martes, 23 de marzo de 2010

Los "viejitos" genocidas y la Justicia


Mi amigo Isidoro Gilbert me envia este elocuente articulo de El Pais de Madrid de hoy, que se liga a la situacion del coronel Sarmiento. Criminales aun mayores de edad continuan siendo juzgados en Europa.

El antiguo miembro de las SS nazis Heinrich Boere fue condenado hoy a cadena perpetua por un tribunal de la ciudad alemana de Aquisgrán, en uno de los últimos procesos contra un criminal de guerra en Alemania. Boere, que tiene 88 años, participó en la muerte de tres civiles en Holanda durante la II Guerra Mundial.

Sesenta y cinco años después de los hechos, el presidente del tribunal, Gerd Nohle, considera que los asesinatos "se cometieron de forma totalmente arbitraria". Boere, de origen holandés, era miembro del comando exterminador Feldmeijer de las temidas SS hitlerianas.

El ingreso en prisión del antiguo nazi depende del dictamen de los forenses, que deberán decidir si su estado de salud le permite cumplir la pena entre rejas. Boere asistió al juicio en silla de ruedas, y vive en una residencia para ancianos.

El procesado, que casi no dijo palabra a lo largo de las 20 sesiones del juicio, reconoció que mató al dueño de una tienda de bicicletas que ayudaba a judíos a ocultarse, a un farmacéutico con 12 hijos y a un miembro de la resistencia como parte de un escuadrón de la muerte. Pero aseguró que lo hizo siguiendo órdenes, y que habría sido ejecutado de haberse negado.

Sin embargo, la acusación le considera un miembro dispuesto de las SS, a las que se unió con 18 años, tras la invasión de Holanda en 1940. Las tres víctimas fueron asesinadas en las localidades de Breda, Voorschoten y Wassenaar entre julio y septiembre de 1944 como represalia por los atentados cometidos por la resistencia holandesa. Tres hijos de dos de las víctimas se constituyeron en acusación privada en el juicio.

"En ningún momento en 1944 actué con la sensación de que estaba cometiendo un crimen", dijo Boere. "Hoy, 65 años después, naturalmente que veo las cosas desde otra perspectiva".

El antiguo miembro de las SS cayó preso de las tropas aliadas antes de acabar la II Guerra Mundial, pero en 1947 logró huir del campo de prisioneros. Durante siete años estuvo oculto en Holanda, luego entró en Alemania y en 1954 regresó a su localidad natal de Eschweiler (oeste de Alemania). Nunca ocultó su identidad ni escondió, a quien se lo preguntó, que había formado parte de ese comando de las SS.

Vivió sin sobresaltos todo este tiempo, hasta que en 2000 el fiscal Ulrich Maass, al frente de la Oficina Central sobre los Crímenes del Nazismo (en alemán) , abrió investigaciones sobre su caso.

Desde su silla de ruedas, Boere escuchó impasible el veredicto. El antiguo nazi ya había sido condenado a muerte en ausencia por un tribunal de Ámsterdam en 1949, pena conmutada después por cadena perpetua. Nunca cumplió la sentencia, al negarse Alemania a extraditarlo en los años ochenta.

Los jueces de la Audiencia de Aquisgrán asumieron la solicitud de pena propuesta por la fiscalía. La defensa había reclamado su absolución al considerar que ya había sido procesado en el pasado por los mismos crímenes.

Actualmente, un tribunal de Múnich juzga al presunto criminal nazi de origen ucranio John Demjanjuk , quien está acusado de participar en el asesinato de cerca de 28.000 judíos en el campo de exterminio de Sobibor durante la II Guerra Mundial. Demjanjuk, que está a punto de cumplir 90 años, fue extraditado desde EE UU en mayo pasado.

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