Reproduzco una nota que escribí para LA TECL@ Eñe Revista Digital de Cultura
y Política que dirige Conrado Yasenza.
Ustedes saben, no me preocupa ser
“políticamente correcto”, ni adecuarme
al sentir mayoritario de los que tienen poder, estén o no en el gobierno, pues
jamás busqué beneficios personales, sino la grandeza de la Patria y el
bienestar de nuestro pueblo.
Por eso, cuando –a veces como reacción a tanta
infamia de los monopolios mediático judiciales, otras por simple anteojera-- resulta
tan fácil estigmatizar o alinearse como campeones desde posiciones de
“purismo”, las más de las veces contradictorias, escribo al correr de la
máquina, como es mi costumbre, tanto si me “conviene”, como si no.
A ver compañeros, tratemos de aclarar los
tantos.
No soy tan ambicioso para pretender ponernos completamente
de acuerdo en estos tiempos complejos, que de todas maneras no lo son más que
los que nos tocaron vivir conscientemente a los que llevamos algunos años
militando, o sufrir a los que suponen que no se meten en política. Pero
razonemos, charlemos sin agresión, tratemos de pensar para buscar los mejores
caminos.
Políticamente,
Randazzo puede ser un “boludo”, pero de ahí el trayecto hasta “traidor” es
considerable.
Aclaro que todo
lo dicho y lo por decir es con un fuerte y fraternal espíritu frentista, puesto
que como marxista “atemporal”, si tal cosa existiera, me resultaría cómodo eludir lo principal de la accesorio en una etapa
y decir, por ejemplo, que no deposito muchas esperanzas en ningún dirigente ni dirigenta
de la burguesía, que considere al capitalismo, aún en sus variantes menos
“perniciosas”, como su aspiración de máxima, que crea que puede ser mejorado
con buena voluntad a favor de los trabajadores, y por lo tanto actúe, legisle y
gobierne en consecuencia.
La vida de lecciones de humildad, y uno aprende
que procesos que por comodidad llamamos “populistas”, pese a lo polémico del
término, han demostrado cuanto bien se
puede hacer al pueblo, sin encarar un rumbo decididamente anticapitalista, aunque
uno esté convencido que solo ese camino llevaría a tornar más sólidas las
conquistas. Digo sólidas, porque “irreversible”, adjetivo derivado del pujante positivismo
del siglo XIX, que suponía la
inevitabilidad del progreso, incluido el social, se ha comprobado una utopía
desgarradora, paralizante, y en casos fatal.
¿No es acaso por reacción y rechazo a la
desigualdad, la miseria y el dolor de los nuestros, con el sueño de una
sociedad mejor, no como un fin en sí mismo sino para cambiar esta realidad, que
nos hicimos marxistas, peronistas revolucionarios, radicales yrigoyenistas o
alfonsinistas, cada uno con su enfoque, su propuesta y su camino?
Según el razonamiento de algunos compañeros
Randazzo es un traidor por su tozuda pretensión, tal vez justa en un principio,
que sin dudas perjudicará en un porcentaje que ignoro, la candidatura de
Cristina Fernández, ÚNICA CANDIDATURA QUE PUEDE GOLPER CON EFICACIA AL MACRISMO.
Si partimos de esa premisa, también tendríamos
que profundizar (y adelanto NO es el momento, al menos para regocijo de los
monopolios mediáticos) en preguntarnos por qué CFK –cuya postulación apoyo sin
vacilaciones-- PUSO UN TRAIDOR AL FRENTE DE UN MINISTERIO DURANTE OCHO AÑOS,
concretamente sus dos mandatos.
Si seguimos con ese esquema de análisis, sería obligatorio
tomar en cuenta que Alberto Fernández fue el Jefe de Gabinete de CFK, al igual
que Sergio Massa y Juan Manuel Abal Medina; que Graciela Ocaña estuvo al frente
del PAMI con Néstor y con ella de la vital
cartera de Salud (insalubre e inútil como demostró su impericia frente
al dengue), Martin Lousteau en Economía, y
que desde Olivos se puso A DEDO la mayoría de los candidatos de 2015, que ahora se
condena (y condenamos) pues violaron su mandato a las semanas de ser elegidos
en las listas del FPV para enfrentar la restauración conservadora.
Como hay algunos oportunistas que atacan a
Cristina con éste y otros argumentos, e intentan contraponerla a la INFALIBLE “MUÑECA” POLÍTICA DE NÉSTOR, que sin duda
“muñeca” tenía, y del que me enorgullezco haber sido no amigo, pero si
compañero de algunas largas charlas, recuerdo que entre los ministros
destacados del recordado “flaco” figuraron Roberto Lavagna, José Pampuro,
Gustavo Beliz, Horacio Rosatti (el del reciente 2x1 en la Corte), el mismísimo
Alberto Fernández como Jefe de Gabinete, y joyitas como Alfonso Prat Gay y Martín Redrado como titulares del Banco Central.
Compañeros, no jodamos con los pases de facturas
personales, o pasar de la obsecuencia a la crítica total.
Vamos al fondo de la cuestión y discutamos lo que no se hizo y lo que se hizo mal.
Lo que no se hizo fue encarar la renta
financiera, pesquera, petrolera, minera, y no convertir en ley conquistas que
hoy pueden ser revisadas mediante un simple decreto, para citar solo algunas de
mayor importancia. Lo que se hizo mal, principalmente, fue abandonar la idea de “transversalidad” o de un frente nacional amplio, con protagonismo de TODAS las fuerzas
que fueron conformando históricamente el movimiento nacional y popular,
dándoles el espacio y la oportunidad para que construyan CONJUNTAMENTE poder
popular en el territorio y en cada espacio laboral, productivo, estudiantil.
Se trata DE DISCUTIR Y APRENDER DE LOS ERRORES
(los dirigentes en primer lugar), no ignorarlos, y menos repetirlos, para ahora encarar la principal tarea de la
hora: SUPERAR AL MACRISMO EN LAS PASO DE
AGOSTO con particular atención en la figura/símbolo de CFK en la provincia, y DERROTARLO EN OCTUBRE, a lo largo y
ancho de país.
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