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lunes, 15 de agosto de 2011
viernes, 4 de febrero de 2011
Medios esclavos

El G-6, que siempre ha nombrado los jueces laborales, se horroriza por designaciones de profesionales de intachable carrera académica y judicial, de los reclamos salariales y hasta de las formas de protesta, con el descaro de citar un llamado a la reflexión de la Presidenta. Bueno hubiera sido que hiceran lo mismo con sus definiciones acerca del trabajo esclavo de quienes jamás ganaron tanto en tan poco tiempo. Frente a las recientes denuncias, a las que hoy se suman otras en Azul y Salto, Roberto Samar y Ariel Lieutier ponen en evidencia de qué manera grandes medios de comunicación contribuyen al ocultamiento de estas situaciones reforzando la invisibilización social.
En la Argentina del siglo XXI hay trabajadores cuyas condiciones de vida y explotación lindan con la esclavitud. Sin embargo, los medios hegemónicos rara vez hacen referencia a ello. Frente a determinados temas que se contrapongan con los intereses o las concepciones de quienes dirigen su línea editorial, la salida es la omisión. Una noticia no es noticia, no por falta de interés sino precisamente por el interés de esos medios en que no lo sea. En el ágora mediático, a diferencia de un hospital, el silencio no es salud, sino ocultamiento.
La explotación existe por su invisibilización social. Pero la invisibilización es doble: también la reproducen los medios de comunicación, lo que refuerza y sostiene a la primera.
Un hecho puede taparse o puede hacerse tapa, reza un slogan de marketing comercial de un matutino. Eso ocurrió en el mes de enero, cuando Página/12 inició una amplia cobertura disparada por un procedimiento judicial, realizado en San Pedro donde se reveló que la transnacional Nidera, una de las mayores exportadoras de cereales, tenía reducidos a condiciones de servidumbre a 130 trabajadores, entre ellos 30 niños y adolescentes. El tema fue tapa no menos de seis veces en dos semanas. El país abolió la esclavitud en 1853, por lo que es razonable que para la política editorial de un diario el tema sea noticiable.
No lo fue, sin embargo, para Clarín y La Nación, para cuyos editores los ejes elegidos en esa semana fueron el golpe boquetero a un banco, la presión tributaria y la falta de billetes.
En dichos periódicos, la reducción a la servidumbre de trabajadores por parte de Nidera SA sólo obtuvo una cobertura marginal. Varios días después, cuando no se podía seguir negando la existencia de la noticia, el diario La Nación publicó en formato de nota periodística un comunicado de la empresa, sin dar lugar a otras voces. No hubo testimonios de las víctimas ni de las organizaciones que entienden en la problemática ni de las áreas del Estado que intervinieron.
Asimismo, en una editorial de La Nación, se tomaba el comunicado de Nidera como incuestionable y señalaba “cabe preguntarse si, tratándose de un trabajo migratorio, de pocas semanas, abonado en blanco y contratado de acuerdo con las leyes respectivas, se justifica la calificación de esclavitud y reducción a la servidumbre que se ha deslizado contra determinadas empresas agrícolas”. Cualquiera que haya visto las fotos y leído las crónicas y los testimonios de los trabajadores está en condiciones de responder a un interrogante tan malicioso. La editorial terminaba, en un increíble giro, deslizando sutilmente una sospecha de que en realidad Nidera podría llegar a ser víctima de una persecución política o ideológica.
Según los manuales de periodismo, la “actualidad” y la “novedad” son dos valores destacables que tiene que tener una noticia. Para Clarín el tema recién existió casi una semana después de su difusión. Su cobertura no superó los cuatro párrafos y también dio exclusivamente la versión de la empresa sobre los hechos.
Es probable que los vínculos con la transnacional Nidera influyeran en esa cobertura. Nidera es uno de los principales expositores en Expoagro, la exhibición anual organizada por una sociedad cuyos accionistas son esos diarios. Sin embargo, la reticencia de los medios hegemónicos a difundir noticias que puedan afectar sus relaciones comerciales va más allá de este caso puntual. Las noticias sobre las condiciones de trabajo esclavo en los talleres textiles clandestinos son otra muestra de esta lógica. Si bien este tema es abordado con cierta recurrencia por los medios más grandes, sólo excepcionalmente se hace referencia a las importantes marcas que han sido descubiertas contratando a estos talleres. Además, las coberturas tienden a dar más importancia a la falsificación de marcas que al trabajo esclavo.
Los medios de comunicación, ya se sabe, no reflejan la realidad, sino que muestran un botón de los acontecimientos y una primera interpretación. El abordaje sobre el trabajo esclavo, por lo general encubre la responsabilidad de los actores económicos, dotándolos de cierta impunidad pública que los deja indemnes de las sanciones sociales.
Rodolfo Walsh escribió que la historia en ocasiones se convierte en propiedad privada “cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas”. La agenda pública también lo es. Los medios son esclavos de sus intereses. Y eso también merece ser informado.
viernes, 19 de marzo de 2010
Medios: sugestivo Estudio de FATPREN

Va una síntesis del estudio, que considera que en el periodismo están en crisis los fundamentos éticos para la construccion de noticias, lo que cuestiona la profesionalidad de muchos colegas"
Los datos recogidos y analizados reflejan asimismo un abuso en la recurrencia a fuentes interesadas, como así también que en lugar de la utilización de fuentes idóneas se impusieron las "abonadas" al medio, convirtiendo al periodista en descriptor u opinador en muchos casos con el aporte de fuentes “plantadas” por las empresas, con lo que la noticia se utiliza no para informar a la opinión pública sino para incidir o influir en su formación y determinaciones.
En contraposición y a la luz de estos resultados, la FATPREN subraya que este estudio sirve para reafirmar, sobre una base científica, que los periodistas debemos asumir la responsabilidad en la modificación de criterios y actitudes a la hora de informar. En la lucha por acercarse a la verdad, la tarea del periodismo debe consistir en interpretarla, ayudada por fuentes confiables, diversas y neutrales. Y las empresas deben dejar de utilizar la información como una unidad mercantil medida en centímetros, sino valorada en la precisión de la noticia.
La investigación
El trabajo de investigación fue realizado por el periodista y escritor Daniel Parcero, y el especialista en gestión y planificación (UBA), Marcelo Pereyra, quienes analizaron diariamente durante el último mes de febrero la calidad informativa que se entrega a través de tres de los diarios de mayor circulación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
En la investigación denominada “La comunicación de la política y la economía en la prensa gráfica”, se analizaron las secciones “El País”, de Clarín; “Política y “Economía”, de La Nación y “El País” y “Economía”, de Página/12, de todas las ediciones de los tres diarios, indagando en sus estructuras informativas habituales y en cuáles son y qué uso se hace de las fuentes, como rasgos distintivos para valorar la calidad y verosimilitud de la información.
Sobre un total de 93 ediciones se contabilizaron 2.530 noticias, las cuales fueron divididas en cuatro géneros periodísticos: Informativo; Argumentativo; Breves; y Entrevistas/Reportajes. Asimismo, del total de notas publicadas se seleccionaron 383, para un análisis más detallado (153 de Clarín; 101 de La Nación y 129 de Página/12), la mayoría de ellas de estilo informativo.
Se registraron tres modalidades en el uso de las fuentes: notas producidas en base a fuentes identificadas, artículos realizados en base a notas no identificadas y las producidas con una combinación de fuentes identificadas y no identificadas (ver tabla).
Tabla. Uso de fuentes identificadas y no identificadas (expresadas en porcentajes).
Se puede observar que si bien Página/12 es el diario que más identifica sus fuentes y La Nación es el que menos lo hace, las diferencias no son muy marcadas. Más bien hay en los tres diarios una notable coincidencia en la manera en que hacen uso de las fuentes: entre un 16 y un 20 por ciento de las notas se producen sólo con fuentes no identificadas, en un 27 a un 31 por ciento hay una combinación de identificadas y no identificadas, y poco más de la mitad de las notas son producidas sólo con fuentes identificadas. Ahora bien, si se suman las dos primeras modalidades se llega a la conclusión de que las notas en las que se apela a fuentes no identificadas son casi la mitad del total (48.4% en Clarín; 48.6% en La Nación y 46.6% en Página/12).
Diversidad de las fuentes
Las fuentes pueden ser de primero o segundo orden. Las primeras son las personas o las instituciones que protagonizan o producen la información. Las segundas son las agencias de noticias y los otros medios de comunicación. En el corpus de ediciones seleccionadas, hay muy pocas menciones de otros medios como fuentes, y en esas pocas en realidad se da cuenta de declaraciones de algún político o funcionario a otro medio de comunicación. Asimismo, si en el pasado la mención de las agencias de noticias prestigiosas contribuía a hacer verosímil la noticia, aquí se pudo comprobar su total ocultación como fuente.
Este trabajo verificó también que en la información política y económica los periodistas, seguramente presionados por los medios en los que se desempeñan, privilegian a las fuentes personales -funcionarios, legisladores, políticos, empresarios, jueces y fiscales -. Estas fuentes son más valoradas cuanto más cerca estén del poder, pero con esta modalidad productiva, la prensa es poco democrática, pues sólo unos pocos comunicadores pueden acceder a las fuentes próximas a los centros de decisión.
A su vez, las fuentes documentales tuvieron una exigua presencia en el material trabajado: del total de noticias relevadas sólo mencionaron a una fuente documental 32 notas en Clarín; 12 en La Nación y 34 en Página/12. En gran parte estas notas corresponden a información económica, donde se citan informes del Banco Central, de consultorías o de organismos internacionales. Las pocas correspondientes a la información política se limitaron a citar algún comunicado.
Esta realidad confirma que a la hora de informar sobre política y economía los diarios estudiados prefieren apelar exageradamente a las fuentes personales, a las filtraciones o a la información preprocesada por oficinas de prensa privadas o gubernamentales, información que se publica por lo general sin ninguna verificación previa.
Otra comprobación es que las fuentes personales citadas son, en cada medio, casi siempre las mismas en relación a idénticas temáticas políticas y económicas. Por ejemplo, las fuentes más consultadas en el tema de las retenciones a las exportaciones de granos son los integrantes de la mesa de enlace; en la cuestión de las transmisiones de fútbol, los dirigentes de la AFA ; en el debate por la Ley de Servicios Audiovisuales, los legisladores opositores; en las acciones de gobierno, los discursos de la Presidenta y las declaraciones del Jefe de Gabinete.
Temario, fuentes y política
Los temas de más repercusión informativa durante agosto/2009 en los tres diarios fueron los siguientes:
-El proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
-La estatización de las transmisiones de fútbol
-El reclamo del Papa y la Iglesia Católica local por la pobreza
-Las retenciones a las exportaciones de granos.
-Las tarifas de gas y electricidad.
-El eventual nuevo acuerdo con el FMI
-La situación del comisario Palacios y la policía porteña.
-Denuncia contra el matrimonio Kirchner por enriquecimiento ilícito
-Casos de corrupción imputados a Jaime y a De Vido.
-Procesamiento al ex presidente De la Rúa por los sobornos en el Senado.
-Sentencia definitiva en el caso Cromañón.
-Despenalización de la tenencia personal de marihuana.
Los cinco primeros resultaron ser los de mayor producción de noticias informativas y argumentativas. El primero de ellos recibió un tratamiento privilegiado por parte de Clarín, puesto que el grupo económico que integra el diario fue afectado por la nueva ley. Lo mismo ocurrió con la cancelación del contrato que unía a la AFA con una empresa privada, de la que el grupo es parte, para la transmisión por televisión del fútbol.
Para tratar estos temas, Clarín recurrió a fuentes institucionales de su propio grupo, a otros empresarios mediáticos y a políticos de la oposición, en especial a la diputada Silvana Giúdici, titular de la Comisión de Libertad de Expresión. La Nación también criticó estas dos iniciativas, recurriendo a fuentes similares a las de Clarín, sumando además la opinión de abogados constitucionalistas. Página/12, por su parte, utilizó como fuentes a especialistas en comunicación que estaban de acuerdo con ellas, a legisladores oficialistas y a funcionarios gubernamentales.
Lo ocurrido con estos dos temas puede extenderse casi de una manera semejante al reclamo eclesiástico por la pobreza y a la discusión por las retenciones a las exportaciones de granos. En lo referido a la protesta agropecuaria, la diferencia en cuanto a las fuentes es que Clarín dio mucho espacio a la opinión de grandes productores del interior, mientras que La Nación se limitó a registrar la voz de los directivos de las cuatro entidades (Mesa de Enlace). Por su parte Página/12 tuvo una postura opuesta a la de sus colegas: criticó con información y opinión tanto el reclamo de la iglesia como el de las entidades agropecuarias. El resto de los temas no registró un voltaje político similar a los cuatro mencionados.
Propuesta de FATPREN
Desde la FATPREN proponen que tanto los periodistas como las empresas periodísticas defendamos con firmeza la utilización de fuentes diversas, seguras y confiables. Esta defensa es parte sustancial en la construcción de la noticia basada en la verdad, y es un compromiso ineludible que tenemos con la profesión y con nuestra sociedad, por lo que instamos a los trabajadores, en particular, a sostener notas que, construidas en condiciones de trabajo pauperizadas y magros salarios, no estén contaminadas, además, por los intereses económicos ni políticos de los grupos concentrados del poder. La sociedad lo reclama. La profesión lo exige.
domingo, 15 de marzo de 2009
Elecciones: los medios y el adelantamiento
“Es ya inagotable la capacidad de Kirchner para crear innecesaria tensión.
“No es que sea un gran estratega, que deslumbre por sus construcciones intelectuales. Pero es astuto y pragmático hasta la crueldad (…)Kirchner hace lo que recomendó Nicolás Maquiavelo” (Ricardo Kirschbaum, Clarín, 15.3-09).
“(En Kirchner) aflora el dirigente imprevisible, inescrupuloso, capaz de sacrificarlo casi todo por el poder. Aquel afán por el poder no repara en ninguna frontera política e institucional. (Eduardo van der Kooy, Clarín, 15.3-09).
La definiciones, sólo algunas de las que adornan los comentarios de este domingo, dejan claro que con el tema del adelantamiento de las elecciones los grandes medios monopólicos profundizan su dura critica al Gobierno, al que sin dudas quieren ver derrotado de una vez por todas.
Nadie pretenda afirmar --aunque comparta motivos y/o intereses-- que lo hacen por principios republicanos y democráticos. Lo hacen, como siempre, encubiertos en la máscara de “prensa independiente”, en defensa de sus intereses, cuando no están saldados temas como la pulseada por la renta extraordinaria de las patronales rurales, y mucho menos el proyecto de una ley de radiodifusión que reemplace a la de la dictadura de Videla-Martínez de Hoz; una ley que avance en federalismo, en condiciones para abrir espacios a nuevos actores de los medios de comunicación, a la vez que actúe sobre los privilegios y la monopolización, contribuya a la construcción de nuevos imaginarios que permitan a la sociedad hacer suyo un punto de ruptura con la etapa neoglobalizadora de los noventa a la que hay que superar con esta recuperación de las localización nacionales.
En un caso están en juego sus inversiones y asociaciones con otros grupos económicos en el área agropecuaria; en el otro, el monopolio de las comunicaciones, como palanca para ese y otros negocios, en clara oposición al Derecho a
En el caso de la ley de Radiodifusión hemos asistido al penoso espectáculo de algunos dirigentes de la
Son tan confusas y contradictorias las posiciones partidarias opositoras que, nuevamente, son los medios los que le arman la más coherente línea argumental. Por lo tanto, simplificando para sistematizar los argumentos: junto al “desprecio por la republica y sus instituciones”, los fundamentos de la decisión de
Obvio, entre tantos cantos al consenso y al diálogo, obvian la frase presidencial “Necesitamos mucha tranquilidad, mucha apertura, mucho diálogo alejado de los intereses partidarios o sectoriales, porque la crisis es grave”. Sin duda un engaño al estilo Maquiavelo, del que hablan y citan de citas, pero sin duda ninguno leyó completo, y si lo hizo, no entendió nada. De la misma manera toman a risa, lo que ha sido tapa de sus medios hace meses: la crisis. Consideran también maquiavelismo --además de un supuesto reconocimiento de incapacidad de gestión-- afirmar que no podemos estar en campaña electoral permanente mientras “el mundo se cae a pedazos” y no pocos de ellos pueden caer sobre nosotros.
Olvidan que hasta hace 48 horas una parte de ellos elegía criticar, una vez con razón, por la “obsesión electoralista” a ocho meses del comicio, y la otra mitad a convocar a la oposición a “unirse ya” y de la manera “más amplia posible” para derrotar a este gobierno de “un Príncipe en medio de
Mientras tanto, en pequeñas referencias, hoy se consigna una nueva agresión a un diputado oficialista por parte de los “piqueteros” de choque de
También --no tan pequeño, en realidad bastante destacado--, que “Denuncia
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