domingo, 19 de mayo de 2019
Fernández-Fernández: el día después
Cristina, Perón y el diálogo
Cristina Fernández de Kirchner propuso a los argentinos la construcción de un nuevo Contrato Social y lo vinculó con las propuestas de acuerdos promovida por Juan Perón durante su última presidencia, lo que permite reflexionar acerca de la revalorización de este aspecto de su legado político.A su regreso, luego de ser perseguido y proscripto por casi 20 años, Perón concretó el más importante intento de sellar la "grieta" que falsamente dividió al país entre peronistas y antiperonistas, una brecha que fue irresponsablemente alimentada para cuestionar la gestión kirchnerista, y ahora para sostener al macrismo.
Frente a la difícil situación económica que dejó la dictadura de Onganía/Lanusse, Perón concretó la llamada Acta de Compromiso con los productores agrarios. Era el cierre de un lineamiento iniciado con el Pacto Social, durante el gobierno de Héctor Cámpora, que tuvo como protagonistas al ministro de Economía, José Ber Gelbard, el sindicalismo y el empresariado.
Ambas iniciativas recibieron rechazos dentro y fuera del Frejuli, pero no hubo cuestionamientos ante la mayor audacia de la etapa: la convocatoria presidencial para un diálogo, sin temario previo, con los ocho partidos que entonces tenían representación parlamentaria. En concreto la UCR, el Intransigente (PI), Comunista (PC), Demócrata Progresista (PDP), Revolucionario Cristiano (PRC), Socialista de los Trabajadores (PST), Socialista Popular (PST) y UDELPA.
El primero de los encuentros, realizado en abril de 1974 en la Quinta de Olivos, fue presidido por el propio Perón y permitió elaborar un documento en que las fuerzas participantes se pronunciaron por la defensa y consolidación del proceso democrático frente a "los poderes que desde antiguo han venido sometiendo a la República"; a favor del federalismo y de la integración latinoamericana, entre otros puntos. Otros dos ejes fueron la ratificación de la individualidad e independencia de cada partido y el compromiso de mantener una comunicación fluida, permanente.
Estas reuniones, de un estilo inédito, para dialogar francamente entre el gobierno y las fuerzas que no participaban de él, se mantuvieron regularmente, e incluso fueron ampliadas con la participación de distintos ministros del Gabinete que debían responder inquietudes o encarar soluciones a los problemas planteados. No volvieron a repetirse tras la muerte de Perón.
Tiempos difíciles entonces y ahora, aunque por razones distintas.
Entonces, junto a la ola de atentados y crímenes de militantes populares por bandas parapoliciales y paramilitares se empujaba el desabastecimiento, el sabotaje, la especulación y la desestabilización golpista por parte de los grupos concentrados, en sintonía con las ambiciones externas.
Este segundo aspecto fue el que motivó la convocatoria del presidente Perón a la acción organizada del pueblo en su último discurso, pronunciado el 12 de junio de 1974. Aquella pieza, una suerte de testamento político, dejó claro que había regresado "para lanzar un proceso de liberación nacional y no para consolidar la dependencia".
Ahora, con tres décadas con democracia formalmente consolidada, pero con sus conquistas en peligro, el desafío es superar el brutal endeudamiento, la destrucción del aparato productivo y el saqueo al bolsillo popular que prosigue la gestión de Cambiemos.
Plantear, hoy, un "contrato social" es asumir el reclamo de la hora. Implica retomar aquel legado político y profundizarlo, con una amplia participación y un protagonismo imprescindible, pero hasta ahora nunca logrado.
viernes, 3 de mayo de 2019
"El Canca", el amigo, el compañero
Tenía solo 25 años
cuando lo conocí. Yo, apenas cinco menos, que en aquellos años equivalían a un
siglo.
No fue fácil en el
arranque.
Él era orgulloso
dirigente de la JP. Yo, un no menos altivo militante de la Fede.
No teníamos dudas.
No era tiempos de
dudas, sino de liberación.
Junto a otros, con
distintos orígenes, pero similares convicciones, compartimos la construcción de
las Juventudes Políticas.
Algunos arrugaron.
Otros se quebraron.
Muchos redoblaron
la apuesta. Juan Carlos Dante Gullo fue uno de ellos.
La dictadura
secuestró y desapareció a su hermano y a madre, Ángela, en los días en que
reclamaba por la libertad del Canca, preso en Sierra Chica.
Era uno de nosotros.
Yo sigo siendo uno de ellos, los que no dejan de combatir.
Chau amigo, compañero de lucha.
viernes, 26 de abril de 2019
Acerca de "Sinceramente"
miércoles, 10 de abril de 2019
¿Es cierto que Fernando Nadra apoyó a Carlos Menem?
A casi 25 años de la muerte de mi padre, todavía
hay quienes repiten una y otra vez falsedades acerca de su trayectoria, o los motivos
de alejamiento del PC. Es el caso de un lector de mi muro de Facebook, quien luego
leer mi desmentida a su afirmación de un “acercamiento político” de Fernando
Nadra a Menem, me “invita” cordialmente a que lo demuestre. Transcribo el texto
de mi segunda respuesta.
Estimado LVS:
Agradezco la invitación, y probaré
que es totalmente inexacto que Nadra apoyara en modo alguno la presidencia de
Carlos Menem, y aún mucho más falso que fuera su asesor.
Sin embargo, debo aclarar que -tanto
en el derecho burgués como en la legislación socialista- es el que acusa y no
el acusado quien debe probar sus afirmaciones.
Nadra efectivamente se entrevistó
con Menem, a quien conocía desde mucho tiempo atrás, como a casi toda la
dirigencia argentina del siglo XX, el 14 de agosto de1989. Lo hizo para cuestionarle
en persona el anuncio del regresivo plan económico (Bunge Born) que anunció a
contramano de sus promesas electorales, y rechazar las primeras insinuaciones de
que decretaría un indulto a los genocidas, como finalmente hizo.
Esto queda comprobado con un comunicado
de prensa elaborado y firmado por mi padre, en el que también desmiente a "voceros del PC", y cuya copia fotográfica incluyo en primer
lugar, el que para despejar toda duda tiene sus propias correcciones
manuscritas.
Aquella cúpula del PC es la
que difundió esa versión a la prensa (que la reprodujo con entusiasmo y ocultó la desmentida de Fernando), para desprestigiarlo y enfrentarlo con los miles de militantes que lo acompañaron durante años, un ladrillo más en la pared de viles ataques a que lo sometieron para justificar el posterior desplazamiento
y suspensión de quien entregó buena parte de su vida a ese partido y
la causa revolucionaria, lo que pagó con años de persecución y prisión.
Otro dato que celosamente ocultó esa dirección, y omitió publicar la prensa canalla, es que Nadra volvió a rechazar expresamente esa versión en 1990, luego de una segunda entrevista con Menem en la que expresamente le fundamento su reclamo de un inmediato retiro de un proyecto para aplicar la pena de muerte en la Argentina. También, con sus correcciones manuscritas, incluyo la fotografía de este otro comunicado.
Con sus habituales códigos, fruto
de largos años de dirigir y ampliar las relaciones políticas del PC, no incluyó
un dato vital, pero que fue confirmado por el propio Carlos Menem: lejos de acercarse
a sus posiciones, Fernando Nadra rechazó su propuesta formal de ser embajador
argentino en la Unión Soviética o Cuba, una astuta maniobra de captación en la
que sí cayeron otros políticos como Jorge Abelardo Ramos, que aceptó y ocupó la
embajada en México.
Esta mentira -como otras tan
absurdas como cenas con el genocida Videla o una confrontación en la selva boliviana con el
Che Guevara, con quien estableciera una afectuosa relación, pero en La Habana- son
parte de la campaña a la que aludo.
En el caso de la supuesta
calidad de “asesor” de Carlos Menem, esta falacia fue lamentablemente reproducida
por el historiador Horacio Tarcus en su Diccionario biográfico de la
izquierda argentina: de los anarquistas a la “nueva izquierda” (1870-1976),
en 2007.
A los pocos días de su aparición,
me reuní con Tarcus, titular del Cedinci, al que nuestra familia donó buena
parte del archivo y biblioteca partidaria de mi padre, en su oficina porteña de
Fray Luis Beltrán al 100, y en esa reunión se comprometió a corregir el error
en futuras ediciones.
Conozco esta campaña de difamación
en detalle, no solo como orgulloso hijo de Fernando, sino como miembro del Comité
Central del PC elegido por el XVI Congreso, y director del periódico partidario,
afiliación y responsabilidades a las que renuncié públicamente en 1990, camino
que luego fue siguiendo el 90% de esa cúpula partidaria, una parte de ella para
seguir cómodos y redituables caminos, alejados de los ideales que decían defender.
La agradezco LVS, y lo invito
a publicar esta aclaración, junto a los comunicados, en su propio muro (cuyos
textos originales puede hallar en el Fondo Fernando Nadra de la Biblioteca
Nacional), pues todavía son muchos afiliados, o ex afiliados, que con dolor han
creído este tipo de mentiras.
Lo saludo cordialmente
Alberto Nadra
martes, 12 de febrero de 2019
Daniel Santoro: un canalla amoral
martes, 1 de enero de 2019
¿Qué hacer ante la destrucción del país y la ruina de los argentinos?
¿Qué hubiera pasado si la oposición se unía, si entre todos los que bien sabíamos quiénes son Macri y Vidal obteníamos el respaldo suficiente, y llegábamos al referéndum?

Aun sin lograr mayoría, lo que era previsible por la conducta del electorado porteño, el debate y esclarecimiento en todo el país en torno a la gestión y las responsabilidades de Macri y Vidal no dudo que hubieran hecho imposible su estrecho triunfo, y en el balotaje, a nivel nacional.









