sábado, 21 de febrero de 2015

¿Cómo se calculan los participantes en una marcha? O como ocupar 55 cuadras hasta divisar Flores.

El tamaño importa. La marcha es en Venezuela, pero allá como aquí, los
concurrentes a una acto o movilización se pueden calcular con precisión matemática, con
 escaso margen de error.

   Desde joven me opuse totalmente tanto al “inflado” como al “ninguneo de cifras en las movilizaciones, populares o no,  pues siempre consideré que un político (dirigente o militante)  debe  “construir desde la realidad,  como desde una roca”, pues difícilmente podamos cambiar o mejorar una realidad que desconocemos, o conociendo ocultamos.

   Recuerdo viejas discusiones, casi todas absurdas, acerca de cuanta gente se necesita para desbordar, por ejemplo, la  Plaza de Mayo. Absurdo, pues se resuelve, si discusión ni ideología con un simple cálculo.

   Ahora tenemos una marcha –de la que ya he hemos hablado bastante—y viendo que Adrián Paenza no acude en nuestra ayuda con sus contundentes cálculos, aprovecho datos de los amigos de la Corriente Causa Popular, que presento a mi manera, para que cualquiera saque sus propias conclusiones, de ahora en adelante, nos guste o no la movilización.

   Históricamente, sin que nadie lo ponga en discusión, aunque tampoco lo utilice, salvo para desinflar las que no les agradan, se calculó, para estimar la cantidad de asistentes a un acto o manifestación,  tres personas por metro cuadrado, no precisamente cómodas hay que decirlo.

   Una cuadra de la Av. de Mayo tiene 30 metros de ancho por 120 de largo, un total de 3600 m2. Es decir que para ocupar una cuadra se requieren diez mil ochocientas personas, en una marcha compacta o muy juntas en un acto.

   Por ejemplo, sólo un ejemplo, para que marchen cuatrocientas mil personas, la marcha debería haber ocupado 37 cuadras, es decir el resultado de dividir 400.000 por 10.800.

   Cuando el sol nos sonríe eso equivale a llegar, compactos, bien compactos, hasta  José María Moreno y Rivadavia, en pleno Caballito.

   Pero un día de lluvia las cosas son distintas:

   La Avenida de Mayo, como dijimos, tiene 30 metros de ancho. Cualquiera puede ir y medirla. Para que una persona pueda desplazarse con cierta incomodidad sosteniendo un paraguas, ocupa aproximadamente un metro cuadrado. Es decir había un frente de 30 personas. De largo, cada cuadra, que tiene 120 metros y resulta una profundidad de 120 personas. En este caso multiplicamos 30 de frente por 120 de fondo y nos da 3600 personas por cuadra. Calculemos otro tanto de personas sin paraguas por cuadra, que es mucho: 3600 x 2 es igual a 7200. Bien. Dividamos, por decir un número al azar, 400.000 por 7200. Nos da 55,55 cuadras que deberían estar llenas, sin huecos.


   ¿Alguien, en su vida, vio una marcha que cubriera 55 cuadras de compacta multitud, desde Plaza de Mayo hasta casi Carabobo, 600 metros de Plaza Flores? O si se prefiere,  por la numeración (incorrecto, pues contabiliza desde el bajo y no desde la Casa de Gobierno),  hasta el “Caballito” de Primera Junta.

     Suponiendo que una marcha cualquiera, se extendiera nada menos que ocho cuadras, hasta Sáenz Peña, comienzo de la Plaza Congreso, debemos multiplicar 7.200 por 8, es decir 57.200 personas, máximo de los máximos para amontonar en ese espacio.

   A la inversa, para que 400.00 personas entren en ese recorrido debieran lograr ubicarse cincuenta mil personas por cuadra, que es la capacidad del estadio de Boca, pero que difícilmente entren en una cuadra de nuestra españolísima Avenida de Mayo, ni siquiera ocupando sus centenarios edificios.


viernes, 13 de febrero de 2015

Deuda externa: ¿Es Argentina un pagador serial?


Hoy en el mundo hay un endeudamiento del 286% del Producto Bruto Mundial. Eso quiere decir que el mundo debe casi 3 veces más de lo que produce. Ha sido mucho más grande el crecimiento de la deuda que el de la actividad económica. Acá ven como son los grados de endeudamiento sobre PIB, encabeza Irlanda con 172%. Argentina, tu país, tiene comportamiento negativo en el mundo en desendeudamiento, 11% menos en 2007-2014.
CFK, sitio Facebook oficial

Alberto a ver si somos el menos endeudado ¿A costa de qué? De parte del pueblo viviendo en la miseria, de grandes problemas en atención sanitaria, y si querés te sigo contando…Ah…y le estamos pagando las deudas a los privados ¿O no te acordás? Ya dijo Fidel: la duda es impagable e inmoral, y nuestra presidenta contenta porqué paga. ¡Total la plata no es de ella!.
Rubén, viejo amigo de militancia.

   El post de mi viejo compañero es –una más, entre varias, en relación con la posición ante el kirchnerismo—de sus críticas, y mi respuesta fue anoche, de madrugada, de un solo tirón, por lo que veo imprecisiones y mejoras posibles. Sin embargo, creo que vale la contundencia de lo que sale de las tripas, frente a la posibilidad de un desarrollo pulido y académico, de un tema crucial en el pasado, en el presente y en el futuro.

   Mirá Rubén, la base del planteo de Fidel Castro fue que en las condiciones dadas en los '80 la deuda externa de los países dependientes era impagable, y sostuvo la necesidad de un amplio movimiento de pueblos y gobernantes del  llamado Tercer Mundo para exigir su cancelación por una acción mancomunada de los pueblos del tercer mundo, cuestión que NO ocurrió.

   Otra de las posibilidades que planteó Fidel para algunos países, fue reclamar una Moratoria,  para descartar la parte ilegal de la deuda, y a la vez negociar el resto en condiciones que permitieran el desarrollo integral de las naciones, que no condenaran al hambre a sus pueblos, siempre dentro del sistema capitalista, que no era el caso de Cuba, cuyo pueblo hizo una Revolución,  pequeño detalle a considerar. Jamás Fidel hizo ese planteo para ellos mismos, o en ese momento los restantes países socialistas.

   Pues bien, no me olvido del carácter ilegal de una parte importante de la deuda contraída durante la dictadura, mucho menos de la estatización de la contraída por las empresas privadas por parte de Domingo Cavallo, y que desde entonces pagamos todos los argentinos. Ese carácter fue totalmente probado por el patriota Alejandro Olmos, cuya denuncia fue  ratificada por una sentencia judicial.

   Sin embargo, con el tiempo se tornó absolutamente imposible de rechazar, pues no se tomó ese camino inmediatamente recuperada la democracia, y por la demoledora razón que los gobiernos de Menem y De la Rúa lograron licuar el total de la deuda en cientos de miles de deudores de “buena fe” (como dirían los abogados), entre ellos pequeños ahorristas y  jubilados, de todo el mundo, poniendo a salvo el cuestionamiento a las empresas extranjeras que generaron auto préstamos y a los mismos organismos internacionales de crédito.

   Sin dudas, y personalmente yo lo planteo como una posibilidad cierta si logramos juntar la fuerza necesaria, que debería replantearse el tema de los privados con sede en el país, que no se fundieron como empresas, aunque son multimillonarios en el exterior, como queda comprobado con las revelaciones de la fuga de divisas que apaño el banco HSBC. Este un punto en el que podríamos recuperar algo de quienes se beneficiaron de la estatización, como Clarín, Loma Negra, Mastellone y otros, si la Justicia –como en derechos humanos, la AMIA y tantos otros temas— se dedicara a investigar y condenar, en lugar de marchar “auto reclamándose” justicia por Nisman, un fiscal de la Nación al servicio de potencias extranjeras,  por más lamentable que sea una muerte. Una verdadera maniobra de pinzas es un primer obstáculo para promover ese objetivo: en sintonía con los “fondos buitre”, a los que NO les parece que el camino iniciado por Néstor Kirchner sea el que les conviene, los promotores de esa marcha avanzan con el único objetivo de desestabilizar a este gobierno “burgués” que tanto te molesta, al igual que a ellos.

   Acotado este punto que adjudicas al líder cubano, y que se ve no querés razonar y mucho menos admitir,, pasemos al segundo planteo al que llegó Castro, y si no recuerdo mal vos mismo, en la Argentina, esos tiempos de la consigna “Moratoria Ya”, o “FMI o Pueblo”, para definir qué y en qué condiciones  se paga.  Ya aclaramos porque era tan importante el YA.

   Como expliqué, pese a que se dejó pasar el momento adecuado, y que luego fue imposible desconocer internacionalmente la deuda, ya que había sido licuada en cientos de miles de pequeños deudores, se hizo lo máximo posible: se renegoció la deuda existente, con una quita inédita hasta ese momento en todo el mundo, y que nunca ha vuelto a repetirse, pero podría ser el camino de Grecia, si logramos imponer nuevas condiciones internacionales para su tratamiento, como fue la iniciativa argentina, aprobada por la Asamblea General de la ONU, con el rechazo de las grandes potencias.

   ¿Que estamos pagando? Por supuesto. Pero el cuadro de desendeudamiento con relación al PBI, al que subestimás con total liviandad, te muestra claramente que cumplimos con el segundo punto planteado por Fidel en los ‘80, y al que te recuerdo que personalmente contribuí, y por eso me agradece Fidel en uno de su libros sobre la Deuda.

   ¿Se podría lograr más? Posiblemente. Con una revolución y un cambio de la propiedad de los medios de producción decisivo, desalojando al establishment rentista, parásito y depredador.  Hace mucho que sueño y peleo por eso. Sin embargo, me parece razonable admitir que la relación de fuerzas no lo permite,  y sobre todo “el pueblo”, del que tanto se habla y poco se sabe que piensa, o no se quiere saber, está bastante lejos de lo que uno quisiera: no lo admitió, no lo reclama ni lo quiere siquiera remotamente.

   ¿Eso significa renunciar a nuestros objetivos, a nuestras convicciones? De ninguna manera, digo y repito que soy marxista, que el capitalismo es un sistema que --salvo en su primera etapa, y solo en relación al crecimiento económico al superar al feudalismo-- no aportó absolutamente nada a la solución de los problemas de la humanidad, ya que estos solo tendrán solución en un mundo que se estructure sobre la base de eliminar la explotación del hombre por el hombre, que la inmensa riqueza que produce la humanidad cada día ( como nunca en la historia, y suficiente para alimentar varias veces a la población del planeta en el mismo período) sea socialmente distribuida, como es producida, y no apropiada en forma privada.

   ¿Y mientras tanto llega esa posibilidad, seguramente no en nuestra vida, que hacemos? ¿Planteamos delirios como esos partidos que se reivindican trotskistas, los que siempre han mandado al muere todas las luchas con sus planteos? ¿A esta altura de tu vida vas actuar como esos eternos cuestionadores de revoluciones ajenas e inofensivos críticos de una burguesía que los observa, sin ningún temor, como una rareza de zoológico? ¿Nos enojamos con la realidad y chicaneamos a los amigos que pretenden mejorarla desde el punto en que estamos,  no el que soñamos?

   Si esta última es tu posición, quedáte con ella, y mirá televisión, pues otra cosa no podés hacer con esa perspectiva.

   Pero, por favor, no te entretengas “gastando” a los que hacemos.

   En última instancia, vos renunciaste –al menos de hecho-- al cambio político y te dedicas a reivindicaciones vecinales. ¿Debo tomar eso como tu complacencia con el actual sistema de explotación y pensar que sos un superreformista, pues ni siquiera planteás reformas a nivel nacional sino de barrio?

   De ninguna manera, no solo respeto sino apoyo totalmente lo que haces, que es parte del largo proceso de aprendizaje que la lucha por objetivos concretos es imprescindible, pero tiene el techo, por ejemplo, de quien gobierne la Ciudad de Buenos Aires, en este caso el descarnadamente reaccionario y antipopular elenco de Mauricio Macri. No es pequeño aporte. Por eso te digo que la apoyo totalmente.

   Son muchos años de conocernos Rubén, de ver como he vivido y vivo sin que me sobre, sino más vale me falte, lo necesario pese a laburar en dos trabajos.

   Yo sé, positivamente, que también es tu caso.

   Por eso, dedícate a los adversarios, y mucho más a los enemigos


   No chicanees a los amigos que luchan como entienden que debe lucharse, a quienes ya bastante nos cuesta laburar, cargar con nuestra mochilas, y seguir adelante por nosotros y por todos, cuando alrededor la mayoría tiende a mirarse el ombligo, o como vos burlarte desde la tribuna, lejos del barro, que sin duda abunda cuando uno baja a la tierra.

lunes, 2 de febrero de 2015

La manipulación de cada día

Si bien la primera y gran manipulación que se ha impuesto en estos años es el relato, este sí que es un relato para incautos, de que existe un periodismo “independiente”, ya sea de sus convicciones o de los grupos concentrados de poder, días como el de hoy son un verdadero muestrario de cómo se ejerce cotidianamente, en forma casi impune.

     Millones de argentinos,  verdaderos “analfabetos funcionales” al decir de la UNESCO, asimilan diariamente este rosario de mentiras. Para el organismo de las Naciones Unidas, “analfabeto funcional” es aquel –simplificamos la definición al aspecto que nos ocupa-- que aun sabiendo las normas básicas de la lectoescritura, es incapaz de descodificar los mensajes educativos y culturales, sobre todo, a través del lenguaje, quedando expuestos a una relación de dominio similar a la que sufren los analfabetos totales.

     No pretendemos teorizar, sino ver prácticamente como los matutinos opositores hoy “construyen” una vigencia del “caso Nisman” para proseguir con un ataque sistemático contra el Gobierno, en este caso sin una base, o justificación, informativa alguna.

     No hay noticias nuevas, pero sí nuevos titulares centrales.

     Es mucho más útil, pensamos,  explicarle estos "manejos" a la ciudadanía, diario en mano para que se haga cargo de sus decisiones, que rompérselo en la cara, para que se victimice la nave insignia de la corporación de la desinformación, como es su costumbre.

Titula, titula, que algo quedará
     Clarín, persistente en su campaña, fuerza como titular central que “Nisman involucró a Venezuela en la protección a Irán”. La conclusión es del propio matutino, pero el cuestionado informe del fiscal se conoce desde el 20 de enero (casi dos semanas atrás), cuando la Corte Suprema autorizó la difusión del documento completo, disponible para cualquier ciudadano, incluido cualquier periodista.

     Como si se tratara de una revelación de último momento, escribe en bajada que el ex fiscal “Dice en su escrito que el embajador de Chávez dio apoyo a un acto de D’Elía. Fue en 2006, en repudio al pedido de captura del juez a iraníes por el ataque a la AMIA. Lo señala como muy vinculado a Teherán”.

     Es tan poco seria la "acusación" de Nisman y su titular, que el diario de los Noble-Magneto, busca reforzar en la misma portada su engañoso encabezado, con un cable del exterior (en avance destacado en tipografía roja), que anuncia que “Los opositores al chavismo reclaman que se investigue”. Cartón lleno.

    
En todo caso, lo que crece es la
manipulación.
 La Nación también elige forzar titular central con el caso, apelando a la angustia de su impacto sobre la opinión pública y titula centralmente que “Crece la tensión por el reemplazo de Nisman en la causa AMIA”.

     Nada de tensión surge de la nota del diario de los Mitre-Saguier, salvo la que exacerban las cabriolas de la oposición para tratar de aprovechar políticamente la muerte. Por el contrario, con total conciencia del peligroso desfiladero de medios y partidocracia, Gils Carbó se propone sacar el caso de la órbita individual e impulsar el seguimiento por un grupo de experimentados fiscales. Ellos mismos lo reconocen.

     Pero es el titular el que queda, junto al cuerpo de una nota plagada de condicionales para filtrar especulaciones sin sustento, y su propia intencionalidad.

     
Profunda deformacion de la información
La Prensa, finalmente, sorprende a los menores de 50 años con un título de espionaje estadounidense de 1972: "Oreja Profunda", en inexplicada e inexplicable alusión a "Garganta Profunda”, la mítica fuente anónima que reveló a dos periodistas del  Washington Post el escándalo de las escuchas ordenadas por el ex presidente republicano Richard Nixon a la sede del partido Demócrata, en lo que se llamó Watergate.

     Vinculado a lo más conservador de la jerarquía eclesiástica, el diario trafica sin disimulo su opinión al decir que: “De las usinas kirchneristas se propalan en las redes sociales infamias y mentiras" sobre Nisman,  y en una parte de la nota de tapa dice, al pasar, que "El juez Lijo explico el asunto de las tachaduras”.

     Omite un pequeño detalle, no se "explicó", sino que tanto el juez federal Ariel Lijo como la fiscalía de Viviana Fein desmintieron la nota de tapa de Clarín de ayer, domingo, en la que aseguraba que se había descubierto una versión del documento de Nisman, tachado en la parte en que "pedía el desafuero y la prisión" de la Presidente.

Insisto. Nada como el "periodismo independiente" para saber la verdad.

     Quien quiera escuchar otra campana, claramente alineada con el Gobierno, pero que no pretende posar de “impediente”, puede consultar hoy interesantes reflexiones de Hernán Brienza, en página 25 de Tiempo Argentino,  nota titulada “Política pública mata operación”:

(…)
Tan clara fue la intención del gobierno nacional de retomar la agenda de trabajo previa a la locura propuesta por la operación política, mediática, de inteligencia, de la risible denuncia del fiscal Alberto Nisman y su posterior muerte, que el Grupo Clarín, como un nene caprichoso y haciendo pucherito, "zocaleó" en TN: "La presidenta habló por cadena nacional y no se refirió al caso Nisman" y le dedicó su tapa del domingo a intentar repudiar algo que había pasado hace más de diez días. Es que era evidente que la operación no tenía sustento, que nadie en su sano juicio podía creer con honestidad intelectual que el gobierno pudiera estar involucrado en la muerte de Nisman
(…)
El único que pareció verdaderamente compungido fue el embajador de Estados Unidos, Noah Mamet, quien aparentemente tenía razones para extrañar a Nisman, ya que el fiscal era un asiduo concurrente a la embajada de la calle Colombia.
¿A mí sólo me parece un escándalo que el fiscal del caso AMIA se dejara pasar revista en la Embajada de Estados Unidos periódicamente? ¿Nadie va a investigar –en términos políticos, me refiero– los vínculos de Nisman con los servicios de inteligencia locales –el tan mentado Jaime Stiuso–, con la CIA y la Mossad? ¿Por qué razón un "Fiscal de la Nación Argentina" firma un documento insubstancial contra la presidenta alineándose con los intereses geopolíticos de Estados Unidos e Israel en un mapa lejanísimo para nuestro país como es Medio Oriente? ¿No es utilizar a los muertos de la AMIA intentar culpar a Irán sin pruebas contundentes sólo para seguir la agenda bélica de dos países que apuntan a Irán como el Eje del Mal? 
Si el kirchnerismo fuera un poder omnímodo, un fiscal, por más importante que fuera ¿se atrevería a arremeter contra la presidenta sin pruebas? ¿Usted lo haría, estimado lector? 
Porque si la denuncia tuviera algo más que vaguedades podría afirmarse que Nisman era un investigador valiente, pero leyendo el documento atentamente se llega a la conclusión de que sólo un kamikaze podría firmarlo, y sólo Patricia Bullrich y Laura Alonso –financiadas por ONG`s estadounidenses ligadas a los fondos buitres y posiblemente por la CIA– podrían darle entidad.
La pregunta obvia es la siguiente: ¿qué poder por encima de la presidenta de la Nación le dio cobertura a Nisman para que se animara a presentar ese papelón jurídico en el que ni siquiera existe delito perpetrado por Cristina, por Andrés Larroque o por Luis D'Elía?
Y es justamente por estas cuestiones que el caso Nisman no generó una crisis política para el gobierno. Porque no movió a nadie de sus convicciones, fanatismos u opciones ideológicas.
Los antikirchneristas pasearon su furioso antikirchnerismo. Los kirchneristas salieron a blandir su espada kirchnerista. Y los que nunca tomaron partido miran, dudan, se confunden, se quedan callados y optan por meter las patitas en el río o leer a la orilla del mar comprando cosas bonitas
(…)
La presidenta lo sabe. Por eso cambió la agenda el viernes. Por eso se quejó Héctor Magneto desde sus medios.
Pero ¿por qué es inefable Cristina? Sencillo, porque el lunes, con el proyecto de ley de poner a la Agencia de Inteligencia del Estado en la órbita del Parlamento, dejó fuera de juego a la oposición
(…)

La Operación Yabranización del kirchnerismo ha fracasado. Seguramente, los periodistas y políticos que armaron la acusación contra la presidenta nunca pagarán por tantos males generados a la democracia y seguirán siendo bien remunerados por sus empresas cuando todo esto termine. Ni siquiera la memoria popular los va a andar sacudiendo por allí.
Pero ellos saben que han mentido. Como lo supieron quiénes acusaron a Arturo Illía de "tortuga", los que tapaban las desapariciones en la dictadura, los que informaban especulando contra Raúl Alfonsín.
La semana pasada escribí que "sentido común mata teoría conspirativa. Criterio mata sobreabundancia de datos embarradores". Ahora cabe agregar: política pública mata operación política
.

martes, 27 de enero de 2015

Cristina y la SIDE: Todo el apoyo para su disolución, y mucha memoria

Una de las medidas más importantes en la historia de la
democratización Argentina.


"Cuando fracasan con una agresión económica a la Argentina, ahora preparan una agresión política, como una emboscada a la compañera Cristina con la muerte del fiscal. El imperio no perdona ni a Venezuela ni Argentina, y seguramente muchos países estamos a la vista de ser agredidos”. Evo Morales, declaraciones a Telesur, el 27 de enero de 2015.

     El discurso de la Presidente (cuyo centro neurálgico es el anuncio de un proyecto de Ley que disuelve la SIDE, crea una Agencia Federal de Inteligencia y saca las escuchas judiciales de la órbita del Ejecutivo) vuelve hoy a ganar todos los encabezados de los matutinos, aunque en una creciente polarización que va llevando el país a una situación de imprevisibles consecuencias.

Los medios cercanos al oficialismo valoran el giro en la política de Inteligencia, mientras los opositores centran en su descalificación de la denuncia de Nisman, y la falta de “condolencias” a los familiares, reduciendo la decisión histórica de la Presidenta a pequeños avances en sus portadas.

     Quienes me conocen saben, y a veces se incomodan, que jamás fui un seguidor acrítico ni de Néstor (con quien discutí en más de una oportunidad, con notable y respetuosa receptividad de su parte) ni de Cristina Kirchner, con quien nunca logré entrevistarme en estos años, aunque le envié, las haya recibido o no, múltiples reflexiones y propuestas mediante la Secretaría General de la Presidencia.

     Con esta aclaración, quiero decir con toda firmeza, sin ninguna duda o vacilación, que estamos ante la medida más importante que se recordará en la democratización del país, luego del firme rumbo que este “modelo”, sí modelo no “relato”, impuso de arriba hacia abajo (no conozco ninguna encuesta que lo haya planteado siquiera entre los temas de interés de los argentinos) la decisión de retomar la lucha contra la impunidad, por la verdad y la Justicia frente a los crímenes del terrorismo de Estado.

También ante una de las más importantes decisiones gubernamentales de estos años, en que se recuperó –al menos en buena parte—la convicción del rol del Estado, y la política, en la dirección de la economía, el impulso al mercado interno y a la producción nacional con valor agregado como motor de su desarrollo, y el rescate de las paritarias, no solo como un acto de justicia social, sino como expresión de competir en el mundo con productos de alto valor agregado, que por la calificación de la mano de obra, en capacitación y remuneración, exportan trabajo argentino al exterior.

¿Podría haberse hecho antes, como afirma en sus trasnochadas críticas una seudoizquierda que jamás le puso el cuerpo a una revolución, derrotada o no?, ¿Esa que repudia a Chávez, Correa, Evo, y saluda a Grecia, pero luego de torpedear la coalición de izquierda Syriza, y a sus dirigentes hasta hace pocos meses?

Claro que podría haberse hecho antes. Mucho antes. En los 40, en los 50, los 60, 70,  y así hasta este enero de 2015, como lo reclamamos los luchadores de varias generaciones.

Quienes durante décadas sufrimos la persecución generada en los prontuarios de los servicios de inteligencia, en particular la SIDE, los compañeros expulsados de sus trabajos, los encarcelados, secuestrados y asesinados, desde donde quiera que nos miren, no podemos menos que decir que impulsaremos con toda decisión este proyecto de ley, aportemos lo que haya que aportar, y lo defenderemos, a como dé lugar, de la brutal ofensiva del privilegio, que redoblará las “operaciones” y la acción desestabilizadora contra la Presidente.

¿O estos mamarrachos que hablan de “condolencias” o autocríticas ausentes, ante una decisión de tamaña magnitud, creen que quienes cometieron crímenes de lesa humanidad contra sus compatriotas dejaran amablemente su poder, político y económico, su capacidad de extorsionar y acorralar a los gobiernos democráticos, en tanto sean de sesgo nacional y popular?

 ¿Qué más dice la oposición?

Laura Alonso, no sorprende, es la derecha brutal y descarada, sin los tartamudeos de Mauricio Macri: "Todavía no hubo un pésame presidencial, qué se puede esperar. La insensibilidad es propia de la esencia de los monstruos. Que no haya un mensaje de la presidenta a la familia... Yo estuve repasando lo que dijo la jauría kirchnerista de Nisman y me da vergüenza", afirmó en una entrevista con Radio Mitre. Monstruo, jauría, no  hay duda que están en un “estado policial”, vigilados por una “Gestapo”, salvo que debe ser la de las escuchas por las que está procesado su jefe.

Ernesto Sanz afirma, al borde de la angustia, que  ni este ni ningún problema (inflación, inseguridad, política exterior) se arreglan salvo con un “cambio de gobierno”. Con él como Presidente, por supuesto. Nada para mejorar hasta ese improbable futuro, ni siquiera el clima de zozobra que se ha sembrado arteramente en la población.

A Binner y Solanas, como otros de los que supuestamente pretenden diferenciarse por “izquierda”, les preocupa que la Procuradora General sea Gils Carbó. Omiten la trascendencia del proyecto y que históricamente esta, o cualquier otra, Procuradora es un episodio. Que lo que cuenta es meter mano al pozo séptico de la SIDE, que institucionalmente las escuchas las lleve adelante quien dirige a los fiscales, o sea las investigaciones. Precisamente el Ministerio Público Fiscal, cualquier sea el gobierno. Patética postura para quien se dice socialista; y para un ex peronista combativo, que en tanto no traicionó su origen, fue víctima de esos mismos servicios.

El llamado “massismo” se define, entre mucha y muchísima peligrosidad, según sea el “barón del conurbano” aspirante a gobernador, que toma la posta en las declaraciones.

Ayer, si alguien tenía dudas, quedó también patente la derechización de la dirigencia institucional judía, de la AMIA y de la DAIA, que dejaron muy atrás aquellos pioneros, humildes y luchadores, que crearon la primera para la solidaridad y la ayuda mutua, y la segunda para enfrentar el racismo y la discriminación en todas sus formas. Hace tiempo feudo de poderosos intereses ligados al extranjero, su criminal ausencia ante la brutal persecución de los combatientes judíos durante la dictadura, solo puede compararse con su papel de encubridores objetivos, de impulsores de pistas falsas, con Rubén Beraja, ahora liberado, pero condenado por falso testimonio en la causa AMIA y, además, asociación ilícita.

Declaran que el discurso presidencial fue “reduccionista” e “inapropiado”. ¿Para quién, cabría preguntarse? No para los judíos argentinos de a pie, o las 85 víctimas y sus familiares que –aún en medio de la confusión de los medios, los partidos y su propia “dirigencia”— deben ir viendo la voluntad férrea de este gobierno para ir a fondo.

¿Qué puede concluirse de esta recorrida?

El profundo deterioro de la dirigencia de los partidos políticos tradicionales, y una parte de las organizaciones sociales. Deterioro que contrasta con la –al menos por una parte de la militancia de la que yo formaba parte— criticada dirigencia que fue protagonista del retorno a la democracia.

Aquella no vaciló, ni un segundo, en responder en forma unida y sin fisuras, cuando se pretendió desestabilizar a la democracia, abrir paso a nuevas aventuras golpistas.

Esta, en abierta descomposición, ejerce la oposición sistemática, reniega de enfrentar en común a los enemigos de TODOS los demócratas, y contribuyen a polarizar con falsas antinomias a los argentinos, facilitando a los objetivos desestabilizadores.


Esta es la hora de apoyar, perfeccionar, impulsar y, sobre todo defender, este paso histórico para la democracia argentina.

Quienes den  vuelta la cara, y aun los que miren para otro lado teniendo la responsabilidad de ser dirigentes, tendrán que rendir cuentas ante el pueblo, tarde o temprano.

Más temprano que tarde.

viernes, 23 de enero de 2015

Que Israel revele quiénes volaron la AMIA

Brutal campaña del establishment económico y mediático, con la patética
comparsa de la oposición política, contra el gobierno de Cristina Kirchner

Que Israel revele quienes volaron la AMIA, así sabremos finalmente la verdad, y se abrirá la puerta para esclarecer el CASO NISMAN.

Hace poco más de un año, el 3 de enero pasado, luego enterrado por todos medios, el ex embajador de Israel en la Argentina cuando se produjo el atentado a la AMIA, Yitzhak Avirán reveló una entrevista publicada por la Agencia Judía de Noticias (AJN) que "La gran mayoría de los culpables ya está en el otro mundo, y eso lo hicimos nosotros"

Avirán fue embajador del Estado de Israel en la Argentina entre 1993 y 2000, y estaba a dos cuadras de la AMIA el 18 de julio de 1994, cuando ocurrió el atentado a la mutual.

"Sabíamos -y lo mencioné muchísimas veces- quienes eran los autores del atentado de la embajada, y lo hicieron la segunda vez. Después vino la lucha con el gobierno argentino para encontrar a los culpables, que sabemos quiénes fueron y la gran mayoría ya se encuentra en el otro mundo", insistió. Avirán añadió que "con esto no se termina la aritmética, y si bien no estoy en posición de pedirle algo al gobierno argentino, todavía necesitamos una respuesta de todo lo que pasó”. "Timerman tiene una historia bastante problemática con nosotros (los israelíes): de su padre (Jacobo), a quien salvamos (de la última dictadura argentina) sólo recibimos injurias, y después el hijo, que hace estas cosas, que son antiisraelíes", agregó el ex embajador, en relación al Memorándum con Iràn.

Fue, nada menos, que un querido familiar de una víctima de la AMIA quien hace minutos me recordó estos hechos, lo que llevó a una intensa búsqueda, temblado de indignación, en medio de la brutal campaña del establishment, económico y mediático, con la patética comparsa de la oposición política, contra el gobierno de Cristina Kirchner.

Por supuesto, en un breve comunicado de cinco líneas, la cancillería de Israel desmintió al poco tiempo a su embajador, sin que esto haya calmado los ánimos de varias organizaciones de familiares, que reclamaron se exigieran explicaciones.

No es para menos. Sabemos, se ha denunciado, y en casos hasta admitido oficialmente, que es política de Israel vengar a sus muertos, o dicho de otra manera “hacer justicia”, mediante el terrorismo de Estado por mano propia.

Se entiende, aunque hasta por ahí nomás, que el gobierno no haya insistido en un primer reclamo de Timerman, para exigir una explicación más persuasiva y contundente que “No fue así” al gobierno israelí, ya que tal vez hubiera complicado las complejas relaciones con el Estado de Israel.

Un día después, el 4 de enero de 2014,  la “insospechable” La Nación informa que “…el fiscal especial que está detrás de la pesquisa del ataque terrorista, Alberto Nisman confirmó que realizó todos los trámites y se encuentra ‘listo para ser enviado a Israel’, un exhorto para que Avirán preste declaración testimonial, a fin de dar detalles sobre sus inesperadas revelaciones”.

Por otra parte, otros medios consignaron otra definición de Nisman: "Queremos que nos diga cómo le consta y quiénes son estas personas a las que se habría 'enviado a otro mundo'", En tanto, el canciller argentino, Héctor Timerman, dijo que de las declaraciones de Avirán "se deducen las razones por las que Israel se ha opuesto al Memorándum de entendimiento" entre Buenos Aires e Irán para esclarecer el atentado”. 

¿Se envió o no se envió el exhorto? Si se envió cuándo se produjo la respuesta y en qué consistió. Si no se envió, ¿por qué no se siguió una definición ineludible para esclarecer los ataques a la embajada de Israel como a la AMIA?

 “Brindando sobre los Escombros” (Editorial Sudamericana, julio de 2012), una investigación del periodista Horacio Lutzky sobre las increíbles relaciones y negocios entre militares y gobernantes argentinos, funcionarios sirios e israelíes y dirigentes de la comunidad judía argentina como trasfondo de los atentados perpetrados en Buenos Aires, en especial el de la AMIA, completa su impacto en el subtítulo del libro, que lo dice todo: “La dirigencia judía y los atentados, entre la denuncia y el encubrimiento”.

En una sección del libro, Lutzky cita las confesiones del ex agente de inteligencia israelí Ari Ben Menasche. Y explica que si bien Irán e Israel son hoy enemigos supremos, desde los años ’70 y hasta el atentado a la mutual judeo-argentina existió una red de tráfico de explosivos y armas israelíes, norteamericanas y argentinas hacia Irán o hacia intereses iraníes, que tuvo a Buenos Aires como una de sus bases principales. Al punto de que sobran indicios que señalan a esa misma red como fuente de la carga explosiva que demolió la AMIA. A lo largo de los años ’80 y principios de los ’90, Israel organizó diversos circuitos para las ventas clandestinas de armas a Irán, con la Argentina como uno de los vértices del tráfico, que incluyeron el pago de sobornos y comisiones a políticos, parlamentarios y contribuciones especiales para algunas organizaciones judías que operaban como lobby.

Citamos algunos párrafos:

-Al perpetrarse los ataques, este autor formó parte de la dirección de noticias de la desaparecida señal de TV Alef Network, de la cual uno de sus accionistas se convirtió pronto en dueño excluyente, Rubén Beraja, titular del Banco Mayo y presidente de la DAIA. La férrea censura que impusieron Beraja y sus colaboradores resultó sorprendente. La línea era contraria al esclarecimiento. El pacto pudo haberse explicado por los negocios del Banco Mayo con el gobierno de Menem. Pero eso no alcanza. Y tampoco los negocios particulares del embajador de Israel, Yitzhak Avirán.

-Notablemente, mientras ya se conocen, hasta con día y hora, buena parte de los actos que borraron las pruebas que apuntaban a la posible intervención de agentes de ascendencia siria en las tareas de preparación de los atentados y en la trama de contrabando de armas del menemismo, sólo sigue siendo políticamente correcto acusar a uno de los socios, la República Islámica de Irán.

El 18 de julio de 1981 fue derribado un avión de carga de Transporte Aéreo Rioplatense, cerca de Erevan (Armenia). La nave había despegado de Irán. Ari Ben Menasche declaró que hasta 1991 hubo 40 vuelos de carga argentinos que salieron de Tel Aviv con destino a Teherán.

- Siria se estaba quedando sin la posibilidad de contar con la tecnología nuclear prometida y cobrada por adelantado por Menem en forma de aportes para su campaña. Irán sufrió la súbita cancelación de un contrato de provisión nuclear. Todo sucedió en el marco de un alineamiento argentino con Occidente, acorde con las presiones norteamericanas e israelíes.

- Al Kassar, en compañía de Yabrán, visitó las instalaciones de Falda del Carmen donde se construía el misil Cóndor. Está probado que Irak participó del nacimiento y desarrollo del Cóndor y partes incompletas llegaron a Irak antes de su paralización.

- Mientras tanto el embajador de Israel en la Argentina, Yitzhak Avirán, no cesaba de bajar línea a favor del gobierno de Menem. Las nubes a las que eufemísticamente se refería fueron en realidad los hongos de las explosiones que volaron la Embajada y la AMIA. Tras revelarse algunos negocios que contaron con su participación, quedó en claro que tan estrechas fueron sus relaciones que luego de pasarse años instando a los judíos argentinos a radicarse en Israel, él mismo se quedó a vivir en la Argentina.

- En realidad, nadie en su sano juicio acusa a la dirigencia judía por el atentado, sino por aceptar el desvío de las investigaciones, orquestado para dejar fuera de la pesquisa a sospechosos del entorno sirio de Menem, así como la connivencia previa con la red iraní de tráfico de armas y explosivos. No son responsables del atentado. Sí son cómplices de la impunidad subsiguiente.

Posteriormente, los cables de Wikileaks, publicados por Página/12 hace dos años, demostraron cómo un hombre de Beraja, Alfredo Neuburger, mantenía reuniones con la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires y de allí salía la “sugerencia” al fiscal Alberto Nisman para que no se investigara el desvío de la causa AMIA.

Como vemos Avirán sabe lo que dice, cuando admite que asesinaron a varios de los autores del atentado a la embajada de su país, y luego a la AMIA. Israel también.

Por eso queremos que ISRAEL INFORME SOBRE LOS AUTORES DEL ATENTADO A LA AMIA, SUS NOMBRES Y ORIGEN, LA LOGÍSTICA INTERNA Y EXTERNA QUE UTILIZARON.


Así llegaría la paz a los familiares de las 85 víctimas y a la comunidad judía argentina. De esta manera se abriría una gran puerta para esclarecer definitivamente la muerte de Alberto Nisman.

sábado, 17 de enero de 2015

La InfAMIA

Ineludible nota de Juan Salinas, quizá el periodista que más estudió, investigo y conoce el caso AMIA, tal vez por eso "ninguneado" por algunos compañeros, con quien solo disiento en un punto: el titulo, este no es ningún chiste.
A sus advertencias agrego la propia: no estamos ante una maniobra más de las corporaciones mediáticas y judiciales, estamos ante el más serio intento de generar las condiciones para un golpe al estilo hondureño, tal vez su primer ensayo de esta operación con antecedentes TRIUNFANTES en Honduras y Paraguay, derrocando "institucionalmente" a Celaya y Lugo. En la mira, hace rato, están Correa,  Evo, Maduro, como antes Chávez, y cualquier gobierno con tinte "populista", que parece ya no soportan.
Lo que parecía realmente un chiste --intentar separar al gobierno argentino del repudio al terrorismo, como en París, cuando lo hizo firmemente con libreto propio-- ahora ya toma las formas de una peligrosa, peligrosísima, escalada
Muchos periodistas y casi toda la oposición han perdido totalmente la noción del precipicio en el que están cavando, tanto con la complicidad de hecho con las operaciones desestabilizadoras como por alentar las reacciones populares que pueden, y se deben levantar, en un país con el sistema de partidos políticos en crisis.
Este no es un capítulo más de la telenovela diaria de ponerse a favor o en contra de una medida para atacar o defender un gobierno.
Esto, aún en pañales, quizá subestimado por los propios,  puede ser el principio del fin de la posibilidad de un país viable, económica y democráticamente. Nadie, pero nadie, puede ni debe quedar indiferente.

Logo del notable blog "Pajaro Rojo", de Juan Salinas.
Con ustedes, el querido "Pajaro", Juan Salinas, en nota de su blog Pájaro Rojo. Atenciòn que hay excelentes enlaces para quien quiera profundizar. 

El “manotazo de ahogado” del fiscal Nisman (el “chirolita” de “Jaime” Stiuso que citó a indagatoria a la Presidenta y a su Canciller por –supuestamente- encubrir la –supuesta- responsabilidad de Irán en el atentado) es una arremetida del eje judicial-corporativo que encuentra al Gobierno sin un solo medio importante en el que pueda confiar pues los que le son supuestamente afectos responden directa o indirectamente al sionismo encubridor. La maniobra debería ser obvia si se repara en que, si Irán practicara el terrorismo como ISIS -ese invento de la CIA que se descontroló- Nisman no se atrevería a semejante bufonada

Desarmar públicamente las absurdas acusaciones del fiscal Alberto Nisman contra la Presidenta de la República y su Canciller por haber supuestamente desviado o entorpecido la hace muchos años paralizada investigación del atentado a la AMIA sería muy fácil si el Gobierno tuviera en esta materia algunos medios fieles.

Bastaría con poner bajo los focos y ante las cámaras de TV a Nisman y obligarlo a explicar en qué fundamenta sus acusaciones contra, por ejemplo, quien era al momento de las voladuras de la Embajada de Israel y de la AMIA el presidente de Irán, el ayatolá Akbar Hashemí Rafsanjani.
Lo veríamos entonces tartamudear, citar “papers” de varios servicios de inteligencia y los incongruentes dichos de algún iraní que para aquellas fechas ya vivía en Alemania y asesoraba a los servicios teutones, como el meneado “Testigo C”.
Lo mismo puede decirse respecto del demonizado Moshen Rabbani, ex agregado cultural de la Embajada de Irán. La prueba de que no hay nada contra él es obvia: en vez de detenérselo, se lo expulsó del país aprovechando su regreso de vacaciones. Vale decir: se espero a que saliera del país para luego no dejarlo regresar.
Todo los que Nisman apila en infinitas fojas son puros dimes y diretes. Hasta el punto que, de ejecutarse el memorandum de entendimiento argentino-iraní, no podría viajar a Teherán a cumplir aquellas diligencias sin hundirse en el más abyecto ridículo.
Desgraciadamente, ha sido este sitio, prácticamente en solitario, el que ha venido batallando a los largo de muchos años contra los embustes de Nisman, como puede verificarse aquí y aquí, siendo las dos últimas notas que escribí hace unos pocos días, ésta y ésta.
Durante casi una década, desde que reemplazó al prevaricador ex juez Juan José Galeano al frente de la (des)investigación, y usufructuando un presupuesto mensual millonario, Nisman fue el garante -en cumplimiento de los acuerdos establecidos entre los servicios de inteligencia locales con los de Estados Unidos e Israel- de que no se avanzara un milímetro en la dirección de establecer  quienes demolieron la AMIA, mataron a 85 personas e hirieron de gravedad a más de un centenar.
Nisman veló porque nada ni nadie pusiera en entredicho la piedra basal de aquel pacto, suscripto también por los principales diarios, los que determinan la agenda: que el ataque a la AMIA -como antes a la Embajada de Israel- habría sido perpetrado por un suicida del Hezbolá libanés que estrelló una camioneta-bomba contra su puerta.
Así, con la ayuda de los grandes diarios capitalinos, pudo pasarse por alto como si fueran meros detalles sin importancia cosas tan evidentes y relevantes como que:
– Las acusaciones contra Irán fueron hechas incluso previamente a los estallidos, y obviamente por los propios terroristas.
– Hezbolá nunca protagonizó ataques de ningún tipo fuera de Medio Oriente.
– Nunca hubo ataques con vehículos-bombas en los que los restos de estos no fueran claramente visibles e identificables, tal como sucedió en Buenos Aires en ambas oportunidades.
– Las pericias hechas por expertos ingenieros independientes determinaron en ambos casos que las explosiones (o, si se quiere, las explosiones principales) se produjeron adentro de los edificios demolidos.
Sucede que en ambos atentados, fueron israelíes (el jefe de seguridad de la Embajada de Israel, Roni Gorni, el general Zeev Livne, jefe de la misión de rescatistas que actuaron entre los escombros en el caso de la mutual) los que impusieron que, en contra de todas las evidencias, se acusara a Irán en base y se diera por probada la existencia de vehículos-bomba (¡y choferes suicidas!) que ningún testigo vio (repito: que ningún testigo vio, ni en el caso de la Embajada de Israel ni en el de la AMIA, dónde una enfermera mintió ostensiblemente aleccionada por un oficial de los bomberos de la PFA) en base a algunos pocos pedazos de camioneta (Ford F-100 en el caso de la Embajada, Renault Trafic en el caso de la AMIA) colectadas por policías federales en las inmediaciones de los edificios demolidos.
En el caso de la AMIA, está claro además que esta versión falsa le fue impuesta al presidente Carlos Menem por un enviado de Israel (tal como probó Horacio Verbitsky hace una década).
El acuerdo tripartito entre los gobiernos y los  servicios de inteligencia fue seguido al milímetro por el juez Galeano y Clarín y La Nación (Daniel Santoro, por ejemplo, que hoy salió a respaldar a Nisman, también defendió al juez inicuo hasta que fue destituido) y también (con alguna contradicción, ya que intervinieron muchos periodistas) por Página/12 (Tiempo Argentino no existía entonces, pero desde que apareció se sumó a la corriente).
La caída de Galeano aparejó el triunfo por K.O. del sector de la SIDE dirigido por el ingeniero Antonio Horacio Stiuso (o Stiusso), alías “Jaime” sobre sus rivales de la “Sala Patria”, encabezada por el mayor (R) Alejandro Brousson (fallecido en 2007), que se habían prestado al pago de 400 mil dólares a Carlos Telleldín para que acusara falsamente a una banda de policias bonaerenses liderada por el mayor recaudador de la repartición, el comisario Juan José Ribelli.
A partir de entonces, Nisman suplantó a Galeano como guardián de aquel acuerdo, no sin antes verificar que su esposa, Sandra Arroyo, fuera nombrada jueza federal de San Isidro.
Nisman (al que sus detractores suelen llamar “el fiscal israelí en comisión” por los frecuentes viajes que realiza invitado por organizaciones sionistas) se ciñó al guión preestablecido hasta el punto de que -según los cables de la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires publicadas por Wikileaks- cuando quiso inmiscuirse en el encubrimiento liderado por el ex ministro Carlos Corach- desde dicha legación dipomática se le ordenó que se limitara a “la conexión internacional”, esto es, a culpar a Irán.
En épocas recientes, la Presidenta (que conoce muy bien la causa AMIA ya que fue miembro de la Comisión Bicameneral de Seguimiento de las Investigaciones de ambos atentados, primero como senadora y luego como diputada), percibiendo que el presidente Obama busca descongelar las relaciones con Irán a fin de que este país oficie como dique de contención de los extremistas suníes financiados por Arabia Saudi, Qatar, Kuwait y Turquía, tomo la iniciativa de llegar a un acuerdo con Irán para que la justicia argentina pudiera interrogar a los altos funcionarios iraníes que tan livianamente acusa Nisman.
La firma del memorandum con Irán provocó una insurrección generalizada dentro de una Secretaria de Inteligencia liderada por “Jaime” Stiuso o Stiusso, colonizada a gusto tanto por el Mossad como por la CIA desde hace décadas. A partir de entonces, la SI, ex SIDE, trabajó decididamente para los enemigos del Gobierno, excepto una ínfima minoría que decidió privilegiar su fidelidad al Poder Ejecutivo por sobre sus lazos con Estados Unidos e Israel, tal como todo indica hizo desde un primer momento -por las razones que sea- el general Cesar Milani… lo que explica los virulentos ataques que recibe de parte de una  oposición, lidera por “la corpo” mediática a la que los crímenes de lesa humanidad les importan un bledo.
En este contexto, el descabezamiento de la Secretaría de Inteligencia y la jubilación compulsiva de Stiuso o Stiusso no podía dejar de tener remezones y “vueltos”. Nisman no es más que su espada vengadora.
El Gobierno afronta ahora tres problemas. El primero, menor, es que Cristina firmó alguna vez un documento de la Comisión Bicameral que dio por acreditado el bluff del coche-bomba con conductor suicida. Yo también, al escribir mi libro “AMIA, El Atentado, quienes fueron los autores y por qué no están presos” (Planeta, 1997) no alcancé a impugnar completamente su falsa existencia (hubo, como parte de la operación terrorista, una Trafic fantasma, una Trafic señuelo… pero no estuvo en el lugar de la explosión). De sabios es rectificar.
Los otros dos son más graves: Uno es -como resulta evidente- que la oposición, carente de propuestas políticas, encontró como agredir al Gobierno a través de la judicialización de la política a través de magistrados cuya catadura moral es inefable. Con los ataques de los Bonadío, los Canicoba Corral, los Lijo y tantos otros magistrados inicuos -a quienes ningún amigo mío le confiaría sus niños, ni siquiera por unas horas- el Gobierno paga sus culpas por haber sostenido a otros impresentables, como el juez Norberto Oyarbide. Que la mayor parte de esos jueces respalden a Nisman y se apoyen en “la corpo” mediática y en legisladoras como Laura Alonso y Patricia Bullrich, ostensiblemente financiadas por la CIA y los “fondos buitres”, no puede sorprender a nadie. Dos: Afronta esta batalla desigual sin tener un solo medio en el que pueda confiar que no lo traicionará. En lo que también le cabe una importante responsabilidad, porque no se puede ir a la batalla confiando en el talento de generales mercenarios o de pacotilla.
A pesar ofrecer tanto hándicap gratuito, es posible que el Gobierno gane esta batalla porque la acusación de Nisman es sencillamente descabellada. Pero, ni aún así, el resultado stá dado de antemano. Por lo pronto, sus enemigos consiguieron hace tiempo que la Sala I de la Cámara Federal porteña declara inconstitucional el memorándum con Irán.
Y, reducida a su mínima expresión, ya sin Raúl Zaffaroni, no puede confiarse en que la Corte vaya a arreglar ese desaguisado.

Presten mucha atención porque es ahora cuando se verá quien es quien.