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miércoles, 7 de enero de 2015

Macri PROcesado: delicias del "periodismo independiente"

Procesado: sin interés para el autodenominado
 "periodismo independiente"
El juez federal Casanello rechazó el doble pedido de sobreseimiento de Mauricio Macri, quien sigue procesado, en la causa que investiga el espionaje de la Policía Metropolitana sobre las víctimas del atentado a la AMIA, políticos locales y hasta parientes del jefe de Gobierno porteño. 

   Clarín y La Nación, que han dedicado decenas de titulares centrales al procesamiento por un delito comparativamente menor del vicepresidente, un personaje sin dudas, no publican semejante hoy información en tapa, "blindaje" en el que los acompañan todos los supuestos medios "independientes" (de cualquier proyecto y medida nacional y popular).

   Debe ser porque NO "Complica aún más a Boudou", como repiten como muletilla en cada nota referida al tema, regularmente en primera plana.


   Si en las próximas horas, camino al trabajo, nuestros lectores se detienen en un kiosko de diarios verán que para La Nación el tema del día, al que le dedica su titular principal de tapa, es que estamos ante un "Extraño robo a un juez que debe fallar sobre Boudou"En concreto, Eduardo Freiler, cuya casa casa --como a tantas-- asaltaron mientras está estaba de vacaciones.

   Esta trascendental noticia convierte en un poroto el insignificante caso de un candidato a la Presidencia de la Nación, como Mauricio Macri, que deberá realizar toda su campaña en "calidad" de PROcesado, "calidad" que ostenta hace casi cinco años, al igual que la de Jefe de Gobierno de la Ciudad, hecho que no parece escandalizar a ninguno de estos medios.

   Para que uno nos confundamos, y diferenciemos lo principal de lo secundario, Joaquín Morales Solá (uno de los que suplicaba para poder preguntar y ahora repite su hartazgo por lo mucho que habla Capitanich a los periodistas), nos brinda (en la misma tapa, ¿donde si no?) un extenso comentario en el que nos advierte que el hecho es, nada menos "Un episodio sugestivo en medio de la guerra".

   ¿Cual? se peguntará usted, ignorante de la tragedia que le toca vivir, y --despistado-- tal vez pensando en Iraq, Afganistán o Medio Oriente.

   No mi amigo, se trata de la que, temeraria, la Procuradora General de la Nación "Gils Carbó desató contra jueces y fiscales".

   En fin, delicias del "periodismo independiente".

martes, 16 de diciembre de 2014

Clarín y "La Caja de Pandora"


Pandora libera los males del mundo
Clarín y La Nación minimizan en sus tapa de hoy, 16 de diciembre,  la noticia del día, la decisión de Macri de desdoblar las elecciones porteñas, que se realizarán el 5 de julio, para privilegiar su apoyo a los sectores judiciales antigubernamentales, que acaban de parir un forzado procesamiento al fiscal antilavado, Carlos Gonella.

En medio de la indignación propia y la absoluta falta de profesionalismo (ya no de "independencia") ajena para imponer sin vergüenza agenda propia, siempre hay lugar para el RIDÍCULO.

El análisis central  de la “noticia” que anuncia Clarín es de Claudio Savoia, también en primera plana, desde donde se intenta intimidar desde el título "En Tribunales se abrió la Caja de Pandora".

En la nota, puede leerse, luego: "En los tribunales de Comodoro Py ya se abrió la caja de Pandora, y no hay quien pueda devolver al genio a su botella” (sic).

Curioso. En mis lecturas juveniles recuerdo dos genios casi excluyentes: el que dio toda su felicidad al entonces sufrido Aladino, quien lo liberó frotando una lámpara; y el que por liberarlo de una botella frustró a un ambicioso mercader que tuvo que enmendar un mal deseo por otro.

Ninguno estaba en una caja, y menos la de Pandora, parte de los relatos de la mitología griega.

En síntesis, y en ese sentido se utiliza el mito en la literatura y antiguamente en el lenguaje común, Pandora --la primera mujer, creada por orden Zeus--  abre una caja muy especial liberando “todos los males del mundo”.

La historia es larga, y con variados personajes, pero el escriba no sólo los confunde, al igual que el recipiente. En realidad cita por "boca de ganso", obviamente sin haber leído jamás ninguno, ni siquiera para escribir su nota.


De lo contrario, no podría omitir el otro mensaje del mito: al cerrarla arrepentida, pero tardíamente, lo único que la sufrida Pandora pudo retener en la caja fue, nada menos, que LA ESPERANZA. Esa que nosotros mantenemos en un país cada día mejor, esa por la que lucharemos. La de nuestro pueblo.

domingo, 17 de octubre de 2010

Demoledora carta de "Chicha" Mariani a Ernestina Herrera de Noble


La Plata , 14 de octubre de 2010

A la Directora del Diario Clarín,

Señora Ernestina Herrera de Noble:


He leído en la edición de hoy del diario Clarín, que usted dirige, un artículo sin firma titulado “Caso Herrera Noble, desmienten vínculo de una abuela”.

En ese artículo su medio de comunicación dice que “es cronológicamente imposible que la hija de la directora del diario Clarín, Ernestina Herrera de Noble, tenga algún vínculo identitario con Clara Anahí Mariani Teruggi”. Luego sostiene que “lo cierto es que Clara Anahí Mariani fue secuestrada el 24 de noviembre de 1976 mientras que la guarda de Marcela Noble Herrera fue otorgada por la justicia a la Señora Ernestina Herrera de Noble el 14 de mayo de 1976, es decir 6 meses y 10 días antes del secuestro de Clara”.

Finalmente continúa diciendo que “la imposibilidad es aun mayor si se toma en cuenta que la convivencia entre Marcela Noble Herrera y su madre, Ernestina Herrera de Noble, es anterior a la desaparición de la nieta de la señora Mariani, según surge de la propia documentación oficial y del juzgado federal de San Isidro. En ese expediente consta que el 15 de junio de 1976, el Registro Nacional de las Personas de la Provincia de Buenos Aires otorgó el documento nacional de identidad a Marcela y el 29 de julio de 1976 la Policía Federal expidió su cédula de identidad”.

Quiero decirle que la única manera de comprobar o descartar un vínculo identitario son los análisis genéticos que usted viene obstaculizando desde hace muchos años. Por eso le pido, con todo respeto, que si usted quiere demostrar la inexistencia de tal vínculo, coopere con la Justicia y contribuya a que los análisis de sangre se realicen tal como lo establece la ley, sin que las pruebas sean contaminadas y evitando cualquier tipo de artilugio tendiente a evitar el conocimiento de la verdad.

Tengo 86 años y no quiero morirme sin reencontrarme con mi nieta, y creo que es posible que Marcela y Clara Anahí sean la misma persona. Pero también soy conciente de que tal vez Marcela no sea mi nieta, y que sea la nieta de alguna de las mujeres que me acompañaron desde noviembre de 1977, cuando fundé Abuelas de Plaza de Mayo. En cualquiera de los dos casos, cuando se conozca la verdad, sentiré la satisfacción de que se haya recuperado la identidad y la historia de una joven que aún hoy sigue siendo víctima del daño producido por quienes perpetraron el Plan Sistemático de Robo de Bebés.

Como usted sabe, he pedido a la Justicia que los datos de Marcela sean cruzados con todo el banco de datos. Por un lado, esto es lo que corresponde porque así lo indica la ley, pero además, usted misma admitió en un editorial publicado en Clarín el 12 de enero de 2003 que Marcela y Felipe posiblemente sean hijos de desaparecidos. En esa oportunidad usted escribió: “Me encuentro frente a dos realidades muy diferentes. Primero, el deseo legítimo de las Abuelas de saber si mis hijos fueron arrebatados a detenidos-desaparecidos. Segundo, los abusos del juez Marquevich. Muchas veces he hablado con mis hijos sobre la posibilidad de que ellos y sus padres hayan sido víctimas de la represión ilegal”.

El argumento mediante el cual hoy, en el artículo periodístico del diario a su cargo, se sostiene una supuesta imposibilidad de que Marcela sea mi nieta por existir 6 meses de diferencia, nada dice: hemos comprobado que la emisión de documentación apócrifa y de datos falsos por parte de los funcionarios que servían al poder dictatorial, ha sido una táctica frecuente por quienes robaban bebés de modo sistemático.

En tal sentido, el ex juez Marquevich -que la detuvo a usted en el año 2002 por “falsificación de documentos públicos, inserción de datos falsos y uso de documento público falso” declaró en diciembre pasado que “resulta paradigmático el caso de Herrera de Noble, porque se trata de expedientes de adopción absolutamente falsos desde su inicio hasta su finalización”.

Sólo a modo de ejemplo de la documentación falsa producida con el fin de robar niños, citaré un caso entre los más de 50 niños que recuperamos durante los años que presidí Abuelas de Plaza de Mayo. Paula Logares -nieta de Elsa Pavón, cuya identidad restituimos en 1984, nació en 1976 y fue inscripta por sus apropiadores como nacida en 1978, es decir que en este caso, la supuesta “imposibilidad cronológica” que hoy se menciona en su diario, era de dos años, es decir, mucho mayor a seis meses.

Por todo eso le pido que en vez de utilizar los falsos datos producidos por la dictadura, permita que Marcela se realice los exámenes científicos que la ley indica para que se sepa de una vez y para siempre quién es esa joven. Al igual que yo, muchas otras mujeres están sufriendo desde hace 34 años buscando que se sepa la verdad.

Atentamente,

María Isabel Chorobick de Mariani

DNI Nº 8.319.665

martes, 21 de septiembre de 2010

Papel Prensa: II Audiencia en Diputados


En el Salón Auditorio del la Cámara de Diputados se realizó ayer la segunda jornada convocada por la Comisión de Comercio, que encabeza Juliana Di Tullio, para debatir sobre el proyecto de ley por el que se declara de interés público la fabricación, comercialización y distribución de pasta de celulosa y de papel para diarios; Papel Prensa SA. Me toco participar junto a destacados funcionarios, constitucionalistas, rectores y autoridades universitarias, periodistas, profesionales y estudiantes de Comunicacion. Este es el texto de mi intervencion oral, con algunos "retoques" de estilo.

En primer lugar, quiero agradecer a la Sra. Presidenta de la Comisión de Comercio, Juliana Di Tullio, y por su intermedio a los diputados presentes, la invitación y el espacio para debatir un tema de tanta trascendencia; pero no puedo dejar de lamentar ausencias, cuyos fundamentos no alcanzan a justificarlas.

Creo que la presencia de constitucionalistas, especialistas en Derecho a la Información y Teorías de la Comunicación, además de pequeños y medianos empresarios me exime de analizar desde esos puntos de vista el texto del proyecto de Ley del Ejecutivo, y me permite, en su lugar, reconstruir parcialmente, y desde un enfoque testimonial, de quien vivió esos años como periodista y militante, cómo se ha venido intentado manipular y desvirtuar la realidad del dominio del mercado de papel de diario por parte de Papel Prensa.

15 de abril de 1977. Recuerdo perfectamente el día que me permite reconstruir el inicio de la historia, pues cumplía 25 años. Era jefe de Redacción de la agencia cubana Prensa Latina en Buenos Aires, en nuestra oficina del piso 9 del Edificio SAFICO, Corrientes casi esquina San Martín, conocido entonces como “el de la prensa”; una especie de refugio, siquiera dentro de sus paredes, frente a la represión, fundamentalmente por la gran cantidad de corresponsales extranjeros que allí tenían su sede: más de 20, entre ellos de las agencias noticiosas ANSA, AFP, EFE, diarios como O Estado de Sao Pablo, y otros.

Ese día, con un actual editor de Clarín y el ex director de la revista Vamos (actualmente columnista de un programa televisivo conducido por quien entonces era redactor a sus ordenes, y hoy nos da permanentemente su palabra) comentábamos la muerte de Graiver; si lo había matado un grupo de tareas, o se trataba de un accidente. Ya sabíamos que se estaban robando todos sus bienes; entre ellos, Papel Prensa, que estaba pasando a manos de La Nación, Clarín, y la Razón, entonces del Ejército, junto con el Estado representado por la Junta Militar usurpadora. No hacía dos semanas que había sido secuestrado Edgardo Sajón, amigo y vocero del general Alejandro Agustín Lanusse, y quiero señalar el tema porque hay un aspecto que no he visto publicado en ningún medio ni en el insuficiente acceso que he tenido a la investigación. Lanusse siempre pensó que se trató de un mensaje hacia él por parte de alguna de las armas, pero lo cierto es que el 13 de mayo de 1985, en su testimonio en el Juicio a las Juntas, pudimos saber de boca del propio Lanusse que Videla, Viola, Massera y Saint Jean le confirmaron que ese “procedimiento por izquierda” (sic) tenia vinculación con la investigación que Camps y Echecolatz llevaban a cabo acerca de Graiver.

¿Por qué recuerdo esta conversación –en realidad mucho más que una anécdota pues es un testimonio– con quienes entonces eran mis amigos? Por dos razones.

La primera, porque me cuesta creer que sabiendo lo que sabemos, porque vivimos lo que vivimos, algunos se sorprendan con las revelaciones. Esto puede ser natural para quienes no tenían acceso a la información, pero nunca para los periodistas que trabajamos durante la dictadura; eran conversaciones de todos los días. Todos los días hablábamos de los secuestros y asesinatos, como el de Rodolfo Walsh, que había escrito su memorable “Carta a las Juntas” en el ANCLA, y que nos pasábamos de mano en mano, de piso en piso del edificio. Parte en estos comentarios eran otros actuales editores de Clarín y columnistas de La Nación; corresponsales como “Pajarito” García Lupo, o el “negro” José Maria Pasquín Durán, ambos de Inter Press Service, luego exiliado, o Isidoro Gilbert, de TASS. También con el francés Jean Pierre Bousquet (autor de “Las locas de la Plaza”), Horacio Finoli de France Press y Oscar Serrat, de Associated Press, luego secuestrado y liberado. Junto a ellos tres fui condenado a muerte.

La segunda razón por la que recuerdo aquella conversación es que resulta inexplicable ver a algunos de esos antiguos amigos defendiendo a los diarios cómplices de la dictadura. Y aún más inexplicable: levantando la bandera de la libertad de prensa contra la eventualidad de que la Justicia juzgue –simplemente juzgue y decida– si, además, fueron partícipes necesarios en delitos de lesa humanidad.

Todos tenemos necesidad de trabajar, pero la dignidad –ni que decir en democracia– nos marca una línea infranqueable, pasada la cual se la mancilla irremediablemente.

Son al menos lamentables los argumentos al estilo de “¿Por qué ahora?”, o “Esto se hace porque conviene a los Kirchner en su pelea con Clarín”.

El primero es sumamente gravoso para los mismos que lo formulan, ya que estuvieron personalmente –o a través de sus partidos– al mando del Estado durante estos años, cuando todos sabíamos y no se investigó. El segundo, no hace más que favorecer a quienes pretenden denostar, pues por la razón que fuera que lo hayan hecho, o lo estén haciendo, ¡bienvenido sea! Cómo bienvenido sea que se hayan retomado las banderas de la verdad y la justicia frente al terrorismo de Estado, cuando incluso muchos militantes habíamos perdido las esperanzas. Y vamos a ser más claros: algunos no tuvieron la fuerza o las condiciones; otros fueron cómplices. En el primer caso se ubica sin duda Raúl Alfonsín, que tuvo la grandeza de apoyar la inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, que él mismo impulsó acorralado por la presión militar, cuando afirmó, “yo no pude, pero ahora sí es el momento”. Pues bien ahora es el momento de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ahora es el momento de investigar el traspaso de Papel Prensa, ahora es el momento de la declaración de interés público de la regulación, de la fabricación y de la venta del papel para diarios.

En este proceso de tergiversación pude enredar hasta a los amigos más proclives a impulsar las medidas del gobierno, como los que participan en un muy conocido programa de la televisión pública, que invitó al periodista Robert Cox, y a mi juicio quedó prisionero del juego. Cox siempre fue un liberal, tan antifascista como anticomunista y anti “populista”, que se jugó valientemente durante la dictadura. En el programa repitió que “nunca vi tanta libertad de expresión en la Argentina como la que veo ahora”.

La jugada también le sale mal a Clarín, que, para buscar impacto transcribe (aquí les traje el recorte del diario) un artículo de Cox en su viejo Buenos Aires Herald. Se titula “¿La Argentina seguirá siendo democrática?”. Pero la noticia no es que al periodista inglés lo asuste la posibilidad de que el gobierno pueda querer quedarse con el diario, o que eventualmente se deslice “a la izquierda” y Argentina deje de ser una democracia. La noticia es que, en el mismo artículo, si buscamos con atención, encontramos los siguientes párrafos: “La adquisición de la mayoría de acciones de Papel Prensa por parte de Clarín, La Nación y La Razón (cuyas acciones fueron luego compradas por Clarín) junto con el Gobierno nacional fue algo en mi opinión muy deshonesto -entonces y ahora”. O más fuerte aún: “Durante más años de los que recuerdo, la sociedad de ambos diarios en asociación con el Estado fue ferozmente criticada (lastima que no nos enteramos…) por la mayoría de los miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa como totalmente sin escrúpulos, y como una competencia injusta para los otros diarios argentinos. Recuerdo haber destacado durante una reunión de la SIP que en el caso de La Nación era como si el Vaticano decidiera abrir una clínica para abortos”. Nada menos.

Pues bien, ahora es el momento de investigar estos hechos que ni siquiera son originales. Rara vez la gran propiedad privada tuvo orígenes puros, siquiera limpios. Pero en este país el robo, por parte del gobierno de facto, de la propiedad privada que sacralizaba en sus discursos comenzó con una dictadura cívico-militar y fue llevado a sus últimas consecuencias con la última, la más brutal de la historia.

Empezó con Onganía, en sintonía con Blaquier y Arrieta, y el monopolio azucarero de Jujuy, para eliminar la competencia en la provincia de Tucumán, como denuncia el historiador Roberto Pucci en este libro que traje y pueden ver: Historia de la destrucción de una provincia. Tucumán, 1966. Comenzó con ingenios cerrados, otros robados a sus dueños, con miles de trabajadores en la calle, y la impunidad que abrió el camino a La Noche del Apagón, desatada sobre los propios trabajadores de Ledesma, durante la última dictadura. Han pasado casi 50 años. Hace 29 años la Corte Suprema de la Nación, en el fallo CAT, ordenó reparar a los despojados en la violación a la propiedad privada más increíble que tenga memoria la historia. Jamás se cumplió su sentencia, y no escuché a lo medios ni a muchos dirigentes reclamar –ya que tanto les preocupa el respeto a los poderes– que se cumpla el fallo de una Corte que el menemismo diezmó.

El Operativo Independencia cerró este capitulo. Y la impunidad alimentó las decenas, centenas de robos de casas, en secuestros y asesinatos; o de industrias, campos, bodegas, cuando el grado militar lo permitía. Papel Prensa es ahora el buque insignia de toda esta infamia.

Insisto que cómplices ya son; sus propias publicaciones los condenan. Dejemos que la Justicia decida si también son autores, o participes necesarios, de crímenes de lesa humanidad para adueñarse de la propiedad ajena, y obtener una posición dominante en el mercado de la palabra impresa, cuando –es bueno recordarlo- no existían Internet, las redes sociales ni medios alternativos. ¿Quién por qué puede oponerse a semejante propósito?

El monopolio creció con Papel Prensa. Clarín no era el diario de mayor tirada en 1977; ese lugar lo ocupaba Crónica. Personalmente, puedo dar testimonio, como ya lo han hecho y seguramente harán, empresarios Pyme de medios, de cómo dos periódicos que dirigí, con tiradas de 100 y 150.000 ejemplares, llegaron a gastar más del 60% del total de su costo en papel. Fue Julio Ramos, fundador de Ámbito Financiero –e insospechado de populista o estatista– el que en su libro, Los cerrojos de la prensa, de 1993, denunció que desde el surgimiento de Papel Prensa, ahogados por el monopolio, ya habían desaparecido 46 medios, cuenta que ya nadie lleva.

Esta posición dominante se multiplicó con la legislación menemista, que los convirtió en verdaderos grupos económicos diversificados, con un puntal en la comunicación, pero con fuertes intereses en la industria, en el agro y en otros sectores productivos.

Por eso, mientras la Justicia decide el aspecto penal, este Congreso tiene una obligación inexcusable: contribuir a garantizar el Derecho a la Información mediante la declaración de interés público y la regulación de la fabricación y comercialización del papel de diarios, hoy en manos de los mismos dueños de la empresa que lo produce.

Ningún país permite la acción impune de los monopolios. El proyecto del Ejecutivo es digno: con participación del Congreso, con mecanismos de propuestas consensuadas para las futuras normas. No dudo que será perfectible, pero es la hora del debate. Pero el debate sobre el cómo; jamás sobre el qué. Bastante deberemos esforzarnos para que se cumpla la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA) que aprobó este Congreso. Entre paréntesis, parece que no era la “ley de Medios”, como repetían para dar la idea que se avanzaba sobre el conjunto de la libertad de prensa; de lo contrario no estaríamos contemplando aspectos que hacen a los medios gráficos. ¿No era que ya no quedaba nada por hacer, se había avasallado a la libertad de expresión y a “los” medios?

Finalmente, y espero no haber excedido el plazo fijado por la Presidencia, para tranquilidad de algunos puedo asegurarles que no estamos a contramano del mundo. Desde Obama en Estados Unidos a Lula en Brasil, hay multitud de ejemplos de tensión del poder político y los grupos económicos, que tienen a sus heraldos de prensa como mascarones. No es “poder político” vs. “prensa”, como alguna vez pasó, o se dijo. Son intereses concretos que presionan, y aún desestabilizan, gobiernos en defensa de sus privilegios, y en los que los líderes elegidos democráticamente reclaman legislaciones firmes para garantizar el derecho a la información, como es el caso de la Argentina. La ley de SCA es un paso. El debate que damos hoy, sin duda, otro. Quizás, ya que no podemos hacer renacer las voces que acallaron con la mordaza del monopolio, podamos hace nacer nuevas, y multiplicarlas a lo largo y a lo ancho del país.

jueves, 16 de septiembre de 2010

La carta que el Grupo Clarin no esperaba, ni espera que se difunda


Textualmente reproduzco la carta, tal como fue enviada por los compañeros a muchso medios, pero por ahora, salvo algún blog, solo publicada en la página web Diario Sobre Diarios, a fines de la semana pasada.

"Sr. Director:

No es fácil ser un trabajador de prensa del multimedios.

Después de 11 años sin representación gremial de los trabajadores de prensa en Canal 13/TN, ocho compañeros fuimos elegidos delegados en diciembre de 2008. Por supuesto, lo habitual, desde ése momento quienes suscribimos esta carta tenemos prohibido el ingreso a la empresa.

No es fácil ser un trabajador de prensa del multimedios más poderoso de la Argentina. Por lo general los trabajadores no elegimos ni concebimos a nuestros patrones a nuestra imagen y semejanza.

Vimos desde adentro crecer la influencia y el peso del monopolio en la sociedad. Su avaro apetito de maximizar ganancias a costa de trabajadores despedidos o precarizados.

Sufrimos, hasta el límite de poner en riesgo nuestra propia salud, las presiones diarias para que ningún contenido quede fuera de control.

No es fácil ser un trabajador de prensa del multimedios y saber que de nuestros sueldos, fuera de todo parámetro convencional o paritario, dependen la alimentación, la salud y la educación de nuestras familias.

Sabemos y aprendimos con la experiencia que cuando confrontamos por un modelo distinto de periodismo y empresas periodísticas nos enfrentamos a directorios aliados de dictaduras militares. Las escalofriantes imágenes de connivencia casi familiar de la heredera del monopolio Ernestina Herrera de Noble con los dictadores Lanusse y Videla inaugurando Papel Prensa es de una violencia simbólica para muchos suficientemente “ejemplificadora” del lugar que deben ocupar los reclamos en éste tipo de empresa. Los compañeros periodistas desaparecidos, perseguidos o exiliados, son testimonios por demás elocuente.


“No es éste un lugar para libre pensadores”, reflexionaba a viva voz Carlos De Elía Gerente de Noticia de Canal 13. “Solo somos soldados” repiten sus capitanes en la redacción.

La mirada atenta de las cámaras de seguridad cubriendo todas las perspectivas posibles de una redacción sin ventanas y la policía privada recorriendo los pasillos, son recursos extremadamente eficaces para el control hasta de los deseos.

Como verán no es fácil ser un trabajador de prensa en el multimedios.

En una encuesta de opinión que realizamos entre más de 150 compañeros, y que fuera presentada como prueba en la justicia, algunos datos resultaron reveladores.

El 55% expresó que se siente a disgusto en la empresa y que percibe un clima laboral malo o muy malo. La abrumadora mayoría de un 97,5 % considera que el diálogo con la empresa no es bueno. El 91% siente que no hay instancias para opinar libremente. El 86% que recibe presiones injustificadas de sus jefes. El 40 % declara haber tenido problemas de ansiedad, estrés o depresión a causa del trabajo. Y casi la mitad dice haber tenido que recurrir a medicamentos contra esas mismas patologías.

No es fácil ser un trabajador de prensa del multimedios.

En los años 2007/8 después de mucho tiempo de silenciamiento obligado y esfuerzos “clandestinos”, nos atrevimos a denunciar las condiciones laborales que sufríamos. La total indiferencia al convenio colectivo de trabajo. La falta absoluta de respeto al Estatuto del Periodista. La falta de libertad de sindicalización. La reincorporación de los compañeros despedidos. Todas condiciones que abonan la idea de que el multimedios es un territorio desprovisto de derechos constitucionales solo comparable a la Argentina del terrorismo de estado.

Y la respuesta a nuestros reclamos no tardó en llegar. Repatriaron a la Gerencia de Recursos Humanos de Artear S.A. a un viejo conocido de los trabajadores, el licenciado Ángel Franco Cosentino, el mismo que echó a cientos de compañeros allanando el camino para que Clarín se alzara con Canal 13 en los 90. Carrera que continuó con despidos injustificados y persecutorios en Canal 9 y América.

No es fácil trabajar en el multimedios sobre todo si la decisión es organizarse junto a otros compañeros. Quince de nosotros fuimos despedidos o castigados por éste intento organizativo.

En nuestro caso, desde el día 1º de diciembre de 2008, después de más de 10 años de trabajo, la empresa nos impide el ingreso por haber sido elegidos delegados de los trabajadores de prensa.

Aun recordamos cuando, 24 horas antes de las elecciones gremiales, el licenciado Ángel Franco Cosentino amenazaba que, como nosotros, las urnas “NO ENTRATRÍAN” a la empresa. Finalmente, pese a estas maniobras, 104 compañeros eligieron una comisión interna después de once años sin representación sindical.

El 7 de julio de 2010, ya son varios los fallos en el mismo sentido, la Justicia vuelve a condenar a la demandada Arte Radiotelevisivo Argentino (ARTEAR) S.A. a reinstalarnos en nuestros puestos de trabajo y al pago inmediato de nuestros salarios, por cuanto “(…) los despidos fueron nulos (…) productos de actos ilícitos”.

No permitir la organización gremial de los trabajadores es atacar la libertad de expresión.

No reconocer los fallos de la justicia es creerse un poder superior al estado mismo.

No es fácil ser trabajador de prensa del multimedios, mucho más difícil aún, ser un trabajador organizado con opiniones independiente.

¿Cuántas comisiones internas de delegados fueron despedidas sin titubeos? Por supuesto que recordamos la lucha de los compañeros del diario Clarín por organizarse y permanecer, con ellos aprendimos.

En junio de 2008 en un acto por demás pletórico de anuncios, realizado en un estudio del canal, el Gerente de Noticia Carlos De Elía anunciaba la fusión técnica de Cablevisión y Multicanal como la coronación del exitoso e irreversible proceso de concentración de empresas, cuyo origen fue, ahora queda claro, el saqueo de la dictadura militar y las privatizaciones menemistas. Más de 250 canales, anunciaba como parte de guerra, forman esta extensa red de “Periodismo Independiente”. Para su control se recurriría a una nueva gerencia que se haría cargo de la “necesaria homogenización de contenidos” que “como el General Roca, en el buen sentido” explicó, correrían las fronteras de la comunicación en la Argentina.

Dos años después asistimos al debate de la nueva Ley de Servicios y Medios Audiovisuales que tira por tierra aquella ley de la dictadura que diera marco legal a la monopolización de los medios de comunicación y el manejo discrecional de los contenidos.

Para los trabajadores la monopolización significó menos ocupación y más trabajadores precarizados. Menos periodistas y más periodistas silenciados.

Por eso la Ley de la democracia no puede ser objeto de chantaje para los trabajadores.

Democratización de los medios de información, pluralidad, libertad de expresión, defensa de las fuentes de trabajo, aplicación de las convenciones colectivas y el Estatuto del Periodista, paritarias libres con trabajadores organizados, son caras de una misma moneda.

Porque no es fácil ser trabajador de prensa del multimedios afirmamos que ningún trabajador puede ser despedido o extorsionado. Nos merecemos dar la batalla por un trabajo digno, por más libertad de expresión, por más y mejor democracia.

Ricardo Junghanns y Marcelo Moreira
Delegados de los Trabajadores de Prensa de Canal 13/TN
Ciudad de Buenos Aires"

viernes, 23 de julio de 2010

Clarin, sensible


Es difícil, fuera de su búsqueda obsesiva de noticias antikirchneristas, explicar por qué Clarín, en el día de la ruptura de relaciones de Venezuela con Colombia, elige para titular su primera plana una noticia a la que habitualmente, con suerte, y pese a la justicia del reclamo, dedicaría unas pocas líneas en interiores. “Marcharon los piqueteros por la falta de garrafas.”, dice en un inédito ataque de sensibilidad social.

¿Recuerdan cuando ante el asesinato de Kosteki y Santillán" tituló "La crisis se cobró otras dos víctimas"?. Entonces de los piqueteros solo decía que "aumentan la irritación de la población” y deslizaba la necesidad de “medidas apropiadas” (léase palos). Luego, cuando el gobierno se comprometió a no reprimir, habló de la “intolerancia” con algunos dirigentes o hechos, y la “excesiva permisividad” con otros. Luego siguió el latiguillo de la “cooptación”, obviamente por “prebendas y clientelismo”, jamás algunas convicción, que ya sabemos el matutino no tiene, sólo intereses. Y ahora da otro giro. Entusiasta, además de encabezar su primera plana, escribe en ella que “la protesta la lideró Barrios de Pie, grupo ex aliado al Gobierno" En Pág. 8, perdido en la crónica consigna al pasar que fueron "300 manifestantes" en el centro, “70 familias” en Córdoba, y omite datos de otras ciudades del interior.

Esta nueva muestra de la falaz definición de “periodismo independiente” no omite, sino pone en manos de sus verdaderos protagonistas --los que exigen justamente y los que deben dar respuestas-- el reclamo por la falta de las garrafas con precio popular que fijó el gobierno. La responsabilidad, en primer lugar del Estado, para garantizar su provisión en los términos y precios que él mismo fijó, así como las iniciativas que se están encarando –lenta, muy lentamente, hay que decirlo con toda claridad-- para asegurar la entrega, lugar por lugar: con control de bomberos en una veintena de barrios del conurbano o comisarías en Mendoza, así como controlar cuando se realizan envíos por la vía oficial o ubicar y castigar a quienes cobran sobreprecios. Son caminos, variantes, para solucionar con urgencia un problema que lastima duro a los sectores mas vulnerables, y que hasta ahora la prensa seria –hasta que ubicó la veta destituyente—solo mencionaba en función de la preocupación por la “producción”, en realidad ganancia, de las empresas a las que se les restringió el consumo.

miércoles, 14 de julio de 2010

Hablemos de "prensa independiente"


No pretendo analizar el tema, ya lo hemos hecho in extenso en más de una oportunidad, pero hoy es más que interesante que hablen los diarios, sus titulares, sus volantas, copetes y bajadas, y que cada uno saque su conclusion. ¿Los temas? El matrimonio entre personas del mismo sexo, no por casualidad infaliblemente denominado "homsexual" o "gay", por algunos, y las abismales diferencias en el análisis del primer tramo del viaje presidencial a China.


Siete matutinos de circulación nacional eligen como tema central el matrimonio de personas del mismo sexo, que ayer motivó movilizaciones encontradas –fotos del día, y evaluaciones de concurrencia que van de 20.000 a 200.000, según el gusto y posicionamiento del medio.

Clarín titula centralmente que “Fue masiva la marcha contra la boda gay”, en volanta considera que “Crece la polémica y hoy se debate en el Senado”, en tanto en la bajada estima “Hubo 50.000 personas frente al Congreso”, convocados por la Iglesia Católica, los evangélicos y otros credos, en tanto “en el Senado se pelea voto a voto para decidir el destino final del proyecto”. Un avance en tipografía rojo añade que hubo, también, “Ruidos de apoyo en el Centro y los barrio”, mientras ningunea a los “los adherentes al matrimonio homosexual (que) se manifestaron en el Obelisco y otros puntos de la ciudad”.

Sergio Rubin, especialista en temas eclesiásticos del matutino de Magneto-Herrera Noble, señala en Pág. 31 que “Si se considera que no es fácil en la actualidad convocar gente en las calles, puede concluirse que la manifestación de anoche contra el matrimonio gay frente al Congreso tuvo una importante concurrencia”, pero “Si se piensa en la cantidad de personas que se declaran católicos y evangélicos, la ponderación es menos halagüeña. La euforia que exhibían anoche los organizadores deberá dar paso al análisis sereno”. “Es cierto –añade-- que el intenso frío no ayudó a los organizadores. También es verdad que se percibía mucho Barrio Norte y Palermo y poca presencia de los sectores populares. Y que debe tomarse en cuenta que la bronca hacia el matrimonio presidencial hizo su aporte. En cualquier caso, la concurrencia a la convocatoria no acabará con el debate dentro de la Iglesia sobre la estrategia que se decidió seguir de jugar a fondo”. Rubin asegura que “El cardenal Jorge Bergoglio quería que el Episcopado acompañara discretamente la oposición al proyecto que los laicos, es justo decirlo, asumieron con decisión desde las bases. Proponía, además, apoyar la unión civil en base al principio moral del ‘mal menor’ si la posibilidad de que se sancionara el matrimonio gay fuera alta. Era, además, una forma de evitar quedar atrapados en el juego que proponía Kirchner: su clásica apuesta al todo o nada”. Sin embargo, revela, “…a la hora de la votación de los cien obispos, realizada en el plenario de mayo, ganó la posición del arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, de fuerte involucramiento de los obispos y de rechazo a la alternativa de la unión civil. Disciplinados, todos los obispos acataron la decisión. Bergoglio, incluso, sobreactuó su papel en un mensaje a los monasterios porteños con términos inusuales para él. De todas maneras, lo que ahora interesa a la Iglesia es cómo votarán hoy los senadores. Porque la apuesta fue a todo o nada”.

Eduardo van der Kooy, Pág. 8, vira al mandoble político: “Hay una batalla pública que Cristina y Néstor Kirchner van ganando –subraya--, más allá de los réditos políticos que esa misma batalla pueda traducirles en los futuros tiempos electorales. El matrimonio no sólo tiene la virtud de atizar temas de debate, muchas veces controvertidos. Tienen otra condición: convierten cada uno de esos temas en una cruzada, simplifican cada cosa –aún las más complejas– hasta límites increíbles, identifican casi sin excepciones a legiones de enemigos”. Y más adelante puntualiza que “El tema que aflora en la superficie, en estas horas, es el del matrimonio gay. No está claro cuánto de la esencia del problema importa a los Kirchner, fuera del rédito político que persiguen y de la excitación que siempre les provoca la designación de algún maldito enemigo. Las únicas constancias de sus pensamientos se reducen a dos actos: la presencia del ex presidente para votar, en su condición de diputado, el proyecto del matrimonio gay en el Congreso. Fue su única asistencia en diciembre y poseería una inconfundible interpretación política. Pero no deja huellas sobre su verdadero pensamiento”.

La Nación, portada presidida por foto a cuatro columnas de la movilización frente al Congreso, titula “Masiva protesta contra el matrimonio homosexual”, calculando la concurrencia en “unas 60.000 personas”.

Joaquín Morales Solá, nota de tapa, aprovecha para titular de entrada que estamos ante “Otra batalla innecesaria”, obviamente puede deducirse por culpa de quien. Para aclararlo, escribe que “Hay senadores convencidos sinceramente de que corren en la dirección del progreso cuando se manifiestan a favor del matrimonio gay. Hay otros que sólo lo hacen porque no tendrían vida política fuera del kirchnerismo. Y a ellos deben agregárseles los que desaparecieron sin combatir o los que viajaron sin despedirse. Así las cosas, los senadores se acercan hoy al momento de la crucial votación con números parejos, con la lengua afuera, urgidos a buscar una tercera vía, atenazados también por enfrentados sectores sociales. Las calles de la Capital fueron testigo ayer de esa discordia. Una diagonal entre dos paralelas podría estar, según negociaban anoche varios senadores, en la aprobación del proyecto de la Cámara de Diputados, pero cambiando el nombre de matrimonio por el de unión familiar, con igualdad de derechos, para todos los que se casen en las oficinas del Estado. La denominación de matrimonio quedaría sólo para el rito religioso. Dirigentes políticos intentaron ayer buscar la comprensión de la Iglesia a ese cambio con el argumento de que la alternativa sería aún peor: saldrá el matrimonio, tal como parece quererlo el ex presidente Néstor Kirchner”. Con balance similar al de su colega Rubin, pero con fundamento muy distinto, Morales Sola asegura que “Bergoglio fue obligado por Kirchner a subirse a un ring que nunca lo sedujo. De hecho, Bergoglio no se pronunció jamás ante la decisión del ex jefe del gobierno porteño Aníbal Ibarra cuando éste estableció en la Capital la unión civil entre personas del mismo sexo. El problema es que Kirchner no aspira a ganar una pulseada en el Senado. Su visión épica de la política y su necesidad de hacer de cada tema un combate a matar o morir lo arrastraron al objetivo de derrotar a Bergoglio y, con él, a la Iglesia. La Iglesia, a su vez, reivindica el matrimonio como un capital cultural y lingüístico propio, cuya etimología también le pertenece. En realidad, la palabra matrimonio es, para la Iglesia, parte de la religión. Los católicos, y los cristianos en general, no son los únicos que piensan así. Las cosas son muy parecidas, por ejemplo, para la ortodoxia de la religión judía. Esa visión explicaría que la versión más moderada de la Iglesia haya quedado eclipsada por las posiciones más conservadoras”. Y añade: “La decisión de Kirchner de liderar personalmente una cruzada contra los obispos empujó a Bergoglio, a su vez, a ponerse al frente de su Iglesia. O el líder era él o lo sería Aguer. Algunos obispos cometieron ciertos excesos verbales en los últimos días, pero nada fue peor que el discurso de Cristina Kirchner, que meneó la Inquisición para descalificar a la Iglesia. Otra vez, la historia sirvió como un arma que se arroja contra el adversario”.

Cambio radical de tono e imagen, Pagina/12, acompañando collage de fotos de felices parejas del mismo sexo titula “De igual a igual”, bajo lo cual escribe: “El debate sobre el casamiento igualitario terminó con un acto de rechazo en Congreso, convocado por los religiosos, y un ‘ruidazo’ a favor distribuido por toda la ciudad. Los presidentes de los bloques acordaron dar quórum. El dictamen por la unión civil fue declarado invalido por Pampuro, reemplazante de Cobos”.

Soledad Vallejos, Pág. 5, describe la movilización como una “entusiasta concurrencia, entre ellos niños y adolescentes de escuelas religiosas, (que) quedó sin embargo por debajo de las expectativas de los convocantes”, trazando algunas pinceladas del momento: “a Virgen y Cristo, pintados a mano sobre tela y escoltados por globos anaranjados o bien amarillos y blancos (los colores de la institución vaticana), salpicaban un río naranja en el que destacaban alertas como “Argentina = Sodoma”, “Sodoma = delito. No cambiemos” y hasta incitaciones a la reflexión: “¿Argentina será maricona?”. Por los altavoces, una voz en off sancionaba que “lo que está en juego es un profundo cambio cultural”, y para demostrarlo acompañaban imágenes de “la ola naranja”, vale decir, las protestas que el proyecto de matrimonio igualitario había suscitado en distintas provincias. “No destruyan la familia”, clamaba otra locución, mientras un puñado de adolescentes trepados a lo alto de la reja que protege la entrada principal del Congreso ensayaba ritmos de cancha: “No queremos, no queremos, no queremos esa ley, el matrimonio es sólo entre varón y mujer”. Poco antes, en pleno éxtasis porque “sigue y sigue llegando gente”, el locutor que de a ratos imponía estilo de bailanta a la animación de la concentración “Queremos papá y mamá” se había animado a calcular: “Somos cada vez más, como doscientas mil personas”, aunque cálculos más realistas indicaban la presencia de unos 20.000 manifestantes”.

Bajo el título de “Debate callejero”, La Prensa, cercana al Episcopado, titula “Debate callejero” y no duda acerca de cifras: “Unas 200.000 personas se congregaron ante el Congreso para oponerse ante el Congreso al matrimonio gay”.

Tiempo Argentino ofrece un titular neutro, “Matrimonio gay: hoy el Senado tiene la palabra”, informa que se prevé un extenso debate y una reñida votación sobre el derecho de los homosexuales, pero no necesita demasiados adjetivos, pues en franja negra, tipografía calada en blanco, imprime como avance que “Cecilia Pando y otros procesistas participaron de la manifestación que realizó la Iglesia de Bergoglio”.

Visita a China: primeros balances

Dispar cobertura de los medios en relación a la visita a China de la Presidente, aún en curso, sin definiciones tajantes, pero inclinándose hacia un balance positivo, negativo o engañosamente neutro, según el medio.

Clarín titula un avance en tapa “Acuerdos con China, pero sin avance en la soja”, para informar que la Presidenta se reunió con su colega Hu Jintao, firmaron una docena de acuerdos, “pero los funcionarios argentinos no consiguieron destrabar la suspensión por parte de China de las compras de aceite de soja. La visita oficial sigue en Shangai”. Walter Curia, Pag.3, aprovecha para afirmar, sin fuentes, ni base documental, que “En Santa Cruz se recuerda a Kirchner como un buen gobernador que a pesar de haber contado con recursos -y discursos- no supo o no pudo cambiar el perfil productivo de la provincia. Pese a todo lo hablado, la visita de la Presidenta a China muestra que aquella experiencia podría ser aplicable a esta altura a la Nación. La Argentina firmó en 2004 con China un acuerdo de asociación estratégica y lo máximo que se avanzó parece ser la compra de vagones de ferrocarril con financiamiento chino. La suspensión de los envíos de aceite de soja es en ese marco un retroceso desde una situación desventajosa”.

Intenta ironizar en tapa, Ámbito Financiero, y anuncia que “China desojizó ayer el diálogo con Cristina”, para escribir que “Hu Jintao le hizo caso a Cristina de Kirchner y «desojizó» la relación bilateral: en la reunión que ambos mantuvieron ayer, no hubo referencias directas del dueño de casa al levantamiento de las restricciones para la exportación de aceite de soja. El Gobierno cree que los gestos apuntan a que en meses se solucionará el problema. Sí trae la Presidente acuerdos por inversiones por más de US$ 9.500 millones y la promesa de mantener la relación estratégica”.

La Nación, también en tapa, destaca que “No hubo acuerdo con China por la soja”, y en un relato casi intimista la enviada especial, Mariana Verón, relata: “Se trataron cálidamente. Ella se disculpó por haber cancelado el viaje que debió realizar hace cinco meses, y él la consideró una ‘gran amiga’. Pero no alcanzó. Cristina Kirchner y el presidente chino, Hu Jintao, se reunieron ayer durante una hora y, ante la falta de una solución a las diferencias comerciales, matizaron los pocos avances con la creación de una comisión conjunta que se encargará de reordenar la relación bilateral”, para no dejar dudas párrafos más adelante: “Además de destrabar la venta de aceite de soja, Cristina Kirchner le pidió a Hu que las empresas chinas fueran a instalarse en el país. Pero se quedó con las manos vacías. La Presidenta admitió que no hay previsto ningún anuncio”. La envida concluye: “Ambos presidentes firmaron una docena de acuerdos comerciales detrás de un mural de tela con la imagen de la Gran Muralla China y se fueron al Hall Oeste del Gran Palacio del Pueblo para cenar. Ahora será la nueva comisión que ambos crearon la que deberá avanzar en lo que la diplomacia presidencial ayer no pudo”.

Sin duda otra película vio Página/12, que entusiasta titula en la franja superior de su tapa “Acuerdos para voltear cualquier muralla”, ya que ambos mandatarios “se comprometieron a incrementar las relaciones, firmaron importantes convenios sobre transportes y formaron una comisión para analizar las diferencias sobre el aceite de soja y el reclamo argentino de incorporar valor a sus exportaciones”.

También auspicioso, Tiempo Argentino gira la temática central e imprime en tapa “China respaldó el reclamo argentino por Malvinas”, que la Presidente convocó a “ser socios” estratégicos, para finalmente informar que en Beijing se firmaron 18 acuerdos comerciales entre ambos países”.

Crónica titula que “Cristina afianza la relación con China”, ya que se reunión con su par del país anfitrión y firmó “acuerdos por diez mil millones de dólares”.

El Cronista admite y advierte: “Cristina trae de China contratos para obras públicas pero siguen trabas a la soja”.

BAE publica en primera plana que “Argentina y China firmaron convenios de cooperación por US$ 9.500 millones”, por lo que habrá financiamiento chino a tasas bajas, en concreto a 19 años y tasa de 7,5%, poco habituales condiciones que para La Nación, Pág. 6, sin embargo merece una advertencia “El material ferroviario se comprará sin licitación”.

Sin embargo, en el matutino citado en primer lugar, parte del grupo Szpolski, Pág. 3, publica un análisis de los economistas Enrique Aschieri y Damián Dalle, quienes opinan que “La visita presidencial a China tuvo dos corolarios que confluyen hacia una perspectiva. Uno fueron las importantes inversiones conseguidas. El otro, la negociación en torno de las naturales idas y venidas en el plano comercial. Los dos dan pie para reflexionar sobre cómo avanzar estratégicamente en acuerdos de mutua conveniencia, habida cuenta de la importancia de China en el plano geopolítico global”. Puntualizan que “La misión comercial a China continúa expresando la voluntad del Gobierno y de la sociedad argentina de ser una nación en lugar de una factoría que se imbrica en la dinámica de la globalización a partir de salarios baratos y desbarajuste de su aparato productivo” y que “La fase superior de esa voluntad implica, entre otras cosas, nada más y nada menos que exportar con mayor valor agregado. Pero para que ese saludable y necesario paso adelante estratégico sea posible, consolidando el giro de 180 grados dado al rumbo por donde veníamos derrotando, resulta imprescindible seguir avanzando con el equilibrio táctico desenvuelto en el Lejano Oriente. El monto y los sectores donde van a ir dirigidas las inversiones chinas, están diciendo que los dos países están buscando y concretando una relación estable de largo plazo”, y marcan, de manera indudable la diferencia con otros comentaristas.

Una simple lectura, citas, el periodismo “independiente”….


martes, 1 de septiembre de 2009

Roa, de El Descamisado a Clarín


Clarín diariamente emite notas de opinión, propias y ajenas, vacías de argumentos pero con titulares cargados de furor, para enfrentar el proyecto que limitará seriamente su actual poder económico y político Hoy, Pág. 2, elige para la tarea a su Editor General Adjunto. Ricardo Roa, cuya juventud algunos recuerdan por su relativa habilidad en el manejo de la cachiporra cuando militaba en la redacción de El Descamisado, órgano de de la JP Regionales, y vocero oficioso de Montoneros.

Curiosamente, con categorías de época, pero para proteger, o enfrentar, todo lo contrario, elige atacar la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual recubierto con una patina de aquellos tiempos: “Amparados en la épica progresista de los 70 --dice, con la firmeza de su puesto-- los Kirchner encubren una práctica clásica de la ultraderecha: confiscar el espacio del periodismo. Los argumentos son de izquierda: democratizar y combatir los monopolios. El modelo, bien de derecha: manejar la agenda y la información desde el Estado. Que la sociedad escuche pero no hable. Ningún contrapoder para limitar al Gobierno. Un aparato estatal copiado del esquema franquista y chavista. A dos años de las elecciones, los K se apuran para que haya más propaganda y menos periodismo. El periodismo real es otra cosa. Y es la mejor vacuna contra el fascismo”. Nada más y nada menos. Increíble, pero real.

Roa, obviamente, omite aclarar que “otra cosa” es o debe ser el periodismo, ni cual fue la prédica, ya no digamos la “vacuna, que ofreció Clarín a la sociedad durante su fructífera relación con el “fascismo” dictatorial entre 1976/82.

viernes, 7 de agosto de 2009

Ante la censura de Clarín sobre un blog de opinión


Los 100 manifiestan su más completa solidaridad con los redactores y administradores del blog Quetepasaclarin al que el monopolio mediático propietario de Clarín, Canal 13, Radio Mitre, Cablevisión y muchos canales de cable del interior del país ha denunciado judicialmente con el ridículo argumento de ser propietarios del nombre Clarín, logrando que el juez amenace con una multa de quinientos pesos diarios a los administradores del sitio, medida que los obligó a bajarlo.

Los blogs se han convertido en los últimos años en un novedoso instrumento de periodismo libre y de opinión no manipulada por el sistema mediático. En tal sentido, se han convertido en una verdadera amenaza al totalitarismo y control de la opinión que ese sistema ha establecido en nuestro país y, por otra parte, en toda América Latina.

Solamente la más brutal parcialidad y un sesgado sentido de la justicia y el sistema normativo argentino puede convalidar la absurda pretención del monopolio y la servicial actitud del funcionario judicial, presto a socorrer al monopolio ante semejante atropello a sus derechos. Lo mejor del caso es que la empresa pretende quedarse con la propiedad del sitio, alegando su derecho al nombre Clarín. De esa manera, la siguiente solicitud será pedir derechos de autor por la Marcha de San Lorenzo y su "clarín estridente sonó".

Mientras tanto, el público usuario de la Internet tiene ante sus ojos una evidencia más de lo que estos monopolios piensan cuando hablan de libertad de expresión y de prensa independiente. Es la libertad a imponer su más crudo comercialismo y la independencia de todo valor que no sea el lucro y la dominación de la opinión pública.

Buenos Aires, 7 de agosto de 2009.

LOS 100

Hugo Barcia, Secretario General

Enrique Masllorens, Secretario de RR.II.

Alberto Nadra, Secretario de Organización

Julio Fernández Baraibar, Secretario de Producción de Contenidos

Norberto Colominas, Secretario de Asuntos Profesionales

Eduardo “Perico” Pérez, Secretario de Prensa

Subsecretaria de RR.II.: Mabel Maidana - Subsecretario de Producción de Contenidos: Juan José Salinas - Subsecretario de Prensa: Santiago "Coco" Plaza