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sábado, 12 de diciembre de 2020

“Secretos” a 18 voces

Se cumplen cinco años de la segunda reedición de mi libro "Secretos en Rojo. Un militante entre dos siglos", y mientras se anuncia su publicación en formato digital comparto estas reflexiones inéditas en este blog de mujeres y hombres que valoro y respeto,  y algunos que he perdido en estos tiempos ingratos. Se unen a otros ya compartidos con todos: Elsa Osorio, Cristina Civale, Víctor García Costa, Hugo Barcia, Liria Evangelista, entre otros tantos que me honraron con sus opiniones.


Un libro relevante para la militancia nacional y popular

Querido amigo:

Lamento no poder acompañarte en la nueva presentación de tu libro “Secretos en Rojo” como hubiera sido mi deseo.

Aprovecho estas líneas entonces para manifestarte que tu obra merece ocupar un espacio relevante en la biblioteca de quienes militamos en el campo popular. Ello es así no solo porque ilustra acerca de hechos y personajes, muchas veces poco conocidos en la memoria histórica sino, fundamentalmente, por tu aporte a una lectura de los hechos donde las a lecciones del pasado, con sus contradicciones, si son dialécticamente analizadas, constituyen siempre un aporte invalorable a la hora de construir el futuro.

En esa tarea, como ayer y ahora, estaremos hombro a hombro contigo.

Solo me resta felicitarte por tu valioso esfuerzo militante y desearte éxito en esta nueva edición de tu obra. Te mando un fuerte abrazo,

Mercedes Marco del Pont. Economista y docente. Directora de FIDE. Ex presidenta del Banco Nación y del BCRA.


Memoria no es recuerdo

Tener memoria no es tener recuerdos. Mientras los recuerdos son legajos muertos de una historia pasada, la memoria es la recopilación ordenada y selectiva de una experiencia histórica que nos constituye como sujetos históricos y como clase social. “Tenemos” recuerdos, pero “somos” memoria”.

El raro ejercicio de volcar en papel la memoria de los derrotados implica el doble esfuerzo de evitar le tentación de “matar” esa memoria para convertirla en recuerdo y el aún más peligroso intento de suplantar el contexto por el texto que nos entrega un relato, pero sepulta todo sentido y significado.

El trabajo de Alberto Nadra no es un libro, es un testimonio de aquello que fue con el objetivo de que siga siendo, en una línea de ruptura, no de continuidad. No es una resucitación del pasado para fines culturales, sino una convocatoria urgente para encontrar en el pasado respuestas a las necesidades del presente. Porque las respuestas de lo que seremos se encuentran en los interrogantes de lo que fuimos ya que la memoria de que pudimos ser libres amenaza de muerte toda estrategia de dominación.

Si carecemos de esa urgencia no habrá memoria sino cultura, ese horrible instrumento mediante el cual las clases dominantes de todo el mundo y de todos los tiempos nos enseñan que la verdad es resultado de la inteligencia y no de la acción, de la contemplación y no del deseo.

Norberto Emmerich, Doctor en Ciencia Política. Investigador invitado por el Conacyt (México) en el Posgrado en Estudios Sociales de la Universidad Autónoma Metropolitana (UNAM). Presidente Ciudadanos Del Mundo.

 

Hay gente, años y vida aquí…

En este libro volví a encontrar una literatura vivencial –política, en el mejor sentido- que hace tiempo que no se produce en el mundo (o al menos, de la que no dan cuenta las revistas y suplementos dominicales que hoy se editan). Si tuviera que ubicar el volumen de Secretos en Rojo en una biblioteca, sin duda estaría junto a Gente, Años, Vida, del recordado Ilya Ehrenbug. Se trata de libros abiertos, escritos desde una experiencia que nunca fue individual ni solitaria; libros en los que aparecen muchas voces; memorias que resultan inagotables porque cada momento de la Historia que reflejan puede volver a ser leído, iluminado, enriquecido por la mirada de otro lector, de otro compañero, de otro camarada. Alberto nos propone desde estas páginas que nos sentemos a hablar de ciertos temas que todavía tienen que ser hablados. Porque hay gente, años y vida aquí. Y porque el último lector -o lectora- para quien se ha escrito este libro, todavía no ha nacido.
Oscar Taffetani, Periodista y Escritor. Editor de DDHH en la Agencia Télam

 

Una mirada valiosa

La lectura de este material me movilizó mucho desde el costado afectivo. Me remitió a mi inicio en las lides militantes; a los vínculos personales y hasta a mi comienzo en el teatro.

Claro, sin dejar de lado el análisis del devenir del Partido Comunista en ese período histórico que, en lo personal y como sugiere este libro, merece un debate amplio y riguroso.

Sin duda, se trata de una mirada valiosa, que permite también reflexionar sobre nosotros mismos.

Raúl Rizzo, actor. Martin Fierro mejor actor, 2000

 

La refundación de las Juventudes Políticas en la dictadura 

Me impactaron las revelaciones de Secretos en Rojo. No dudo que quedaron “en el tintero” algunos, por los que espero. Compartí con Alberto la lucha clandestina para la refundación y consolidación de las Juventudes Políticas Argentinas durante la dictadura de Videla y quisiera aportar un pequeño relato sobre una faceta de su personalidad. Las actividades políticas estaban “suspendidas” y las reuniones había que hacerlas en los bares. Era común en ese clima represivo, bajo el estado de sitio, que la policía detectara cualquier reunión de jóvenes y se acercara para someterlos a interrogatorio. Para sortear la situación había que coordinar previamente las respuestas. Estábamos con Alberto debatiendo amablemente cuestiones organizativas de las Juventudes Políticas cuando fuimos interrumpidos por dos uniformados que nos pidieron documentos y nos preguntaron de donde nos conocíamos. Nuestros DNI estaban en regla y Alberto rápidamente contestó “del colegio, con Adrián fuimos compañeros de colegio”, obviamente no era cierto, los policías se fueron y continuamos nuestra reunión. A veces en la militancia caminábamos por el filo de la navaja y Alberto demostró todo su temple ese día.

Adrián Camps, socialista, diputado de la Ciudad MC 2009 -2013 en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires

 

Sumar a la historia social

La historia social de la liberación de los pueblos no son senderos lineales. Se van construyendo, muchas veces, con las mismas piedras que lanzaron los enemigos de la liberación; los monopolizadores de los poderes fácticos. Alberto Nadra nos convoca al entrecruzamiento de la trayectoria biográfica y la Historia Social. Tanto él como nosotros --sus lectores-- hemos sido testigos y participes de grandes o diminutas porciones de esa biografía emancipadora, asentada en el cono sur del continente americano. Sin embargo, todo el aliento del libro nos traslada al debate, aun necesario, de qué hacer, con quién y cuándo.  

Frente a estas preguntas se puede caer en la tentación "liberal" de competir por quien estuvo más cerca de liderar epopeyas revolucionarias. Se puede caer, también, en la puja de legitimidades revolucionarias o en los debates sinsentido acerca de quién fue más valiente o quien tenía la "línea" más acertada. Sin embargo, Nadra nos convoca --en base a sus experiencias previas-- a entender los procesos históricos en clave de "oleadas convergentes", en donde cada actor colectivo permite sumar para el horizonte común emancipatorio. Secretos en rojo transita por los mismos caminos que Agustín Tosco. Supone a cada organización como parte de un flujo confluyente de horizonte común revolucionario: no compite por la legitimidad única, no se rasga las vestiduras ni se arroga la sapiencia trascendental. Solo muestra los aportes de una biografía que todo Proyecto futuro debe recuperar.  

No se trata de hacer "tabla rasa" de lo que sucedió. Y menos aun cuando apenas se conocen los aportes de seres casi anónimos que contribuyeron a las oleadas setentistas.  No se trata de borrar de un plumazo las heroicidades por más pequeñas que sean. Se trata, sobre todo, de sumar a la Historia Social, las biografías que intentaron ser barridas del mapa, pero que todavía laten, con presencia iluminadora, al costado izquierdo de nuestra memoria. Juntas, confluyentes y --sobre todo-- impulsoras de todo lo que falta. 

Jorge Elbaum, Sociólogo, docente.

 

Libro de consulta obligada 

Alberto Nadra ya no milita en el PC, pero el ideario comunista está en su ADN y en este espacio y tiempo, lanza el guante revelando historias que nos ponen frente a un entramado político-partidario que sigue despertando interrogantes y polémicas no resueltas dentro y fuera de la más grande organización política que tuvo la izquierda argentina. Lo leí “de un tirón” y no dudo que, Secretos en Rojo, será un libro de consulta obligada cuando se escriba la historia del comunismo y los comunistas argentinos, historia indispensable para entender la política en la Argentina del siglo XX, y para lo cual será fundamental, si realmente queremos conocerla a fondo, desterrar simplismos y prejuicios. Concretamente, el pensamiento único.

Enrique Llopis, cantautor. Invierno, 2014

 

Cinco ejes para interpretar una obra clave

Secretos en Rojo nos lleva, inmediatamente y como primera reflexión, a recordar aquella frase de Antonio Gramsci respecto de que "... Del modo de escribir la historia de un partido deriva el concepto que se tiene de lo que un partido es y debe ser. El sectario se exaltará frente a los pequeños actos internos que tendrán para él un significado esotérico y lo llenarán de místico entusiasmo. El historiador, aun dando a cada cosa la importancia que tiene en el cuadro general, pondrá el acento sobre todo en la eficiencia real del partido, en su fuerza determinante, positiva y negativa, en haber contribuido a crear un acontecimiento y también en haber impedido que otros se produjesen”.

En tal sentido, entendemos que Secretos en Rojo nos permite interpretarlo en, por lo menos, 5 aspectos clave:

Primero, como un aporte para la reconstrucción de la historia del movimiento popular desde la perspectiva de uno de sus protagonistas (que representa, a la vez, la voz de muchos otros). En ese punto, la historia no se refiere a datos meramente anecdóticos del pasado sino a una herramienta para conocer el presente que pretendemos transformar desde un determinado posicionamiento político.

Segundo, como un trabajo que viene a cubrir las ausencias historiográficas sobre el Partido Comunista, una de las culturas fundamentales de la política argentina contemporánea. En este punto, asume y explicita ausencias temáticas abordadas por la historiografía militante y la historiografía académica.

Tercero, como un aporte para superar de lado la reconstrucción artesanal de la historia que tantos militantes y ex militantes tuvimos que protagonizar para tratar de encontrar respuestas sobre el pasado que pervivía en el presente de la cultura comunista y del movimiento popular.

Cuarto, como una obra en construcción que, por consiguiente, supone proyectos de trabajo futuro sobre variados ejes de investigación, entre otros: El PC como Organización Político Militar; –La guerrilla chaqueña en los años 30; –La relación entre el PC y la guerrilla del Che; –Las tareas de inteligencia contra el Plan Cóndor (Córdoba 651 11E); –La solidaridad internacionalista de los militantes comunistas.

Quinto, como lugar de memoria, en el que se reconstruye los verdaderos sujetos de la política: los hombres y mujeres que dan carnadura a la militancia, como un espacio de transmisión de la memoria de los que pelearon para que los oprimidos se liberen. Y esto nos parece fundamental ya que, el legado del pasado es un espacio de disputa que “está en peligro” de ser olvidado o desconocido, porque, como bien nos aclaraba Walter Benjamin "Sólo aquel historiador que esté firmemente convencido de que hasta los muertos no estarán a salvo si el enemigo gana, tendrán el don de alimentar la chispa de esperanza en el pueblo”.

Pablo Leoncini, docente e historiador. Córdoba, junio 2014.

 

La política en los genes

Conocer a don Fernando Nadra, aun en escenarios de duros reclamos por parte de mi jefe, Raúl Alfonsín, fue una clase de excelencia, con todos los masters posibles, sobre la amistad verdadera.

Desde luego, desde mi lado, el catedrático era Raúl Alfonsín y su amigo a pesar de todos los vientos, don Fernando. Esa amistad resistió todos los embates, soportó las discusiones, donde aun gritando, se escuchaban discusiones que sumaban, aunque circunstancialmente alejaran. Porque nunca faltó lealtad, hablar de frente (el dialogo, no la violencia). Luego, los dos en el llano, Fernando partió, tras muchas amarguras y seguramente renuncios de gente muy cercana a él, casi imperdonables. Pero es algo que les pasa a todos los que participan y lideran.

Allí estaba su amigo Raúl que tomó la posta del otro Nadra, el que siguió: su hijo Alberto, también con su militancia, su familia y su amistad imperecedera con el ex presidente radical. Hubo tiempos duros, cuándo no, de idas y venidas, pero las normales de la lección largamente aprendida, seguro que, por parte de los dos, pese a la diferencia generacional, ya que la humildad de Alfonsín no le impedían confesar que seguía aprendiendo, hasta el final. Las tenidas eran enriquecedoras, de gran respeto. Finalmente se fueron espaciando, porque Raúl preparaba su "campaña" final, larga, sin retorno físico. Seguimos recordando a los hacedores de nuestra política, que sufrieron el facto, que reclamaron a viva voz, con todos los riesgos, que escucharon sin dudas el reproche de ausencias de sus familias, con todo y errores, nos seguimos sintiendo cada día más ajenos, como decía mi madre cuando se sentía incómoda: "no sabemos dónde ponernos"  frente a una realidad que muchas veces nos sorprende mal, la mayoría de las veces, en la política mundial, ni hablar de la próxima. Seguramente Alberto la debe entender, casi diría, por genética. Su libro es la prueba fehaciente. Yo no, porque solo conocí la del ex presidente. Y no hubo ninguna más que usara ese tipo de palabra: "de códigos" como se dice ahora, como si se hablara de los números de ingreso a una caja fuerte donde están las reglas mínimas de solidaridad, algún secreto que subraye que la política es para servir, no para servirse…en fin...con excepciones….que son las que nos salvan.

Margarita Ronco, Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Ex asistente del presidente Raúl Alfonsín.


Un libro atrapante

Excelente y atrapante libro ha escrito Alberto Nadra. Excelente porque desmenuza con fluidez y profundidad 50 años de historia de la izquierda argentina y en particular del Partido Comunista. Atrapante porque, con sus relatos y sabrosas anécdotas, es imposible no leerlo de un tirón.

Como antiguo militante de izquierda que soy, he conocido en vivo y en directo una parte no menor de esa historia que Secretos en Rojo describe. Me ha tocado ser parte incluso de situaciones que allí se relatan. Aun así, todavía estoy sorprendido de tantas cosas -algunas geniales- que por Alberto me he enterado. También le agradezco que me haya ayudado con sus análisis e interpretaciones a entender mucho más mi propia experiencia política.

Dejo para el final de estas líneas mi reconocimiento a los Nadra. En esas páginas está condensado el compromiso de esta familia con su país y con su pueblo: esfuerzo, sacrificios, sufrimientos, persecuciones, derrotas, desencantos, nada les impidió pelear por sus ideales. Vaya mi homenaje a todos ellos.

Humberto Tumini, ex miembro del ERP, fundó Patria Libre y hoy es secretario general de Libres del Sur.

 

¿Qué nos depara Secretos en Rojo?

El relato de vida de una familia comprometida y militantes del PCA y que desde las vivencias de Alberto y a través suyo la de su familia toda una vida comprometida por la causa de los trabajadores.

Nos hace recorrer muchos años de lucha, en diferentes frentes, de generaciones entregados a la justa lucha por la liberación de nuestros pueblos y enfrentados a momentos difíciles por la represión de las dictaduras militares en los años 70.

No solo de aquellos que son nombrados si no de los miles que abnegadamente aportaron al proceso de lucha a nivel nacional sino además de aquellos que como Alberto tomaron las banderas del internacionalismo en diferentes partes de nuestro continente e inclusive más allá del atlántico.

Nos devela aspectos, desconocidos para muchos, del trabajo Político Militar y el financiero del PCA pero que transciende a otras organizaciones revolucionarios de cómo abordar y desarrollar las políticas en estas áreas.    Las situaciones políticas actuales, en diferentes países, nos dan señales de la necesidad de contar, por parte de las organizaciones populares de definiciones en estas cuestiones, además conocidas y asumidas por el conjunto de la militancia.

Y nos da la posibilidad de repensar el quehacer político en estos tiempos, el carácter de la militancia, la política de alianzas y como trazar el camino para la construcción de una sociedad más justa, por la conquista del socialismo.

Y por último, Alberto nos demuestra que a pesar de todo lo vivido, los ideales siguen inclaudicables, el compromiso por las justas causas de nuestros pueblos  están intactas, que a pesar de los años cronológicos sigue con ese impulso juvenil de esos años en que tuve el honor de conocerlo. Cuando queríamos alcanzar el mundo con nuestras manos tal como aun queremos hacerlo hoy.

Darío Croutchet González (“Luba), Integrante en 2013 del Comando de Independientes por la diputación de Camila Vallejo, y ahora del movimiento ciudadano Todas Las Manos, La Florida, Chile.

 

Aporte a la recuperación de la Memoria popular

Secretos en Rojo ofrece la posibilidad de conocer aspectos de la lucha interna del Partido Comunista que no trascendieron a pesar de que las numerosas fracturas sufridas por el PC.  Especialmente porque se trata del relato de una persona que por razones políticas y personales tuvo acceso a los primeros niveles de la organización.

Ya no existen las razones que impedían la divulgación de los secretos. Quienes los ignoran son aquellos para quienes el conocimiento de los hechos puede contribuir a la comprensión y valoración de un proceso de extraordinaria movilización y combatividad obrera y popular y para contribuir a la elaboración de una autocrítica de los errores cometidos.

La tarea de develar los secretos es un importante aporte al proceso de recuperación de la memoria popular.

La tarea de reconstrucción histórica de las luchas populares es parte de las disputas por la imposición de una interpretación de los hechos que conmovieron nuestro pasado reciente. A esa empresa se suma Secretos en Rojo.

Marcelo Langieri, Sociólogo, docente, ex miembro de Montoneros.

 

Historia, Verdad y Militancia

Es cierto que la política es economía concentrada; en este libro Alberto Nadra nos ofrece pruebas irrefutables de la certeza de aquella máxima leninista. Los oscuros vínculos político-económicos del PC Argentino con Moscú, en tiempos de la dictadura; los seguidismos a que obligaban, y que se sintetizaron para la historia en aquella frase según la cual Pinochet era un dictador sanguinario y Videla, en cambio, solo un militar autoritario.

Estas y otras historias (la paternidad “boliviana” del Che; la estructura militar del PCA, entre otras) son descritas con el desapego que dan una íntima familiaridad con esos temas, a la que se sumó --creemos-- el infinito hartazgo que debió provocar en los militantes más honestos el viejo vicio cupular de barrer la tierra política debajo de la alfombra partidaria.

No es este un libro de añoranzas, aunque la pasión agita sus páginas. No es este un libro de denuncias, pero sí de revelaciones. Es un libro para leer y para pensar, en el que pueden calmar su sed de verdad los militantes desengañados de cualquier ideología, porque los militantes, más allá de los desaguisados de las dirigencias, expresan el punto más alto que puede alcanzar el compromiso del hombre con sus semejantes. Este libro es también un homenaje a los mejores entre ellos.

Norberto Colominas, ex Jefe de Redacción de “El Periodista” y Télam. Columnista de Radio Nacional.


Aquel partido, ya no existe

A la historia de las luchas revolucionarias le cuesta hacer oír esa mezcla de empírico e imaginario que constituye la base del relato histórico. No solo se la oculta y se la niega, sino que se la tergiversa. El libro de Alberto es una invocación de momentos sublimes del partido más importante de la izquierda argentina del siglo XX: el Partido Comunista.

 Me interesa resaltar aquí la clara traición al viraje propuesto por el 16 Congreso celebrado en 1986. Efectivamente, entre 1983 y 1994 se jugó la posibilidad de transformar al partido en el más eficaz instrumento para unir a la militancia popular frente al capitalismo neoliberal. Pero el viraje fue derrotado y el partido no existe más. Alberto, un integrante del núcleo impulsor del viraje, es testigo directo del pacto que el máximo referente del mismo concretó con el aparato y con quienes se oponían a las transformaciones. Se llamó entonces "viraje en unidad”. Para 1991 la mayoría absoluta de los impulsores de los cambios había abandonado el partido. Seguimos algunos, en su mayoría secretarios del interior y los nuevos dirigentes de la Fede.  Nos dejaron escribir la Tesis del 17 Congreso desarrollando la importancia de los movimientos de base como metodología de participación y unidad popular. La elaboramos en conjunto con el MNL Tupamaros, quienes crearon el MPP. Por eso cuando "Chacho" Álvarez planteó la creación del partido Frente Grande, a nosotros nos pareció una formalidad ingenua que no ponía en riesgo la existencia del partido. Como Movimiento de Participación Entrerriana no solo derrotamos al macartismo, sino que encabezamos las listas de diputados provinciales y nacionales obteniendo esas bancas. A la vez seguíamos funcionado como PC. El fraude en el CC que para rechazar esta política alteró el resultado de la votación, impidió que la izquierda jugara un papel orgánico y protagónico en la historia y la crisis frentista. Fue el final.

Federico Soñez, Ex miembro del ERP,preso político y en democracia del CC y de la Comisión Política del PC electo en el XVII Congreso. Ex Diputado provincial y nacional del Frepaso.

 

Apasionante

El jueves fui a la presentación de un libro, Secretos en Rojo, de Alberto Nadra. Fue un gran placer escuchar a los panelistas y encontrarme con queridos compañeros que ya no son tan juveniles como en los viejos tiempos. Pero la reunión tuvo su costo, porque volví a casa, me puse a leerlo y no pude parar hasta las dos de la mañana. Al día siguiente continué hasta que me tuve que poner a trabajar. Ayer sábado lo terminé. Se trata de la historia de un militante y dirigente del PC argentino que describe los sacrificios, las penurias, los aciertos y desaciertos, la bronca por las traiciones y la renuncia definitiva. Muchas cosas las conocía de lejos, porque siempre trabajé en otra fuerza y cuando nos juntábamos era en las juventudes políticas o en su versión universitaria. Otros hechos ni los imaginaba. Todo me resultó apasionante, una reivindicación de la militancia, una apuesta a que los fracasos son para aprender y seguir adelante, no importa cuál sea el partido o el movimiento.

Rubén Levenberg, Periodista. Profesor de grado y postgrado en Ciencias de la Comunicación de la UBA.  Ex representante por el Socialismo Auténtico en la mesa de Juventudes Políticas durante la dictadura.

 

Un retazo del alma

Páginas reveladoras no sólo de eventos y realidades políticas que sorprenderán a más de uno. También, de una persona extraordinaria. Un individuo profundamente sensible y conmovido por el prójimo, cuyos ideales lo condujeron a protagonizar una vida intensa y comprometida. Luego, la lealtad a esas banderas del alma que había sostenido hasta entonces lo condujo nuevamente a ser protagonista. Sólo que, en esta ocasión, del derrumbe de una de las bases fundamentales de la primera parte de su vida; del principal espacio en torno al cual esa existencia se había desarrollado.
¿Qué sucedió con ese individuo, con esa existencia? Ayer, en la presentación del libro –cada uno con su estilo, pero los dos en frases claras, sucintas y excelentemente combinadas– Héctor Valle y Osvaldo Nemirovsci expresaron su admiración y su contento por el logro que, desde lo emocional, implica este libro para mi padre: una evidencia, entre tantas otras, de su particular manera de repensar sus bases teóricas, de reconstruirse como militante y –desde ese nuevo lugar, como siempre– seguir luchando por la realización de sus ideales. Como señaló Héctor, Alberto decidió reconstruirse. Nuevamente por esos sueños que siempre lo habían guiado, que siguieron haciéndolo; por sus pasiones; por su denodada lucha por el prójimo; por su padre, su madre, sus hermanos. Y, como él repite, por nosotros: por Leonor, compañera y madre; por Yamilé y Giselle, sus hijas. Les recomiendo esta lectura, amigos y conocidos. No sólo desde mi lugar de hija orgullosa de un papá y un maestro maravilloso; de una hija feliz de ver, por fin con formato de libro, esa evidencia de reconstrucción personal y política.  Les recomiendo esta lectura porque está llena de verdades que vale la pena conocer. Porque leyéndolo encontrarán esas verdades transmitidas con una perspectiva única, y con el objetivo de ser advertidas y entendidas por todos. Porque leyéndolo tendrán una oportunidad única de conocer fragmentos de la vida interior de un político al que muchos creen conocer, pero del que sólo alcanzan a vislumbrar la superficie.

Yamilé Nadra, abogada y ensayista, autora junto Giselle Nadra, politóloga, de Montoneros. Ideología y Política en El Descamisado.

 

Canto a la militancia visceral

Casi todos los relatos que llegarán ahora a Uds. han sido ignorados por la historia oficial, o son inéditas, nunca comentadas. La memoria histórica es un valor esencial de la vida social, para ello es esencial en primer lugar conocerla.
Por ello también este libro es un canto a la militancia visceral. Prolifera el amor incondicional a un partido al que toda su familia le dio todo, incluida su fortuna personal, y que en realidad detrás de ese gran velo, el partido, se esconden individuos y personalidades concretas que con sus pequeñas o grandes miserias que todo lo destruye. Por eso escribe desde el dolor, en una etapa de un gran duelo personal y que aún no está superada. Pero también hay atisbos que muestra el desamparo, la soledad intelectual y la sensación de fracaso de más de una generación a un proyecto por la caída de lo que llamaron “socialismo real”. Sin embargo, su trayectoria marxista lo impulsa hacia adelante a la búsqueda de un nuevo aporte desde la izquierda.
Este libro, como valor histórico tiene una suma importancia, pues como relato historiográfico se encuentra en un marco apropiado, justo y oportuno, para sopesar algunas verdades no dichas, que jamás hubieran quedado plasmadas y establecidas, sino fuera por la pluma de Alberto Nadra. Se hubieran perdido en el espacio vacío del tiempo. Por cierto, la escritura es muy simple y directa, se nota la profesión de periodista al plasmar en exactas pinceladas los párrafos más complejos.
Carlos Ponce de León, Filósofo, docente de la Universidad Nacional del Comahue, fragmentos de sus reflexiones en Neuquén, kürüf puken (viento de invierno).

 

El Reparador de Sueños

Leí ayer en el día "Secretos en rojo", no pude parar hasta terminarlo.

No puedo evaluarlo políticamente, porque lo sentí profundamente afectivo, lo que creo que aumenta su valor; no puedo tampoco dejar de pensar, como buena feminista que " lo personal es político", así que ahí queda incluido el valor político del libro. Está demás decirte que conozco a tod@s y cada un@ de las personas que nombrás en tu libro, hemos recorrido caminos paralelos y comunes en nuestras vidas que fueron son y serán siempre vidas militantes. Milité con la madre de Marcelo Feito (la camarada Mery), con Iris Avellaneda (madre del Negrito) y fui compañera y amiga íntima de Hernán Nuguer (estudiábamos juntos en Exactas, antes de su pase a Arquitectura y del mío a Psico).

Me emocionó el valor y el afecto intrínseco de la familia Nadra (“los” Nadra), eso implica lo difícil que debe haber sido poner blanco sobre negro, los sentimientos y los hechos que relatás.

Críticas tengo, tal vez por la parte donde nuestras militancias eran paralelas, pero creo que no es pertinente mencionarlas ahora.

(…)

… dado que ese mundo mejor no llegó voy ahora a vivir hasta los 100 para poder incidir en ese cambio, pero sé que si bien no le dejo un mundo mejor a mis hijas (por ahora), le dejo al mundo hijas que van a continuar la tarea de cambiarlo". En lugar del feliz cumpleaños, los que allí estaban cantaron La Internacional. Por eso pienso que este libro está escrito por quien, como much@s nunca abandonaremos el sueño de la Revolución que como marxistas tenemos impreso a fuego en nuestra piel y en el alma.

Silvio Rodríguez escribió " El reparador de sueños", vos sos uno de ellos, por eso, por los sueños que recupera el libro, para vos "Chapeau" Alberto.

Adriana Litwin, Psicóloga. Referente del movimiento feminista y de derechos humanos.

sábado, 22 de diciembre de 2018

Los libros rojos


“El rol del comunismo en la historia nacional”, tremendo tema, que encara Pablo Leoncini con centro en el recorte de un período de la increíble historia de impresión y difusión de clásicos del marxismo, ensayos, literatura, ciencia y técnica por parte del Partido Comunista de la Argentina.

Escribió Antonio Gramsci en 1932 que “del modo de escribir la historia de un partido deriva el concepto que se tiene de lo que un partido es y debe ser. El sectario se exaltará frente a los pequeños actos internos que tendrán para él un significado esotérico y lo llenarán de místico entusiasmo. El historiador, aún dando a cada cosa la importancia que tiene en el cuadro general, pondrá el acento sobre todo en la eficiencia real del partido, en su fuerza determinante, positiva y negativa, en haber contribuido a crear un acontecimiento y también en haber impedido que otros se produjesen.”

Y vale la evocación a la nota gramsciana para intentar sumar un aporte que desnaturalice la explicación –histórica y presente– que impuso la clase dominante sobre el rol del comunismo en la historia nacional.

En la ofensiva reaccionaria de las últimas tres décadas, liberales y no pocos “marxistas” repitieron, sin mayores análisis, el lugar minimizado, siempre equivocado y casi desconocido que la derecha –en sus versiones conservadoras y posmodernas– asigna al Partido Comunista Argentino en la cultura y en la lucha de clases.

Lejos estamos de reivindicar la contracara metafísica de esta postura, esto es, el dogmatismo nostálgico. Pero resulta evidente que la derrota del movimiento revolucionario en los últimos años no se resume a los efectos sobre el presente sino que, como alertara tempranamente Walter Benjamín, opera sobre todo en la destrucción de la memoria colectiva de los vencidos para anularles su historicidad, para ocultarles cualquier sentido del mundo y la vida alternativos al que impone la mercantilización alientante del capital en todas sus expresiones.

Matar al “fantasma del comunismo” fue y sigue siendo el combate estratégico de los opresores en los últimos 170 años.

La pregunta inevitable sería ¿es posible reconstruir aquella experiencia en las actuales condiciones? Frente a dicho interrogante no tenemos respuestas claras, pero tenemos la certeza de que los aportes posibles y concretos de la cultura comunista, sin nostalgias ni dogmas pero sin renuncias a nuestros logros, para la construcción actual de una alternativa de sociedad al capital son fundamentales.

Recuperar esos aportes supone entenderlos en la historicidad de los mismos, considerarlos en el contexto específico de las relaciones de fuerza internacionales y nacionales, en los significados particulares que para la cultura dominante y las expresiones culturales subalternas representaba y, retomando a Gramsci, considerarlos como materializaciones de praxis políticas que tuvieron un activo papel en concientizar al pueblo y enfrentar a la clase dominante en el desafío de transformar la sociedad.
Desde esta perspectiva es que rescatamos varios párrafos del libro de Andrea Petra Intelectuales y cultura comunista[1], referidos a la política que el PCA desarrollara en el terreno editorial:


“La historia de la actividad impresa del comunismo argentino se convertirá, a partir de 1930, en una sección permanente y preferida de la crónica policial, al punto que casi los únicos datos para reconstruirla se encuentran en prontuarios, sumarios y legajos policiales (…) es poco probable que nos equivoquemos al afirmar que el espacio cultural del comunismo argentino fue, desde mediados de la década de 1940 hasta los primeros años de la década de 1960, el mayor editor de literatura política de Argentina y, tal vez, de América Latina.
Entre 1939, cuando se inauguró la Editorial Problemas, y 1966, cuando el golpe de Estado comandado por Juan Carlos Onganía puso fin a varios de los emprendimientos aquí considerados, las editoriales ligadas a la órbita comunista (partidarias y no partidarias) editaron, en condiciones de ilegalidad permanente, mas de 1200 títulos y 570 autores, sin contar los impresos editados por los grupos idiomáticos, asociaciones mutuales y gremios y los libros y folletos editados por revistas culturales. Tampoco, por supuesto, las publicaciones periódicas (…) con la excepción de Anteo, dedicada por entero a la literatura doctrinal, el resto de las editoriales consideradas publicó una variedad de géneros (ensayo y ficción literaria sobre todo) y se interesó por diversos saberes (ciencia, historia y, en menor medida, economía, filosofía, psicología).

A pesar de su sostenida aunque acotada labor editora, no será hasta 1939, cuando Carlos Dujovne inauguró el sello Problemas, que el comunismo argentino pudo contar con una editorial propiamente dicha (…) Entre 1939 y 1943, Problemas editó casi 150 títulos, un número extraordinario para cualquier emprendimiento editorial de corte militante, convirtiéndose en la mayor empresa de difusión de la cultura soviética en América Latina. Bajo el lema “El libro para el obrero”, Problemas se enfocó en la edición de folletos y libros de bajo costo, aunque sin renunciar a ediciones mas cuidadas, como fue el caso de la primer edición castellana de Dialéctica de la Naturaleza, de Engels, con la traducción de Augusto Bunge; o manuales de historia y filosofía soviéticos, como el compendio de Historia de la filosofía dirigido por Sheglov y traducido directamente del ruso por V.M. Dalmacio; o la biografía de Napoleón escrita por Eugenio Tarle y traducida desde la versión francesa por Delia Ingenieros, hija del célebre filósofo y psiquiatra. Durante esos años, Problemas dedicó más de la mitad de su catálogo a la difusión de autores marxistas soviéticos y, en menor medida, a la edición de las obras de Marx y Engels. Publicó libros sobre diversos aspectos de la construcción del socialismo en la URSS, así como literatura infantil y juvenil (como las novelas y los cuentos del ruso Mikhail Ilin y la alemana Lisa Tetzner), biografías, clásicos del “realismo socialista” (como la novela Así se templó el acero, de Ostrovski), algunos pocos títulos de autores comunistas latinoamericanos y, finalmente, autores argentinos que se repartían entre los más encumbrados dirigentes partidarios (Victorio Codovilla, Rodolfo Ghioldi y Paulino González Alberdi), escritores realistas o filocomunistas (Bernardo Kordon, Álvaro Yunque, Cayetano Córdova Iturburu, Raúl González Tuñón) y el grupo de historiadores comunistas organizados en torno de Rodolfo Puiggrós, quien desde las páginas del diario La Hora festejó la iniciativa en el tono antiimperialista que correspondía a la coyuntura: como una apuesta por la “cultura nacional” ante la pertinaz tendencia europeizante de los editores argentinos.

Hasta la creación de la editorial Anteo en 1942, que se dedicó fundamentalmente a publicar literatura doctrinal y partidaria, Problemas actuó como una editorial cuasioficial del PCA, aunque la persistente marca de su director (cuyo nombre y función eran indicados en cada volumen) le imprimían una identidad y un rasgo de autonomía que no volverían a repetirse en emprendimientos semejantes. Sin embargo, el modelo de Problemas fue retomado por emprendimientos independientes, aunque dirigidos por comunistas, como fue el caso de Lautaro, creada en 1942 bajo la dirección de Sara Jorge, y Futuro, inaugurada en 1944 por el escritor Raúl Larra. Estas, al mismo tiempo, abrieron un camino a las futuras editoriales de la nueva izquierda, como La Rosa Blindada y los Cuadernos de Pasado y Presente.
El 19 de junio de 1943, apenas unos días después del golpe de Estado que puso fin al gobierno de Ramón Castillo y marcó el inicio de la, desde entonces, ascendente carrera de Juan Domingo Perón, el local de ventas y los depósitos de Problemas fueron allanados en cuatro procedimientos policiales sucesivos, lo que ocurrió también con la editorial Anteo, los diarios La Hora y Orientación y mas de treinta organizaciones sociales, étnicas, políticas y vecinales cuya lista encabezaba la Junta de la Victoria, presidida por Victoria Ocampo. Ochenta camiones de libros, de un valor aproximado de 300.000 pesos moneda nacional (equivalente a 75.000 dólares aproximadamente), fueron llevados a los depósitos del Banco Municipal y luego destruidos. En los meses posteriores, el noticiero cinematográfico Sucesos Argentinos exhibió el asalto al local de Sarmiento 1462 como parte de la campaña oficial para combatir al comunismo (…)”.



La estrategia del capital no se reduce sólo a la cosificación de la vida, sino al borramiento de los mundos históricos y simbólicos que constituyeron la lucha de la izquierda par crear una alternativa de sociedad. Es por ello que la incesante actividad por hacer “desaparecer” al comunismo como movimiento político de nuestra historia supone, antes que nada, la desaparición o deformación de las narraciones históricas que lo enuncian, que lo reconocen. Visibilizar aquel fantasma sea, quizá, una apuesta por el futuro.

Pablo Leoncini, historiador, Córdoba 2018.



[1] Andrea Petra, Intelectuales y cultura comunista. Itinerarios, problemas y debates en la Argentina de posguerra, Buenos Aires,  Fondo de Cultura Económica, 2017, pp. 93-97.

sábado, 2 de noviembre de 2013

7/N "Secretos en rojo" en Córdoba


CÓRDOBA. 7 DE NOVIEMBRE

 PRESENTACIÓN DEL LIBRO SECRETOS EN ROJO." Un militante entre dos siglos", de Alberto Nadra

 A  LAS 18.00 HORAS EN ACIC, MAIPU 350, Córdoba Capital.

Panel  que acompañará al autor:
Luis Reinaudi (periodista, ex detenido-desaparecido,  abogado DDHH)
Pablo Leoncini, docente, Director del sitio "Cuadernos de la Cárcel" (A. Gramsci).
Hector Solasso, escritor.
Darío Crouchet González,  Comité Amplio Independiente (CAI), por la diputación de Camila Vallejo, (PC de Chile)

Comentario Editorial Corregidor
Revelador, movilizador e imprescindible, Secretos en Rojo encaja piezas de un rompecabezas que explica gran parte del derrumbe del Partido Comunista de la Argentina. Revisando apuntes, e interpelando a la memoria dormida en archivos y vivencias, Alberto Nadra desarrolla de manera clara y detallada verdades celosamente ocultadas sobre el partido político más enigmático de la izquierda argentina. Con un estilo testimonial, pero documentado, y una pluma sólida y atrapante, Nadra rescata del olvido o del secreto personajes y situaciones. Confirma el rumor de la existencia de una estructura político militar formada por el PC, que comandó la primera guerrilla argentina del siglo XX –en el entonces Territorio Nacional del Chaco– y fue responsable de algunas acciones de alto impacto público, atribuidas a otras organizaciones, o hasta ahora de autoría desconocida. También demuestra cómo el siempre citado “aparato financiero” de ese partido fue una creación de innobles mentores, con fines que pueden haber sido loables, pero que se ejecutaban con terribles metodologías; lesivas incluso para el propio PC y sus militantes.
Nadra también revela, por primera vez, los aportes argentinos a una heroica red de información y solidaridad que salvó vidas y denunció atrocidades durante los años de plomo de la llamada Operación Cóndor –el plan de exterminio de las dictaduras sudamericanas– en América Latina.
Secretos en Rojo es, también, una acusación –con testimonios únicos y renovados, en ocasiones autobiográficos y, en general, desgarradoramente conmovedores– que desnudan el escandaloso fraude del llamado “viraje en unidad” del PC en 1986. Historias desconocidas o anécdotas inéditas sobre el Che en Cuba, África y Bolivia; la resistencia civil antidictatorial –e incluso su propio planteo para una Militancia del Siglo XXI– completan este libro imperdible, documentado e impactante, con un cierre que no deja de asombrar. Una caja de sorpresas, pero a la vez una obra con la inconfundible marca de un protagonista comprometido con la lucha de izquierda de los ’60 y ’70, que despierta un abanico de emociones que van desde la sonrisa hasta las lágrimas, mezcla de nostalgia y homenaje a esos años tan turbulentos como irrepetibles.

Acerca del autor

Alberto Nadra nació en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, en abril de 1952. Fue dirigente de la Federación Juvenil Comunista (FEDE) y, luego, miembro del Comité Central del Partido Comunista (PC) hasta 1989, año en que presentó su renuncia a esa organización. Fue uno de los ideólogos de la formación de las Juventudes Políticas Argentinas Argentinas (JPA), y uno de los principales impulsores de su reconstrucción después del golpe de 1976. Durante todo el tiempo de su militancia activa, dirigió los órganos periodísticos centrales de la organización: Imagen y Aquí y Ahora (en el marco de la FEDE) y Qué Pasa; éste último, con una distribución de 150.000 ejemplares (en el marco del PC). Como periodista se inició en el mítico semanario Propósitos, de Leonidas Barletta, y fue corresponsal de varios periódicos latinoamericanos y europeos. Entre 1976 y 1982, se desempeñó como Jefe de Redacción de la agencia de noticias cubana Prensa Latina. Entre sus acciones más notables en ese rol figuran su denuncia constante de las violaciones a los derechos humanos cometidas por la dictadura y el haber sido el primero en enviar al exterior la Carta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar. Años antes había participado en el rescate y difusión del último poema de Víctor Jara, escrito antes de su asesinato en El Estadio de Santiago de Chile. Por estas acciones fue reiteradamente condenado a muerte por grupos de tareas, pero a la vez premiado por la Organización Internacional de Periodistas (OIP), en 1979. En democracia, recibió el Premio Héctor Oesterheld 2003, de la mano de la esposa del escritor, secuestrado y desaparecido al igual que sus cuatro hijas. En 2004 fue uno de los fundadores de "Los 100" –agrupación de periodistas y trabajadores de la comunicación– de la que actualmente es Secretario de Organización. Hoy en día, se dedica al periodismo y es docente universitario. Reside en la Ciudad de Buenos Aires con su esposa y sus dos hijas