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domingo, 22 de noviembre de 2015

Sepan


 Mi abrazo y toda la fuerza para los compañeros que han y hemos dejado todo para impedir el triunfo de Mauricio Macri este 22 de noviembre, y abrir una nueva etapa, difícil pero alentadora,  de mayores conquistas para nuestro pueblo.

Tuve y tengo algunas reflexiones para compartir, pero no lo creo oportuno apenas conocidos los resultados, y mucho menos antes de las elecciones. Sí, creo que es obligatorio un debate abierto de la militancia, que a su vez debe reclamar un balance franco a los dirigentes, o como se dice ahora “referentes”.

Sin embargo, saben o puede saber que pienso, quien hay leído, o quiera leer notas como “Transversalidad, Concertación y Pejotización”, del 12/7/2009 (http://albertonadra.blogspot.com.ar/2009/07/transversalidad-concertacion-y.html); ¿Cómo respaldar a Cristina?, del 23/8/2011 (http://albertonadra.blogspot.com.ar/search?q=Cristina), o “Reflexiones para un balance de las PASO” en la CABA, del 27/4/2015 (http://albertonadra.blogspot.com.ar/2015/04/reflexiones-para-un-balance-de-las-pas.html), por citar sólo algunas. O aquella en que brindo mi homenaje a Néstor Kirchner luego de su fallecimiento, pero reitero las preocupaciones que le manifesté acerca de la casi nula construcción de fuerza popular organizada, desde el inicio de esta epopeya nacional y popular iniciada en 2003.

Los más veteranos entre los militantes tenemos muchas más derrotas que triunfos, y muy duros en vidas y tiempo vital, y si algo hemos aprendido de ellas, es que –siempre, para bien o para mal-- el destino del pueblo está en sus propias manos.

En estos momentos difíciles cuando seguiremos poniendo el cuerpo, cuando los enemigos del pueblo festejan, y muchos “mariscales” emprenden la huida, o aún (peor) festejan  la “agudización de las contradicciones”, que pagará el pueblo, no ellos:

Sepan que, pese al ridículo del eco que obtuvieron, registramos perfectamente a los charlatanes de la revolución que dijeron que todo es igual, pero particularmente no olvidamos a los que se disfrazaron con ropajes kirchneristas para lograr –y lamentablemente obtener, al menos en no pocos casos— jugosas prebendas y luego traicionar a los que creyeron en ellos.

Sepan que respetamos la voluntad electoral de la Ciudadanía, pero que jamás cederemos conquistas y derechos sin dejar hasta el último aliento.

Sepan que hay más de 12 millones de voluntades de este lado, que no creemos que el país haya "girado a la derecha", sino que se sinceró y, ahora, está partido al medio, por lo que habría que ser muy prudentes en ciertas actitudes revanchistas que se vieron en la madrugada.


Sepan que reclamaremos que –como prometieron—  se cuiden de tocar YPF, Aerolíneas y toda el área estatal de la economía, la educación y salud pública “de excelencia” que repitieron en la campaña. Es más, sepan que también queremos ver la “revolución de la alegría”. Nada menos.


Sepan, en definitiva, y fuera de los sesudos análisis de manual, que como dijera hace ya tiempo Eduardo Galeano, que “Si no nos dejan soñar, no los dejaremos dormir”.

martes, 8 de septiembre de 2015

Fraude, Manipulación y Militancia



"El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. 
Los pueblos deprimidos no vencen.
 Por eso venimos a combatir por el país alegremente.
Nada grande se puede hacer con la tristeza."

ARTURO JAURETCHE 



   Hay en el Frente para la Victoria (FpV) quienes creen que todo está resuelto y que las elecciones presidenciales de octubre están ganadas.

   Los hay también quienes anteponen impecables análisis “de clase”, o secundarias (al menos hoy) cuentas pendientes, para no acompañar la decisión de impulsar a Daniel Scioli/Carlos Zannini como fórmula presidencial, avalada por más de 8.7 millones de votos.

   Ambas posturas ponen en serio riesgo un triunfo del FpV en octubre,  y de esa manera comprometen no solo los las conquistas obtenidas, sino la posibilidad de lograr mejores condiciones para poder sostener con fuerza propia su defensa y profundización.

   Ambas nos llevan al inmovilismo cuando es tiempo de disputar voto por voto, con argumentos y convicción. ¿Sus beneficiarios? Los adversarios y enemigos, quienes entre balbuceos y provocaciones, en un caso,  o sumando certeza y contundencia en el segundo, trabajan sobre el electorado que se denomina independiente, y el mismo FpV.

   Sobre algunos “referentes” del FpV, borrachos de triunfalismo, no necesitan dedicar mucho esfuerzo: simplemente le hacen eco cuando agitan el mito de la invencibilidad del pejotismo, suficiente para mantenerlos quietos. De paso, con el mismo argumento, ahuyentan votantes hartos de tanta soberbia, generalmente asociada a las peores, o aún nefastas, gestiones.

   Para los que dudan, o incluso se disponen a restarle votos al FpV, cuando la tarea de la hora es enfrentar al neoconservadurismo, los medios dedican diariamente su dosis de estímulo.

   Los argumentos pueden ser parcialmente ciertos, o no; ese no es el tema de esta nota. Sí, que el objetivo es profundizar las dudas, desmovilizar.

   Se puede decir, por ejemplo, que Scioli se entrevista con tal o cual personaje;  que en su entorno figuran otros de dudosos antecedentes neoliberales; que su definiciones son insatisfactorias para el “kirchnerismo duro”; que se va “desplazando a La Cámpora”; que el PJ tradicional y sus gobernadores, se han convertido en sus voceros.

   Hacia el electorado “independiente” la batería es más audaz y constante. Pionera fueron “la valija” de dólares de un renegado venezolano;  la – ya clásica— “cada vez más complicada situación de Boudou”; luego la inexistente bóveda y la nunca probada “ruta del dinero K”; el “asesinato” de Nisman; el “astronómico” sueldo que finalmente NO cobraba Kicillof;  y otra causa sin destino, Hotesur. Todo mientras callan que tenemos al primer candidato a presidente de la historia argentina que compite procesado por la Justicia: coimas, sobreprecios, contrabando, asociación ilícita, escuchas ilegales. Mentira e impunidad absoluta.

   En estos días cargan contra la intachable fiscal Cristina Caamaño, a quien acusan del absurdo de “espiar opositores” mediante su “manejo de las escuchas telefónicas”. Ninguna escucha puede aprobar la funcionaria sin una orden judicial, emitida por el juez competente, y con los fundamentos correspondientes. ¿Eso dice la ley? Sí. Pero no importa: denuncian, ensucian, y luego lloran por la “grieta” que desune a quienes jamás estuvieron unidos.

   En este cuadro, ¿cuáles son las principales líneas de acción para desgastar al Gobierno y el FpV durante septiembre, mientras preparan nuevas piezas de artillería para lanzar sobre el electorado durante recta final de octubre?

    En forma esquemática, pues cada ítem agrupa variedad de “información” para instalar, actualizando y reforzando su objetivo, podemos citar:

a)    Convertir en tendencia que pueda mantenerse hasta octubre el daño que provocó/a la fuerte campaña el tratamiento distorsionado de las inundaciones  bonaerenses, que pueden repetirse; y la irresponsable y peligrosa denuncia de fraude en Tucumán, mientras se prepara un escenario similar para el 20 de septiembre en el Chaco (últimas, e influyentes,  elecciones a gobernador antes de las presidenciales), pese a que el triunfo del FpV en las PASO fue abrumador, con casi el 60% de los votos emitidos.

b)    Denigrar todos los espacios de racionalidad ofrecidos por el Frente para tratar mejoras y modificaciones al sistema de electoral, presentándolos como “trabas” para la expresión de las minorías,  y una vía libre para el “fraude”, que al parecer solo se produciría, ahora,  por primera vez en 30 años de democracia, y 12 de gobierno de Néstor y Cristina. No importa si es malintencionado y  ridículo, ni que se agitan reclamos de imposible implementación en menos de dos meses. Menos aún el hecho que manosean temas de tremenda seriedad que pueden comprometer la transparencia de los comicios, si son tomados a las apuradas. Tampoco que la más económica de las “propuestas inmediatas” implique un costo de unos 500 millones de dólares, ni que algunas ya han sido ensayadas y abandonadas en los principales países del mundo. El voto electrónico, por ejemplo, fue declarado inconstitucional en Alemania. ESTO ES PARTE DEL VERDADERO FRAUDE, de la gran mentira y manipulación de la ciudadanía.
  
c)    Ningunear a Scioli (“chirolita” de Cristina, “prisionero” de Zannini, “rehén” de La Cámpora) o, a la inversa, posicionarlo como fino estratega (candidato de las corporaciones y la devaluación, con la inteligencia y firmeza necesarias para maniatar a Zannini y anular y desplazar, a  la organización juvenil que expresa más fielmente las posiciones de CFK).

d)    En la decisiva provincia de Buenos Aires, la táctica es acumular por la vía de restar importancia al peso de Scioli, como de cualquier presidencial, que necesariamente  arrastrarán las categorías inferiores, sobre todo a Gobernador. Apuestan a la creación de una nueva “esperanza blanca”, que sirva para arañar el pase a una segunda vuelta.  Por eso nos venden todos los días la  “sorpresa”  y el “impactante crecimiento” de María Eugenia Vidal. En realidad, el “huracán Vidal” ya PASÓ, sin consecuencias, en agosto. Es más,  Vidal sacó 115 mil votos menos que Mauricio Macri.  No hay que subestimar ninguna acción, pero suponer que los votantes del FpV cortarán boleta para no votar Aníbal Fernández para gobernador, y encima elegirán a la candidata del PRO, es directamente absurdo, aunque es lo que están “vendiendo”, sin decirlo claro, recientes encuestas por encargo.

   Este complejo cuadro, esquemáticamente presentado, muestra a los ideólogos de la restauración conservadora con un objetivo claro. Insistimos: inmovilizar y desmoralizar a la militancia y al pueblo que el 25 de octubre quiere consolidar el actual rumbo.

   Por eso conquistar la alegría del triunfo requiere de la previa alegría y convicción en la militancia.
   Alegría consciente, sin ingenuidades, que también implica acumular fuerzas para los nuevos tiempos.

   Como decía don Arturo Jauretche, con la convicción de que “Los pueblos deprimidos no vencen/ Por eso venimos a combatir por el país alegremente/ Nada grande se puede hacer con la tristeza”.

lunes, 17 de agosto de 2015

Vidal, la “gran mentira blanca”, que pueden convertir en realidad



Días antes de las PASO consideré, en un post en esta misma página,  que la derecha esta construyendo un “muleto” ante el deterioro político de (Marta) Gabriela Michetti, y como complemento a la instalación y blindaje  que brindaron durante años a Mauricio Macri: María Eugenia “Mariu” Vidal.

 ¿Un ejemplo? Ninguna crítica al PRO,  ni lucha en la CABA, de las que hubo un promedio de 100 diariamente, protagonizadas por los vecinos durante todo el año, tuvo repercusión: represión de la Metropolitana; destrucción de edificios históricos; negociados inmobiliarios y nula construcción de viviendas sociales; liquidación de espacios verdes; de la educación y la salud pública.

Pues bien, luego de los resultados redoblaron la fuerza de lo que ya habían iniciado para posicionar a “Mariu”, seguidora fiel de Horacio Rodríguez Larreta, que la incorporó al “Grupo Sophia” y la llevó al PAMI de la Alianza. También de su mano, estuvo en la Secretaría de Desarrollo Social, su especialidad, en 1998, en el gobierno de Carlos Menem.

Clarín, nota  del 16 de agosto de 2015, firmada por Julio Blanck, aporta argumentos en ese sentido: “Nadie la vio venir. En las PASO del último domingo ella, “no sacó ni 20 ni 25 puntos, hizo el 29, 43, y con 2.263.430 votos fue la candidata a gobernador más votada. Tuvo la capacidad fundamental de pescar casi todos los votos de Macri, de Sanz y de Carrió. Al día siguiente se puso unas lindas botas y se fue a recorrer barrios inundados, como le cuadra a todo candidato que conoce su negocio. Si  los planetas se alinean, los Reyes Magos existen y el voto opositor migra y se concentra, Macri puede estar en el balotaje y ella puede terminar siendo gobernadora. O peleando la elección hasta el último voto”.

Muchos deseos y sorprendente cantidad de mentiras en siete líneas.
Solo queremos marcar la que es, sin duda, tomada por el establishment para establecer esta nueva “esperanza blanca”, que lo será, en caso que no enfrentemos cada uno de las falacias conque bombardean diariamente.

Tomemos sólo una de ellas: la “excelente”, “impactante”, “sorprendente” cantidad de votos de Vidal.

Pues bien, aunque tampoco nos alegre, son los votos de Macri y sus aliados radicales de “Cambiemos”.

Los promotores de la figura de Vidal, en este caso Blanck, omiten decir que si bien hubo tres candidatos presidenciales de “Cambiemos”, hubo solo una candidata a gobernador.


Por lo tanto, si los tres candidatos sumaron 2.375-617 votos, la sorpresa hubiera sido que superara esos votos. No solo no lo hizo, sino que Vidal pierde poco más de 100.000, exactamente 112. 277, pero la suma sigue marcando un alto peligro, subestimado por algunos puristas que coquetean en forma suicida con la derrota. 

lunes, 22 de junio de 2015

Defendamos el Proceso, para ir por el Proyecto


"En estos tiempos de tanto panqueque (bienvenidos), obcecaciones varias, crudos desengaños y cándidos estupores, cuando no de 'pa pa' (papelones patéticos) como los de los revolucionarios amateurs (me dan hasta ternura) de 876 vale la pena recordar", me dice mi  hermano "del medio", Rodolfo, para alentarme a traer al presente lo que escribió hace 8 meses, el 30 de octubre de 2014. El "negro" es un militante de toda la vida, periodista desde hace 50 años y hoy consultor en imagen, y escribió este análisis para la página de la entonces  agrupación LA CHE, de la que yo era dirigente.  Análisis despojado de adjetivaciones inútiles, pero con el que no estuve muy de acuerdo. Ahora, coincido, vale la pena releerlo.
En 2015: DEFENDAMOS EL PROCESO PARA IR POR EL PROYECTO
por Rodolfo Nadra, especial para “LA CHE”

     En 2015 probablemente votaré por Scioli. Digo probablemente porque todavía no sé si será el candidato del kirchnerismo, que es lo que voy a apoyar. Pero me gustaría que sea, aunque no es santo de mi devoción. Lo que sí tengo claro es que en 2015 decidiremos la continuidad del proceso abierto en 2003 con Néstor Kirchner y después Cristina, y con el que avanzamos como nunca en nuestra historia, desde los primeros gobiernos de Perón.
Eso, que no es poco, no es una revolución, vale la pena aclararlo, ni tampoco implicó hasta ahora ningún cambio estructural de fondo, como en la Bolivia de Evo Morales, por ejemplo. Pero es un salto hacia adelante, coincidente con los nuevos vientos en el Continente; y no hacia atrás como el que pretenden dar TODOS los candidatos de la oposición, incluida la letanía confusa, difusa y obtusa de la “progresía” perfumada de UNEN y cierta “izquierda”, trotskista y no trotskista que lo apoya.
     ¿Por qué digo que Scioli es la expresión de la continuidad viable del actual “proceso”? Porque el “proyecto” es, o debe ser en mi opinión, otra cosa. El proceso es lo que tenemos y transcurrimos, y en buena hora. El proyecto en cambio es eso: un proyecto, una aspiración; lo que queremos conquistar y convertir en realidad a partir de consolidar el proceso y seguir avanzando, como hasta ahora, con aciertos y errores.

     Pero sobre todo reconociendo el devenir en permanente lucha que implica avances, pero también retrocesos. No hay otra forma.
     Cabría advertir que no reconocer los retrocesos es lo mismo que aceptarlos. En cambio, admitiéndolos sabremos qué corregir y en qué enemigos poner el acento. También nos permite saber quién y con quién podemos caminar en cada etapa, sumando y no restando. Y si en política la suma no es una operación aritmética y dos más dos pueden ser dos o tres o cinco-seis, una mala apreciación de lo que tenemos y a lo que aspiramos a partir de lo que tenemos, nos puede llevar a saltar etapas y caer en un precipicio.
     En otras palabras, al margen de los nombres, que podrían dar para hoy largos e inútiles debates, ¿qué base tendría en 2015 un candidato de lo que se ha dado en llamar el “kirchnerismo duro”? Muy poca, en mi opinión, aunque hubiera ganado ajustadamente la interna del Frente para la Victoria. No tendría, tampoco, ni una pizca del liderazgo y la imagen positiva que mantiene Cristina y le permite, aún así, sólo resistir, y no mucho más, el embate brutal de la canalla mediática y el revanchismo oligárquico.
     ¿Vamos apretaditos en 2015 tras ese candidato ideal, con las banderas bien altas pero renunciando, objetivamente, a los sueños, para que gane Macri, o lo que es peor (sí, peor, por muchas razones) Massa? Para esa necedad no habrá que contar conmigo. Yo quiero contribuir a que gane Scioli y, como hasta hoy, seguir avanzando pasito por pasito, en lucha, presionando, rodeando, obligando, peleando cada espacio, comprometiendo hacia delante. El atajo, por no decir la cobardía o pasividad del todo o nada o del cuanto peor mejor ya tiene una historia trágica en Argentina.
     Insisto: un proceso alentador es los que transitamos; el proyecto transformador es a lo que aspiramos.

     La Asignación Universal por Hijo; las paritarias; la (tardía, por cierto) renacionalización de YPF; la firme posición frente a los buitres, la comunión con los procesos de Brasil, Bolivia, Ecuador, Venezuela, o Chile y Uruguay; la política de derechos humanos con la firme recuperación de la memoria y la justicia para las víctimas del genocidio; la igualdad de género y el matrimonio igualitario; el reajuste por ley de la asignación de los jubilados; la maravillosa y trascendental política científico-técnica por la que miles y miles de nuestros compatriotas han retornado a la Patria; etc., etc., etc., son, junto a muchas otras medidas de esta gestión de gobierno, que todos conocemos y disfrutamos, los hitos de un proceso que aspira a realizarse definitivamente en un proyecto nacional y popular. Es lo que apoyo y seguiré apoyando con firmeza.
     Por el contrario, lamento el inmenso equívoco que se generó con la 125, por el que debimos enfrentar y derrotar un plan destituyente montado sobre ella, pero que permitió a la vez una fabulosa transferencia de ingresos a los pools de siembra y los grandes acopiadores exportadores en detrimento de los pequeños y medianos productores agrarios.
      No apoyo el visto bueno al negocio criminal y extranjero de la minería a cielo abierto; tampoco los acuerdos secretos con Chevrón y la insólita y francamente entreguista Ley de Hidrocarburos que acaba de aprobar el Congreso. Me huele mal, en general, toda la política energética.
     No me gusta la subrepticia inclusión de la xenofobia y la vara otorgada al poder mediático para determinar casos de “conmoción social” en el proyecto (en general muy positivo) de nuevo Código Procesal Penal.
     No apoyo la intención de modificar la ley de medios a partir de otra que retrotrae al proyecto inicial (repudiado y modificado por el debate nacional) para alentar un nuevo monopolio de las telefónicas foráneas; ni el impulso discriminador, grotesco y represivo (Lear) del doctor-coronel Berni, la espada del Poder Ejecutivo para combatir la inseguridad; o el triste epílogo de un general Milani al frente del Ejército de la democracia en el gobierno de los derechos humanos.
     Tampoco respaldo, desde luego, la homologación de esas políticas nacionales por parte de Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires. No me gustan. Me hacen mucho ruido. No estoy de acuerdo. Claro que no levanto por eso tribuna, sino sólo por lo positivo, en ambos casos. Porque sé cuál es mi lugar en esta lucha. De igual manera, no admito la corrupción en MI gobierno, más allá de que exista en todos los países y al abyecto de Lanata se le ocurra vociferar falsedades o decir que es “mayor que la de Menem” (sic).
     Sin embargo, no creo que sea útil entre los militantes, en nuestros intercambios de ideas y propuestas, limitarse a callar todo y seguir con el ¡Viva Cristina Carajo! Me inclino más bien por un más reflexivo e igualmente comprometido ¡Carajo, Viva Cristina! No dejemos que siga avanzando el enemigo y admitamos que estamos perdiendo terreno (no la guerra, desde luego) en algunos aspectos de una Argentina en la que no hay ciertamente, ni por asomo, ninguna otra alternativa que no sea la continuidad (la posible, no la imaginaria o deseable) de esta gestión, de este proceso, del kirchnerismo o como quiera llamárselo.
Peguntémonos, entonces, ¿qué estamos haciendo para consolidar este proceso, además de vivar a los nuestros e insultar y ridiculizar a las basuras? ¿Interroguémonos por qué y con qué consecuencias NUESTRO gobierno no concreta la participación activa a la que nos convoca y la reduce a sólo movilizaciones y discursos de adhesión? 
     ¿Se entiende la trampa en que se nos pretende envolver? Se trata de que no asumamos la etapa. Que compremos sin beneficio de inventario la foto o la película que nos venden los medios hegemónicos. O sea, la de una país envuelto en una “grieta” en todos los planos, entre los partidarios de un gobierno cuasi socialista o comunista, títere de Venezuela o Cuba, etc.; versus una oposición moderada, que viene a restaurar la democracia frente al autoritarismo y el antiperiodismo, así como a “corregir” la economía enfrentando la inflación y los problemas “de la gente” (esa seudo categoría sin clase que inventó el Chacho Álvarez) acabando con la inseguridad.
     Ni lo uno ni lo otro. Este gobierno no es, ni de lejos, algo diferente a un capitalismo que intenta ser humano por su impronta peronista (y no termina de conseguirlo porque no deja de ser capitalismo) y renguea en consecuencia para el lado del pueblo (como ningún otro que lo precedió) y para el de la independencia y la justicia social.
     Tampoco las propuestas opositoras son inocentes, sino que vienen a reinstaurar el orden capitalista más feroz y explotador, a terminar en los hechos con la libertad de expresión y volver a la más absoluta y totalitaria libertad de empresa. No quieren acabar con la inflación sino con todo avance de este gobierno que implique ampliación de los derechos colectivos o individuales de las mayorías (no de unos pocos), o algún control sobre los monopolios e independencia de los poderes imperiales. Tienen, sí, cortita la bocha, una receta contra la inseguridad y es la represión indiscriminada, incluyendo la protesta social, y la paz de los cementerios. Se lo propongan o no, terminarán mandando a nuestros científicos, otra vez, a lavar los platos.
     Este y no otro es el contexto en el que marchamos a 2015. Para seguir manteniendo y profundizando los logros, como en Brasil, Uruguay o Bolivia, salvando las respectivas distancias, o a los fines de replegarse cerrando y ampliando filas para volver (sin tener que reconstruir todo) en 2019, como en Chile.
     No es ni será un camino fácil, aun ganando, y el candidato para esa etapa no es, en mi opinión, un dirigente del Movimiento Evita, de Nuevo Encuentro, La Cámpora o cualquier otro sector u organización que se precie, o sea, probadamente nacional y popular, como postula con más deseo que visión Carta Abierta. Al menos que optemos por una victoria testimonial, que sería una derrota al fin, y no es una disyuntiva que se plantee hoy en esos términos.
     La correlación de fuerzas actual no es otra cosa que el producto de la dramática batalla ideológico-política-cultural que se libra a través de los medios de comunicación, entre los que las redes sociales son una instancia no menor. Por eso apuro estas reflexiones. No para abrir un debate en si mismo sobre las mismas, valga la redundancia. Más bien para bajar en alguna medida los decibeles del griterío exitista, al que tendemos acaso por necesidad, y comenzar a elevar el tono de las propuestas y los análisis que nos permitan unificar toda la fuerza que tenemos, en el puño que tenemos, para enfrentar al enemigo que tenemos, en los tiempos que tenemos.
     De ahí que aspiro a votar al mejor candidato posible en 2015, aunando convicciones y esfuerzos, límites y objetivos, de forma tal de convertirlo, condicionarlo si se quiere, a ser continuador del proceso para bien del proyecto; y no en un mero mal menor “ajeno”. De nosotros depende, como todo.-
Buenos Aires, 30 de octubre de 2014.-

sábado, 10 de enero de 2015

ALUVIÓN CIUDADANO lanzo su campaña

Campaña militante en un abrazo de nuevas y viejas generaciones de
luchadores: Oviedo, Nadra, Sarubbi.

Como en los mejores momentos de la militancia. A pulso, con el compromiso de nuestros artistas pintado murales  por su convicciones, con pocos recursos y mucha decisión, el Frente Aluvión Ciudadano inició su campaña para las elecciones para Jefe de Gobierno y legisladores porteños del 5 de julio próximo, previo PASO por las PASO el 26 de abril.

(Agencia Paco Urondo. APU)  Las direcciones del partido Aluvión Ciudadano, LA CHE y Cultura Vallese , acordaron un documento programático claramente definido por un rumbo nacional, popular y transformador, con el que dieron nacimiento al Frente ALUVIÓN CIUDADANO, que disputará en las próximas legislativas de la Ciudad de Buenos Aires.

La postura es claramente opositora al gobierno porteño y cualquier propuesta nacional que facilite “que la ideología neoliberal recobre posiciones y se imponga como pensamiento único y se transforme en el camino exclusivo a transitar por nuestro pueblo”, definen en un comunicado de prensa con la firma de los dirigentes Carlos Oviedo, Alberto Nadra y María Belén Sarubbi, entre otros.

“Profundizar un proyecto nacional y popular y ampliar la democracia con la participación y el protagonismo popular en el territorio, las casas de estudio, en las unidades productivas fabriles, agropecuarias, y culturales”, son los dos ejes de construcción que se plantea el flamante frente, que no descarta, en el futuro, concretar acuerdos electorales para impulsar esos objetivos.
Las fuerzas convocantes vienen de una ardua tarea de presentación del pedido de Revocatoria del Mandato del jefe y subjefe de gobierno de CABA y planteos judiciales durante el 2013 para obtener su procedencia, y de una intensa campaña, durante 2014, para aplicar el instrumento constitucional que permite reclamar la Revocatoria de Mandato de Mauricio Macri, logrando en pocos meses más de 120.000 firmas, del medio millón que exige la Justicia para convocar a referéndum popular. La demora judicial en autorizar y legalizar las planillas, primero, y ahora la decisión gubernamental de realizar por separado las elecciones locales de las nacionales, impide continuar el trabajo, que los tuvo por protagonistas en plazas, esquinas, conflictos y reclamos vecinales, con multiplicidad de mesas, pintadas y carteles con la consigna “Si quiero”, Revocatoria".

Forzados a replantear su trabajo político, las principales organizaciones del conglomerado multisectorial que impulsó la Revocatoria, y que cuenta con personería electoral, conformaron anoche la nueva fuerza política, que inicia ahora un proceso asambleario de convocatoria, debate y enriquecimiento del documento fundacional durante los meses de diciembre, enero y febrero, al mismo tiempo que tienen previstas entrevistas con distintas fuerzas del arco opositor porteño.

Estas fuerzas son:
El partido Aluvión Ciudadano, que dirige el medico Carlos Oviedo, con una extensa trayectoria en el peronismo combativo, ex director del Hospital Ramos Mejía porteño y del Hospital Gandulfo en Lomas de Zamora, junto a referentes como Lucía Medina, militante social y política, defensora de los derechos humanos, Ricardo Pelusa, técnico en gestión de políticas públicas y militante peronista de larga trayectoria y Raúl Agranatti, ingeniero agrónomo y también militante peronista.

LA CHE, de claro perfil marxista, encabezada por el histórico dirigente de la izquierda argentina Alberto Nadra, cofundador de las Juventudes Políticas en los años ’70, y su reconstrucción durante la dictadura. Ex dirigente estudiantil y sindical, y ex miembro del Comité Central del PC, al que renunció en 1989. Integran su dirección el abogado Pablo Ernesto Gamba, el diseñador Francisco Enzo Giardineri, y el psicólogo José Luis Padilla.

La Agrupación Cultura Vallese, en homenaje al joven obrero Felipe Vallese, el primer peronista desaparecido, en 1962, agrupación que se constituyó en importante referente de la movida cultural juvenil nacional, con origen en el Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas. Músicos, artistas plásticos, escritores han protagonizado eventos en todo el país, entre ellos jornadas “muralistas” en el Congreso Nacional o Tecnópolis; la construcción de los monumentos a los generales Felipe Varela, en Catamarca y Andresito Artigas en Corrientes; a Juan Moreira en Navarro, o al Indio Querandí en Punta Indio; a Evita en la Legislatura porteña, entre muchas otras, encarando en estos días el primer monumento a Perón y Eva Perón en la CABA, concretamente en el barrio de Mataderos. Sus principales dirigentes son Luis Lofeudo, María Belén Sarubbi.