jueves, 11 de mayo de 2017

Mugica-Nadra: el diálogo entre católicos y marxistas


Con la ayuda de Dios estaré dispuesto a dar mi vida por el Evangelio, pero no para defender estructuras capitalistas, aun cuando ellas estén en la Iglesia.
Carlos Mugica, “Dialogo entre católicos y marxistas”, Buenos Aires, 1965.


   Un día como hoy, 11 de mayo de 1974, la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) asesinaba al padre Carlos Mugica.

   Nueve años antes, el 18 de octubre de 1965, con apenas 13 años, sin alcanzar a comprender la trascendencia del momento, mezclado en una multitud que parada colmaba el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, escuchaba dos católicos, uno de ellos un joven  sacerdote de 35 años, entonces casi desconocido, el otro un dirigente universitario; y dos marxistas, uno de ellos mi padre, iniciar formalmente en la Argentina el “Dialogo entre católicos y marxistas”.

   Anoche, todavía conmovido por la marea de pañuelos blancos que desbordó masivamente la Plaza de Mayo para repudiar un nuevo intento de impunidad para los genocidas, comencé a ver en las redes los madrugadores recuerdos del sacerdote-mártir, y acudí a un folleto–hoy casi inhallable—que reproduce aquel dialogo entre Carlos Mugica, Guillermo Tedeschi, Juan Rosales y Fernando Nadra, .

   Es impactante la lectura de aquel diálogo, y por su profundidad y contundencia, irreproducible. Pero elijo algunas frases al azar:

CARLOS MUGICA

Antes de comenzar a leer mi breve contribución, quiero decir que siento una gran emoción de estar aquí junto a todos los que me acompañan, así sea porque sencillamente ni son anticomunistas ni son anticristianos, sino que precisamente están luchando en favor de algo para bien de un mundo nuevo, un mundo que todos queremos cambiar para que cada persona realmente pueda vivir como un ser humano y tenga toda la dignidad que merece, precisamente por ser humano.
La Iglesia vive tiempos de renovación y siente cada vez más la necesidad de abrirse a los hombres, de dialogar con ellos. Está en estado de revolución permanente, en función de un ideal futuro y que ya se está realizando ahora. Iniciado el diálogo con las otras religiones, ha llegado el momento de hacerlo tambièn con los hombres no creyentes, especialmente con aquellos que como nosotros los cristianos, desean un mundo nuevo en que haya verdadera paz y justicia para todos los hombres.
Por eso estamos aquí en esta aventura de intentar algo juntos, católicos y marxistas, sin ocultar nada, sin dejar de lado las profundas diferencias que doctrinariamente nos separan.
(…)
Así como nosotros los cristianos comprendemos ahora los valores del marxismo y reconocemos en ellos elementos entrañables de  nuestro cristianismo que más de una vez hemos ignorado, yo le pido a nuestros amigos  marxistas que con toda honestidad revisen su actitud para con los religiosos como ya lo están haciendo muchos despojados de todo sectarismo en las filas de ustedes.
(…)
Voy a decir algunas palabras que quizá me puedan traer inconvenientes, pro no me importa porque yo quiero servir a la verdad y al Evangelio, como creo que todos los que estamos aquí queremos servir a la verdad, y por eso siento en mi conciencia que tengo que decir que ha llegado el momento de que cortemos con una solidaridad que los hombres de la iglesia repudiamos: la solidaridad con el capitalismo y con cierta concepción de la propiedad privada. Con la ayuda de Dios estaré dispuesto a dar mi vida por el Evangelio, pero no para defender estructuras capitalistas, aun cuando ellas estén en la Iglesia.

Casi inhallable, y con impactante vigencia,  reproduce el
intercambio entre catòlicos (Mugica y Tedeschi)
 y marxistas (Rosales y Nadra)

FERNANDO NADRA

Antes que nada quiero decir, como el Padre Mugica, que siento una profunda emoción.
Tengo dos razones para ello, que quiero exponer previamente: soy, como ustedes, un estudiante, un viejo estudiante si prefieren; he vivido en mis años universitarios las grandes jornadas de la lucha antifascista y ahora me siento cómodo en medio de una juventud tan entusiasta y valerosa; además –como signo de los tiempos—es la primera vez que ocupo la tribuna con amigos católicos, juntos a tantos católicos como los que están aquí, los que, como dijo el Padre Mugica, están dispuestos a tomar en serio el Evangelio y a construir en la tierra ese cielo con el cual tanto han soñado.
(…)
Este mismo diálogo y la lucha en común, por sobre las diferencias, forman parte de un vasto y profundo proceso que se ha reiniciado. Y que tiene sus antecedentes. El Padre Mugica ha citado a Thorez. E hizo bien. Porque el dirigente del Partido Comunista de Francia ya en 1936, formulo la llamada política de “mano tendida”, dirigida a los católicos, con el fin de luchar en común contra el fascismo y la invasión hitleriana.
(…)
Algunos se preguntan si esta unidad, en el diálogo y en la lucha, es solo circunstancial o puede durar mucho tiempo.
Es claro que tenemos un largo período de trabajo en común por delante. Debemos resolver juntos los problemas nacionales, que no son pocos. Debemos contribuir a crear juntos un nuevo tipo de gobierno, auténticamente democrático y popular. Debemos luchar juntos para terminar con la carestía de la vida, la miseria, la súperexplotación, la falta de libertades democráticas para todos; en una palabra debemos poner fin a las lacras sociales de las que habla el Padre Mugica. Juntos tenemos que terminar con la dependencia del imperialismo yanqui,  con las garras asfixiantes del FMI. Es decir, hay mucho que hacer juntos, y todo este trabajo que debemos realizar luchando y dialogando nos ofrece una larga perspectiva de unidad.

Pero, luego, tenemos que construir juntos una sociedad más avanzada y justa, que nosotros llamamos socialismo. Y debemos, entonces, estar unidos. La experiencia nos irá diciendo cuáles son las ideas mejores las que tienen mayor vigencia.

3 comentarios:

  1. Fernando Martin Ferro11 de mayo de 2017, 17:40

    Muy de acuerdo. Como llegamos luego de estos pensamientos a cometer tantos y tantos errores hasta llegar hoy a tener un gobierno que es la antitesis de estos ideales?

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  2. De verdad muy interesante el diálogo (única herramienta de construcción político-social en paz y en busca de armonía) al cual adhiero absolutamente y esa adhesión la podrán comprobar si se remiten a mi facebook pidiendo amistad a Carlos Rosa Francisco Garcia; porque además desde hace 32 años a la fecha hemos propuesto (con otro compañero) la Unidad Nacional, que significa el consenso sobre que deberíamos emprender para solucionar o al menos paliar las grandes dificultades o problemas que padece nuestro país y en general los países en desarrollo.

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  3. De verdad muy interesante el diálogo (única herramienta de construcción político-social en paz y en busca de armonía) al cual adhiero absolutamente y esa adhesión la podrán comprobar si se remiten a mi facebook pidiendo amistad a Carlos Rosa Francisco Garcia; porque además desde hace 32 años a la fecha hemos propuesto (con otro compañero) la Unidad Nacional, que significa el consenso sobre que deberíamos emprender para solucionar o al menos paliar las grandes dificultades o problemas que padece nuestro país y en general los países en desarrollo.

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