lunes, 12 de septiembre de 2011

11-S: El Tabú de lo Obvio


Si hay un periodista de investigaciòn que respeto, ese es "el Pájaro", Juan Salinas, y dejo a criterio de los amigos de este blog decidir entre su introducciòn y el revelador artículo que comparte. Yo, como verán, opté por ambos.

Se conmemoró el 11-S. Ningún panelista se permitió poner en duda la insesata postura de "no comprar la teoría conspirativa" cuando salta a la vista que hubo una conspiración para volar las Torres y atacar el Pentágono y no hay una explicaciòn clara de quien, cómo y por qué lo hizo. Y sólo Nora Veiras hizo reservas a aquella supuesta certeza blindada.

Grabado por teléfono apareció Santiago O'Donnell, con un absurdo lógico. En vez de manifestar lisa y llanamente sus reservas sobre la honestidad intelectual del fotógrafo de la FEMA Kurt Sonnenfeld, O'Donnell opinó que la conspiración, la posibilidad de que se haya tratado de una "Operaciòn de Falsa Bandera"debe descartarse... porque el testimonio de Sonnefeld no le resulta creíble. Como si Sonnefeld fuera el más importante de los impugnadores de la Historia Oficial y no apenas un marginal entre quienes sostienen que se trató de "un trabajo interno".Como si la Ley de Gravedad pudiera ser objetada porque un subnormal dice que existe. Y como si quienes sostienen que se trató de un "inside job" negaran la participaciòn de Al Qaeda cuando en general sostienen más bien que no sólo Al Qaeda es un invento estadounidense sino que además tiene patrones estadounidenses... como Libia está demostrando.

Por lo visto decir la obviedad de que el 11-S fue un inside job, es tabú. Vean en Página 12 del sábado: está entre nosotros el gallego afrancesado Ignacio Ramonet. Lo entrevista Martín Granovsky (que como Verbitsky juega con el ala izquierda del Departamento de Estado, es decir, del Imperio) que se sobresalta cuando Ramonet dice que el gobierno de "Bush utilizó el ataque como si lo hubiera estado esperando" para "imponer su voluntad en Medio Oriente".

Ansioso, Granovsky lo corta para acotar que "decir 'como si Bush lo hubiera estado esperando...' no significa avalar las teorías conspirativas del autoatentado"... No sea cosa que desde Washington le corten los víveres ¿no?.

Ante tal convite, Ramonet responde, solícito: "Esas teorías surgieron en Francia. Pero no creo en ellas. Si creo, de hecho, que Al Qaeda le hizo un favor...".

Como si Al Qaeda le hubiera hecho un favor a los muchachos del Pentágono a cambio de nada.

A Ramonet y Granovsky, la abrumadora evidencia de que la versión oficial de los atentados es falsa no parece importarles. Hacen como. Fingen demencia.

Lo mismo que pasa con el 11-S pasa con los atentados de Buenos Aires. Hacen como si hubiera alguna evidencia contra Irán, como si no estuviera archiprobado que no hubo camionetas-bomba. Como si la pútrida albóndiga pergeñada por el fiscal Nisman por cuenta del Mossad fuese la verdad revelada.

¡Buen provecho!Ahora, no hay que caer en la trampa. Lean:

Torres Gemelas: el derrumbe de las mentiras
Alejandro Nadal / La Jornada

Cualquiera que tenga dudas sobre el colapso de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 conoce el síndrome. Sus conocidos le preguntarán invariablemente: ¿entonces tú crees en la teoría de la conspiración?

Y aquí es donde no debe flaquear. Las dudas son sobre el colapso. No hay que moverse ni un ápice de ese terreno: el derrumbe de las Torres Gemelas y del rascacielo WTC 7 (de 47 pisos, que no fue impactado por los aviones) no ha recibido una explicación adecuada. Eso no hay que perderlo de vista. Y las discusiones sobre conspiraciones no ayudan en nada a aclarar la forma y velocidad de dicho colapso.

Este es el punto central sobre el cual se concentra el análisis de los miembros de la organización Arquitectos e Ingenieros por la Verdad del 9/11. Cualquiera puede examinar el voluminoso expediente de pruebas que ha reunido esa organización en su sitio, www.ae911truth.org. Ya son mil 549 ingenieros, arquitectos y físicos estadunidenses los que han firmado una petición para reclamar una investigación seria sobre lo ocurrido ese día en Manhattan. Nadie puede dejar de revisar el material en ese portal.

Todo esto merece una explicación más detallada. Los aviones que fueron estrellados contra las Torres Gemelas provocaron una fuerte explosión y un gran incendio. Los informes oficiales de las agencias estadunidenses se limitan a examinar qué pasó en los edificios en el lapso transcurrido entre el impacto de los aviones y el inicio del colapso. Una vez que comienza el desplome de las Torres Gemelas, los informes abandonan el relato.

Tal pareciera que al hablar de los impactos y el incendio que les siguió se hubiera agotado el tema y ya no fuera necesario seguir el análisis. Los informes del Instituto de normalización y tecnología, NIST, de la Agencia de manejo de emergencias, FEMA, y de la Comisión especial nombrada por el entonces presidente Bush tienen diferencias. Pero coinciden en que los incendios no fundieron la estructura de acero, y que el impacto y el fuego debilitaron los amarres de los pisos directamente afectados, haciendo que cedieran y que se desplomaran los edificios. Hasta aquí su explicación.

Pero esto es lo esencial: los informes no dicen nada sobre la forma en que se desenvuelve el colapso de las Torres Gemelas o del edificio WTC 7. Entre otras cosas, no explican por qué los tres edificios se desplomaron a la velocidad de una caída libre. La evidencia de las filmaciones de los tres derrumbes es clarísima. En los tres casos, el colapso se lleva a cabo como si entre los pisos superiores y la planta baja no hubiera nada que ofreciera resistencia. Eso es una anomalía que sorprende a cualquier arquitecto o ingeniero. Las estructuras de acero de los pisos inferiores están hechas para resistir y estaban intactas después del impacto de los aviones. Tuvieron que ofrecer resistencia. Los informes oficiales no dicen nada sobre esto.

Por otra parte, las dos Torres Gemelas se componían de varios cientos de miles de toneladas de concreto que fueron pulverizadas en el derrumbe. Los ingenieros, físicos y arquitectos que han examinado la evidencia después del colapso saben bien que, si se arroja un bloque de concreto desde una altura de cien pisos, lo único que se va a lograr es que se despedace. Pero no se va a pulverizar. Para ello se requiere una fuente de energía adicional. ¿Pudieron los pisos superiores comprimir y pulverizar el concreto de los pisos inferiores? La respuesta es negativa: si los pisos superiores hubieran comprimido los pisos inferiores, provocando la pulverización, la caída no se hubiera llevado a cabo a la velocidad gravitacional.

¿Cómo fue eliminada la resistencia de los pisos inferiores para permitir el colapso a la velocidad de caída libre? ¿De dónde salió la energía que permitió pulverizar los cientos de miles de toneladas de concreto de las dos torres? Esas dos preguntas carecen de respuesta oficial. Varios estudios serios apuntan en una dirección: explosivos.

No se trata de explosivos convencionales, como los usados en cualquier demolición controlada. El análisis de muestras de polvo y de fragmentos de las construcciones revela la presencia de microesferas de hierro fundido y aluminio, testimonio de reacciones con el explosivo incendiario termita. Varios estudios sobre muestras de polvo concluyen sobre la presencia de virutas con compuestos de nanotermita (partículas de óxido ferroso incrustadas en una matriz rica en carbono). Todo eso indica, según esos estudios, que estuvieron presentes explosivos no convencionales en los sucesos del 11 de septiembre y que podrían haber eliminado la resistencia de los pisos inferiores, explicando así la velocidad de caída libre del colapso.

El gobierno más mentiroso en la historia de Estados Unidos puso sobre la mesa tres informes para aclarar lo que había acontecido el 11 de septiembre de 2001. Lo que dicen es muy sencillo. Ese día es realmente histórico porque se rompieron las leyes más elementales de la física.

domingo, 11 de septiembre de 2011

El Parto de los Montes


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

“Los montes están de parto, darán a luz un ridículo ratón”, así escribe en su Arte Poética el poeta Horacio (65-8 a.C), para referirse a ciertos autores de su época cuyas odas o tragedias comenzaban anunciando acontecimientos extraordinarios y grandes proezas de sus personajes, para concluir pobremente, dejando decepcionado al público. Pronto los romanos adoptaron esa ironía y la generalizaron para cualquier empresa pomposamente anunciada, cuyos resultados quedaban muy lejos de responder a lo prometido. Un chasco a todo volumen y a corto plazo. Con el tiempo, la segunda parte del verso se fue borrando del habla y el ratoncito se esfumó. La expresión tomó ahora su forma actual: el parto de los montes. Con ella se alude a cualquier realización que presenta dificultades enromes, que requiere tiempo, paciencia y trabajos agotadores. Tanto, que son capaces de hacer parir a una montaña.

domingo, 4 de septiembre de 2011

El Lecho de Procusto


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

Según la leyenda griega, Procusto era un bandido que acechaba a los viajeros en el camino a la ciudad sagrada de Eleusis. Después de robar a su víctima, la obligaba a tenderse en una cama de hierro. Cuando su estatura superaba la longitud de ese lecho, Procusto la mutilaba para ponerla al ras. Si, en cambio, el individuo resultaba corto de talla, Procusto lo estiraba sin piedad con tiras de cuero colocadas en los pies y en la cabecera de la cama. La historia terminó mal para el bandido, porque un héroe, Teseo, quien ya había liquidado al Minotauro, acabó para siempre con sus fechorías después de someterlo a la misma tortura que él aplicaba a los demás. La parábola es evidente: previene a quienes a toda costa tratan de imponer excesivos límites al prójimo, o ajustar forzadamente la realidad a una teoría. Caprichos ortopédicos. Disposiciones tan restrictivas y forzadas como el lecho de Procusto.



viernes, 2 de septiembre de 2011

Llegó Cristina y mandó parar...


El 3 de agosto pasado, LA CHE advirtiò sobre el grave riesgo de la aprobaciòn del pliego del juez Juan Carlos Nacul. LA PRESIDENTE MANDO HACE HORAS UNA NOTA A LA COMISION DE ACUERDOS DEL SENADO PARA QUE SE RETIRE LA NOMINACIÓN Y EL FPV YA HABIA ADELANTADO QUE NO LA AVALARIA.
Para resaltar esta importante decisiòn de CRISTINA, y recordar la calaña del personaje reproducimos nuestra declaraciòn de entonces:

Quizás por un descuido, quizás porque las garras de Carlos Pedro Blaquier llegan demasiado lejos, LA CHE ALERTA que un nuevo peligro se cierne sobre la lucha por la verdad y la justicia en la provincia de Jujuy.

Entre los 92 pliegos para el nombramiento de funcionarios judiciales federales –que se elevaron al Senado el mes pasado– figura el nombre de Juan Carlos Nacul, como reemplazo para el juez subrogante Olivera Pastor, en la provincia de Jujuy.

Para entender la gravedad de este suceso, acompañamos una breve reseña del daño que ha recibido la lucha por la justicia ante la actuación de Olivera Pastor.

Pese a que las investigaciones sobre los crímenes del terrorismo de Estado se habían abierto en 2003, en 2008 aún existían 150 causas, en las que se investigaban los hechos de más de 170 víctimas, de manera individual y sin avance alguno.

A partir de un documento en conjunto con la Unidad de Coordinación y Seguimiento de las causas por Violaciones a los Derechos Humanos durante el Terrorismo de Estado (de la Procuración General de la Nación), el titular de la Fiscalía Federal N° 1, Domingo Batule, solicitó la acumulación de la mayor parte de estas causas en 7 grupos de grandes causas con varias víctimas cada una. Entre ellas, están los grupos de causas en los que se investigan todos los delitos en los que colaboró el Ingenio Ledesma de Blaquier. El fiscal pedía indagatorias de más de 80 personas, en pedidos con abundante prueba de cargo.

Desde esa fecha, las más de 40 causas ahora existentes en la jurisdicción casi no han registrado avance procesal alguno. La conducta del Olivera Pastor ante los pedidos fiscales fue de dilatar la acumulación de las causas (algunas hasta el año 2010), demorar largos meses en tomar decisión alguna, luego negarse sistemáticamente a tomar las indagatorias, e incluso llamar a declaración como testigos a 3 de los acusados, lo que inhabilita a la fiscalía a tomar cualquier cosa que digan como prueba de cargo. La desidia de Olivera Pastor también permitió que el Jefe de Inteligencia del Ejército en Jujuy, Jones Tamayo, se fugara del país. Y que varios de los acusados murieran durante la demora; incluido Mario Paz, Jefe de Relaciones Públicas del Ingenio Ledesma en la época del Apagón.

Cabe aclarar que, pese a las reiteradas protestas fiscales por las demoras de Olivera Pastor, la Cámara de Apelaciones de Salta avaló sistemáticamente estas decisiones, e incluso dictó la falta de mérito a 6 importantes –y conocidos en Jujuy (los hermanos Ortiz, Herminio Zárate, Antonio Vargas, Mario Gutiérrez)– acusados de violaciones a los derechos humanos que Olivera Pastor, en un momento poco común se había decidido a procesar.

Algunos avances se lograron. Hay que suponer que es la delgada línea que separa a Olivera Pastor del Juicio Político. O la diabólica habilidad de Blaquier para lograr una justicia que hace lo mínimo indispensable para aparentar cierto grado de avance, asegurándose de que éste nunca sea significativo. Algunos imputados están procesados. Hay 4 causas elevadas a juicio.

Pero, compañeros, ¡desde la reapertura de las causas han pasado 8 años! En Jujuy todavía no hubo un solo juicio. Cada una de las causas elevadas tiene alrededor de 12 imputados. Pero sólo habrá juicio para 7. Sólo uno de los de alta jerarquía es jujeño. Veamos claro, la mayoría de los responsables militares, y todos los responsables civiles, del terrorismo de Estado en Jujuy están libres de las “molestias” de la Justicia, comenzando por el mismo Blaquier.

Y, ahora, compañeros, LA CHE ALERTA: la posibilidad de un giro para peor. Si Olivera Pastor –aparentemente un juez imparcial, sin oscuros antecedentes en el pasado golpista tuvo este desempeño– ¿Qué puede esperarse de Juan Carlos Nacul?

Este personaje:

Fue defensor del terrorista de Estado Mario Oscar Jesús Gómez“Malevo” Ferreyra”, quien intervino en el Operativo Independencia, y está sindicado como secuestrador y torturador por varias víctimas tucumanas. El sitio de prensa de la agrupación HIJOS (http://hijosprensa.blogspot.com/2011_07_19_archive.html ) denuncia que Nacul no se limitó a asegurarle a Ferreyra un juicio justo: también le dio trabajo en su estudio jurídico, nada menos que para que este criminal –una vez condenado por crímenes posteriores a la dictadura– pudiera obtener el beneficio de salidas laborales.

Nacul también fue funcionario durante el gobierno de Bussi en la dictadura. Al parecer su relación con el represor era tan buena que, ya en democracia fue su asesor en la Legislatura de Tucumán. Allí ascendió como asesor de la presidencia de la Cámara.

Queda clara la posición de Nacul respecto de quienes atentan contra el sistema democrático a través de cruentos delitos: es un defensor. Y un defensor no puede ser un juez imparcial.

Por eso, compañeros, LA CHE ALERTA: es necesario que el gobierno actúe de manera expedita para remover a esta persona de la nómina de candidatos para la justicia federal. Si hasta ahora Jujuy ha sufrido el grado de impunidad del que les hemos dado un pantallazo, si se pone a la cabeza de la justicia federal a un comprometido con los intereses de quienes fueron terroristas de Estado, la verdad y la justicia en Jujuy quedan heridas de muerte.

Error, descuido, influencias que nos resultan difíciles de digerir. Haya cual haya sido la razón de que Juan Carlos Nacul hoy tenga posibilidades de asumir el cargo de Juez Federal de Jujuy, LA CHE ALERTA a la sociedad y al gobierno de este peligro. Para que la lucha por la memoria, la verdad y la justicia, que han sido las banderas de Néstor y Cristina, no quede pisoteada por el poder que aún ostentan parte de los responsables de uno de los mayores exterminios en la historia argentina. Y de una herida fatal en el tejido social.

LA CHE ALERTA: No dejemos que se profundice.

miércoles, 31 de agosto de 2011

CHE


Che Guevara ya existía antes de haber nacido
No importa que retrato. Uno cualquiera: serio, sonriendo, arma en mano, con Fidel o sin Fidel, diciendo un discurso en las Naciones Unidas, o muerto, con el torso desnudo y ojos entreabiertos, como si del otro lado de la vida todavía quisiera acompañar el rastro del mundo que tuvo que dejar, como si no se resignase a ignorar para siempre los caminos de las infinitas criaturas que estaban por nacer. Sobre cada una de estas imágenes se podría reflexionar profusamente, de un modo lírico o de un modo dramático, con la objetividad prosaica del historiador o simplemente coma quien se dispone a hablar del amigo que descubre haber perdido porque no lo llegó a conocer...
Al Portugal infeliz y amordazado de Salazar y de Caetano llegó un día el retrato clandestino de Ernesto Che Guevara, el más célebre de todos, aquel hecho con manchas fuertes de negro y rojo, que se convirtió en la imagen universal de los sueños revolucionarios del mundo, promesa de victorias a tal punto fértiles que nunca habrían de degenerar en rutinas ni en escepticismos, antes darían lugar a otros muchos triunfos, el del bien sobre el mal, el de lo justo sobre lo inicuo, el de la libertad sobre la Necesidad. Enmarcado o fijo a la pared por medios precarios, ese retrato estuvo presente en debates políticos apasionados en la tierra portuguesa, exaltó argumentos, atenuó desánimos, arrulló esperanzas. Fue visto como un Cristo que hubiese descendido de la cruz para descrucificar a la humanidad, como un ser dotado de poderes absolutos que fuera capaz de extraer de una piedra con que se mataría toda la sed, y de transformar esa misma agua en el vino con que se bebería el esplendor de la vida. Y todo esto era cierto porque el retrato de Che Guevara fue, a los ojos de millones de personas, el retrato de la dignidad suprema del ser humano.
Pero fue también usado como adorno incongruente en muchas casas de la pequeña y de la media burguesía intelectual portuguesa, para cuyos integrantes las ideologías políticas de afirmación socialista no pasaban de un mero capricho coyuntural, forma supuestamente arriesgada de ocupar ocios mentales, frivolidad mundana que no pudo resistir al primer choque de la realidad, cuando los hechos vinieron a exigir el cumplimiento de las palabras. Entonces, el retrato del Che Guevara, testimonio, primero, de tantos inflamados anuncios de compromiso y de acción futura, juez, ahora, del miedo encubierto, de la renuncia cobarde o de la traición abierta, fue retirado de las paredes, escondido, en a mejor hipótesis, en el fondo de un armario, o radicalmente destruido, como se quisiera hacer con algo que hubiese sido motivo de vergüenza.
Una de las lecciones políticas más instructivas, en los tiempos de hoy, sería saber lo que piensan de sí mismos esos millares y millares de hombres y mujeres que en todo el mundo tuvieron algún día el retrato de Che Guevara a la cabecera de la cama, o enfrente de la mesa de trabajo, o en la sala donde recibían a los amigos, y que ahora sonríen por haber creído o fingido creer. Algunos dirían que la vida cambió, que Che Guevara, al perder su guerra, nos hizo perder la nuestra, y por tanto era inútil echarse a llorar, como un niño a quien se le ha derramado la leche. Otros confesarían que se dejaron envolver por una moda del tiempo, la misma que hizo crecer barbas y alargar las melenas, como si la revolución fuera una cuestión de peluqueros. Los más honestos reconocerían que el corazón les duele, que sienten en el movimiento perpetuo de un remordimiento, como si su verdadera vida hubiese suspendido el curso y ahora les preguntase, obsesivamente, adonde piensan ir sin ideales ni esperanza, sin una idea de futuro que de algún sentido al presente.
Che Guevara, si tal se puede decir, ya existía antes de haber nacido, Che Guevara, si tal se puede afirmar, continúa existiendo después de haber muerto. Porque Che Guevara es sólo el otro nombre de lo que hay de más justo y digno en el espíritu humano. Lo que tantas veces vive adormecido dentro de nosotros. Lo que debemos despertar para conocer y conocemos, para agregar el paso humilde de cada uno al camino de todos.

José Saramago

lunes, 29 de agosto de 2011

El largo camino de un artista que traza todo el dolor y las esperanzas


En coincidencia con el 40º aniversario de su primera muestra individual, se inauguró en el Museo Quinquela Martín de La Boca la nueva exposición antológica del gran plástico santacruceño Aníbal Cedrón, compañero y amigo del alma, comentada aquí por Lidia Fagale, en Tiempo Argentino.

"Mis cuadros miran a la cara. Estoy cautivo de emoción en ellos como un animal. Soy militante de la liberación social. Para la libertad, mis ojos y mi vida, este lugar donde me pongo el pantalón, en donde me quito la camisa en alta voz, y donde tengo suelo, un alma, un mapa de mi Argentina y el mundo.” Es Aníbal Cedrón quien habla, escribe y pinta y quien, tras 40 años de plástica, apostó a mirarnos otra vez con su obra en el Museo de Bellas Artes Quinquela Martín.

Luis Felipe Noé, su colega y amigo en las artes, considera un privilegio hablar no sólo sobre el plástico sino también de un Aníbal Cedrón que “se atreve a encarar las dos escrituras, la de la palabra escrita y el dibujo, en igual paridad y con la mayor solvencia en ambos casos” para decir, luego, desde el tuteo de la confianza, la admiración y el conocimiento: “Sos tanto del lenguaje de las artes visuales como del de las palabras. Esas palabras que te cuesta comunicar oralmente porque la emoción se atraganta y te embarga y se emocionan. Pero cuando las escribís, motorizan la emoción, y cuando pintás o dibujás se transforman con la exactitud de un cirujano en la vibración del alma dolorida…ciertamente no hay retórica en lo tuyo. Hay toda la sensibilidad en el medio que empleás. Sí es cierto, hay memoria también.”

Pero para la periodista y escritora, María Seoane, Cedrón “insiste en que esta aldea que pinta en su miserias y en sus utopías es una Humanidad en tránsito hacia la nada o, en todo caso, hacia un lugar aún desconocido pero añorado y que, tal vez, queda más cerca de lo que suponemos. A la vuelta de la esquina. Pero que, al mismo tiempo, queda tan lejos, en territorios que abarcan el planeta, el universo Fatalmente Global, nos dice Cedrón porque son mundos, países, abarcados, sometidos a los experimentos más crueles en los cuerpos de su gente.” Palabras que dichas en el pasado, en oportunidad de la muestra La Nación Inconclusa de 2004, vuelven a interpretar el sentido del arte de Cedrón, su decir, en este presente. Y así la obras del artista miraron a sus invitados, los interpelaron desde la historia, sumando al turbador frío de ese mediodía, el estremecimiento que produce conjugar todos los verbos en un solo tiempo.

Como señala Cedrón: “Cada mañana es la batalla por el hoy, entre el pasado y el futuro. No me rindo. En tiempos de cultura de anomia y mentalidad sepulturera, que proclaman el fin de la historia y eternidad capitalista, mi obra es tan realista como surrealista, tan llena de metáforas y poesía (…)”.

Y el viento frío que acompañó la inauguración de la muestra artística venía del río, del mismo río que recibió en sus aguas impunes decenas de cuerpos de desaparecidos, a los que Cedrón pinta, les escribe porque insiste, él tiene otros vientos, “vientos de historia.”

Y sobre “el sospechador de universos”, dice el pampeano Miguel Ángel Rodríguez, también prologuista del hermoso catálogo que recorre la obra: “El ojo de Aníbal Cedrón está simétricamente cruzado por el nosotros. Es evidente en su poética abierta a las gestas populares, se observa en trabajos como el homenaje al Cordobazo en La mar estaba serena..., de 1999, Donde ardía la marea de 2002, El vuelo de las cacerolas y Bombardeo a Plaza de Mayo de 1955, creado en 2006. Son su vida, que insistentemente se ubica por delante de su estética, y la intransigente reflexión sobre la realidad, las fuentes de donde brota la sensibilidad que le caracteriza.” Expresiones todas ellas, que lo pintan al artista que nos mira desde su obra, o como señala uno de los dibujantes más importantes de la Argentina, Eduardo Stupía: “Cedrón respira aire puro del dibujo que, distraído, habla con fruición de sí mismo, mientras la escena que tan fastuosamente ha constituido también nos habla, pero de otras preocupaciones, denuncian tragedias.” Hasta el 18 de septiembre la muestra espera mirarnos, desde casi el borde del río en la Ciudad de la Boca, donde él y su familia desembarcaron después de un viaje desde la provincia de Santa Cruz para desembocar en los primeros trazos de su obra, de su vida, de nuestra historia. Así como lo viene haciendo desde hace 40 años

domingo, 28 de agosto de 2011

El Dinero no Tiene Olor


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

Cuando alguien quiere justificar ganancias obtenidas de manera poco honrosa, suele alegare que el dinero no huele. El dicho –non olet, en su forma original—proviene de Vespasiano, emperador romano que en el siglo I de nuestra era. Vespasiano, que recibió de Nerón las arcas agotadas del Estado, necesitaba sumas enormes para costear sus guerras y obras monumentales como el Coliseo. Para ello echó mano a os impuestos más insólitos y llegó a gravar e uso de los mingitorios públicos imponiendo un tasa sobre la orina. Cuando su hijo Tulio tachó de inmunda la medida, Vespasiano ordenó traer una fuerte suma. “Aquí tienes”, le dijo, “dime como huele”, Cómo Tulio no percibiera nada particular, su padre le informó que provenía del impuesto a la orina. “Ya ves”, agregó, “no tiene olor”. Venga de donde viniere no necesita desodorantes para ser muy bien recibido en todas partes. (NR: interesante información, pésima conclusión).