domingo, 18 de marzo de 2012

Nobleza Obliga


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

Esta expresión, que suele citarse en francés –Noblesse obligue– tiene un claro sentido ético: quienes gozan de prerrogativas deben ajustarse a reglas más estrictas que los demás.

La frase pertenece a Pedro Gastón de Levis, duque de Francia (1755-1830). Este personaje, que había recibido numerosas heridas combatiendo contra los ingleses, debió emigrar durante la Revolución Francesa. Al regresar a su país, se dedicó de lleno a la literatura y, entre otras obras, compuso un libro titulado Máximas y Reflexiones (1808), donde figura dicha frase, nacida en un encuentro del duque con un poderoso ministro de entonces.

En esa reunión el ministro trató a Levis por su título, señalándole, sin embargo, que nada lo obligaba a ello. “Aunque mis blasones poco valgan para vos –respondió el duque– las medallas que llevo en el pecho representan mis títulos. Y esa nobleza obliga…”.

Con el tiempo, sus palabras cambiaron de sentido. Para nobles y plebeyos valen hoy como un gesto de cortesía Como afirmación de que la posición crea obligaciones. Que ceder espontáneamente un derecho en beneficio de otros es un rasgo de nobleza.

lunes, 12 de marzo de 2012

HORROR: ¡Hay un marxista en mi sopa!

Carlos Pagni, en tapa de La Nación de hoy, azuzado por su desbordado odio antigubernamental, logra superar barreras de un ridículo que no veiamos desde la Guerra Fria. Bajo el titulo "Axel Kicillof, el marxista que desplazó a Boudou", dice que el actual viceministro de economia es --nada menos-- que "un académico marxista", es decir uno de esos que se "se comen a los niños en los países comunistas. En ese cuadro, ¿ que queda para la Presidenta de los argentinos?. El escriba del matutino de los Mitre afirma que sigue "una travesía en la que se va asimilando a la Pasionaria" (sic), por lo cual "acaso no encuentre mejor consejero que Kicillof". Pagni equipara a CFK con La Pasionaria, lider comunista de la resistencia armada al franquismo golpista. ¿Dónde lo ubica eso a él y su matutino "independiente"? Exactamente ahí.

domingo, 11 de marzo de 2012

Ligarlas Todas


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

En su sentido más amplio, ligar es unir, alear, adherir. En ciertos juegos de naipes se llama liga a la reunión de dos o más cartas que suman puntos importantes en la partida. Esta significación afortunada también está presente en la liga que la recién casada arroja a las solteras en la fiesta de matrimonio.

¿Por qué, entonces, el verbo ligar supone muchas veces un hecho indeseable?

Se liga un reto, una multa, una paliza (y hay pesimistas que se quejan de ser siempre ellos “los primeros en ligarla”).

Es muy probable que ese mal sentido de la frase se deba a un modo de cazar pájaros, que se vale de un pegamento también llamado liga, y que los chicos suelen utilizar como trampera. Con esa liga untan la corteza de los árboles, de modo que todo pájaro que allí se posa queda atrapado.

Puede suceder que las cartas vengan mal barajadas. Acaso ocurra que una seguidilla de contratiempos y disgustos nos abrume de pronto sin darnos respiro. Lo cierto es que quien queda pegado a una mala racha tiene razón en sentir que el azar lo ha condenado a ligárselas todas.

domingo, 26 de febrero de 2012

Somos pueblo, somos fuerza para el cambio

No somos neutrales, ni esperamos a ver qué pasa para dar nuestra opinión y calcular nuestras acciones.

Enfrentamos a los voceros y a los activistas del privilegio que pretenden utilizar de manera hipócrita nuestras limitaciones y nuestros errores para frenar y ahogar el proceso de cambios iniciado en 2003.

Nos dan nauseas los alcahuetes y los obsecuentes que justifican lo injustificable para no arriesgar un puesto o una “posición” obtenidos.

Abrazamos a todos nuestros compañeros, aun a aquellos que creen sinceramente que callar sobre lo que se ha hecho mal; no reclamar lo no se ha hecho; o no enfrentar las miserias de toda obra humana es “dar pasto a las fieras”, o peor, “armas al enemigo”. Los llamamos especialmente a la reflexión. Porque grandes epopeyas de la humanidad han implosionado o fueron arrasadas por esa falsa defensa.

Somos viejos militantes, con más heridas que medallas; con más errores que aciertos. Y no vamos a permitir gratuitamente que nos ganen esta batalla por nuestro silencio. Diremos y haremos lo que creamos que haya que decir o hacer, a menos que nos convenzan de lo contrario.

También somos nuevos militantes, que recuperamos o descubrimos la fe en la capacidad transformadora de la política con mayúsculas. Y no dejaremos que nos roben la esperanza y el porvenir. Al menos no sin pelear.

Estamos en un momento bisagra: avanzamos sin vacilaciones o los enemigos del pueblo ganarán fuerza para atacar las conquistas obtenidas; jamás para corregir nada.

Tenemos que transformar toda la bronca, y aún las críticas –las de buena y las de mala fe–, en FUERZA PARA EL CAMBIO. Para iniciar la PRIMERA GRAN EPOPEYA DEL SIGLO. Pues de eso se trata: de transformar totalmente el sistema de transporte con la mano del Estado y aprovechando el recurso de tener un pueblo movilizado. Y encarar nuevas epopeyas, que tornen irreversibles los cambios: devolver a la Nación la renta minera, petrolera y financiera, para hacer grande la PATRIA y traer bienestar al PUEBLO.

Somos pueblo y fuerza para el cambio. Aquí están nuestra voluntad, nuestras convicciones y también nuestros cuerpos.

Aquí estamos COMPAÑERA PRESIDENTE. No tenemos vocación de espectadores. Tenemos experiencia y decisión de protagonistas. Juntos, podemos transformar definitivamente la Argentina.

Aquí estamos, y estaremos; de una u otra forma.

Tomarse el Olivo


Seguimos con nuestra selección dominical de Tres mil historias de frases y palabras que decimos a cada rato, de Héctor Zimmerman, Editorial Aguilar.

Esta expresión, que traduce la idea de retirarse de un sitio repentina o bruscamente, hace juego “con dar el olivo”, despedir a alguno, por lo general de su trabajo. La frase carece de explicación para quien no es español ni está familiarizado con las corridas de toros. Olivo, en el lenguaje taurino, es, según el diccionario, la barrera que sirve de refugio a los toreros cuando están en situación comprometida.

“Tomarse el Olivo” proviene del sitio en el que se crían los toros de lidia, las dehesas. Estas se hallan rodeadas por olivares. Y nada mejor que subirse a uno de sus árboles para esquivar la cornamenta cuando un animal de ésos se viene encima.

“Dar el olivo”, en cambio, es de invención argentina. Aunque deriva de la anterior, ni la persona despedida, ni quien la echa abruptamente piensa, al aplicarla, en toros o aceitunas. Y mucho menos recuerda que las ramas del olivo simbolizan la paz.

viernes, 24 de febrero de 2012

Una Explicación para el "Cromañón Ferroviario"


“¡Alerta!, viene marchando el Cromañón ferroviario. No es un presagio, sino una certeza. Debemos estar atentos, alertas, despiertos, sin espantarnos, reconociendo que estamos bajo la influencia del planeta Cromañón que irradia muerte”, Juan Carlos Cena, 16 de enero de 2005.

Escribo estas líneas al calor de la información de la aparición del cuerpo de Lucas. Muerto nº 51, su rostro, repetido en las pantallas, pone historia, vida y muerte al horror de todos aquellos muertos y heridos en Once el pasado miércoles 22. No fue un accidente ni un imponderable. El “Cromañón ferroviario” es el resultado de la desidia, la falta de control estatal (especialmente dolorosa para quienes apoyamos el proceso de cambios iniciado en 2003, siempre con casi nulo eco donde se toman las decisiones), y el funcionamiento aceitado de un mecanismo de corrupción. Hay responsables.

Las palabras que siguen a estos párrafos, no me pertenecen. Son parte de un trabajo de Juan Carlos Cena, con las demoledoras conclusiones de este profundo conocedor del ferrocarril, a casi medio siglo desde que empezó su trabajo en los talleres, y aún hoy es técnico e investigador. Fue Secretario General del Personal Técnico de Dirección de Ferrocarriles y es autor de los libros: El Ferrocidio, Ferroviarios: Sinfonía de Acero y Lucha, El Guardapalabras, entre otros.

Lo conocí de la mano de mi suegro, Jorge Canelles –dirigente del Cordobazo, junto a Agustín Tosco y Elpidio Torres. Jorge venía de la izquierda tradicional y era el referente sindical del gremio de la construcción. Cena, de la Resistencia Peronista con las persecuciones de la Libertadora, del plan Coninntes y de tantas épocas oscuras, hasta la infamia de 1976. Muchos de esos episodios los encontraron juntos. Eran amigos y, a la sombra de esos relatos, se coló mi afecto.

Él tiene la palabra. Con la demoledora contundencia de las convicciones y los hechos.

Todos los días, como una constante, ocurren accidentes en el transporte ferroviario Suburbano ocultados celosamente por las empresas concesionarias y la CNRT. Sí, hay desidia, complicidad, improvisación, falta de personal, de mantenimiento en las unidades de inversión. Todo como consecuencia de la falta de políticas de Estado para el Transporte.

A consecuencia de ello, las unidades, o sea los coches de pasajeros, no reciben el adecuado, por no decir ningún, mantenimiento preventivo en los depósitos. Revisación de ejes, rodamientos (llantas y sus perfiles), suspensión, frenos, sistema eléctrico; y en las vías: señales, semáforos, conservación y renovación y así.

Hay un desprecio y una insensibilidad manifiesta hacia los pasajeros. Los trenes del F.C. Sarmiento están plagados de falencias técnicas y el peligro es latente. Todos los otros recorridos del T.B.A., están llenos de anomalías. T.B.A. es una de las empresas dedicadas al transporte, de la familia Cirigliano.

La crisis en el universo ferroviario es integral. Tanto en los trenes suburbanos, cargas y en los de cartón de pasajeros de larga distancia inaugurados con una gran pompa K. Abarca todo. No hay rincón donde ella, la crisis, no esté presente. Pero hay crisis de finitud, el de este sistema perverso de las concesiones ferroviarias. Todo este sistema concesionarista va camino al colapso. Los accidentes de trenes fueron moneda corriente durante todo el 2005 hasta la fecha. ¿Podemos inferir que el gobierno nacional continúa subsidiando los accidentes ferroviarios? Desde el año 2005 venimos denunciando desde el Mo.Na.Re.FA que se avecinaba un tiempo ferroviario plagado de accidentes.

Por otro lado, decíamos que la Gerencia de Seguridad en el Transporte, que depende de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, publicó una estadística donde reflejaba que en el área metropolitana durante el 2003, fallecieron un total de 389 personas y 1064 resultaron heridas de gravedad. En los últimos 7 años, cerca de 14.000 muertos.

Cifras reveladas por el propio Secretario de Transporte que manifiesta: ‘La Argentina tiene un record importante de muertes en ferrocarriles: más de 400 por año’. Lo que no dice es por qué ocurren esos accidentes. Las cifras son demostrativas y hay que compararlas cuando los ferrocarriles estaban en manos del Estado. Veríamos como los ferrocarriles del Estado tenían sumo cuidado en las cuestiones de seguridad. Acá en el periodo privatista todas esas normas de seguridad se anularon, como así los sistemas de controles.

Las cifras son palmarias y hay que compararlas cuando los ferrocarriles estaban en manos del Estado. Veríamos como los ferrocarriles del Estado tenían sumo cuidado en las cuestiones de seguridad. Acá en el periodo privatista todas esas normas de seguridad fueron anuladas por los concesionarios, como así los sistemas de controles, con anuencia de la Secretaria de Transporte.

La CNRT es la responsable del control integral de los modos de transporte, en este caso el ferroviario, es el órgano de control del Estado.
La inoperancia de la CNRT (Comisión Nacional de Regulación del Transporte) es patética. Pero es para preguntarse si ¿es inoperancia o complicidad manifiesta? ¿Cómo es posible que se les hayan renovado, a estas empresas concesionarias, los subsidios?¿Cómo es posible que sigan ocurriendo accidentes por cuestiones de mantenimiento preventivo en todo el material rodante, vías y señalamiento?

En casi todas las líneas de trenes los sistemas de suspensión están vencidos, el bamboleo de los coches obedece al mal estado de las vías que no se les hacen la renovación o el cambio de durmientes y afirmación de balasto (piedras) en forma permanente, lo mismo que el sistema lateral de la suspensión.

En el sistema eléctrico de trenes suburbanos que toma la alta tensión, (electricidad) del llamado tercer riel, no tiene la protección suficiente, las maderas que cubren ese tercer riel están podridas, no han recibido el baño de creosotado o aceite para su conservación, algunas rehuídas, otras ausentes...

El Poder Ejecutivo Nacional ¿no sabe de las falencias graves de esas concesionarias en las prestaciones y en las violaciones de los contratos?

El ex Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino era claro: ‘Hace bastante tiempo que el Estado está en condiciones de rescindir las concesiones de la empresa Metropolitano, pues estamos ante una concesión cuya ejecución está llena de incumplimientos desde hace ya varios años’.

El accidente ocurrido en la Estación Once es producto del colapso de los ferrocarriles concesionados. La falla de los frenos es cosa corriente en ese ramal. Más de una vez los conductores conducen un tren con fallas en los frenos por las deficiencias en el compresor. Dan la alarma y le dicen desde Control que continúe que el mecánico está en la estación Tal. Pues no está y así con la otra.

La cuestión de todos los accidentes debemos enmarcarla en la ausencia de políticas de Estado para el transporte. No hay políticas de Estado de este gobierno diseñadas para el control de transporte en general, pero en este caso el ferroviario. Nunca se diseñó una política nacional de transporte, ni este gobierno ni los anteriores.

Sólo se han favorecido al autotransporte automotor sin políticas y al transporte de pasajeros ferroviarios como un negocio a través de los subsidios. Las fallas técnicas son a consecuencia por esa falta de políticas de transporte. No hay controles preventivos, ni fiscalización sobre las obras comprometidas. No hay mejoras. Se viajaba como ganado, ahora es peor. Es suicida embarcarse. Los que viajan son pasajeros con necesidades serias de trabajo, seres llenos de valentías en busca del jornal. La empresa TBA y el gobierno, en este caso, deslizan un comentario perverso de que el conductor se durmió. Deslizamiento siniestro para eludir responsabilidades. Los sindicatos guardaron un silencio cómplice. Hoy se rasgan las vestiduras.

Los usuarios del ferrocarril deben escuchar y actuar reclamando junto a los trabajadores ferroviarios que sí lo hacen. Las vidas que transportan los trabajadores ferroviarios, a diario, son una responsabilidad, pero la responsabilidad principal es de la empresa que usufructúa la concesión, donde el Estado les da un subsidio para que efectúen una prestación de acuerdo al contrato que debe ser correcta.

Subsidio que ronda aproximadamente en 4,5 millones diarios de pesos. La misma cifra que decían cuando demonizaban al sistema ferroviario por deficitario, con la diferencia que corrían todos los trenes de pasajeros por el territorio nacional, funcionaban los 37 talleres, 40 policlínicos, trabajaban 85.000 trabajadores, hoy existen 1.200 pueblos fantasmas y los accidentes tuvieron el nivel más bajo de su historia.

Ferroviarios y usuarios deben actuar juntos, para contrarrestar la perversidad de la especulación que realiza el concesionario para que su política de lucro sea floreciente.

Podemos cuantificar que por la ausencia del ferrocarril hemos pasado de la Accidentologia a la Siniestralidad por la cantidad de accidentes y muertes en las rutas y en las mismas redes ferroviarias.

Como primera medida este gobierno le debe quitar la concesión al TBA. Es la concesionaria junto ALL de carga tiene la carga más grande de accidentes.

Debe además de revisar todos los contratos de concesión, para que luego vuelvan al Estado. El gobierno debe rescatar a los ferrocarriles con los inventarios en mano para comprobar verificando que nos dejaron.

Los ferrocarriles deben volver a manos del Estado Nacional. Se debe terminar con las políticas concesionaristas. Los ferrocarriles en el mundo son estatales. Acá triunfaron las políticas tatcherianas, políticas que fracasaron en su propio territorio. Los ferrocarriles ingleses regresaron al Estado.

Es deber, de todo Estado, reconstruir los ferrocarriles. Reconstruirlos, es reconstruir a la nación. No hay reconstrucción nacional posible sin la fuerte presencia del ferrocarril, para que integre de nuevo el país, que beneficie a las economías regionales, que restablezca la conexión perdida entre pueblos y regiones, y para que en todos los pueblos abandonados retornen a la vida.

No es cierto que no hay otro plan para los ferrocarriles y el transporte, quienes dicen eso son los que nada saben, intelectuales, economistas y los gatopardos que algo saben y se callan, esperando ser convocados a la danza de los acomodos, y aquellos que desguazaron las empresas del estado. Nadie habla del tema ferroviario y del transporte, porque hay que decirlo, no saben, no conocen y no pueden hacer un curso acelerado. El colonialismo fabrica colonizados.

Porque para hacer posible, la recuperación de los ferrocarriles para la nación, lo nacional debe unirse a lo popular y lo democrático. Y lo popular y democrático no puede realizarse sin la independencia nacional.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Grecia: ¿Rescate o colonización?


El presunto rescate de Grecia se parece a aquél chiste según el cual "salimos de Guatemala para entrar en Guatepeor". El país de Sócrates debe ahora 360 mil millones de euros, el 160 por ciento de su PBI. Si todo va bien y aplica el ajuste al pie de la letra, en 2020 deberá solamente el 120 por ciento, lo mismo que ahora debe Italia y un 20 por ciento más de lo que debe España.

Si este es el rescate prefiero ahogarme, diría Perogrullo, aunque el ministro de Finanzas lo dijo de manera más dramática: "Era esto o el abismo". Le faltó explicar cuánto peor sería el abismo, ya que "esto" supone una quita del 30 por ciento en los salarios, haberes jubilatorios y pensiones, el despido de 100 mil empleados públicos, el remate del 40 por ciento de los créditos hipotecarios y prendarios, y siguen las firmas.

Grecia es un pequeño país de Europa del sur que vive del turismo y las aceitunas, con escasa industria, casi nula tecnología propia y con pocas posibilidades de sobrevivir con dignidad a un ajuste despiadado. Cinco sobre once millones de griegos (jubilados incluidos) están en situación precaria: con poco o ningún trabajo, sin casa o sin nada. La quita del 30 por ciento en sus ingresos supondrá la reducción del consumo en aproximadamente un cuarto del actual.

Aún con todo lo malo que supone "esto", para Varizelos es preferible a "lo otro", que según él sería intolerable. Habrá que creerle, aunque si nos atenemos a la experiencia argentina, lo peor era "esto" y no "lo otro", como lo demostró el crecimiento sostenido de la economía en el período 2003-2011, con un avance promedio del orden del 7,5 por ciento después del default y la quita del 65 por ciento de la deuda, obtenida por Néstor Kirchner.

Grecia es un experimento del siglo 21, como lo fue Guernica durante la guerra civil española. ¿Qué pasará si hacemos esto?, parece preguntarse la troika que forman el Banco Central Europeo (cabeza de la banca acreedora), Bruselas (¿o Berlín?) y el Fondo Monetario Internacional (el estado mayor del capital financiero). Porque si el ajuste despiadado funciona en Grecia también podría servir para disciplinar a España, Italia, Portugal e Irlanda. El espejo griego es aquel donde nadie quiere mirarse, pero delante del que casi todos deberán peinarse si el ajuste generalizado continúa.

Los deudores pedirán algunas concesiones, como ya adelantaron España e Italia. Si nos atenemos a lo ocurrido con Grecia, la respuesta de Alemania será negativa, es decir que la respuesta será negativa. Con Inglaterra fuera del euro, la postura germana, acompañada por Francia, es la nueva ley de Europa.

En el viejo continente conviven los diecisiete países que conforman la eurozona, más otros diez que están fuera. En conjunto viven allí unos 400 millones de personas, que constituyen la segunda economía del mundo, por delante de China y Japón, aunque, si se calcula el PBI por país, el segundo lugar detrás de Estados Unidos lo ocupa la gran potencia asiática. Com fuere, Europa todavía es muy fuerte, aunque aparentemente se está debilitando.

No obstante hay que tener cuidado. Toda crisis del capitalismo se basa en la precarización hacia abajo y la concentración hacia arriba. Por eso Alemania y Francia saldrán fortalecidas, el resto no. Esos dos países tirando en conjunto podrían ser las locomotoras del próximo tren europeo, pero siempre y cuando queden vagones que arrastar. Norberto Colominas