay que pagar el cupón (herencia del amigo Lavagna), en un contexto de reducción en el superávit comercial, por lo que se necesitan dólares. Ahí caben dos opciones: la que alientan mis amigos del neoliberalismo, que es volver a endeudarse, o ver cómo me arreglo cortando este chorreo de dólares. La primera la conocemos y no sirve. La Argentina es como un alcohólico en recuperación y aparecen los cantos de sirena de la City ofreciéndole una copa. La segunda exige buen manejo y recrear las condiciones que nos permitieron la experiencia de 2009, cuando pudimos porque, además, estamos en un barrio complicado para hacer política económica, pero es la única viable.

-¿Qué quiere decir con lo de 'barrio complicado'?

-Mire, vamos a hacer un oleoducto muy importante con Brasil pero, como lo financia el Bndes, ellos exigen que hasta el último tornillo que se use en la obra sea brasileño. Y como nosotros no tenemos armados esquemas de financiamiento de ese tipo vamos a tener que aceptar esas reglas de juego que, en definitiva, son inadecuadas para nuestro mercado interno.

-Probablemente pasaría igual si el socio no fuera Brasil...

-Pero es Brasil, que es un socio complicado y pasa un momento complicado por atarse a las metas de inflación, un esquema cuya esencia es subir las tasas de interés y frenar la actividad. Ellos, que son un mercado natural para nuestras exportaciones industriales, tienen un problema con sus importaciones de China. Ya crecen un punto menos de lo que esperaban con una inflación un punto y medio más alta de lo que esperaban; una tasa de interés todavía alta en dólares y una propensión a revaluar su moneda.

-¿Condiciona?

-Son datos que exigen entrar en una zona de activismo de la política económica que, por suerte, parece haberse iniciado. También, por suerte, se va reconociendo que la estructura de la soja es una bendición que debemos saber aprovechar. Pero es probable que haya que avanzar en medidas con el comercio de granos o la necesidad de plantear la reforma de la carta Orgánica del BCRA para terminar con esta falacia de que sólo debe ocuparse de preservar el valor de la moneda. Va a haber mucha gente que se a enojar y será inevitable, porque la economía no es cuestión de suma cero ni tan sencilla como se la presenta cuando, omitiendo lo que pasa en el mundo o la conducta de las multinacionales.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Un artista del futbol y un luchador


Tenía un nombre casi tan grande como su talento: Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira. De haber aguantado hasta el 19 de febrero de 2012, hubiera cumplido 58 años. Se fue absurdamente antes. Ha sido un jugador elegante, imprevisible, altivo, siempre con la cabeza alta y la mirada digna, feroz, que veía cosas que nadie más parecía ver. Fue el artífice y el capitán de la última selección realmente brillante que el mundo pudo ver, la brasileña de 1982. Defendía el fútbol-arte por una razón tan sencilla como indiscutible: estaba seguro de que el jugador es un artista. Ha sido, por encima de todo, un gran tipo (...) Ayer, el Corinthians se consagró campeón brasileño. Al iniciarse el partido, los jugadores hicieron un círculo y repitieron el gesto clásico de Sócrates: irguieron el brazo izquierdo, el puño cerrado. Ojalá sepan lo que ese gesto significó en los años duros, cuando Sócrates se imponía como ciudadano, como hombre íntegro, angustiadamente comprometido con el futuro. Un futuro que el país conquistó, de la misma forma que, en el día de su muerte, su equipo supo conquistar el título nacional (Eric Nepomuceno).

domingo, 4 de diciembre de 2011

Carpe Diem


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

Una película –La Sociedad de los Poetas Muertos– actualizó esta expresión latina que durante siglos fue citada en la conversación culta y en los textos. La frase, que significa “aprovechar el día presente”, pertenece al poeta Horacio (65-8 a.C.). Figura en una de sus Odas y es parte de un contexto que ilustra mejor acerca de la poca fe que le merecían las promesas de futuro. “Mientras hablamos”, dice allí Horacio, “el implacable tiempo sigue huyendo. Disfruta del día de hoy, y confía lo menos que puedas en el que vendrá”.

El propio poeta fue fiel a ese pensamiento. Durante parte de su vida vivió alejado de Roma, en una granja que le regaló Mecenas, su protector. En ella pudo dedicarse a escribir libre de envidias e injerencias, y sin someterse a los vaivenes de la política urbana.

“Carpe diem” advierte que la postergación de los goces puede mañana ser motivo de lamentaciones; que las oportunidades son fugaces. “Aprovecha gaviota, que no te verás en otra” sería la versión popular de la sentencia horaciana. Una forma un poco más de acuerdo con la vida entre colectivos y semáforos. Pero con idéntico sentido.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Cantar para el Carnero


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

Cuando se la toma literalmente, esta expresión desconcierta. ¿Qué relación puede existir entre la acción de entonar una melodía cualquiera y este “animal bóvido de la subfamilia de los ovinos, de cuernos divergentes y arrollados en espiral”, como lo define el diccionario?

No parece muy inspirador tener como público un carnero. Menos comprensible resulta que, en el lenguaje gauchesco, la frase sea una manera contundente y algo rústica de referirse al acto de morir.

En uno de los episodios más recordados de Martín Fierro, el duelo a facón con el Moreno, el protagonista relata: “Tiró unas cuantas patadas/ y ya cantó pa’l carnero./ Nunca me puedo olvidar/ de la agonía de aquel negro”.

Todo queda aclarado si nos detenemos en la primera acepción de “carnero”: lugar donde se echan los cadáveres. Se trata del cementerio, y cantar tiene aquí el alcance de pronunciar las últimas palabras.

La historia resulta un tanto fúnebre, pero tiene al menos la virtud de absolver de toda culpa al macho de la oveja.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Blaquier: Respuesta a un Anónimo


No es costumbre de este blog polemizar con quienes comentan las notas de la columna principal . Sin embargo, un anónimo, alternando los nombres de "Alberto" y "Daniel", recurre a muchas palabras para volcar un solo concepto: su disgusto con el actual gobierno. Para ello, no vacila en despreciar a cualquier aliado en el repudio a Blaquier que no comparta, por completo, sus posiciones. No es mi caso. Bienvenidos todos los aliados en la lucha por la justicia, la verdad y la memoria. Pueden leer los comentarios aludidos al pie de la nota anterior.

Daniel o Alberto:

Vos no inventás un enemigo, pero, con tu comentario, buscás con empeño uno en mí, por el sólo hecho de uno o varios aspecto de mi visión de la realidad difiere con la tuya. Una tendencia bastante poco constructiva y que, en lo personal, lamento mucho…

Porque lo que queda clarísimo con tu respuesta es que lo que de verdad te molesta de mi publicación no tiene que ver con priorizar las muertes de los compañeros secuestrados, torturados y asesinados en forma masiva en la Noche del Apagón, por sobre la de todas las otras víctimas de delitos como esos, y otros, orquestados por Blaquier antes, durante y después del golpe de Estado.

Lo que de verdad te molesta es mi apoyo –que nunca escondí y sí, aunque vos ni te das por aludido, condicioné en la medida en que se profundice el rumbo adoptado hacia las conquistas sociales– al gobierno. También lamento que este sea tu orden de prioridades.

Publiqué un comentario cuyo principal fin es el repudio a Blaquier y a quienes siguen colocándolo en posiciones de prestigio social, aumentando su “figura” ante los desprevenidos e ignorantes de la sociedad; a quienes siguen fortaleciendo su posición de poder.

Ante eso, tu respuesta no es siquiera la de un aliento parcial, pero con críticas; es la de una acusación disfrazada de inquietud. ¿Qué entre todos esos que fortalecen el poder de Blaquier hay también sectores del gobierno? Eso no lo negué en ningún momento. De hecho, si prestás atención a las últimas líneas de mi respuesta a tu primer comentario: “…maneja la provincia y –cierto– parte del poder real nacional”, te encontrás con una conformidad con ese punto, que no estaba en mi nota original.

El hecho de que omitas eso muestra que tu objetivo es despotricar contra el gobierno, y para hacerlo, te metés en argumentos que se dividen entre interpretaciones discutibles sobre el uso del lenguaje y recriminaciones vacías: reclamos sobre mi falta de protesta, o llamado de atención, sobre problemáticas más profundas que también contribuyen y sostienen poderes cuasi-feudales como el de Blaquier. Y son vacías porque, si leyeras todas las notas de mi blog, antes de reclamar, verías que abunda en críticas, por ejemplo, a lo que caracterizás correctamente como el “sistema de concentración económica y explotación; no sólo en Jujuy, sino también en Argentina y el mundo. Otro elemento por el que sí protesto y al que sí he repudiado varias veces antes: la responsabilidad de Blaquier por otros asesinatos, torturas y expropiaciones.

Como lo señala el énfasis del primer párrafo, la noche del. Apagón está en mayúscula porque su carácter masivo la ha convertido en el emblema del terrorismo de Estado y la participación de la Ledesma de Blaquier en la forma que adquirió ese proceso en la provincia de Jujuy.

A su vez, lo masivo, sistemático y generalizado del terrorismo de Estado en todo el país, con su estela de miles de muertes hace que se lo considere también especialmente destacable en la historia argentina.

¿Qué? ¿No es un recurso válido del que escribe resaltar los puntos sobre los que más recuerdan sus futuros lectores? Sin dejar a los demás de lado; no hablando sólo de la Noche del Apagón, pero sí haciendo énfasis en ella. Y en el terrorismo de Estado. ¿Nombrarlas, entre otras, implica menospreciar a las otras? Entonces uno nunca podría hablar de ningún personaje, o tema, importante en la historia, sin hacer un pequeño dossier para que todos los demás a quienes les quepa ese adjetivo no se sientan “ofendidos” porque se los ha dejado de lado. Es poco serio.

Pero insisto: lo peor es que tu reacción ante mi nota no sea la de “Qué bueno que somos más los que repudiamos a este nefasto personaje; que bueno que haya gente que todavía no se olvida de lo que hace y lo que hizo”, o un, más medido, “Bien la crítica, pero no olvidemos que en el gobierno hay quienes también apoyan a Blaquier”. Vos directamente atacás al autor, para criticar al gobierno en el proceso. Te recomiendo numerosos blogs y foros específicamente designados para ese fin…

martes, 15 de noviembre de 2011

Blaquier: ¡Basta de permitir que nos averguence con su impunidad!


¿Asco, Indignaciòn, simplemente bronca? Seguramente todo junto, y un poco más. Es lo que me produce leer el entusiasmo de Clarin, La Naciòn y otros medios por la designación como "Presidente Honorario" de la Sociedad Científica Argentina a Carlos Pedro Blaquier, el zar de Ledesma, el sindicado como autor intelectual de los asesinatos de LA NOCHE DEL APAGON y tantos más. El que ahora ha sido requerido judicialmente por un fiscal de Jujuy a indagatoria, hecho del que el juez insiste en no darse por aludido, fue aplaudido por lo mas concentrado del establishment argentino, los del 30, los del 55, los del 66, los del 76. ¿Asco, Indignaciòn, simplemente bronca? Seguramente todo junto, y un poco más.

No es el estilo de este blog, pero llamo abiertamente a una campaña de repudio a las autoridades de la Sociedad Científica Argentina, que han puesto a este personaje a la altura de nuestros Premios Nobel Leloir, Houssey y Milstein, que sabiendo su posiciòn en la vida no dudaría en devolverselo al instante. Llamo a exigir una y mil veces justicia para los asesinados en Ledesma, con los coches, los empleados, los capataces y, que duda cabe, el directorio y el presidente de la empresa. Llamo a exigir que el juez convoque inmediatamente --como se la ha requerido-- a indagatoria a Blaquier, y que finalmente rinda cuenta de sus acciones, así sea a más de 35 años despues . 35 años de burla. 35 años de opulencia y fastuosos yates, de "recepciones" y alfombras rojas, de coleccionar "arte", cuyo origen también debería investigarse, comprado sobre la miseria, el dolor y la sangre de los trabajadores.

¡Vamos compañeros, es una provocacion abierta! No permitamos que también ahora, cuando sembramos futuro en nuestra Patria, nos escupan su impunidad en la cara! Es una deuda con nuestros mártires y un compromiso con nuestros hijos.

lunes, 14 de noviembre de 2011

El CHE según Silvio Rodríguez


Silvio esta en Argentina de gira, luego de seis años. En Córdoba, donde recibió el titulo de "Doctor Honoris Causa" de la UNC, homenajeó al CHE, y marco ejes de su vigencia.

Estimada Rectora de la Universidad Nacional de Córdoba.
Profesores, alumnos, amigos:

En las diferentes luchas de emancipación de Cuba, siempre participaron hombres de diversos países: latinoamericanos, españoles, polacos, chinos, norteamericanos; por sus méritos, llegó a ser General en Jefe el dominicano Máximo Gómez Báez.

Posteriormente, como en gratitud, generaciones de cubanos han participado en gestas de distinto tipo en países del mundo. Sólo en los años 30 del pasado siglo, en la guerra civil española, lucharon más de un millar de cubanos voluntarios en las brigadas internacionales.

Pero después del triunfo de la Revolución, en la década del 60, la idea de ser internacionalista empezó a ser en Cuba algo así como lo máximo, y por estar dispuesto a serlo llegó a medirse la calidad de hombres y mujeres. Incluso se hizo habitual que pusiéramos por escrito nuestra disposición de ir a cualquier punto del planeta en que la solidaridad nos reclamara.

Aún así, inicialmente yo no entendía muy bien el internacionalismo. Hasta los 20 años pensaba que era un gesto generoso, pero no estaba totalmente convencido de aquello de marcharse a ayudar a otro país, cuando en nuestra propia tierra faltaba tanto por hacer.

Sólo unos pocos años antes, en nuestra más reciente etapa de liberación, luego de una dura travesía desde México hasta Cuba, un argentino había formado parte del núcleo que fundara el Ejercito Rebelde. Ya en la Sierra Maestra había comandado la segunda columna guerrillera y había realizado la invasión desde el oriente hasta el occidente de Cuba, a la par del legendario Camilo Cienfuegos. Después había estado al frente de la toma de la importante ciudad de Santa Clara, acción que infringió una derrota significativa al ejército de la tiranía. Este argentino formó parte del Gobierno Revolucionario, fue presidente del Banco Nacional y Ministro de Industrias. Además fundó una familia y tuvo varios hijos en Cuba. Pero todos sus cargos, incluso su amada familia, los dejó por ser capaz de sentir en su mejilla la bofetada dada a otra persona en otro lugar del mundo, según sus propias palabras.

Comprender la dimensión del sacrificio de este hombre, su idea del internacionalismo como acto supremo de solidaridad, como expresión máxima de la condición humana, movió mis convicciones.

En junio de 1967, cuando fui desmovilizado de mi servicio militar, aquel hombre al que sus compañeros cubanos habían apodado cariñosamente Che, ya se encontraba en Bolivia en otra experiencia internacionalista. Apenas le quedaban 4 meses de vida.

Su muerte, en octubre, fue una conmoción en mi país, muy especialmente para los jóvenes de mi generación. Este hecho, que también tuvo repercusiones universales, terminó de fraguar un arquetipo humano que nos serviría como brújula durante años. Tanto fue así que desde entonces empezaron a salirme composiciones donde trataba de explicar los significados de su altruismo.

La primera de las canciones que compuse motivado por el Che fue La era está pariendo un corazón. Este tema, que al inicio suscitó controversias por el uso de la palabra parir, acabó convirtiéndose en un suceso nacional, interpretado por la extraordinaria Omara Portuondo. Curiosamente también fue la primer canción de la llamada nueva trova que trascendió las fronteras de Cuba, cuando Pino Solanas la incluyó en su importante documental “La Hora de los Hornos”.

Fusil contra Fusil, la segunda canción que escribí por Ernesto Guevara, la compuse sólo unos minutos después que la primera. Y es que en La Era me faltaba el nombre y el apellido de quien me había mostrado aquella forma de entender la solidaridad. Pero siempre fui enemigo de lo demasiado explícito. Por preferencias personales pensaba que las palabras de las canciones tenían que parecerse a los tropos poéticos. Por eso en Fusil contra fusil, más que a la persona, mencioné la conclusión extrema a la que había llegado un hombre: que a los fusiles de los opresores podían responder los fusiles de los oprimidos.

América, te hablo de Ernesto se me apareció en 1972, muy cerca de aquí, en el primer país Latinoamericano que visité. Era el Chile de otro hombre admirable: Salvador Allende, quien había llegado a la presidencia por la vía de las urnas. Su gobierno era una coalición de izquierdas donde sólo el MIR y otros pocos creían en la teoría del foco guerrillero. Un día hubo un gran mitin en el Estadio Nacional, donde figuraban los rostros de muchos próceres de América. Viendo que faltaba el Che, construí mentalmente la canción y cuando llegué al hotel sólo tuve que transcribirla.

Un hombre se levanta, también llamada Antesala de un Tupamaro, la hice para una serie de televisión que contaba las peripecias de la guerrilla urbana del Uruguay. Tuve la suerte de que fuera interpretada por Sara González, que empezaba por entonces y la convirtió en un éxito.

La oveja negra la compuse también en los 70, en un período en que, por identidad continental, traté de usar ritmos de la música andina y del cono sur.

Hombre fue para conmemorar el XX aniversario de la caída del guerrillero. Era 1987 y cuando digo “Hombre y amigo, aún queda para estar contigo, Hombre sin templo, desciende a mi ciudad tu ejemplo”, estoy cantando frustraciones de una sociedad que un Hombre con mayúscula ayudó a fundar con un alto nivel de exigencia.

Desde entonces hasta hoy han cambiado algunas cosas. Con la caída del campo socialista el mundo, que desde el punto de vista de las superpotencias era bipolar, aparentemente empezó a ser dominado por un solo punto de vista. Hablo de apariencias porque nosotros seguimos siendo un Tercer Mundo testimoniante e indignado. Y es que mientras existan las espantosas diferencias que nos separan y las intolerables injusticias que cometen los más poderosos, la idea de redención de hombres como este argentino-cubano-rosarino-cordobés-congolés-boliviano Guevara inspirará principios, obras y canciones.

No hace mucho hice una Tonada del albedrio y la incluí en el último disco que he grabado. En ella retomo la todavía vigente idea del Che de que el socialismo no requiere intelectuales asalariados al pensamiento oficial. Y desmiento a los que quieren estigmatizar al revolucionario como hombre violento. Y es que la violencia a ultranza no hubiera congregado tanto mundo dispar, como hace el Che; esto sólo es posible bajo la divisa del amor.

Algunas de las ideas de este hombre fueron concebidas en un mundo que ha sufrido cambios. Pero su búsqueda de una dignidad humana plena sigue siendo un motor contemporáneo. Porque Ernesto Guevara no tuvo intereses mezquinos: fue un inconforme radical, un iconoclasta que puso su pellejo por delante para dar un sentido superior, más que a su propia vida, a la vida de todos. Por eso ha sido lucidez inspiradora de actos, poemas y canciones en muchos tiempos y lugares. Por eso aún los jóvenes del mundo lo llevan como emblema. Por eso los cubanos todavía andamos con su espíritu en actividades solidarias de la salud, la educación, la cultura, el deporte y la amistad entre los pueblos.

Y en la tarde de hoy pudiera decir que el Che, insólitamente, también está en la profunda gratitud que me motiva este acto, en esta casa Universal de Córdoba, tierra donde este Hombre sin muerte también dejó su huella.

Muchas gracias.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Buscarle la Quinta Pata al Gato


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

Cuando se tienen reparos sobre la conducta o los dichos de terceros, se utiliza esta frase, cuya forma correcta, según algunos, sería “buscarle tres pies al gato”. Los diccionarios no se ponen de acuerdo. El de María Moliner, por ejemplo, prefiere esta última versión, y la define como: “Buscarle complicaciones a un asunto que de por sí no las tiene”.

La mayoría de la gente, al citar el dicho, menciona tanto al micifuz al que le falta una extremidad, como al que le sobra. Para ellos el sentido es idéntico. Y todavía están los que hacen distingo acerca de la aplicación de tres o cinco. Los que la emplean en la primera forma sostienen que se refiere a lo fácil que resulta criticar: frente a cualquier minino, sea persa o atorrante, hasta el más torpe encuentra los tres pies requeridos. En cuanto a lo de la quinta pata, consistiría en no querer aceptar, por mala fe o ignorancia, la realidad tal cual es.

Una cuarteta anónima resume muy bien este dilema trivial: “El normal cuatro presenta, tres si le falta una sola, y cinco si quien las cuenta toma por pata la cola”. Una solución salomónica, como se ve.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Las lecciones del Euro


La crisis del euro es la crisis del capitalismo europeo. Una crisis económica y política que pone a prueba su identidad, su fortaleza cultural. Crisis tuvieron todos los países, pero esta es una crisis continental de desenlace incierto, donde no sólo está en juego la continuidad del euro sino la existencia de la Unión Europea tal como la conocemos.


¿Qué lecciones le deja este descalabro anunciado? La primera y más importante es que cuando la renta financiera gobierna el sistema, la crisis está asegurada; sólo es cuestión de tiempo. Eso ocurre cuando especular es más rentable que producir, cuando prestar es más redituable que vender. Y empeora cuando los países consumen más de lo que debieran y se endeudan por más dinero del que podrán devolver.


Grecia, Portugal, Irlanda, Italia y España están en una encrucijada. No pueden salir del euro sino al precio de graves consecuencias, y no pueden vivir en el euro salvo en estado de ajuste continuo. Esa es la cuestión, porque el ajuste irá limando el equilibrio social. Y al final no quedará nada del Estado de Bienestar construido ladrillo a ladrillo desde 1945.



Basta con imaginar qué hubiera pasado en la Argentina si la convertibilidad hubiera durado veinte años y no diez. ¿Cuántas fábricas habría hoy? ¿Cuántos trabajadores con empleo? ¿Cuántos pobres? ¿Cuántas familias rotas? Hacia esa situación de penurias se encamina la UE, porque el euro es como el 1 a 1.


Ninguno de los países mencionados puede vivir con una moneda que es mucho más cara que sus divisas históricas, como el dracma griego o la peseta española. Una simple cuenta lo muestra: antes del euro, cada dólar ingresado por el turismo equivalía a 10 dracmas; ahora ese dólar significa apenas 0,65 euro. Lo mismo les ocurre a los otros grandes receptores de turismo como España, Italia y Portugal.


Sólo Alemania y Francia hacen negocio con el euro. Ni siquiera Gran Bretaña lo aceptó, porque nadie puede enseñarles nada a los ingleses sobre cuestiones financieras. En un debate parlamentario de hace unos años, que en estos días recordó la BBC, un ex diputado laborista preguntó: “¿Cómo harán quince países distintos para vivir con la misma moneda? Eso es como pretender que todos los europeos hablemos el mismo idioma”.


Sólo la restitución de la renta industrial en el centro del capitalismo sacará las castañas del fuego. Pero el tránsito será lento, penoso. Muchos perderán sus casas, sus empleos, se hundirán bancos, quebrarán países, se disolverán fortunas. El capitalismo seguirá concentrándose, en ese clásico movimiento inverso al big bang que sigue a cada crisis.


Cuando se hayan quemado los valores ficticios, y el fuego se apague, volverán a mandar en la economía los valores reales que conforman el PBI mundial. Como debe ser. Como siempre debió haber sido.

domingo, 6 de noviembre de 2011

¡Andá que te cure Lola!


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

Frase-escudo para defendernos de quienes vienen a importunarnos con el relato de sus carencias e infortunios. Lola es, como se sabe, el sobrenombre familiar de Dolores. Afirman algunos autores que el dicho se refiere a la Virgen de los Dolores, a quien se recurre en procura de auxilio para las enfermedades y los contratiempos.

Así las cosas, a la irreverencia sacrílega de de ponerle apodo a la Virgen se sumaría el sarcasmo de remitir a ella a las personas cuyos males nos tienen sin cuidado. Una manera no muy cordial de indicarles que se las arreglen como puedan.

El folklore de la indiferencia se ha enriquecido con una expresión similar, pero menos conocida que sugiere, con falsa amabilidad, una ayuda suplente: “Andá que te cure Hortensia, que Lola está de licencia”.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Victor Heredia: "No puedo dejar de responder esta infamia"


Mi compañero, y amigo del alma, Victor Heredia, acaba de enviarme estas lineas que difundo compartiendo su indignación y y demoledora argumentación. A.N

A veces leo tantas ofensas que no sé a cual responder, incluso me digo que no vale la pena, que no es necesario, que la gente solita se va a dar cuenta de las mentiras que muchos periodistas y seudo intelectuales pretenden instalar desde sus supuestos altares.

Pero no puedo dejar de responder a esta infamia, soltada como al pasar en notas periodísticas, comentarios radiales y televisivos: “Los artistas que apoyan este modelo lo hacen por dinero.” “Es el interés por recibir la dádiva del estado lo que los mueve a apoyar las consignas del gobierno”. Es decir, que todos aquellos que sufrimos en carne propia las tremendas consecuencias de la censura, la persecución y hasta el exilio en muchos de nuestros casos y el dolor de ver como secuestraban y asesinaban a familiares y amigos, lo hicimos sólo como ahorristas de un crédito que la democracia nos iba a devolver en moneda constante y sonante, o en la forma de un programita de televisión, un recital, unos pasajes al exterior, la dádiva de un subsidio para una película, un dinerito para grabar un CD, etcétera, etcétera.

¿De verdad creen que este gobierno popular compra a sus artistas, o a sus intelectuales para transformarlos en sus compañeros de ruta? ¡Impresionante miopía! Brutal cachetada a la militancia de años que portamos muchos de los que hoy aplaudimos los logros de este modelo popular. Y no me vengan ahora con aquello de que “¿Ah, te cayó el sayo?”, porque no me cabe, como no le cabe a tantísimos que dieron parte de sus vidas y sus carreras en pos de un sueño colectivo que recién ahora y después de varios gobiernos democráticos empieza a vislumbrarse.

No, estimados enemigos del progreso, no es por tan despreciable razón que acompañamos este modelo. Nuestra militancia tiene tantos años como cicatrices, tanta felicidad como lágrimas, tanto ayuno como renovada esperanza. Somos parte de un proyecto que comenzó hace mucho tiempo atrás y que fue encarcelado, desaparecido, torturado y asesinado tantas veces como las que resucitó.

Da pena leer como equivocan sus análisis y como intentan menoscabar la digna lucha por una libertad que hasta les permite solazarse en sus falsedades, —quizá la palabra sea revolcarse—, sí, como lo hacen en el odio y el evidente rencor que les genera la derrota.

Me temo que tendrán que revisar sus bolsillos, porque quizá sean ustedes los “pagados” cuando acusan a mansalva a los artistas populares, a los intelectuales que responden al interés colectivo, porque si no se han dado cuenta, tal postura los hace cómplices, socios de los mesiánicos y las corporaciones mediáticas, de los monopolios económicos que siempre manejaron desde las sombras a nuestro país. Les aseguro que no hay dinero de por medio en este orgullo de pertenecer al conjunto de argentinos que quiere otro país, hasta otro mundo para sus hijos.

Creo que lo que más les duele a ustedes es que íntimamente saben que lo hacemos por amor al prójimo, a costa de lo que podemos perder si no ganamos la partida, eso creo que está claro en las viejas listas negras, en las amenazas, en nuestros exilios, lo está desde la incertidumbre familiar, desde el ostracismo que a veces sufrimos por pensar como pensamos. Pero tienen razón, no es gratis, a cambio recibimos miles de sonrisas, cientos de abrazos, millones de palabras de agradecimiento por estar donde corresponde, es decir con el pueblo, expresiones que, intuyo, a ustedes les deben llegar en cuentagotas. Una lástima, hay cosas que valen mucho más que un suculento cheque.

Víctor Heredia

lunes, 31 de octubre de 2011

Los límites del progresismo


Más que interesante añadido, a una nota anterior de Norberto Colominas

El interrogante del millón se refiere a los límites que enfrenta una economía capitalista para producir inclusión y justicia social sin interrumpir la apropiación de plusvalía. Esa es la cuestión de fondo.

En un registro económico, la pregunta es: ¿hasta cuando el consumo global puede tirar de la demanda sin que los salarios se escapen de control y el trabajo deje de ser "productivo", es decir, deje de posibilitar la reproducción de plusvalía? Eso y no otra cosa es la famosa "productividad". Basta recordar el Congreso de 1953 convocado por Perón, al que por entonces no le cerraban las cuentas.

¿Existe la posibilidad de construir un capitalismo sin pobres, sin homless, sin desocupados, sin parias, en fin, un capitalismo con empleo, alimentos, agua, ropa, salud, educación y seguridad para todos? La respuesta es negativa. Pero existe una zona intermedia, una área desmilitarizada --por decirlo así-- donde es posible repartir, incluir y democratizar, aunque hasta cierto punto. Con esta pregunta se enfrentó Perón y también se enfrentará Cristina: ¿dónde se encuentra ese punto, ese límite, que además no es fijo sino variable? En todo caso, ¿dónde se encuentra hoy, en plena crisis mundial, esa frontera?

En un tercer registro, esta crisis económica puso sobre la mesa los límites de la socialdemocracia europea y el desmantelamiento progresivo del estado de bienestar (su creación después de la II Guerra Mundial, a caballo del Plan Marshall). Es precisamente con los recursos de la seguridad social que se pagará a los bancos, por lo menos el capital prestado y quizá bastante más. Ese es hoy el punto central de la discusión entre los gobiernos de la Unión Europea. Y como no hay acuerdo sólo aparecen analgésicos, no antibióticos. La socialdemocracia se resiste a seguir cediendo; los liberales van por todo, despejado ya el temor al comunismo que dio lugar tanto al Plan Marshall como al estado de bienestar.


La socialdemocracia será borrada de Europa en el próximo turno electoral, empezando por el PSOE español. No por casualidad los “indignados” nacieran en la Plaza del Sol, en el corazón de Madrid. Indignados, sobre todo, por la ausencia de una izquierda seria y la presencia de una socialdemocracia cómplice.

La perspectiva económica de Europa es mala. Como la locomotora alemana está frenando, todo irá peor y será de agradecer que algún loco no encienda la mecha. Siempre recuerdo las palabras de McNamara, ministro de Defensa de Nixon: "Un mundo de 8 mil millones de personas es una invitación al genocidio". Lo dijo cuando la población mundial era de 5 mil millones; a fin de año habrá superado los 7 mil millones).

La crisis es brava. En Estados Unidos ya hay 20 millones de desocupados (media población argentina) y 2 millones de personas perdieron sus casas como consecuencia de la quiebra de las hipotecas sub-prime. Hay homless por todas partes y leyes contra la inmigración cada vez más duras. El déficit público de la Unión es inmanejable y sólo se puede cubrir con más emisión. Obama está maniatado por la oposición, que no le autoriza audacias keynesianas ni reformas que aumenten los impuestos a los ricos porque se viene la batalla electoral de 201, cuando esperan recuperar el gobierno (el poder ya lo tienen).

Japón no crece desde hace 5 años. China crece bastante pero todavía tiene 500 millones de campesinos que viven en una economía de subsistencia. Ese es su karma pero también su potencial. Crisis y oportunidad. Si las cosas se ponen feas puede mirar hacia adentro y compensar un deterioro de sus exportaciones con la ampliación de su mercado interno). En ese sentido es posible que se esté abriendo un espacio de antiglobalización, un regreso a las fronteras nacionales y/o regionales con la consecuente afirmación del proteccionismo. El Mercosur no será una excepción.

Naturalmente, ni el Mercosur ni la Argentina están blindados, pero tiene economías con un relativo grado de desconexión (Argentina) y buenas perspectivas (Brasil está a punto de convertirse en la sexta economía del mundo), aunque ni una ni otro dependen sólo de sí mismos sino, sobre todo, de la evolución de la economía china, el principal cliente de ambos.

En los últimos 18 meses la Argentina vio disminuir progresivamente el doble superávit comercial y fiscal. La sustitución de importaciones no marcha tan rápido como debiera y la importación crece más que las exportaciones, las reservas adelgazan por la fuga de capitales y los salarios ya están muy "altos" comparados con el promedio del Mercosur. Es previsible una devaluación y no ya de centavos, aunque más no sea para bajar los salarios en dólares y para no permitir que el real se acerque al peso. Además, la inflación sigue alta ("demasiado consumo", dicen los ajustistas) y los subsidios ya comprometen las cuentas fiscales, es decir, muestran que el límite está cerca.


El peronismo es como el Minotauro. Vive en su laberinto y todavía nadie lo pudo matar. Me temo que el peronismo (que es tantas cosas) ya se haya incorporado a la cultura nacional como Boca, el tango, el asado y la viveza criolla. Ni radicales, ni socialistas ni izquierdistas pueden decir lo mismo. Por ahora sigue siendo capaz de responder con eficacia a la pregunta social por excelencia: ¿Cómo se puede vivir mejor sin hacer la revolución?