sábado, 19 de noviembre de 2016

¡Nos encontramos el 1º de diciembre!

Hugo Barcia, periodista, escritor, peronista visceral y racional, autor del mìtico "La Carpa de Alì Baba" junto a "Croqueta" Invancich, para desnudar casi en soledad el rumbo menemista, es uno de los amigos --en este caso del alma-- que me acompañarà en la Mesa cuando presente "DE KIRCHNER A MACRI. Crónicas de una derrota", el JUEVES 1º DE DICIEMBRE EN EL AUDITORIO DE SADOP, Peròn 2625, entre Paso y Castelli, a las 18.30. Vale decir que, ademàs, es autor del polèmico Prologo...

sábado, 12 de noviembre de 2016

DE KIRCHNER A MACRI. Crónicas de una derrota

CORREGIDOR  |  NOTICIAS
NOVEDADES NOVIEMBRE 2016
DE KIRCHNER A MACRI. CRÓNICAS DE UNA DERROTA
ALBERTO NADRA
978-950-05-3134-4
15,5 x 22,5 cm
192 págs.
$310
Qué factores condujeron al electorado argentino a rechazar la continuidad del kirchnerismo y reemplazarlo por su antítesis? La pregunta se hace más acuciante si se considera que, durante los doce años de gobierno de los Kirchner, se revirtió la debacle económica posterior de 2001 con crecimiento e inclusión social inusitados. Si se tiene en cuenta que, durante ese gobierno se reconciliaron con la política miles de personas que habían clamado “que se vayan todos”. De Kirchner a Macri expone las paradojas de los doce años de gestión kirchnerista, con la perspectiva y el análisis de un experimentado dirigente de la izquierda. Lejos de un detalle pormenorizado de hechos históricos de estos doce años a los que denomina “la década larga”, Nadra nos acerca una selección de análisis políticos que efectuó de manera sistemática durante todo el período. Los lectores encontrarán, desde la comparación de titulares de diarios, columnas de opinión y sondeos de opinión pública (con cifras y porcentajes que vale la pena revisar en retrospectiva) hasta ensayos sobre temas tan polémicos y cruciales como la revalorización del papel del Estado, salida del FMI, la recuperación de los fondos de las AFJP, la libertad de expresión en la lucha por la ley de medios, la “ley 125”. También, la hipótesis novedosa del autor sobre la incapacidad de la cúpula kirchnerista para formar militantes y, consecuentemente, una base de poder popular que le permitiera resistir la reacción de los grupos de poder concentrados. Combinación de registro documental y análisis crítico, De Kirchner a Macri es una obra imprescindible para interpretar doce años cruciales en la historia argentina.
Alberto Nadra es periodista y escritor. Nació en 1952 en la ciudad de Buenos Aires. Entre 1976 y 1982 se desempeñó como Jefe de Redacción de la agencia de noticias cubana Prensa Latina, desde donde regularmente denunciaba las violaciones a los derechos humanos cometidas por la dictadura. También en ese período difundió internacionalmente la Carta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar. En 1973, había hecho lo mismo con el último poema que escribió Víctor Jara antes de ser asesinado por la dictadura de Augusto Pinochet. En 2003 su labor periodística fue reconocida con el Premio Oesterheld.
En ese mismo período integró un equipo de contrainteligencia y coordinación de acciones ante la Operación Cóndor, ejecutada por las dictaduras del cono sur con el apoyo de la Central de Inteligencia estadounidense (CIA). En 2012 Ediciones Corregidor publicó Secretos en Rojo. Un militante entre dos siglos, que se reeditó en 2015 y fue declarado “De Interés Cultural y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos” por votación unánime de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en marzo de 2016.

Rodríguez Peña 452 C1020ADJ Ciudad Autónoma de Buenos Aires
54/11/4374-5000/4959
  

viernes, 4 de noviembre de 2016

Luis Reinaudi: el adiós al Capitán Greenwich


Reinaudi, de pie, junto a Luis Alarcón, y dos
leyendas: Rodolfo Ghioldi Miguel Contreras,
sentados a izquierda y derecha,
respectivamente.

Sobreviviente de La Perla, en su secuestro y tortura durante la dictadura.
Abogado de la querella en la Megacausa de del Centro Clandestino de Detención, cuyas condenas se conocieron hace semanas.
Dirigente del gremio de prensa en Córdoba en los ’70, cuando fue una de las figuras más queridas del Partido Comunista, con un “hermano” entrañable, mi suegro: el “flaco” Jorge Canelles, quienes se trataban como “Capitán Greenwich” por la particular fisonomía de Reinaudi,  y “El jefe”, por Canelles, feroz humor cordobés para retratar su respeto por el sindicalista, muy por encima de cualquier “dirigente” de la burocracia partidaria.

Para mí, simplemente se fue un gran amigo, como lo fue, entrañable, de mi hermano Rodolfo, con un cariño profundo y mutuo con mi compañera Leonor Canelles.

Uno más en pocas semanas.

Mi saludo con tres fotos entrañables: una histórica, donde está (de pie, con su barba negra y juvenil) con el entonces dirigente de la Fede, Luis Alarcón, y dos figuras legendarias: los fundadores del PC Rodolfo Ghioldi y Miguel Contreras. La segunda, durante sus juicios por La Perla. La tercera cuando tuve la tremenda alegría y orgullo que me acompañara la presentación en Córdoba de mi libro “Secretos en Rojo”.
Reinaudi, querellante en la Megacausa La Perla

EL QUE SIEMPRE LLEGABA TARDE...SE VINO A IR TAN TEMPRANO (la despedida de mi hermano, Rodolfo Nadra, en su muro de Facebook) 

Amigo entrañable de mi juventud periodística, de cobertura del Cordobazo, la resistencia a la dictadura genocida y tantas anécdotas. Un tipo increíble, pausado y nunca estresado, al que bautizamos "Pachorra" cuando compartíamos la redacción del diario La Calle (1975) y más tarde "Capitán Greenwich", porque movía consigo el meridiano para correr las citas a cuando él llegaba.
Víctima de secuestro y torturas, se reía de sí mismo cuando contaba que se quedó dormido entre las piernas de sus captores cuando lo llevaban encapuchado y arrodillado en el asiento de atrás de un Falcon.
Brilló luego como abogado laboralista y querellante en la megacausa de La Perla. Córdoba y sus amigos y compañeros de todo el país lo lloramos hoy de pie y con una sonrisa sonora y entrañable, como él se despedirá de sí mismo.
Chau Luisito, chau camarada y amigo, chau cumpa y colega, chau culiau del alma!

Reinaudi,en su Córdoba, en la presentaciòn de Secretos en
Rojo.





miércoles, 26 de octubre de 2016

"Pepe", Radio Moscú y "La caza del Cóndor"

La red que rescatò el ùltimo poema de Victor Jara

     Pude ver, con lágrimas en los ojos, una síntesis de dos horas de un Seminario realizado en la Universidad de Paris Nenterrre, Francia, concretamente en la BDIC (Biblliothèque de Documentation Internationale Contemporanie), que es testimonio del papel de los medios audiovisuales durante la dictadura pinochetista, y a la vez homenaje a la Resistencia y la Solidaridad Internacional

 José “Pepe” Maldavsky, luchador incansable, brillante periodista y reconocido documentalista,   quien ---como dije hace poco-- se nos fue en septiembre (¡negros septiembres, negros!) en un nunca tan lejano París, cuenta en una de esas intervenciones detalles absolutamente desconocidos de la red montada desde las mismas horas posteriores al golpe (y una infraestructura seguramente anterior), en lo que calificó como "La Guerra Informativa" contra el régimen.

    Lo que prefirió reservar con su exacerbada modestia en su testimonio para el capítulo A la Caza del Cóndor, de mi libro SECRETOS EN ROJO, decidió realizarlo, a “cuentagotas” es cierto,  en apenas 20 minutos en una de las Mesas de la Jornada, de la que en su momento me contó en un mail, pero ignoraba su trascendencia aunque, sí, me adelantó el impacto de las revelaciones entre las autoridades universitarias y los asistentes, incluidos miembros de otras organizaciones de la Resistencia chilena.

  Pepe, como siempre soslaya su propio drama y apela a su àcido humor para relatar hechos y circunstancias.
"Pepe": testimonio de la Resistencia

 Relata el nacimiento de “Escucha Chile” por Radio Moscú, rinde homenaje al equipo de argentinos que ejerció la solidaridad antipinochetista, desde el golpe hasta la derrota de Pinochet, trabajo que mantuvimos durante la dictadura de las Juntas,  e incluso "reta” amablemente a sus camaradas que rindieron numerosos homenajes en Chile y el exterior al papel del programa y Radio Moscú y “se olvidaron de estos argentinos, de su solidaridad y entrega”. "Nadie todavía les rindió el merecido reconocimiento”, lamentó.

   Imperdibles detalles, absolutamente inéditos, ni siquiera hasta ahora relatados en forma oral, impactan y merecen otra difusión:


  • ·         Cómo –en lo que le tocó y supo de ese sofisticado entramado-- se armó la transmisión clandestina desde Chile a Buenos Aires y de Buenos Aires al mundo.

  • ·         El rescate del ultimo poema de Víctor Jara, ya destrozado por la tortura y antes de su asesinato.

  • ·         La información las acciones antipinochetistas y el estímulo moral que significó “Escucha Chile” entre los resistentes dentro y fuera de la antigua Unidad Popular,  a lo largo y ancho del país hermano, donde llegó a tener “corresponsales” en los pueblos más pequeños.

  • ·         La denuncia precisa, los nombres y apellidos de víctimas y victimarios, a horas de los hechos, con fecha, hora y lugar.

  • ·         El aliento que cada emisión brindaba a los luchadores, incluso a los prisioneros que buscaban (y encontraban) la manera de escucharlo.

  • ·         La furia y el odio de Pinochet y sus secuaces, el desconcierto de los carceleros que –al día siguiente de una requisa, una detención, el ingreso de un prisionero en tal o cual lugar—escuchaban la denuncia por Radio Moscú.

     Luego preguntas, y algunas movilizadoras anécdotas,  entre ellas las de un ex dirigente del MIR cuyo nombre no pude captar, sobre el impacto de Radio Moscú en las mazmorras del régimen y en los propios cuarteles militares, donde se escuchaba todos los días.

   Doy testimonio de lo escuchado, y solo ruego que las autoridades de la Universidad puedan hacernos llegar una copia/enlace a la síntesis de dos horas que realizaron.


Alberto Nadra



sábado, 1 de octubre de 2016

Sicilia, Marin, Maldavsky: hasta pronto amigos, hasta la victoria, camaradas

Luis Sicilia y su apasiónate recuerdo de personalidades
y procesos políticos que marcaron la historia de la
Patria Grande. También,
un manual de los secretos del oficio.
Dice Vallejo:

Hay golpes en la vida, tan fuertes...
¡Yo no sé! 
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma...
¡Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras 
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. 
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.


Pues bien, son tres en pocos días. Hace pocas horas Luis “Tino” Sicilia. Días atrás Jaime Marín. A comienzos del mes, en París, José Maldavsky. Partidas inexorables a las que me niego, contra las que me rebelo, pues con sol pensarlas décadas caen sobre mi alma y mi espalda ya algo cansadas, no de los golpes del enemigo y el rencor de los adversarios, si por el odio visceral de los traidores.

Josè Maldavsky, periodista chileno, documentalista distinguido internacionalmente,  héroe de la resistencia a Pinochet, mi compañero en ir “Tras la garras del Cóndor”, cuando nadie se atrevía.
 
Jaime Marin y un clásico
Jaime Marin, inmenso director real (siempre relegado en los “títulos” por las “figuras” que se imponía de arriba, esas que a veces no podían unir dos párrafos) de Juventud, y luego Jefe de Redacción de Que Pasa, uno de los últimos nombres de los tantos prohibidos y reprimidos semanarios del Partido Comunista. No siempre acordamos, ni política ni periodísticamente, pero que tipazo, que tremendo ser humano, cuanto sacrificio por los demás. Su vida se apagó en soledad, no de los suyos, sí de los mismos que lo postergaron, o sus “herederos”, que no es lo mismo pero es igual. No me cabe revelar los libros que escribió para que firmaran otros. Si su Misión Secreta en Brasil (1988) donde reconstruye el papel de Rodolfo Ghioldi hasta su larga cárcel en la “Isla del Diablo” en Brasil, luego de apoyar y acompañar a Luis Carlos Prestes y su legendaria columna.

Luis Sicilia, hermano menor de mi padre, un maestro excluyente del periodismo que yo soñaba con ejercer. No puedo, aunque sé que debo rescatar su memoria escondida, ocultada, escribir hoy sobre “Tino”, mientras me destroza el recuerdo de su mirada cómplice, su eterna pipa en la mano y el bloc de notas. Comparto, hasta que extraiga fuerzas, la frase final de la crónica que “Le Monde Diplomatique” escribió sobre su libro Un cronista recorre América. Del Che Guevara a la Guerra de Malvinas (2007): “A través de los destinos que transitó, Luis Sicilia nos devuelve en sus textos la idea de un periodismo que se hace cerca de las personas, y construye con ellos la noticia”. Habla del periodista, apenas del hombre y el revolucionario.
 
Un documental de Jose "Pepe" Maldavsky
Chau muchachos, hasta que nos encontremos, Hasta La Victoria Siempre

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna adorable que el Destino Blasfema,
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema
Y el hombre....pobre...¡pobre!
Vuelve los ojos,
como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos,
y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa,
en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes...

¡Yo no sé! 

Alberto Nadra

martes, 27 de septiembre de 2016

LOS OJOS DEL CHE

El fin de la última semana de septiembre,a días
 de un nuevo aniversario de la caída en combate de
Ernesto Guevara, en octubre de 1967, llega
a todas las librerías del país.
A no perderlo.

Agradezco a Isidoro Gilbert y Marcos Gorban por el reconocimiento, que me otorgan, con motivo de la salida del libro del segundo: “LOS OJOS DEL CHE”, publicado por Editorial Sudamericana.
En el primer caso, Isidoro, por confiar en una fuente que le aporté cuando escribía su libro LA FEDE, y la que trató con lógica prudencia, pues no pudo chequear todo lo que hubiera querido, una historia y un hombre, que por otra parte no quería revelar su historia, que sólo tenía mi aval.
En el segundo, Marcos, por ir a fondo en la investigación acerca de apenas un (enorme, en su potencia, no mi prosa subcapítulo de mi libro Secretos En ROJO, y que a medida que fue profundizando, en no pocas ocasiones le obligó a encontrarse con su propias raíces. Ahora, en todo el aplauso para un modelo del tan bastardeado "periodismo de investigación", encarado en serio y sin concesiones por Gorban.
De la mano de otros escritores, en este caso un gran periodista y productor audiovisual, los personajes de mi libro SECRETOS EN ROJO comienzan a recorrer su propio camino, a ocupar su lugar con pleno derecho. Creo que es un orgullo para Ediciones Corregidor y para mí, haber abierto la picada, a la que espero sigan otros de los temas absolutamente desconocidos, u ocultos, revelados por el libro.
Si solo unos pocos siquiera harían un MÍNIMO esfuerzo COMO PROFESIONALES para tomar tantas revelaciones del libro de Isidoro, o del mío, Secretos En ROJO, algunas de las cuales cambian de fondo las "verdades académicas", incluidas algunas supuestamente alternativas y “rebeldes”, tendríamos una mejor historia sin dudas, y mejores elementos para iluminar nuestra práctica política, al menos los que nos empeñamos en mantenerlas pese a los años y las derrotas.
Dejo de lado los que sólo escribieron para auto justificarse.
Hablo de tantos periodistas, estrellas fugaces gracias a mamotretos, llenos de mentiras y verdades a medias, y de una inmensa falta de seriedad y responsabilidad, y apelo a quienes sueñan con el periodismo de investigación en serio: crítico, sin contemplaciones, pero con laburo, no pagos por las editoriales con tiempo fijo de hechos y testimonios que cambia –solo para dar un ejemplo
Les hablo a los investigadores e historiadores que omiten encarar un estudio pese a que en estos libros hay revelaciones, documentadas, que desmienten a falsarios de la historia acerca de hechos clave de la segunda mitad del siglo XX. U otros que exigen revisar la santificada historia de la lucha armada, de las organizaciones político-militares y la guerrilla en la Argentina.
Marcos Gorban, feliz. Yo tambièn. Y ese hombre de carne
 y hueso -aunque  supere largamente lo que acostumbramos
 a definir como tal- que se hace llamar Fernando
Escobar Llanos, rescatado en la memoria y en la historia.

Gorban tomo de las revelaciones de un colaborador clave del Che, anticipadas en LA FEDE pero ampliadas en mi libro, las que nadie se molestó en encarar, como tampoco les llamo la atención –y si lo hizo en Paraguay, Moscú o Francia, el trabajo de solidaridad en algunos casos, de contrainteligencia y respuesta, en otros durante la Operación Cóndor.
La omisión en los medios “serios” e “independientes”, que siquiera comentaron estos –entre muchos hechos documentados-- me molesta, pero era previsible.
La de los supuestos “progres” que siquiera lo citaron (y sé bien que los leyeron, y en algún caso ensayaron vergonzosas explicaciones) no tienen perdón: ¿Egos mortificados?, ¿Tal vez las viejas querellas canallas con el PC? ¿Vagueza intelectual que abunda en el gremio?, y no solo entre los “malos” de la historia.
Todo vale para justificar lo injustificable.
Por eso vale doble el trabajo de Marcos Gorban, que recomiendo leer. Una prosa envidiable, que envuelve y --definitivamente- atrapa. Una prosa envidiable, que envuelve y --definitivamente- atrapa. Pero tambièn derriba puertas y prejuicios, desbroza el camino de prejuicios para encarar muevas reflexiones, y lo hace entre la sorpresa del dato y el placer de la prosa.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Murió un combatiente antipinochetista, un héroe del contraataque ante la Operación Cóndor




   En París, nunca tan lejano, se nos fue el querido “Pepe”, el periodista chileno José Maldavsky: serio cuando había que serlo. De un humor corrosivo aún en las paradas más difícil. Inflexible con las agachadas.

   Con él –Isidoro Gilbert, Lucho Córdoba, Enrique Martini, mi hermano Rodolfo Nadra, el poeta paraguayo Elvio Romero, el charrúa Ricardo Saxlund,  entre otros—integramos un equipo de contrainteligencia, y en ocasiones de acción, que denunció y enfrentó la Operación Cóndor, desde fines de los 70 hasta avanzados los años ’80. Su sede argentina fue una oficina en Córdoba 652, 11 E, y hombres y mujeres en Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil, como equipos en Praga, Berlín, Moscú  y las principales capitales europeas.
   Parcialmente cuento esa historia en mi libro “Secretos en Rojo. Un militante entre dos siglos”.
   Tal vez alguien, alguna vez, rinda homenaje a esos luchadorxs, escriba ampliamente su historia, omitida aún en los comentarios de la prensa canalla acerca de las explosivas revelaciones que realicé, relegada por una Academia que investiga solo lo que le interesa o rinde, económica o políticamente. En los dos àmbitos, la prensa y la academia, a la dominante historia de los vencedores se ha incorporado ahora lo que considero "La historia de los vencedores entre los perdedores". Para la primera hay mucho espacio, para la segunda menos, para la tercera nada, o casi nada, que "no es lo mismo pero es igual",

   Pepe, dio testimonio en una nota para el libro, que lo pinta de cuerpo entero, tanto al que conocí como al hombre que se forjó en las décadas siguientes:

“Aunque les asombre, no tengo intención de relatarles en detalle mis recuerdos de la aventura de la calle Córdoba 652, en Buenos Aires, entre el año 1973 y el año 1975.
La pregunta que surge hoy de esta experiencia se vuelca en dos palabras; memoria y resistencia: ¿en qué medida Córdoba 652 es una referencia?
(…)
“Después de los acontecimientos de Córdoba 652, los tiempos han cambiado. Pero el compromiso democrático ha adquirido el sentido de una lucha que traza, sin descanso, las vías de transmisión de la memoria histórica y la necesidad absoluta de resistir.
“Casi cuarenta años más tarde, nuestros modestos despachos noticiosos revelan el lugar determinante de la historia de resistentes anónimos contra la dictadura en la vida política de las democracias.
“Nuestro profesionalismo permite demostrar hoy que memoria y resistencia permanecen como un valor fundador de la legitimidad de optar por la democracia.
“Hoy nuestros países  se desarrollan, pero el riesgo del olvido de un pasado reciente nos invita a mirar hacia atrás. La memoria es un valor esencial de la vida social. Ella surge cuando las sociedades se enfrentan a la historia de su fundación y a la herencia recibida de los regímenes precedentes.
(…)
“Tales enfrentamientos pueden redefinir la legitimidad de la elección de la democracia, pero también pueden terminar en la negación del pasado contribuyendo al cuestionamiento de los valores que la originan.
“La historia reciente de nuestros países prueba que memoria y resistencia están en el centro de los valores que permiten construir la democracia.
“Confirma que la memoria es la esencia de una crítica a la altura del hombre, frente a aquellos que privilegian una visión dogmática de una historia en movimiento y regida por las reglas de la economía de mercado.
“La historia fue escrita en Córdoba 652 paso por paso, en el anonimato. Ignorábamos si estábamos escribiendo las páginas de una historia triste para las nuevas generaciones: para que nunca más se repita, sigamos resistiendo.
“Quisiera por último rendir homenaje, agradecer y manifestar mi reconocimiento a la solidaridad internacional de los integrantes de la calle Córdoba 652, sin la cual no estaría escribiendo en este momento.
“No sólo me acogieron en su seno, con la generosidad que los caracteriza, sino además enarbolaron la bandera de la lucha de un pueblo martirizado por una dictadura como si fuera el suyo. Y eso no se olvida nunca”.

   Otras tareas llamaron a Pepe dentro de aquel Chile martirizado.
   La DINA lo encarceló cuando editaba en la clandestinidad el periódico del Partido Comunista de Chile, El Siglo.
   Torturado y confinado, partió luego al exilio y se radico en Francia donde no abandonó sus ideales, pero se convirtió  en un documentalista de renombre internacional.

   Yo lo quise y lo querré. Hasta que me vaya. Y quiero entregar ese amor a los suyos: con sus hijos, Alioshsa, Yuri y Nicolás y la madre de sus hijos, su compañera de entonces y nuestra amiga Marilú.

   Desde la cámara que ilustra este insuficiente texto nos retrata, en el pasado y en el presente. Me recuerda que no bajaremos los brazos, pero no puede evitar que no quepa tanto dolor en un corazón ya  lastimado.


Alberto Nadra