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sábado, 26 de noviembre de 2016

Fidel en mi hogar, y fueron varios...

 
Mi recuerdo: pequeño, personal, intimo
  ¿Se puede –hablo de “poder” física e intelectualmente—escribir acerca de Fidel en estas horas urgentes y dolorosas luego de su muerte?

   Si. Sin duda.

   Pero no es mi caso, ni seguramente el de muchos de quienes integramos las generaciones de los 60 y los 70, los que supimos en su momento, y luego leímos o publicamos –aun en medio de las más férreas dictaduras y el odio visceral del imperio- una y mil veces las fotos de la entrada triunfal de los “barbudos” en la capital cubana. Para los que prácticamente memorizamos (y hasta nos animabamos a intentar imitar) su voz potente y envolvente al leer la Segunda Declaración de la Habana, aquella que decía que sí, ahora, sí, “la historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados de América Latina, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia”. 

   Otros ya lo recuerdan, analizan su tiempo y su legado, reivindican su lucha dentro y fuera de Cuba. En el continente. En el mundo. Y es su pueblo el que mejor lo hace con el llanto del amor, el agradecimiento, y el respeto de quién cambió su historia, y demostró que era posible hacerlo, por primera vez en Nuestramerica.

  
Prefiero, o solo puedo,  rendirle un homenaje íntimo, pequeño y personal si se quiere; con retazos de la increíble historia que unió a Cuba y mi familia desde que era un niño, cuando en 1960, mi padre participo en La Habana de la primera Conferencia Internacional de Solidaridad con Cuba, junto a Cooke, a Salvador Allende, al inmortal muralista Siqueiros, y otros figuras de la política, el arte, la cultura del mundo.

   Sabíamos por su relato y sus testimonios escritos de las largas charlas con Fidel, con el Che, con Carlos Rafael Rodríguez y otros líderes revolucionarios. Que a su vuelta defendió el proceso revolucionario pese a la resistencia de algunos muy importantes dirigentes de su propio partido y firmó de puño y letra páginas imborrables para reivindicarlo. Que, poco después, cursado yo 1º Superior (así se denominaba entonces el segundo grado de la escuela primaria pública) fue apresado durante años luego de un acto en solidaridad con Cuba, en la Facultad de Derecho de Buenos Aires, durante el “democrático” gobierno de Arturo Frondizi, un presidente de la Nación que frente a la mujer de un antiguo amigo encarcelado por su gobierno tuvo la caradurez de decir: “No puedo hacer nada Zulma, es un preso de la embajada y la CIA. Dicen que lo enviaron Fidel y Guevara para organizar la guerrilla en nuestro país”.

   Personalmente, lejos estaba de soñar siquiera que 16 años después, y durante toda la dictadura, yo sería jefe de Redacción en Buenos Aires de la agencia Prensa Latina,  fundada en la Habana turbulenta de 1959 por argentinos legendarios como Rodolfo Walsh, Jorge Masetti, Rogelio “Pajarito” García Lupo. Entonces el elegido fui yo: la CIA, en documentos de la época, pero desclasificados pocos años atrás, me catalogó como un “oficial (militar) de Inteligencia de Cuba”. Un honor sin duda, aunque no fue cierto.

Saludo (cifrado) de Fidel, luego de
muchos meses de trabajo junto
a su hermano Rodolfo,
en el tema la Deuda Externa
   O que, ya a mediados de los ’80,  con mi hermano Rodolfo, durante la crisis de la Deuda Externa, con la cual Fidel desenmascaró en maratónicas jornadas el carácter depredador y mortal para nuestros pueblos del capitalismo financiero y trató de enfrentarla sin éxito con una coalición de los pueblos latinoamericanos,  trabajaríamos con él, la mayor parte del tiempo a la distancia, para finalmente escribir la intervención que firmara el entonces secretario del PC local, bajo el tituló “FMI o Pueblo”, que instaló en aquellos años en el imaginario popular esa histórica consigna junto a “Moratoria ya”. De esos días recuerdo una valoraciòn especial de Fidel por nuestro trabajo, dirigida al Comité Central del PC, perdida, o no en sus archivos, y una dedicatoria/mensaje encubierto,  que atesoro y por primera vez hago pública.

   Años después aparecieron,  y desaparecieron,  en algunas de las tantas casas de las que huíamos año tras año,  las fotos de mi padre con el Che, de sus distintos encuentros con Fidel.

   Pero no era todo.

   Apenas unos meses atrás, cuando la Biblioteca Nacional clasificó con el asesoramiento de mi sobrino Javier la parte que sobrevivió a las persecuciones de su archivo personal en el y activo “Fondo Fernando Nadra”, nos descubrimos con mis hermanos como “destinatarios” (niños de 7, 11 y 12 años, respectivamente) de una saludo manuscrito de Raúl Castro, para aquellos chicos argentinos, en una no menos insólita credencial – tan oficial como artesanal, casi rustica, sin recursos, con más convicción que infraestructura—de mi padre como miembro de la delegación argentina.
Dedicatoria de Raùl Castro a los hijos de
Fernando Nadra, entonces de 7, 12 y 11 años de edad,
 respectivamente, en su "credencial"  como
delegado oficial argentino ante el
I Encuentro Latinoamericano de Solidaridad con Cuba.


Son las tres fotos que comparto con este recuerdo, íntimo sin duda, pero con fechas que atraviesan la historia de país y el continente.


“Fraternalmente”, como me escribiste, Hasta la Victoria Siempre Comandante.

miércoles, 29 de junio de 2016

1916-2016: Centenario del nacimiento de Fernando Nadra

Se me hace difícil escribir sobre "el viejo" en este 29 de junio, el aniversario de su nacimiento.
A modo de primer intento transcribo la entrada de Wikipedia, y algunas fotos como recuerdo y homenaje.

Fernando Nadra (29 de junio de 1916; Tucumán, Argentina - 22 de agosto de 1995, Buenos Aires, Argentina) fue un abogado, orador, periodista y ensayista, se inició a los 14 años como dirigente en la toma del Colegio Nacional Mitre en su provincia natal, en la cual fue presidente de la federación estudiantil secundaria, luego de la de los estudiantes universitarios cordobeses (FUC) y secretario general de la FUA. En su vida marcada por años de censura, expulsiones, ilegalidad y cárcel, conoció y en algunos casos trabó profundas relaciones amistosas con personalidades tan disímiles como Salvador Allende, Fidel Castro, Ernesto Che Guevara, Angela Davis, Ricardo Balbín, Monseñor Justo Laguna, Arturo Frondizi, Arturo Illia, Raúl Alfonsín, Carlos Menem o Juan Domingo Perón.


Estando en imprenta la edición de este libro ("La utopía posible"), pasadas las 16.00 del 22 de agosto de 1995, se apagó la vida de su autor.
Premonitoriamente, se había anticipado a la muerte, ganándole la primera batalla que es también la última: alcanzó a dejar en estas páginas un invalorable testamento ético, moral y político que servirá de ejemplo, estímulo y guía para muchas generaciones de argentinos.
Quienes lo acompañaron en sus últimos momentos saben que murió como vivió: luchando, haciendo planes, imaginando un futuro luminoso de tolerancia, democracia y justicia social para su patria. En sus horas de agonía transmitía a sus hijos ideas concretas para alumbrar el proyecto dibujado en su Utopía posible que, al decir del prologuista, Pedro Frías, es el Estado social de Derecho, incansable búsqueda que definió su trayectoria política, iniciada hace 65 años con la toma del colegio nacional de su provincia natal, Tucumán. Pocos sabían que hacía un lustro, serenamente y redoblando su entrega a la causa de su patria, le había declarado la guerra al cáncer que lo invadió, casi contemporáneamente con el cruel desengaño que implicó el descubrimiento del verdadero rostro de la organización y muchos de los hombres junto a los que había luchado la mayoría de su vida.


Su vibrante oratoria, su afilada calidad de polemista, la convicción y pasión con la que defendió cada una de sus ideas lo llevó a sufrir cárcel, tortura y hasta incalificables calumnias, después de haberlo entregado todo, incluso años de libertad y su fortuna personal, a la causa que lo desveló. Lejos de alimentar el odio o el resentimiento, el precoz poeta que cofundara el movimiento cultural y poético del Noroeste, La Carpa, desarrolló el más vasto pluralismo y amplitud en las relaciones, lo que le permitió ser amigo de personalidades relevantes de la política nacional e internacional, y nuclear en su lecho de enfermo o en su despedida final a las principales figuras de la vida nacional, como Carlos Menem y Raúl Alfonsín, embajadores, humildes villeros, familiares de ex detenidos y desaparecidos, vecinos, antiguos compañeros de estudio, que expresaban el orgullo de haberlo conocido, desde obispos a empresarios o militares, y de un extremo al otro del arco político democrático, figuras del arte y la cultura, hombres y mujeres a los que quiso y lo quisieron, con los que no pocas veces polemizó, pero que no estuvieron presentes formalmente: su homenaje llevaba el sello del compromiso y del afecto, aún desde el respetuoso disenso. La lista es interminable y forzosamente incompleta: Ernesto Sabato, Mercedes Sosa, Víctor Heredia, José María Castiñeira de Dios, Raúl Larra, Jorge Asís, Adriana Puigross, Manuel Mora y Araujo, Jorge Vanossi, Alberto Kohan, Facundo Suarez Lastra, Abel Latendorf, Eduardo Sigal, Fernando Bustelo, Jorge Canelles, Antonio Carrizo, Jorge Castro, Jacobo Timerman, y tantísimos otros.


Era el homenaje al impulsor de los encuentros pluripartidarios que precedieron y sucedieron al retorno de la democracia en 1973, al ejecutor del diálogo de los ocho partidos de oposición con Juan Domingo Perón, y que el ex-presidente y Nadra imaginaban como el inicio de un Consejo de Estado donde hallar soluciones de consenso para los principales problemas del país. A quien luego del golpe de estado genocida de 1976, dedicó sus esfuerzos a dos temas principales: la unión de todos los partidos políticos y sectores sociales para abrir camino a la democracia, y en ese carácter sus contemporáneos coinciden en ubicarlo como el gestor principal de la Multipartidaria, que Ricardo Balbín encabezó para forzar la salida electoral de 1983.








El otro plano fue su denodada y arriesgada lucha en el campo de los derechos humanos, en una labor silenciosa y a veces difamada, con la que contribuyó a salvar la vida de numerosos detenidos-desaparecidos, actuando pública y personalmente en estas gestiones en comisarias o cuarteles, promoviendo la participación política durante la visita de la Comisión de Derechos Humanos de la OEA (CIDH) en 1979, encabezada por Antonio Aguilar, a quién entregó -enfrentando los cordones policiales- cinco carpetas con documentación valorada como esencial para su investigación.

Miembro del Consejo de Presidencia de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), fue paradójicamente condenado a muerte por la Alianza Anticomunista Argentina (“Triple A”), por su militancia política, y simultáneamente por un autotitulado Comité Central del ERP, ante su demoledora crítica a las acciones irracionales de las organizaciones armadas de comienzos de la década del ‘70, volcada en su libro “Reflexiones sobre el Terrorismo”.


Nadra llegó a ser la principal figura pública del PC, en cuya dirección libró una silenciosa y casi solitaria lucha por su democratización y pluralismo que se remonta, por lo menos, a los duros enfrentamientos que protagonizó a fines de la década del ‘70 en favor de una condena abierta contra la dictadura militar y por el respeto y reconocimiento de las Madres de Plaza de Mayo, por entonces subestimadas cuando no vituperadas por los máximos y reales dirigentes comunistas. 

En 1989 impactó a la opinión pública con su escrito “Porqué renuncié al Partido Comunista”, donde fundamentó su decisión en la imposibilidad de modificar “desde adentro” el rumbo estalinista de la organización, a la que dedicó los 50 mejores años de su vida. Su intento final por cambiarla había sido la publicación de “La Religión de los Ateos. Reflexiones sobre el estalinismo en el PC argentino”, el último de sus más de 30 trabajos editados y traducidos a varios idiomas, en el que realiza una autocrítica política personal, prácticamente desconocida entre los políticos argentinos, del pasado y del presente.
Su vocación de unir, en lugar de dividir, de buscar acuerdos en lugar de profundizar enfrentamientos, fue el rasgo principal que, hasta su último aliento, marcó el paso de los 79 años de Fernando Nadra por la historia argentina. Esta figura legendaria de la izquierda recibió un merecido homenaje en la oración emocionada que le dirigió en el sepelio su entrañable amigo, monseñor Justo Laguna. Un obispo despedía y bendecía a un ateo destacando la comunión existente entre su cosmovisión socialista, su moral y amor al hombre y la justicia, y la doctrina cristiana. Más que un símbolo, la síntesis de una vida trascendente.

martes, 7 de julio de 2015

Dr. Forster: ¿llegó la hora de la pavada?

Forster: ¿De que Segunda Independencia habla?

     Los medios liberales, y la seudoizquierda cipaya se rasgan hoy las vestiduras por la "ofensa" que --dicen-- significa para nuestra Patria la intervención del secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional en un Congreso, donde equiparó el inicio de los cambios nacionales y populares en 2003, con una "segunda independencia", de similar trascendencia a la que nos liberara de España el 9 de julio de 1816.

     Sorprende Forster, portador de una ignorancia enciclopédica en cuanto a pensamiento, y mucho más estrategia, al menos en el sentido político.
     El problema no es su ignorancia, sino el cargo con el que inmerecidamente lo distinguieron, y el daño que hacen sus palabras a la lucha que llevamos adelante.
     El Dr. Forster entiende la Independencia en la acepción liberal del término. Nos está planteando una segunda independencia al margen del contenido clasista que la definición implica. Está, en el mejor de los casos, falseando la realidad y confundiendo a muchos, o pocos, compañeros.
     Se lo voy a explicar sencillo para que entienda el doctor: LA PRIMERA ES LA POLÍTICA, del dominio del colonialismo español, conquistada en nuestra Patria por los patriotas de 1816.
     LA SEGUNDA Y DEFINITIVA lo es en tanto SOCIAL, es decir libera al hombre del dominio de la explotación por otros hombres, conquista una sociedad sin explotadores ni explotados, donde el hombre es hermano, y no "lobo" del hombre.
     Mientras la producción siga siendo social (realizada entre todos los trabajadores) pero la apropiación de las riquezas producidas sea privada, no habrá plena libertad, seguirá la injusticia social (en menor o mayor grado) y NO SE PUEDE HABLAR DE SEGUNDA INDEPENDENCIA. ¿Entiende, ahora, el Sr. Secretario por qué sus compañeros de facultad luchaban en los '70 no solo por la liberación, sino la "liberación nacional y social"?
     Yo apoyé a Néstor Kirchner y este proyecto nacional y popular (que no pretende, ni yo pretendo que pretenda, el socialismo con el que sueño, ni es marxista como yo) mucho antes que se iniciara, o sea de la fecha propuesta por el señor Secretario, por lo que le digo que me hierve mi sangre, como sucedería con la de nuestros muertos en combate, nuestros desaparecidos y asesinados en la lucha por la "segunda y definitiva independencia",  cuando se pretende con asombrosa impunidad vaciar de contenido semejante definición.
     En 1962, Cuando el Dr en Filosofía Ricardo Forster tenía cinco años, y este continente se levantaba, con o sin armas, para con la esperanza --oportuna o no-- de lograr ese objetivo, su contenido quedó expresado extensa y claramente por la Segunda Declaración de la Habana.
     Dr. Forster, su idea de la independencia (tal vez por simple ignorancia) es exactamente el de los liberales y la derecha, que confunde República con Democracia, Justicia con Propiedad Privada, aunque ahora --y seguramente mañana en todos los diarios-- se indignen con usted, simplemente por que les resulta útil para atacar al gobierno, agitar un patrioterismo vacío con el objetivo de frenar, primero, y suprimir después, las conquistas de estos 12 años.
     Dr. Forster, le adjunto el enlace al audio de la lectura de Fidel Castro en ese entonces, le recomiendo estudie el texto, no necesita para ello de un, sin duda valioso, "Foro Nacional y Latinoamericano para una Nueva Independencia".
Luego de una breve introducción, a los 4' 18", Fidel inicia la lectura del histórico documento.

viernes, 13 de febrero de 2015

Deuda externa: ¿Es Argentina un pagador serial?


Hoy en el mundo hay un endeudamiento del 286% del Producto Bruto Mundial. Eso quiere decir que el mundo debe casi 3 veces más de lo que produce. Ha sido mucho más grande el crecimiento de la deuda que el de la actividad económica. Acá ven como son los grados de endeudamiento sobre PIB, encabeza Irlanda con 172%. Argentina, tu país, tiene comportamiento negativo en el mundo en desendeudamiento, 11% menos en 2007-2014.
CFK, sitio Facebook oficial

Alberto a ver si somos el menos endeudado ¿A costa de qué? De parte del pueblo viviendo en la miseria, de grandes problemas en atención sanitaria, y si querés te sigo contando…Ah…y le estamos pagando las deudas a los privados ¿O no te acordás? Ya dijo Fidel: la duda es impagable e inmoral, y nuestra presidenta contenta porqué paga. ¡Total la plata no es de ella!.
Rubén, viejo amigo de militancia.

   El post de mi viejo compañero es –una más, entre varias, en relación con la posición ante el kirchnerismo—de sus críticas, y mi respuesta fue anoche, de madrugada, de un solo tirón, por lo que veo imprecisiones y mejoras posibles. Sin embargo, creo que vale la contundencia de lo que sale de las tripas, frente a la posibilidad de un desarrollo pulido y académico, de un tema crucial en el pasado, en el presente y en el futuro.

   Mirá Rubén, la base del planteo de Fidel Castro fue que en las condiciones dadas en los '80 la deuda externa de los países dependientes era impagable, y sostuvo la necesidad de un amplio movimiento de pueblos y gobernantes del  llamado Tercer Mundo para exigir su cancelación por una acción mancomunada de los pueblos del tercer mundo, cuestión que NO ocurrió.

   Otra de las posibilidades que planteó Fidel para algunos países, fue reclamar una Moratoria,  para descartar la parte ilegal de la deuda, y a la vez negociar el resto en condiciones que permitieran el desarrollo integral de las naciones, que no condenaran al hambre a sus pueblos, siempre dentro del sistema capitalista, que no era el caso de Cuba, cuyo pueblo hizo una Revolución,  pequeño detalle a considerar. Jamás Fidel hizo ese planteo para ellos mismos, o en ese momento los restantes países socialistas.

   Pues bien, no me olvido del carácter ilegal de una parte importante de la deuda contraída durante la dictadura, mucho menos de la estatización de la contraída por las empresas privadas por parte de Domingo Cavallo, y que desde entonces pagamos todos los argentinos. Ese carácter fue totalmente probado por el patriota Alejandro Olmos, cuya denuncia fue  ratificada por una sentencia judicial.

   Sin embargo, con el tiempo se tornó absolutamente imposible de rechazar, pues no se tomó ese camino inmediatamente recuperada la democracia, y por la demoledora razón que los gobiernos de Menem y De la Rúa lograron licuar el total de la deuda en cientos de miles de deudores de “buena fe” (como dirían los abogados), entre ellos pequeños ahorristas y  jubilados, de todo el mundo, poniendo a salvo el cuestionamiento a las empresas extranjeras que generaron auto préstamos y a los mismos organismos internacionales de crédito.

   Sin dudas, y personalmente yo lo planteo como una posibilidad cierta si logramos juntar la fuerza necesaria, que debería replantearse el tema de los privados con sede en el país, que no se fundieron como empresas, aunque son multimillonarios en el exterior, como queda comprobado con las revelaciones de la fuga de divisas que apaño el banco HSBC. Este un punto en el que podríamos recuperar algo de quienes se beneficiaron de la estatización, como Clarín, Loma Negra, Mastellone y otros, si la Justicia –como en derechos humanos, la AMIA y tantos otros temas— se dedicara a investigar y condenar, en lugar de marchar “auto reclamándose” justicia por Nisman, un fiscal de la Nación al servicio de potencias extranjeras,  por más lamentable que sea una muerte. Una verdadera maniobra de pinzas es un primer obstáculo para promover ese objetivo: en sintonía con los “fondos buitre”, a los que NO les parece que el camino iniciado por Néstor Kirchner sea el que les conviene, los promotores de esa marcha avanzan con el único objetivo de desestabilizar a este gobierno “burgués” que tanto te molesta, al igual que a ellos.

   Acotado este punto que adjudicas al líder cubano, y que se ve no querés razonar y mucho menos admitir,, pasemos al segundo planteo al que llegó Castro, y si no recuerdo mal vos mismo, en la Argentina, esos tiempos de la consigna “Moratoria Ya”, o “FMI o Pueblo”, para definir qué y en qué condiciones  se paga.  Ya aclaramos porque era tan importante el YA.

   Como expliqué, pese a que se dejó pasar el momento adecuado, y que luego fue imposible desconocer internacionalmente la deuda, ya que había sido licuada en cientos de miles de pequeños deudores, se hizo lo máximo posible: se renegoció la deuda existente, con una quita inédita hasta ese momento en todo el mundo, y que nunca ha vuelto a repetirse, pero podría ser el camino de Grecia, si logramos imponer nuevas condiciones internacionales para su tratamiento, como fue la iniciativa argentina, aprobada por la Asamblea General de la ONU, con el rechazo de las grandes potencias.

   ¿Que estamos pagando? Por supuesto. Pero el cuadro de desendeudamiento con relación al PBI, al que subestimás con total liviandad, te muestra claramente que cumplimos con el segundo punto planteado por Fidel en los ‘80, y al que te recuerdo que personalmente contribuí, y por eso me agradece Fidel en uno de su libros sobre la Deuda.

   ¿Se podría lograr más? Posiblemente. Con una revolución y un cambio de la propiedad de los medios de producción decisivo, desalojando al establishment rentista, parásito y depredador.  Hace mucho que sueño y peleo por eso. Sin embargo, me parece razonable admitir que la relación de fuerzas no lo permite,  y sobre todo “el pueblo”, del que tanto se habla y poco se sabe que piensa, o no se quiere saber, está bastante lejos de lo que uno quisiera: no lo admitió, no lo reclama ni lo quiere siquiera remotamente.

   ¿Eso significa renunciar a nuestros objetivos, a nuestras convicciones? De ninguna manera, digo y repito que soy marxista, que el capitalismo es un sistema que --salvo en su primera etapa, y solo en relación al crecimiento económico al superar al feudalismo-- no aportó absolutamente nada a la solución de los problemas de la humanidad, ya que estos solo tendrán solución en un mundo que se estructure sobre la base de eliminar la explotación del hombre por el hombre, que la inmensa riqueza que produce la humanidad cada día ( como nunca en la historia, y suficiente para alimentar varias veces a la población del planeta en el mismo período) sea socialmente distribuida, como es producida, y no apropiada en forma privada.

   ¿Y mientras tanto llega esa posibilidad, seguramente no en nuestra vida, que hacemos? ¿Planteamos delirios como esos partidos que se reivindican trotskistas, los que siempre han mandado al muere todas las luchas con sus planteos? ¿A esta altura de tu vida vas actuar como esos eternos cuestionadores de revoluciones ajenas e inofensivos críticos de una burguesía que los observa, sin ningún temor, como una rareza de zoológico? ¿Nos enojamos con la realidad y chicaneamos a los amigos que pretenden mejorarla desde el punto en que estamos,  no el que soñamos?

   Si esta última es tu posición, quedáte con ella, y mirá televisión, pues otra cosa no podés hacer con esa perspectiva.

   Pero, por favor, no te entretengas “gastando” a los que hacemos.

   En última instancia, vos renunciaste –al menos de hecho-- al cambio político y te dedicas a reivindicaciones vecinales. ¿Debo tomar eso como tu complacencia con el actual sistema de explotación y pensar que sos un superreformista, pues ni siquiera planteás reformas a nivel nacional sino de barrio?

   De ninguna manera, no solo respeto sino apoyo totalmente lo que haces, que es parte del largo proceso de aprendizaje que la lucha por objetivos concretos es imprescindible, pero tiene el techo, por ejemplo, de quien gobierne la Ciudad de Buenos Aires, en este caso el descarnadamente reaccionario y antipopular elenco de Mauricio Macri. No es pequeño aporte. Por eso te digo que la apoyo totalmente.

   Son muchos años de conocernos Rubén, de ver como he vivido y vivo sin que me sobre, sino más vale me falte, lo necesario pese a laburar en dos trabajos.

   Yo sé, positivamente, que también es tu caso.

   Por eso, dedícate a los adversarios, y mucho más a los enemigos


   No chicanees a los amigos que luchan como entienden que debe lucharse, a quienes ya bastante nos cuesta laburar, cargar con nuestra mochilas, y seguir adelante por nosotros y por todos, cuando alrededor la mayoría tiende a mirarse el ombligo, o como vos burlarte desde la tribuna, lejos del barro, que sin duda abunda cuando uno baja a la tierra.

viernes, 25 de febrero de 2011

Danza macabra de cinismo


La política de saqueo impuesta por Estados Unidos y sus aliados de la OTAN en el Oriente Medio entró en crisis. Esta se desató inevitablemente con el alto costo de los cereales, cuyos efectos se hacen sentir con más fuerza en los países árabes donde a pesar de sus enormes recursos petroleros, la escasez de agua, las áreas desérticas y la pobreza generalizada del pueblo contrastan con los enormes recursos derivados del petróleo que poseen los sectores privilegiados.

Mientras los precios de los alimentos se triplican, las fortunas inmobiliarias y los tesoros de la minoría aristocrática se elevan a millones de millones de dólares.

El mundo arábigo, de cultura y creencia mayoritariamente musulmana, se ha visto humillado adicionalmente por la imposición a sangre y fuego de un Estado que no fue capaz de cumplir las obligaciones elementales que le dieron origen, a partir del orden colonial existente hasta fines de la Segunda Guerra Mundial, en virtud del cual las potencias victoriosas crearon la ONU e impusieron el comercio y la economía mundiales.

Gracias a la traición de Sadat en Camp David el Estado árabe palestino no ha podido existir, pese a los acuerdos de la ONU de noviembre de 1947, e Israel se convirtió en una fuerte potencia nuclear aliada a Estados Unidos y la OTAN.

El Complejo Militar Industrial de Estados Unidos suministró decenas de miles de millones de dólares cada año a Israel y a los propios estados árabes sometidos y humillados por éste.

El genio ha salido de la botella y la OTAN no sabe cómo controlarlo.

Van a tratar de sacarle el máximo provecho a los lamentables sucesos de Libia. Nadie sería capaz de saber en este momento lo que allí está ocurriendo. Todas las cifras y versiones, hasta las más inverosímiles, han sido divulgadas por el imperio a través de los medios masivos, sembrando el caos y la desinformación.

Es evidente que dentro de Libia se desarrolla una guerra civil. ¿Por qué y cómo se desató la misma? ¿Quiénes pagarán las consecuencias? La agencia Reuters, haciéndose eco del criterio de un conocido banco de Japón, el Nomura, expresó que el precio del petróleo podría sobrepasar cualquier límite:

“‘Si Libia y Argelia suspenden la producción petrolera, los precios podrían llegar a un máximo por encima de 220 dólares por barril y la capacidad ociosa de la OPEP sería reducida a 2,1 millones de barriles por día, similar a los niveles vistos durante la guerra del Golfo y cuando los valores tocaron los 147 dólares por barril en el 2008′, aseveró el banco en una nota.”

¿Quiénes podrían pagar hoy ese precio? ¿Cuáles serían las consecuencias en medio de la crisis alimentaria?

Los líderes principales de la OTAN están exaltados. El Primer Ministro británico, David Cameron, informó ANSA, “…admitió en un discurso en Kuwait que los países occidentales se equivocaron en apoyar gobiernos no democráticos en el mundo árabe.” Se le debe felicitar por la franqueza.

Su colega francés Nicolás Sarkozy declaró: “La prolongada represión brutal y sangrienta de la población civil libia es repugnante”.

El canciller italiano Franco Frattini declaró “‘creíble’ la cifra de mil muertos en Trípoli [...] ‘la cifra trágica será un baño de sangre’.”

Hillary Clinton declaró: “…el ‘baño de sangre’ es ‘completamente inaceptable’ y ‘tiene que parar’…”

Ban Ki-moon habló: “‘Es absolutamente inaceptable el uso de la violencia que hay en el país’.”

“…’el Consejo de Seguridad actuará de acuerdo a lo que decida la comunidad internacional’.”

“‘Estamos considerando una serie de opciones’.

Lo que Ban Ki-moon espera realmente es que Obama diga la última palabra.

El Presidente de Estados Unidos habló en la tarde de este miércoles y expresó que la Secretaria de Estado saldría para Europa a fin de acordar con sus aliados de la OTAN las medidas a tomar. En su cara se apreciaba la oportunidad de lidiar con el senador de la extrema derecha de los republicanos John McCain; el senador pro israelita de Connecticut, Joseph Lieberman y los líderes del Tea Party, para garantizar su postulación por el partido demócrata.

Los medios masivos del imperio han preparado el terreno para actuar. Nada tendría de extraño la intervención militar en Libia, con lo cual, además, garantizaría a Europa los casi dos millones de barriles diarios de petróleo ligero, si antes no ocurren sucesos que pongan fin a la jefatura o la vida de Gaddafi.

De cualquier forma, el papel de Obama es bastante complicado. ¿Cuál será la reacción del mundo árabe y musulmán si la sangre en ese país se derrama en abundancia con esa aventura? ¿Detendrá una intervención de la OTAN en Libia la ola revolucionaria desatada en Egipto?

En Iraq se derramó la sangre inocente de más de un millón de ciudadanos árabes, cuando el país fue invadido con falsos pretextos. ¡Misión cumplida! proclamó George W. Bush.

Nadie en el mundo estará nunca de acuerdo con la muerte de civiles indefensos en Libia o cualquier otra parte. Y me pregunto: ¿aplicarán Estados Unidos y la OTAN ese principio a los civiles indefensos que los aviones sin piloto yankis y los soldados de esa organización matan todos los días en Afganistán y Pakistán?

Es una danza macabra de cinismo.

Fidel Castro Ruz

sábado, 27 de noviembre de 2010

Haití: el subdesarrollo y el genocidio


Fidel, con lucidez inalterable, aporta reflexiones para entender un poco la desgarradora situacion de Haití. Hace unas horas y lo comparto con todos los amigos.

Hace solo unos meses, el 26 de julio de 2010, Lucius Walker, líder de la organización norteamericana Pastores por la Paz, en un encuentro con intelectuales y artistas cubanos, me preguntó cuál sería la solución para los problemas de Haití.

Sin perder un segundo le respondí: “En el mundo actual no tiene solución, Lucius; en el futuro del que estoy hablando sí. Estados Unidos es un gran productor de alimentos, puede abastecer a 2 000 millones de personas, tendría capacidad para construir casas que resistan a los terremotos; el problema es la forma en que se distribuyen los recursos. Al territorio de Haití hay que restituirle otra vez hasta los bosques; pero no tiene solución en el orden actual del mundo.”

Lucius se refería a los problemas de ese país montañoso, superpoblado, desprovisto de árboles, combustible para cocinar, comunicaciones e industrias, con un elevado analfabetismo, enfermedades como el VIH, y ocupado por las tropas de Naciones Unidas.

“Cuando esas circunstancias cambien -le añadí- ustedes mismos, Lucius, podrán llevarle alimentos de Estados Unidos a Haití.”

El noble y humanitario líder de Pastores por la Paz falleció mes y medio después, el 7 de septiembre, a la edad de 80 años, legando la semilla de su ejemplo a muchos norteamericanos.

No había aparecido todavía una tragedia adicional: la epidemia del cólera, que el 25 de octubre reportó más de 3 000 casos. A tan dura calamidad se suma que el 5 de noviembre un huracán azotó su territorio, causando inundaciones y el desbordamiento de los ríos.

Este conjunto de dramáticas circunstancias merece dedicarle la debida atención.

El cólera apareció por primera vez en la historia moderna en 1817, año en que se produjo una de las grandes pandemias que azotaron a la humanidad en el siglo XIX, que causó gran mortalidad principalmente en la India. En 1826 reincidió la epidemia, invadiendo a Europa, incluyendo a Moscú, Berlín y Londres, extendiéndose a nuestro hemisferio de 1832 a 1839.

En 1846 se desata una nueva epidemia más dañina todavía, que golpeó a tres continentes: Asia, África, y América. A lo largo del siglo, epidemias que afectaban a esas tres regiones se fueron repitiendo. Sin embargo, en el transcurso de más de 100 años, que comprende casi todo el siglo XX, los países de América Latina y el Caribe se vieron libres de esta enfermedad, hasta el 27 de enero de 1991, en que apareció en el puerto de Chancay, al norte de Perú, que primero se extendió por las costas del Pacífico y después por las del Atlántico, a 16 países; 650 mil personas se enfermaron en un período de 6 años.

Sin duda alguna, la epidemia afecta mucho más a los países pobres, en cuyas ciudades se aglomeran barrios populosos que muchas veces carecen de agua potable, y las albañales, que son portadoras del vibrión colérico causante de la enfermedad, se mezclan con aquellas.

En el caso especial de Haití, el terremoto deshizo las redes de una y otra donde estas existían, y millones de personas viven en casas de campaña que muchas veces carecen incluso de letrinas, y todo se mezcla.

La epidemia que afectó nuestro hemisferio en 1991 fue el vibrión colérico 01, biotipo El Tor, serotipo Ogawa, exactamente el mismo que penetró por Perú aquel año.

Jon K. Andrus, Director Adjunto de la Organización Panamericana de la Salud, informó que la bacteria presente en Haití era precisamente esa. De ello se derivan una serie de circunstancias a tomar en cuenta, que en el momento oportuno determinarán importantes consideraciones.

Como se conoce, nuestro país viene formando excelentes médicos haitianos y prestando servicios de salud en ese hermano país desde hace muchos años. Existían problemas en ese campo muy serios y se avanzaba año por año. Nadie podía imaginar, por no existir antecedentes, que se produjera un terremoto que mató a más de 250 mil personas y ocasionó incontables heridos y lesionados. Frente a ese golpe inesperado, nuestros médicos internacionalistas redoblaron sus esfuerzos y se consagraron a su trabajo sin descanso.

En medio del duro desastre natural, hace apenas un mes se desató la epidemia de cólera con gran fuerza; y como ya expresamos, en tales circunstancias desfavorables se presentó el huracán.

Ante la gravedad de la situación, la Subsecretaria General de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, declaró ayer que se necesitaban 350 médicos y 2 000 enfermeras más para hacer frente a la enfermedad.

La funcionaria llamó a extender la ayuda más allá de Puerto Príncipe, y reveló que los suministros de jabón y de agua limpia solo llegan al 10 por ciento de las familias instaladas fuera de la capital, sin señalar a cuántos llegaban en esa ciudad.

Diversos funcionarios de Naciones Unidas lamentaron en los últimos días que la respuesta de la comunidad internacional al pedido de ayuda hecho para enfrentar la situación no llegaba al 10% de los 164 millones de dólares solicitados con urgencia.

“Amos reclamó una reacción rápida y urgente para evitar la muerte de más seres humanos a causa del cólera”, informó una agencia de noticias.

Otra agencia comunicó hoy que la cifra de haitianos muertos se eleva ya a “1 523 personas, 66 mil 593 han sido atendidas, y más de un millón de habitantes siguen durmiendo en las plazas públicas”.

Casi el 40% de los enfermos han sido atendidos por los integrantes de la Brigada Médica Cubana, que cuenta con 965 médicos, enfermeros y técnicos que han logrado reducir el número de muertes a menos de 1 por cada 100. Con ese nivel de atención el número de bajas no alcanzaría la cifra de 700. Las personas fallecidas, como norma, estaban extremadamente debilitadas por desnutrición o causas similares. Los niños detectados a tiempo, apenas fallecen.

Es de suma importancia evitar que la epidemia se extienda a otros países de América Latina y el Caribe, porque en las actuales circunstancias causaría un daño extraordinario a las naciones de este hemisferio.

Se impone la necesidad de buscar soluciones eficientes y rápidas a la lucha contra esa epidemia.

Hoy se tomó la decisión por el Partido y el Gobierno de reforzar la Brigada Médica Cubana en Haití con un contingente de la Brigada “Henry Reeve”, compuesto por 300 médicos, enfermeras y técnicos de la salud, que sumarían más de 1 200 colaboradores.

Raúl estaba visitando otras regiones del país, e informado en detalle de todo.

El pueblo de Cuba, el Partido, y el Gobierno, una vez más estarán a la altura de su gloriosa y heroica historia.

Fidel Castro Ruz

Noviembre 26 de 2010

martes, 30 de marzo de 2010

Cuba: bienvenido el debate


Pedro Campos Santos, 1949, nacido en Holguín, es Licenciado en Historia, ex-Diplomático cubano, con misiones en México y ante la CDH en Ginebra. Vive y escribe en La Habana y esta nota merece ser leída y analizada sin prejuicios, reflexivamente.

Las políticas y acciones desplegadas por la dirección histórica después del reconocimiento por Fidel en el 2005 de la posible reversión de la revolución, no han estado dando los resultados que ella esperaba: los mercados agropecuarios siguen deprimidos, los mercados de las tiendas por divisa también han declinado sustancialmente, el transporte por ómnibus inter provincial y en Ciudad de La Habana se deteriora aceleradamente, La Habana se sigue cayendo a pedazos, el salario real sigue perdiendo valor, continúa la corrupción galopante, no se han levantado las absurdas prohibiciones burocráticas que siguen convirtiendo en un calvario la vida del ciudadano común, los controles estatales siguen atenazando el desarrollo de las fuerzas productivas en la agricultura, la industria y los servicios, la salud confronta trágicos déficits ylas decisiones arbitrarias en la Educación Media están afectando a cientos de miles de jóvenes que no pueden estudiar lo que desean.

Si el Cerro Pelado ancló su valiente y decidida carga deportiva frente a Puerto Rico para exigir la participación cubana en los Juegos Centroamericano, hoy voluntariamente no vamos a competir en esa tierra hermana, la otra ala, por temor a no se sabe cuantas amenazas.

Por otra parte, los órganos de Poder Popular siguen sin jugar un papel determinante en la control y fiscalización de los presupuestos y sin poder real alguno para resolver los problemas de la población, la burocracia estatal concentra más el poder económico y político, los métodos autoritarios se imponen sobre los democráticos en toda la superestructura, la juventud comparte cada vez menos los paradigmas que pretende este “no-socialismo” y los derechos civiles y políticos siguen regalados a la oposición.

En el periódico se mencionan ideas que promueven “cooperativas” en servicios menores, sin ideas precisas sobre el contenido del sistema cooperativista de trabajo, sin abordar su dependencia absoluta de estructuras, regulaciones y mecanismos estatales y sin una discusión en el Parlamento sobre una nueva ley de cooperativas que recoja las experiencias nacionales e internacionales en la materia.

¿Qué lo explica? ¿La crisis del capitalismo internacional, la agresión y el bloqueo imperialista? ¿La ausencia de los cambios de fondos que las mayorías esperan? ¿La imposición definitiva del Campamento a la República?

Las claves que pudieran explicar la acentuación de la crisis general que vivimos, parecen encontrarse en el discurso del Presidente Raúl Castro el 20 de diciembre pasado ante la Asamblea Nacional, cuando expresó:

“Tengo conciencia de las expectativas y honestas preocupaciones expresadas por los diputados y los ciudadanos en cuanto a la velocidad y profundización de los cambios que tenemos que introducir en el funcionamiento de la economía en aras del fortalecimiento de nuestra sociedad socialista.

En este sentido me limito, por ahora, a expresar que en la actualización del modelo económico cubano, cuestión en la que se avanza con un enfoque integral no puede haber espacio a los riesgos de improvisación y el apresuramiento. Es preciso caminar hacia el futuro con paso firme y seguro, porque sencillamente no tenemosderecho a equivocarnos”.

Pero para no “interpretar” al Presidente se necesitan respuestas a las siguientes interrogantes:

1-¿Se trata de la continuación del viejo esquema del centralismo burocrático fracasado: los de arriba consultan a las bases para luego decidir ellos qué hacer, cómo hacerlo y en que plazos?

2-¿Quién establece la línea general, la dirección o el partido todo?

3-¿Los cambios serían solo para “actualizar” el modelo económico tradicional sustentado en la concentración de la propiedad y las decisiones en el estado y el trabajo asalariado como forma de organización de la producción, o se procurará cambiarlo en dirección a la socialización de la propiedad, al predominio de las relaciones de producción “libremente asociadas” de tipo cooperativo-autogestionario, genéricas del socialismo?

4-¿No se propone la dirección realizar ningún cambio en el sistema político?

5-¿Dónde quedan el partido más democrático y el reconocimiento de la diversidad en la unidad, a los que ha hecho referencia el nuevo Presidente?

6-¿Cómo serían posibles las transformaciones económicas, sociales y políticas que precisa la sociedad cubana y demandan los trabajadores y el pueblo, sin cambios democráticos en el sistema político actual, donde el Poder Popular es solo una ironía?

7-¿Fue “elegido” este gobierno por la Asamblea Nacional del Poder Popular para llevar adelante el mandato del pueblo o para hacer lo que él estime conveniente, en los plazos que él considere?

8-¿Puede equivocarse un gobierno que asuma consecuentemente el mandato de las mayorías revolucionarias que han opinado?

9-¿Pudiera afirmarse que ha existido un verdadero debate de ideas, un diálogo, una confrontación sana y constructiva entre las diversas visiones de cómo hacer el socialismo, o qué sociedad desarrollar?

10-¿Se consultaron las bases para recibir verticalmente información de lo que piensan los revolucionarios y luego actuar, no con ellos sino sobre ellos?

11-¿Qué relación existe entre esa búsqueda de opiniones y el actual proceso de depuración del partido, donde se indaga no sobre lealtades ideológicas, sino sobre fidelidades a personas?

12-¿Por qué Granma no publica artículos de fondo sobre posiciones socialistas diferentes al insostenible estatismo tradicional y se limita a la publicación de cartas, que en su mayoría parecen tratar de orientar la opinión publica en la dirección estatalista?

13-¿Tampoco se percata el gobierno de que la desesperanza que crea la incertidumbre promovida por sus indefiniciones y los múltiples errores por acción u omisión en diversos campos de la política concreta y de las relaciones del estado con la población, están fortaleciendo las posiciones de la oposición?

14-¿No se da cuenta el gobierno que está entregando todo el espacio del diálogo, de la tolerancia, de posibles cambios de fondo, y el de la defensa de los derechos civiles y políticos a la oposición?

15-¿Cómo alcanzar la libertad, la justicia y la felicidad todas del pueblo, si solo un pequeñísimo grupo, siempre el mismo, de personas toma las decisiones que afectan a todos?

16-Si el gobierno no cambia la filosofía económica y política de 50 años, “Cambiar todo lo que debe ser cambiado”, ¿no incluye cambiar al sujeto del cambio?

Al parecer no se ha dado cuenta el gobierno de que una gran mayoría del pueblo cubano no quiere regresar al pasado oprobioso,pero tampoco desea continuar con este “no-socialismo”; ni tampoco parece entender que en ausencia de los cambios necesarios, habrá que cambia al actual sujeto del cambio, el gobierno y su sistema, por el autogobierno del pueblo, que sean los colectivos laborales y sociales, ellos mimos, los que determinen los cambios.

El gobierno está cediendo a la oposición espacios que debieran ser suyos y está perdiendo la iniciativa política. De continuar esta situación, las posibilidades para cualquier movimiento futuro del proceso cubano hacia la izquierda se irán irremediablemente cerrando. El péndulo amenaza con irse totalmente a la derecha en las conciencias de las gentes por rechazo al esquema de “socialismo” fracasado, sin perspectivas económicas, sin libertades, ni democracia verdaderas.

No podemos seguir impávidos los revolucionarios, socialistas y comunistas que estamos viendo como la Revolución está perdiendo terreno por la indecisión de la dirección a propiciar los cambios necesarios, con la profundidad, la agilidad que la situación demanda y la falta de transparencia y consenso con que se está haciendo todo desde el estado. ¿Habrá que repetir que la revolución no es el gobierno, el partido o sus dirigentes, sino el proceso de cambios hacia la socialización/democratización, del poder político y económico?

Contrariamente al lenguaje tolerante y de diálogo utilizado también en 1991 por Raúl Castro, muchos de los que hemos estado promoviendo ideas de cómo llevar adelante un socialismo más participativo y democrático, hemos sido represaliados directa o indirectamente, en forma velada o abierta, al igual que entonces.

¿Somos ilusos que caímos en la misma trampa o somos consecuentes revolucionarios dispuestos a correr, a sabiendas, los riesgos necesarios por contribuir a salvar la patria, la revolución, y el socialismo?

Dada la propia dinámica de las acciones represivas que se han realizado contra algunos de nuestros compañeros, estamos consientes de que la continuación de nuestras actividades podrían convertir las acciones veladas en más directas y podríamos ser acusados de cualquiera de los clásicos falsos y vulgares expedientes del estalinismo.

Y se sabe: este “estado socialista” ha trastocado tanto el derecho que para condenar no necesita probar la culpabilidad, sino el acusado su inocencia y basta con la necesidad de defender la “seguridad del estado” que aquí, como en todas partes, representa a la clase dueña del poder real, el económico, los medios de producción que, en Cuba, no son de los trabajadores sino del estado y su alta burocracia.

¿No se percata la dirección histórica que la falta de diálogo, su intolerancia, sus represiones, la falta de transparencia en su actuación y su obstinación en continuar el camino del desastre, no dejan otra alternativa a la amplia izquierda anti burocrática interesada en echar adelante la revolución socialista, que replantearse su apoyo crítico al gobierno que francamente ha asumido algunas políticas de derecha?

No sería nuevo en la historia del movimiento revolucionario internacional, ni tampoco en la de esta revolución: el mundo está lleno de partidarios del socialismo en desacuerdo con gobiernos que dicen representarlo. Ojala y no nos impongan una abierta escisión, con sus acciones, que parece propiciada y deseada absurdamente desde el poder. Estamos tratando de evitarlo. Pero, por favor, por el bien del proceso revolucionario, paren la represión y la violencia innecesarias, el extremismo, las campañitas maniqueas y comiencen de una vez el proceso de democratización/socialización que las mayorías demandan.

Los únicos responsables de lo que ocurra, serán los sectarios intolerantes que rechazan el dialogo con los propios compañeros de lucha, mientras buscan “conversar” con el enemigo histórico.