jueves, 28 de noviembre de 2013

Román en el recuerdo


MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA POR MIS CAMARADAS SECUESTRADOS Y ASESINADOS

ROMÁN JAVIER MENTABERRY, 29 años, miembro de la Federación Juvenil Comunista (FJC), promoción 68 del Colegio Nacional Buenos Aires, redactor de los periódicos ilegalizados Informe e Imagen, asesinado en la redacción clandestina del primero.

Román Mentaberry apareció ahorcado con su propio cinturón en el medio de la redacción del semanario comunista Informe la noche del 28 de noviembre de 1979. Una vez por semana, Mentaberry tomaba un colectivo hasta el barrio Crucecita, Avellaneda, para jugar al ajedrez con Joty, el padre de Mariano Otero.

“Mi vieja me cuenta que no conversaban. Era un ritual silencioso. La muerte de Román pegó muy fuerte en casa, era algo de lo que no se hablaba: mi viejo también había sido militante del Partido Comunista. Yo crecí con esos silencios. Una vez, como todo pibe, me metí en un placard y descubrí el ajedrez. Era hermoso, las piezas de madera, la base de felpa verde... Cuando mi viejo se enteró de que se lo había agarrado casi me mata. Yo no entendí nada hasta que mi mamá me contó la historia de Román.”

De Página/12, “Avellaneda Jazz”, introducción a un reportaje de Mariano del Mazo a su  Otero, parte de una camada que con 400 discos originales dio forma a lo que se conoció como Nuevo Jazz Argentino”.

Fue el 28 de noviembre de 1979, cuando un grupo de tareas, lo sorprendió solo trabajando en el cierre del semanario comunista Informe, en una redacción semiclandestina que funcionaba en la calle Esmeralda al 900, Buenos Aires. Lo ahorcaron.

Su caso quedó registrado en el expediente 3007 de la Conadep, donde se sindica como uno de los autores del hecho al capitán de Ejército Enrique Berthier, condenado el año pasado por la apropiación del bebé de desaparecidos María Eugenia Sampayo-Barragán, y que cumple condena hasta 2010 en el penal de Marcos Paz.   

En un aviso conmemorativo publicado en Página/12 por familiares y amigos,al año siguiente sumó su firma por primera vez Julián, el hijo que Román no llegó a conocer, y a quien tuve la suerte de conocer pues acudió a mí a partir de una nota de homenaje en mi blog, que reproduzco parcialmente en este fragmento de mi libro  “SECRETOS EN ROJO. Un militante entre dos siglos”.

No fue un momento cualquiera: después de haber protagonizado las tremendas horas que siguieron a su asesinato, para mí significó el reencuentro del hijo de Román con su historia, la de su padre, la de su lucha, y también con su familia, pequeña epopeya en la que acompañé como orgulloso "presentador" a un bello grupo de sus ex camaradas de “El Colegio”, pero aún más: sus amigos eternos.

Casi dos años después, el 28 de noviembre de 1979, un joven periodista, Román Mentaberry, fue asesinado en la redacción clandestina del semanario Informe (del Partido Comunista). Román pertenecía a la Fede. Fue literalmente ahorcado con su propio cinturón y dejado en condiciones que no quiero recordar.

Luego de confirmar el crimen, coordinamos con Francisco “Cacho” Álvarez (revista Imagen) y Eduardo Duschatsky (semanario Informe) para impedir que cualquiera de los nuestros volviera a las redacciones, que, ya sabíamos, estaban bajo vigilancia policial.

Después, tuvimos la difícil tarea de lidiar con las “preocupaciones” de una parte del aparato partidario por el tono de la denuncia que redactamos para los semanarios del PC (Eduardo) y el quincenario de la FJC (yo mismo); “preocupaciones” finalmente contenidas gracias al apoyo de mi padre en el primer caso, y –más allá de las profundas diferencias que tuvimos después–  Patricio Echegaray en el segundo.

Otro periodista, Arturo Marcos Lozza tuvo que “dar la cara” para denunciar el crimen y rescatar el cuerpo de nuestro compañero, a raíz de lo que fue encarcelado por mucho tiempo, y sufrió largos interrogatorios.

Román no era la primera víctima por la que salíamos a dar pelea. Tampoco sería la última: sólo en el PC –sin contar a los compañeros que militaban en otros partidos u organizaciones, o individuos que no tenían militancia alguna–, hubo 1.500 compañeros detenidos y 500 secuestrados. Más de 100 de ellos permanecen “desaparecidos”.

Al igual que en los demás casos, en el de Román, hicimos la denuncia judicial, redactamos el comunicado de prensa, lo entregamos –con riesgo personal– en las redacciones.
Sin embargo, en este caso particular, estábamos ante el ataque a dos medios de prensa y el asesinato de un periodista en su lugar de trabajo. Pero ni la Asociación de Empresas Periodísticas de la Argentina (ADEPA), ni la –ahora tan sensible– Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) tuvieron la dignidad de pronunciarse.

Tampoco lo hicieron con ninguno –salvo puntuales casos aislados– de los 132 periodistas secuestrados y asesinados durante la última dictadura militar.

Ni una línea en  los grandes medios del sistema.

Parece que, entonces, no había “hostigamiento”, ni “presiones”, ni “peligro” para la libertad de prensa y expresión…

viernes, 8 de noviembre de 2013

Córdoba: lazos entre la militancia joven y la veterana

   El 7 de Noviembre,  precisamente el día de la revolución bolchevique, viejas y nuevas generaciones de militantes que pertenecieron –y algunos que pertenecen, pese a una absurda prohibición “oficial”—al Partido Comunista, desbordaron el salón de ACIC en Córdoba, para la presentación del libro de Alberto Nadra, “SECRETOS EN ROJO: Un militante entre dos siglos”, de Ediciones Corregidor.

   Concurrieron solidariamente representantes del Movimiento Evita, del Frente Transversal, y los partidos Intransigente y Encuentro.

   Además del autor intervinieron Luis Reinaudi (periodista, ex detenido-desaparecido, abogado DDHH);  Pablo Leoncini, historiador y  docente, Director del sitio "Cuadernos de la Cárcel" (A. Gramsci); Héctor Solasso, escritor; y Darío Crouchet  González (LUBA), del Comité Amplio Independiente (CAI), por la diputación de Camila Vallejo, (PC de Chile).

   Sobre el final. Y sólo interrumpido por los horarios institucionales, se desarrolló un apasionante intercambio de preguntas y respuestas.

   Crónica publicada por Francisco Giardineri en el sitio FCB de LA CHE.

sábado, 2 de noviembre de 2013

7/N "Secretos en rojo" en Córdoba


CÓRDOBA. 7 DE NOVIEMBRE

 PRESENTACIÓN DEL LIBRO SECRETOS EN ROJO." Un militante entre dos siglos", de Alberto Nadra

 A  LAS 18.00 HORAS EN ACIC, MAIPU 350, Córdoba Capital.

Panel  que acompañará al autor:
Luis Reinaudi (periodista, ex detenido-desaparecido,  abogado DDHH)
Pablo Leoncini, docente, Director del sitio "Cuadernos de la Cárcel" (A. Gramsci).
Hector Solasso, escritor.
Darío Crouchet González,  Comité Amplio Independiente (CAI), por la diputación de Camila Vallejo, (PC de Chile)

Comentario Editorial Corregidor
Revelador, movilizador e imprescindible, Secretos en Rojo encaja piezas de un rompecabezas que explica gran parte del derrumbe del Partido Comunista de la Argentina. Revisando apuntes, e interpelando a la memoria dormida en archivos y vivencias, Alberto Nadra desarrolla de manera clara y detallada verdades celosamente ocultadas sobre el partido político más enigmático de la izquierda argentina. Con un estilo testimonial, pero documentado, y una pluma sólida y atrapante, Nadra rescata del olvido o del secreto personajes y situaciones. Confirma el rumor de la existencia de una estructura político militar formada por el PC, que comandó la primera guerrilla argentina del siglo XX –en el entonces Territorio Nacional del Chaco– y fue responsable de algunas acciones de alto impacto público, atribuidas a otras organizaciones, o hasta ahora de autoría desconocida. También demuestra cómo el siempre citado “aparato financiero” de ese partido fue una creación de innobles mentores, con fines que pueden haber sido loables, pero que se ejecutaban con terribles metodologías; lesivas incluso para el propio PC y sus militantes.
Nadra también revela, por primera vez, los aportes argentinos a una heroica red de información y solidaridad que salvó vidas y denunció atrocidades durante los años de plomo de la llamada Operación Cóndor –el plan de exterminio de las dictaduras sudamericanas– en América Latina.
Secretos en Rojo es, también, una acusación –con testimonios únicos y renovados, en ocasiones autobiográficos y, en general, desgarradoramente conmovedores– que desnudan el escandaloso fraude del llamado “viraje en unidad” del PC en 1986. Historias desconocidas o anécdotas inéditas sobre el Che en Cuba, África y Bolivia; la resistencia civil antidictatorial –e incluso su propio planteo para una Militancia del Siglo XXI– completan este libro imperdible, documentado e impactante, con un cierre que no deja de asombrar. Una caja de sorpresas, pero a la vez una obra con la inconfundible marca de un protagonista comprometido con la lucha de izquierda de los ’60 y ’70, que despierta un abanico de emociones que van desde la sonrisa hasta las lágrimas, mezcla de nostalgia y homenaje a esos años tan turbulentos como irrepetibles.

Acerca del autor

Alberto Nadra nació en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, en abril de 1952. Fue dirigente de la Federación Juvenil Comunista (FEDE) y, luego, miembro del Comité Central del Partido Comunista (PC) hasta 1989, año en que presentó su renuncia a esa organización. Fue uno de los ideólogos de la formación de las Juventudes Políticas Argentinas Argentinas (JPA), y uno de los principales impulsores de su reconstrucción después del golpe de 1976. Durante todo el tiempo de su militancia activa, dirigió los órganos periodísticos centrales de la organización: Imagen y Aquí y Ahora (en el marco de la FEDE) y Qué Pasa; éste último, con una distribución de 150.000 ejemplares (en el marco del PC). Como periodista se inició en el mítico semanario Propósitos, de Leonidas Barletta, y fue corresponsal de varios periódicos latinoamericanos y europeos. Entre 1976 y 1982, se desempeñó como Jefe de Redacción de la agencia de noticias cubana Prensa Latina. Entre sus acciones más notables en ese rol figuran su denuncia constante de las violaciones a los derechos humanos cometidas por la dictadura y el haber sido el primero en enviar al exterior la Carta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar. Años antes había participado en el rescate y difusión del último poema de Víctor Jara, escrito antes de su asesinato en El Estadio de Santiago de Chile. Por estas acciones fue reiteradamente condenado a muerte por grupos de tareas, pero a la vez premiado por la Organización Internacional de Periodistas (OIP), en 1979. En democracia, recibió el Premio Héctor Oesterheld 2003, de la mano de la esposa del escritor, secuestrado y desaparecido al igual que sus cuatro hijas. En 2004 fue uno de los fundadores de "Los 100" –agrupación de periodistas y trabajadores de la comunicación– de la que actualmente es Secretario de Organización. Hoy en día, se dedica al periodismo y es docente universitario. Reside en la Ciudad de Buenos Aires con su esposa y sus dos hijas